El recorrido del fuego Seguir historia

twowaves

Maddison se ha despertado y Nueva York está desierta. Todo podría haber sido una causa de la posible explosión que tenía como efecto secundario una nueva cura. Pero ¿Como es posible que el resto del mundo no se haya enterado de tal acontecimiento? Maddison no entiende nada pero no por ello se detendrá. Una aventura acompañada de misterio, amistad, amor y sobre todo, mucha confusión.


Ficción adolescente Todo público.

#nuevayork #ficción #misterio #aventura #amor
1
332 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 10 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

El cielo estaba oscuro y las calles en un inusual y absoluto silencio, únicamente retumbaba el eco de sus pasos al avanzar por aquella tétrica situación. Un escalofrío recorrió su piel cuando sus ojos quedaron fijos en las manecillas de la torre del ayuntamiento, con un ápice de esperanza revisó los números digitales de su reloj de muñeca, pero el resultado continuó siendo el mismo. La chica suspiró con resignación. Aquello no podía estar pasando y, sin embargo, allí se encontraba ella, en mitad de una plaza sin habitantes. Durante unos segundos su mente se quedó paralizada hasta que consiguió proyectar en su cabeza las diferentes indicaciones de su actual situación. Todo era posible, sabía perfectamente que aquel innovador invento del gobierno podía producir graves consecuencias, a pesar de que todo el cuerpo de seguridad del estado estaba al corriente de la situación, nadie replanteó oposición porque ningún habitante creyó que fuera posible los efectos mínimos que podían surgir. La gente apostó por el resultado extraordinario e ignoró los problemas surrealistas, parecía más sencillo imaginar que con aquel invento la enfermedad del cáncer fuera a desaparecer, a complicarse la existencia con la dura realidad de sus improbables pero posibles consecuencias.

De forma ágil y rápida logró ocultar su presencia cuando recordó la importancia de las palabras de su padre repitiendo el protocolo de seguridad. Debía mantenerse oculta a la espera de su llamada o las cosas podían complicarse. La razón de esta medida de seguridad venía dada por la información confidencial que su padre, el comisario principal de la ciudad, le había aportado aquella misma mañana. Las preguntas de Maddison no quedaron resueltas, había habido un repentino cambio de planes respecto al procedimiento de LODY, el invento experimental que tanto solucionaría. Recordó el rostro angustiado de su padre, habían hablado acerca de LODY durante los últimos meses, sabiendo los efectos que este podía producir, pero nunca replanteando aquello como un problema real. Mucha información secreta solo estaba en manos del cuerpo de seguridad del Estado, incluso de aquellos que aún se encontraban en plena formación, como Maddison. La academia había iniciado un peculiar protocolo extremo en caso de peligro, pero no hacía diez horas que su padre le había dado nuevas instrucciones que seguir, ignorando el protocolo practicado y reiterando como única respuesta “Las cosas han cambiado”. No tuvo demasiado tiempo para continuar aquella inusual conversación, pronto el comisario fue llamado para iniciar el día que haría historia.

Maddison desbloqueó la pantalla de su teléfono móvil que yacía en el bolsillo ajustado de su pantalón vaquero. Las notificaciones se habían reducido a ninguna, por lo que buscó el contacto de su padre en la lista y apretó al botón que iniciaba la llamada. Tras el sonido de lo tonos durante varios minutos, la llamada finalizó. Suspiró y dejó el móvil donde anteriormente se encontraba. Sus dedos tamborilearon sobre la pierna de está. No entendía que estaba sucediendo en aquellos instantes, por ello intentó echar la vista atrás y reconstruir la charla de hace varios meses. El encargado de dirigir la Academia de Policía de Nueva York había explicado lo sumamente necesario a los diferentes aprendices. El resto de habitantes serían avisados por igual pasadas unas semanas, inevitablemente, las palabras se suavizaron más con la población. El discurso comenzó con la oración: Hay riesgos, obviamente hay riesgos. Pero para evolucionar hay que arriesgarse.

Gran parte de los presentes quedaron sorprendidos ante las declaraciones que acababa de escuchar. Muchos no estaban de acuerdo en asumir las responsabilidades que podrían causar, pero nadie dijo nada. Pocos ciudadanos fueron los que manifestaron su oposición contra LODY, y es que una nueva medicación que sanará la enfermedad del cáncer siempre parecía una buena razón por la cual arriesgarse, sin embargo, meses después, lo inimaginable había sucedido. El ingrediente fundamental, el innovador descubrimiento científico, poseía ciertas sustancias que provocaban anomalías, si por ejemplo hacia contacto con unos determinados materiales, si las cantidades excedían el límite natural establecido, si no era tratado con una delicadeza extrema… podía provocar efectos aleatorios negativos para el ser humano.

El problema detectado más surrealista de todos estaba relacionado con una explosión, la llamada explosión tse-tsé. El impacto podía extender hasta cincuenta kilometro a la redonda, y afectaba principalmente al cerebro, produciendo una extraña y peligrosa consecuencia: el inmediato estado de inconciencia. Todavía no habían investigado con detallismo la solución a aquel temible síntoma. Los científicos carecían de información relevante acerca de las horas o días que el cuerpo humano podía permanecer inconsciente bajo el efecto de la explosión, sin embargo, no parecieron darle importancia a un tema que parecía no tener posibilidades de ocurrir. Pero Maddison ya no estaba segura de eso. Aún sentía fuertes molestias en su brazo izquierdo, el brazo que había impactado contra el suelo al caer tras la fuerte onda que la impulsó a perder el equilibrio. Quedó sumergida en un profundo sueño al instante, sin embargo, fueron únicamente varias horas las que habían trascurrido cuando sus ojos volvieron a abrirse, mientras su cabeza no dejaba de dar vueltas y su boca estaba completamente seca. Se levantó confusa, sin entender que había ocurrido, intentó buscar respuestas en su móvil, esperando encontrar alguna noticia que hablara sobre algún terremoto repentino. No encontró nada. Tras algunas llamadas sin obtención de respuesta, salió a la calle, en donde las cosas parecían haberse complicado más.

17 de Noviembre de 2019 a las 23:27 2 Reporte Insertar 1
Leer el siguiente capítulo Capítulo 1

Comenta algo

Publica!
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Vaya inicio tan interesante, me gusta!

~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 4 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión