Seth Seguir historia

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Sebastián, Aldo, Joel, José María


Seth, un chico que ha crecido en un mundo desconocido y cruel, tendrá que aventurarse y pelear ante los problemas que lo rodean gracias a una guerra nuclear ocurrida décadas antes de que el naciera.


Fantasía Todo público.
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Seth

Seth era un chico de 15 años, nació diez generaciones después de que la gran guerra de los champiñones culminara, creció en un lugar sin nombre, en un pueblo alejado de todo, desconocía si, del otro lado del bosque o de las montañas, existían otros pueblos como el suyo, la existencia de mares, desiertos y selvas era algo que ignoraba al igual que todos los habitantes del pueblo.

El pueblo no era extenso, en él habitaban aproximadamente 500 personas, se encontraban en una fría y gigante llanura. En las lejanías, al norte, podía verse una gran cordillera de montañas y un denso y desconocido bosque al sur. La gente cultivaba sus propios alimentos como zanahorias, papas, trigo y cebollas, criaban animales que servían como alimento, principalmente cabras. Cuando las crías nacían con dos cabezas, con solo dos patas o con cualquier rasgo que representara un impedimento para que se reprodujeran, eran sacrificadas y se usaban directamente como alimento. Al igual que los perros cuando nacían sin una pata o que simplemente no tuvieran lo necesario para ayudar a los cazadores.

Los humanos no estaban exentos de nacer con características o carencias peculiares, no era raro que las parejas tuviesen uno o varios pares de intentos hasta que naciera un bebé que pudiese al menos sobrevivir, cuando esto no ocurría, un filoso cuchillo terminaba con la vida de la criatura y era incinerada en el centro del pueblo.

A Seth le gustaba acompañar a su padre cuando salía del pueblo a cazar, no se alejaban mucho, la enorme colonia de conejos se encontraba a unos veinte minutos caminando, Seth comenzaba a aprender lo necesario para cazar, colocaba las trampas fuera de las madrigueras mientras sus dos perros esperaban pacientemente a que algún conejo intentase salir corriendo hacia afuera.

- ¿Por qué le dicen guerra de los champiñones? – Le preguntaba Seth a su padre mientras volvían al pueblo con un par de conejos con tres ojos amarrados a un palo y sus perros siguiéndolos por detrás.

- Cuando la guerra comenzó, los humanos se montaban sobre aves inmensas de metal y dejaban caer huevos gigantes, que al chocar con el suelo hacían un estruendo inmenso, la tierra temblaba, el viento podía hacerte caer como a un viejo árbol, y cuando esto pasaba, crecían hongos gigantes de humo y polvo-

- ¿Cómo era la gente antes de eso?- Preguntó mientras imaginaba aquellos grandes champiñones.

- Ellos tenían cabello en toda la cabeza, y no tenían 11 dedos como tú- Respondió el padre mirándolo con una sonrisa, apuntando a su cabeza, dejando ver las protuberancias de su cráneo por aquí y por allá, con grandes huecos sin cabello en ella.

- ¿Por qué peleaban entre ellos? Me gustaría que hubiesen más pueblos cerca del nuestro-

- Supongo que querían tener a todos los conejos para ellos mismos- Respondió el padre mientras miraba a los dos pequeños conejos. Seth no dijo nada y pensó en lo que le dijo su padre.

Cuando los adultos trabajaban, los niños iban al centro del pueblo, en donde los viejos les enseñaban a sumar y restar, Seth, que ya no era un niño, pero tampoco un adulto, estaba a poco tiempo de dejar de hacer sumas y comenzar a trabajar en los cultivos y en las construcciones que se hacían de vez en cuando. Luego de estar con los ancianos, se veía con su mejor amigo.

- Eh! Diego, no fuiste con los viejos hoy – Le dijo cuando lo encontró en cuclillas, observando una roca con musco en el suelo.

- No quise ir, ¿tú no te cansas de hacer lo mismo todos los días? Hemos aprendido todo lo que los viejos nos podrían enseñar, no tiene caso –

- Entonces, ¿por qué no comienzas a trabajar con los hombres? -

- Cultivar cebollas me gusta, pero no quiero hacer eso todos los días, me siento encerrado en este lugar, estoy harto de vivir viendo estas murallas de roca todos los días. Quiero salir y no volver jamás, quiero ser testigo de todo lo que este mundo puede mostrarme - Admitió Diego, mientras se levantaba con un rostro que inspiraba frustración.

- Lo sé, amigo- Dijo mientras le daba un par de palmadas en el hombro, monólogos de ese tipo Seth se los había escuchado infinidad de veces. – venga, vayamos al arroyo de afuera, me muero de aburrimiento –

El río estaba a las afueras del pueblo, pero de este surgían arroyos en los que corría bastante agua todos los días del año, uno de esos arroyos cruzaba el pueblo en un extremo, sin embargo Seth, Diego y otros chicos salían del pueblo a uno de los arroyos que estaba fuera de las murallas de roca que delimitaban el pueblo. A veces, los adultos obligaban a los chicos a quedarse dentro del muro, pero de una u otra forma siempre volvían a salir.

Diego, que carecía de habilidades sociales, prefería estar lejos de los otros chicos, no es que lo molestaran, era más bien un legítimo deseo de no relacionarse con ellos, Seth tenía que aguantar la postura de Diego de evitar a los demás, así que generalmente se alejaban un poco más siguiendo el arroyo en dirección al norte.

- He pensado en irme del pueblo – Dijo Diego mientras estaba sentado en una roca, mirando los peces nadar contra corriente.

- ¿Vas a irte del pueblo? Pero… ¿dónde piensas ir? – Preguntó Seth, algo así tenía que suceder tarde o temprano, así que fue una noticia repentina, pero esperada.

- Siempre he soñado con llegar a las montañas del norte, escalarlas, maravillarme con las criaturas que puedo encontrar y descubrir por fin qué es lo que hay al cruzar esos gigantes de roca- dijo mientras miraba las nevadas montañas a lo lejos – Pero me iré hacia el sur, hacia el bosque-

- No podrás sobrevivir si vas solo, no tienes experiencia allá afuera, nadie la tiene. Y tu brazo…solo va a hacerte las cosas más difíciles- Dijo mientras su dedo apuntaba al brazo izquierdo de Diego, era muy delgado y de la mitad del tamaño que su brazo derecho.

- Mi brazo no será problema, tengo un plan y voy a tener todo lo necesario para defenderme, además prefiero que me coma un dragón en las montañas o en el bosque a quedarme en este maldito pueblo a envejecer y morir -

- Los dragones no existen – Dijo Seth mientras miraba las montañas.

Se quedaron en el arroyo hasta que el sol comenzaba a esconderse, los chicos podían escaparse y salir del pueblo, pero durante la noche, nadie se atrevía a salir. Los pocos que por alguna razón lo hacían, siempre desaparecían o se encontraban sus restos a lo lejos. Mientras regresaban al pueblo Diego le dijo que se iría en diez días, que podía acompañarlo si el así lo quisiese pero que no lo obligaría a irse con él. Seth compartía con Diego ese deseo enorme de explorar y de aventurarse, pero nunca fue un chico especialmente valiente. Le dio las gracias y le dijo que lo pensaría.

Tres días después, por la mañana, nació el hermano de Seth. El bebé nació increíblemente bien proporcionado, el único rasgo fuera de lo común había sido su oreja izquierda, que tenía una forma extraña, como si se la hubiesen cortado por la mitad. Ese día, por la noche se hizo una pequeña celebración por el nacimiento del chico, incluso asistió el dirigente del pueblo, un hombre alto, de piel morena y con un solo ojo. Era un buen líder y era solidario con todos los habitantes, se dice que el padre de su tatarabuelo había fundado el pueblo.

- Parece que tienes buenos genes – Le dijo el dirigente al padre de Seth mientras miraban al bebé en una cuna de madera, con un par de pieles de cabra sobre el para protegerlo del frío, se encontraban solo ellos dos en la habitación.

- Será el último, no necesito más hijos y mi esposa no resistirá un cuarto embarazo-

- Tu esposa no necesita volver a embarazarse, pero no está de más que tengas unos cuantos hijos más, hay varias mujeres que no tienen pareja y aparentemente se te da bien el hacer criaturas fuertes y sanas, eso es algo que el pueblo necesita-

El padre de Seth no dio respuesta, solo miraba a su hijo recién nacido dormir. El dirigente le pidió que lo pensara desde el punto de vista del pueblo y se marchó respetuosamente. Mientras tanto Seth platicaba con un par de chicos afuera de su casa, una chica le llamaba la atención, le parecía guapa, incluso con esa boca chueca y esa pierna ligeramente más corta que la otra que le obligaba a caminar de una forma poco normal. Le gustaba mirar su cabello dorado siendo acariciado por las primeras brisas de invierno. Cuando pasaba caminando cerca de él nunca desaprovechaba la oportunidad de olerla disimuladamente, una noche Seth padecía un insomnio terrible, no podía dejar de pensar en aquella chica, le surgía una sensación desagradable en el estómago y la espalda cuando la recordaba, salió a caminar un poco, pasó frente al hogar de la chica y se detuvo a mirarla un momento. Entró a su choza y la encontró durmiendo sobre una base de madera cubierta con pieles. Se acercaba mientras su corazón se aceleraba. Le tocó los pechos con sus dos manos durante casi dos minutos, luego salió de su hogar y corrió hacia su casa. Comenzó a hablarle más seguido, con miedo a que la chica supiera lo que había hecho, esa no era una actitud propia de Seth, pero nunca se arrepintió de haberlo hecho, la relación con ella no era íntima ni cercana, pero se llevaban bien y ella siempre hablaba con el de buena gana cuando este se atrevía a hablar con ella.

Diego, su intrépido amigo, parecía no haber salido ni una vez desde que hablaron en el arroyo. Un día después de que nació su hermano fue a la casa de Diego, su madre tejía cuando Seth tocó a su puerta. Mientras saludaba a su madre Diego salió de su pequeño cuarto y sin más salieron a recorrer el pueblo juntos.

- ¿Qué te has hecho? No has salido de tu casa en días, te vez más cansado que un perro viejo –

- Lo sé, me he estado preparando para el día en que me vaya, ya casi tengo todo listo, no puedo esperar más –

- Diego, estás a punto de hacer una estupidez. No dejaré que un idiota como tú se vaya de aquí –

- Nada va a detenerme, saldré de aquí y seré libre, veré miles de cosas, si no me acompañas puede que algún día regrese y te cuente todas mis travesías, pero no estoy seguro de si me gustaría volver –

Se sentaron en una pequeña banca de madera frente al viejo árbol que se encontraba justo en el centro del pueblo, el árbol movía sus hojas cuando algo las tocaba, las libélulas siempre se postraban en las hojas más altas del árbol.

- Por cierto, felicidades por lo de tu hermano, escuché que es un bebé casi perfecto –

- Dice mi padre que será un chico muy fuerte – Contestó Seth mientras veía las hojas del árbol moverse.

- ¿Cómo se llama? -

- Aun no tiene nombre, no lo han decidido mis padres –

- Deberán ponerle un nombre imponente – Dijo Diego, luego un largo, pero agradable silencio entre los dos se hizo presente hasta que el sol comenzó a ponerse.

Al día siguiente las cosas trabajaban tan normal como siempre, el invierno recién comenzaba esos días, el frío comenzaba a ser más intenso, pero la gente trabajaba de igual forma. Seth estuvo en su casa todo el día, tallaba un pedazo de madera, quería darle la forma de un pez como los que nadaban en el arroyo. Solo comió sopa de cebolla por la mañana, y a medio día cortó un poco de leña para entretenerse. Herramientas como la hacha que el usaba eran todo un privilegio y un tesoro en el pueblo, los artículos que habían sido fabricados antes de la guerra de los champiñones eran muy valiosos y difíciles de encontrar. Después de un par de horas de esfuerzo barrió la casa ya que su madre seguía débil por el parto de su hermano. Al terminar ya era tarde, se recostó en su cama y se quedó profundamente dormido.

Un grito desgarrador le hizo pararse de la cama de un brinco. El grito venía de la calle, Seth, exaltado y agitado, corrió hacia su ventana y vio a una mujer arrastrándose en plena calle, detrás de ella la seguían un par de criaturas que nunca había visto antes, parecían humanos, pero no tenían cabello ni ningún tipo de vello corporal y estaban completamente desnudos, eran más pequeños que un adulto promedio pero sus músculos eran muy grandes, las criaturas alcanzaron a la mujer y la tomaron de los pies arrastrándola hacia la oscuridad de la noche, hacían ruidos extraños, el sonido que hacían era similar a una risa aguda, sus huesos de la columna vertebral eran muy notorios en ellos.

-Oh Mierda – Dijo Seth por lo bajo, una sensación de frío le recorrió la espalda, las piernas le temblaban, quería correr pero sus músculos no respondían, quedó completamente congelado. «¡Muévete!», se ordenaba al sí mismo, pero no podía moverse ni un poco, recordó que tenía el cuchillo con el que tallaba el pez de madera en la mano. Las risas agudas de aquellos bizarros seres se intensificaban, se escuchaban en todos lados, los gritos de las personas del pueblo le taladraban los oídos y lo aterrorizaban aún más. «¡Muévete!», se esforzaba por concentrarse en la mano con el pequeño cuchillo, que tenía una hoja de unos cinco centímetros. Luego de hacer un esfuerzo para centrarse, golpeó su pierna con su mano como si fuese un martillo, enterrando fuertemente el cuchillo en su pierna, en ese momento escuchó la hoja de acero cortar su piel y su carne, sintió en el mango cómo el filo de la hoja se deslizó sobre la carne, el agudo dolor lo hizo reaccionar, se retiró el cuchillo rápidamente y corrió hacia la habitación de su madre. Mientras bajaba podía escuchar los gritos de sus vecinos, de sus conocidos, podía identificar de quién era cada grito y cada lamento podía escuchar el sonido de las tripas saliendo al aire, escuchó a su padre, forcejeando, el imaginar una escena como la que acababa de ver, calcada en su padre, lo llenó de rabia, pero primero debía buscar a su madre y a su pequeño hermano. Su madre se encontraba en su habitación, abrazando a su hermano, temblaba de miedo y lloraba sin hacer ruido.

-Tu padre– Dijo su madre al verlo. Seth corrió hacia las escaleras antes de que su madre terminara de hablar.

Al bajar las escaleras vio a su padre, tirado en el suelo, luchando contra una de esas criaturas, la bestia era demasiado fuerte, alzaba sus dos brazos y los bajaba con fuerza contra el rostro de su padre, después de cinco de esos golpes su padre dejó de patalear y luchar desesperadamente, su rostro quedó destrozado, casi imposible de identificar, la bestia no dejaba de soltar su furia contra el cuerpo muerto de su padre, que contraía sus músculos con cada golpe que la bestia daba haciendo parecer que el cuerpo seguía con vida, cuando en realidad era ya era carne inerte.

Seth al ver el cuerpo de su padre envuelto en charco de sangre, corrió con rabia y descontrol hacia la bestia, la sabia que no tenia oportunidad alguna, pero creía que le daría tiempo para que su madre pudiera esconderse y ponerse a salvo, con todas sus fuerzas apuñalo a la bestia por la espalda, esta di un grito y arrojo a Seth contra el muro, desesperado y aturdido por el golpe, gatera hasta debajo de la mesa antes de que lo atraparan, en ese momento escucha un grito venir por la escaleras. «¡Seth!», era su madre asustada porque una de las bestias entro por la ventana.

- ¡¿Qué mierda hago?!... No puedo moverme tengo miedo- dijo Seth mientras agonizaba del miedo.

Seth fue acorralado por la bestia que mato a su padre, esta lo miraba, saboreando su carne, paralizado por el miedo solo se limitaba a dar pasos pequeños hacia atrás. Su madre seguía gritando, pidiendo ayuda desesperadamente, Seth miro el cuchillo que traía antes, estaba cerca de él, sabía que, si lo tomaba la bestia lo mataría enseguida, en ese momento se escucha «¡Seth, Seth. ¡¿Dónde estás?!» era Diego. La bestia se distrajo al escuchar el grito. No lo dudo ni un segundo, sabia que tenia que actuar rápido, Seth tomo el cuchillo y con todas sus fuerzas, apuñalo a la bestia en el cráneo repetidas veces, Diego entro a casa de Seth y vio la sangrienta escena, Diego venia armado con una de las hachas del pueblo y todo manchado de sangre.

No tuvieron tiempo de explicar que paso, ambos subieron rápidamente para auxiliar a la madre Seth, la bestia la había herido en la pierna, Diego le dio el hacha a Seth y este corrió y derribo a la bestia, este golpeo a diego y lo dejo inconsciente en el suelo, Seth comenzó a llamar la atención de la bestia, temeroso y con las piernas temblando le gritaba «¡ven por mi maldita bestia!» Seth corrió hacia las demás habitaciones mientras era perseguido, su madre aprovecho la oportunidad y tomo a su hermano y arrastro a diego hasta el armario donde lograron esconderse.

Seth estaba oculto, su corazón latía muy rápido, no podía controlar su respiración, era casi el amanecer y los primeros rayos de luz alumbraron en el pueblo, las bestias comenzaron a gritar y salieron corriendo. La madre de Seth salió del armario y se reunió con su hijo.

En shock Seth comenzó a llorar en cuanto vio a su madre, Diego había despertado, todos bajaron la escalera, vieron el cuerpo del padre Seth completamente destruido, salieron de casa y la escena que vieron era genuinamente aterradora, la nieve de la noche se tiño de rojo, el olor de los cuerpos y la sangre era penetrante, los muros de las chozas manchados de sangre, cuerpos de los habitantes esparcidos por todos lados, los pocos sobrevivientes se reunieron en el árbol viejo.

De las 500 personas solo quedaron 20, uno de ello fue el anciano mas viejo que estaba gravemente herido. Seth platicaba con diego mientras curaban la herida su madre

- - ¿Dónde conseguiste el hacha? -pregunto Seth -se la robe a mi padre, la tome con las cosas que me llevaría a mi viaje. Creo que si no lo hubiera tomado mis padres seguirían vivos- exclamo diego con un sentimiento de culpa.

- Yo tampoco pude hacer nada, vi como mataron a mi padre frente a mis ojos, fui un maldito miedoso, si no me hubiera paralizado quizá mi padre seguirá aquí conmigo-dijo Seth entre lágrimas.

Seth se levanto y fue a casa a buscar comida para su pequeño hermano y su madre. Cuando entro por la puerta principal y vi el cadáver de su padre lentamente se arrodillo y comenzó a llorar y dijo -Padre… te prometo que cuidare a mi hermano y mi madre, así como tú lo hiciste… perdóname por no ser mas fuerte- la madre Seth miro a su hijo completamente destruido llorando al cuerpo sin vida de su esposo, dejo al bebe en la cuna y fue directamente a abrazar a Seth.

Era medio día ya, las pocas personas que quedaba en el pueblo comenzaron a irse, rumbo al rio, creía que sería más seguro ir por agua. Seth junto con Diego fueron a hablar con el anciano y este antes de morir por sus heridas les dijo que tenían que ir hacia las montañas. El anciano pido estar a solas con Seth y este le dio un libro de notas con una misteriosa “llave” el anciano le dijo que tuviera cuidado al leer esos escritos dijo que fueron hechos antes de que la guerra de los champiñones.

Después de un par de horas de recolectar vivieres y armas, Seth fue a casa junto con Diego, reforzaron las puertas y ventanas y dejaron todo listo antes de partir a primera hora mañana. -¿Qué te dio el anciano? Pregunto Diego. – Me dio este cuaderno de notas, dijo que fue escrito antes de la guerra de los champiñones, pero que debo tener cuidado al leerlos, que con el tiempo poder hacerlo, solo me pido que los guardara – dijo Seth.

Rápidamente callo la noche en el pueblo, las pocas personas que quedaron se fueron por la tarde, algunas decidieron quedarse, pero Seth sabia que ahora la responsabilidad de su madre y hermano recién nacido era de él.

Estaba amaneciendo, Seth y Diego estaban listos para partir su madre un poco preocupada tomo al bebe aun durmiendo y salieron de casa, el olor a sangre aún estaba presente en el pueblo, Seth miro por ultima vez el lugar donde enterró a su padre. Salieron por la entrada principal del pueblo rumbo a las montañas, como el anciano les había aconsejado.

Caminaron durante casi 2 semanas, donde acampaban en los huecos de arboles gigantes, donde de vez en cuando encontraban grandes formas de metal en forma de alas de un ave, la madre de Seth les contaba que son aves de cuando fue la guerra de los champiñones, - En ellas los antiguos humanos volaban por el mundo e iban a donde ellos quisieran, incluso existe la leyenda de que viajaron a las estrellas y que encontraron lugares como la tierra. Diego quedo sumamente encantado con las historias y con cada estructura y artefacto que encontraban siempre tenía una historia que contar. Después de varias semanas llegaron a un lugar extraño al final del bosque se podía ver un barranco que daba la vista a una gran estructura que atravesaba un rio, nunca habían visto nada igual, rápidamente caminaran hasta ella para poder pasar la noche.

Durante la trayectoria a la estructura, se encontraron con pequeñas chozas recubiertas por el bosque, algunas de ellas eran solo escombro, donde algunos animales pequeños habitaban. Seth decidió parar un poco para buscar algo de agua y que su madre descansara, se alejo unos cientos de metros y entro a un corredor donde se podía ver chozas aun en pie, gracias a los árboles, Seth pensaba en las historias que le contaba su padre y como pudo haber sido el mundo antes de la gran guerra, Seth en un momento de distracción , se golpeó con la rama de un árbol y callo por unas escaleras de roca, que llevaban a un cuarto donde solo era iluminado por unos pocos rayos de luz que traspasaban la vegetación , camino temeroso por toda la habitación, escucho ruidos al fondo y se oculto debajo de una mesa que encontró dentro cuando de pronto pego un grito «¡Mierda!» salió disparado de la mesa, era el esqueleto de un hombre, este en sus ya deteriorados huesos sostenía un libro que en la portada ya desgastada solo se podía distinguir las palabras [MI VIDA] Seth ya calmado por el susto tomo el libro y comenzó a leerlo.-“ Mi nombre es James T. k. son ingeniero y este texto son mis ultimas palabras antes de morir”. Seth escucho a Diego que lo estaba buscando que necesitaba.

- -oye hermano encontramos un arroyo, ven deja de andar curioseando y ayúdame con las cosas- dijo Diego. – Encontré un muerto, ya estaba totalmente hecho un hueso y tenia esto, es un de señor llamado James que era ingeniero, ¿tu sabes lo que es un ingeniero? – pregunto Seth con mucho misterio.

- oye viejo no lo sé, una vez mi padre me conto que los antiguos humanos eran grandes constructores e inventores de hecho el creía que ellos fueron los que nos crearon. Respondió Diego

Después de bajar y charlar un rato decidieron dormir estaban muy cansados. La madre Seth no se veía del todo bien, se veía pálida y muy cansada, Seth creía que era por el viaje, así que decidieron quedarse un par de días cerca del arroyo.

Llego la noche Seth y Diego encendieron una fogata armaron una casa de campaña y se fueron a dormir, después de un rato Seth no podía dormir, tenía tanta curiosidad de leer el libro que encontró. Así que fue a buscarlo entre sus cosas y comenzó a ojearlo de manera muy breve, cuando en una pagina el dibujo de un champiñón, Seth quedo un poco sorprendido, debajo del dibujo había un pequeño texto que decía…”no supimos ponernos un límite, cuando los recursos se acabaron en el mundo, lo único que nos quedo fueron las balas y las bombas, no lo dudamos ni un segundo, lanzamos a nuestros pájaros mas rápidos, y atacamos, solo 1 semana después de la caída de las bombas el cielo quedo completamente oscuro, y comenzamos a morir de hambre y de frio.”

Seth quedo completamente en shock, no podía creer lo que estaba leyendo, no podía comprender lo que estaba pasando…

Su madre comenzó a toser de una manera muy horrible, Seth reacciono y fue con ella, su madre dijo que estaba bien que solo era un resfriado, pero tenía una fiebre terrible. Diego salió a buscar hierbas para preparar algo. Se hizo de día y su madre se sentía mejor, solo que el cabello se le empezó a caer, nadie le tomo importancia así que empacaron todo nuevamente y salieron a caminar , Seth había llevaba a su hermano cargando mientras le daba de comer un pure que hizo con algunas frutas que traía, su madre platicaba con Diego de que no se sentía muy bien y que la herida de la bestia ha estado empeorando. Diego guardo el secreto un par de días.

El invierno estaba muy próximo a llegar, las noches cada vez se sentía más y más frías, sabían que tenían que llegar pronto a un refugio. Pasaron así un par de días la comida comenzó a escasear, pero tuvieron un golpe de suerte, a lo lejos se veía lo que parecía un pequeño pueblo, corrieron rápidamente para buscar ayuda, cuando llegaron a la puerta principal esta estaba llena de manchas de sangre y con rasguños en sus puertas, entraron y pidiendo comida y agua, cuando el jefe del lugar se acerco a ellos preguntado – ¿de dónde vienen?¿quién son?- ellos le explicaron lo que paso en su pueblo y que decidieron huir, el jefe del pueblo los dejo quedarse y les conto que ellos también fueron atacados hace un par de noches.

Fue la primera noche que pudieron dormir en un lugar cálido y tranquilo, Seth al día siguiente se acercó con el jefe del pueblo y le pidió que le diera un trabajo, él quería ser útil para poder quedarse y poder alimentar a su familia, el jefe lo acepto y lo llevo a los muros donde conoció a Tomas un joven que hacia guardias todas la noches,- el será tu maestro, te enseñara a usar el arco y la fleca para que puedas ayudar con la guardia- dijo el jefe.

Por otro lado Diego le pido al jefe que si él podía ayudar a recolectar a que era bueno con el hacha. Pasaron los meses y el invierno llego y todo parecía haber mejorado, diego y Seth era buenos trabajadores, pero su madre cada día empeoraba más, su he hermano ya había cumplido casi un año, era un niño muy fuerte, los habitantes del pueblo estaban sorprendidos con la perfección de su cuerpo.

Una noche el pueblo fue atacado nueva mente, solo que esta vez las bestias atacaron de manera más estratégica, haciendo una distracción en la entrada para poder colares por la parte trasera.

Tomas y Seth defendían la puerta principal juntos con otros hombres, Diego se quedó en casa a cuidar al niño y la madre. Un par de bestias lograron traspasar la muralla empezando a atacar a las personas, Diego estaba listo para enfrentarlas, una de ellas lo ataco y diego pudo de un golpe en seco cortarle la cabeza, invadido por la adrenalina abandono la casa y salió a defender la muralla dejando sola a la madre y al bebe.

Diego llego con Seth para poder defender el pueblo, cuando Seth noto que Diego estaba fuera le grito « ¡¿Dónde rayos dejaste a mi madre y mi hermano?!» ambos corrieron de vuelta a la casa y solo pudieron ver como la madre era secuestrada por una de las bestias, esta miro a Seth a los ojos y se saltó por una ventana y se fue mientras se llevaba a su madre inconsciente.

- ¡¿Que mierda porque rayos dejaste a mi madre sola?¡- le gritaba Seth a diego

Furioso por lo ocurrido golpeo con todas sus fuerzas a Diego dejándolo noqueado en el suelo, el jefe del pueblo dijo que su madre no fue la única secuestrada que otras personas también fueron raptas.

Seth tomo su arco y un puñado de flecas, y el hacha de Diego y salió a buscar a su madre, antes de salir de pueblo fue parado por Tomas quien era como un hermano para él y le pidió que tuviera paciencia que todos irán a buscarla.

Se hizo de día y el jefe del pueblo ya tenía un plan para el rescate de las personas, Seth y diego no se hablaban por lo ocurrido, no podía perdonarlo por dejar sola a su madre, y Diego no podía con la culpa de lo que paso. El jefe del pueblo dijo que tenían que esperar un par de días para reunir provisiones y curar a sus heridos.

Durante ese lapso Diego no aparecía en ningún lado, Seth sabía que debía hacer las paces con él para tener su ayuda en la búsqueda de su madre. Lo busco por todo el pueblo, fue a la cabaña donde vivía, estaba abierta, entro y empezó a hablar ¿«hermano, estas ahí? Quiero que hablemos de lo que paso, no fue tu culpa, necesito tu ayuda, por favor si estás ahí responde» dijo Seth. Se escuchó como el aire abrió las ventanas de la habitación, se acercaba la tormenta.

Seth entro a la habitació, y solo observo como el aire movía el cuerpo de su amigo que estaba colgado del cuello…

Pero entonces Seth lo bajo lo más pronto posible, lo alzo con todas las fuerzas que tenía, estaba demasiado exhausto, como si hubiera hecho demasiado ejercicio, entonces, después corto la cuerda, llego segundos antes de que su amigo perdiera la vida, aunque este se encontraba muy mal, pronto se recuperó para poder hablar de lo que había pasado.

- Solo sentí un gran golpe en la cabeza, quede casi noqueado, creí que esas cosas también habían venido por mí, pero no, vi los pies de un hombre al momento que me estaba arrastrando, lo hacía con una facilidad inmensa, o bueno, al menos eso alcance al ver cuando me tomaba con una sola mano de mis pies, como un niño jalando un carrito de juguete. Conto Diego exaltado.

- ¿Un hombre? Vamos, sabes que es poco probable que un fisicoculturista viniera por ti. Contesto Seth.

- No es tiempo para bromas, en verdad vi eso, me encantaría darte detalles, pero entonces me desmaye, cuando desperté estaba a punto de quedarme sin aire antes de que llegaras, gracias amigo. No sé cómo agradecértelo y menos del gran remordimiento de pensar que por mi culpa tu madre está desaparecida. Dijo Diego con lágrimas en los ojos.

En seguida fueron a contar a los demás del grupo, se encontraron con el viejo Herschel, un señor bastante grande, pero muy creyente de Dios, así que en seguida empezó a dar sus sermones de que el diablo estaba entre ellos, a lo que Seth le contesto furiosamente de que no era tiempo para cuentos de niños, ellos necesitaban respuestas concretas y verdaderas.

El señor lanzo sus puntos de vista. Decía que era el castigo de Dios, entonces, encontró unos pelos en el lugar donde Diego estaba a punto de morir, Seth los tiro, exclamándole que no era la hora de la limpieza, y si no quería ayudar que se moviera, Diego lo tranquilizo, y pidió a todo el grupo continuar con la búsqueda mañana, ya que estaba muy agotado.

A la mañana siguiente, un grito tremendo despertó a todos, era la esposa de Herschel, había encontrado el cuerpo de su marido descuartizado.

Nadie podía soportar tan fatal escena, todos estaban tan espantados, aterrorizados de saber que estas bestias habían entrado a sus hogares, pero ¿Por qué únicamente el señor Herschel y no los demás? Al buscar que fue lo que paso, encontraron la chapa arrancada de la puerta, nuevamente la misma pregunta ¿Por qué Herschel? Su esposa, la señora Maggie, estaba demasiado asustada, todos, pero entonces Diego busco a su amigo, y este seguía dormido, después de tremenda escena, ¿no puedo escuchar nada? Y efectivamente, estaba dormido profundamente, que no se percató de lo sucedido. Después de varios intentos lograron despertarlo para contarle lo sucedido, pero estaba tan cansado, se veía agobiado, pero lo raro es que no estaba enfermo, o algo similar, pareciera que la noche pasada hubiera hecho el esfuerzo de su vida.

La señorita Maggie empezó a observar los comportamientos tan raros de Seth, decidió darle un chequeo, aunque solo tenía conocimientos básicos de medicina enseñados por el pueblo, era una excelente psiquiatra.

Durante la inspección de Seth, se percató que tenía unas estrías horribles, debajo de los brazos especialmente, a lo que este contesto que le sucedieron durante la batalla de defensa del pueblo por tremendos esfuerzos que hizo, como cargas piedras y aventarlos, cosas grandes, etc., no quiso entrar en detalles. Pero si algo era de notar es que estaba muy exaltado, se sentía demasiado atacado cuando le preguntaban cosas sobre lo sucedido, estaba demasiado hambriento, así que paso a retirarse para comer algo.

Se hizo el funeral de Herschel como el habría querido, totalmente religioso en lo que más se puedo, ya que los recursos eran bastante escasos, la búsqueda por alimentos continuo y sobre todo, de las personas secuestradas por las bestias, se adentraron por el bosque, y encontraron una cabaña a unos kilómetros, todos corrieron rápidamente a observar que era, cuando alguien cayó por un hoyo bastante grande y muriendo al momento de la caída, pero no era el único muerto ahí, había gente despedazada que pareciera oculta ahí, la gente salió corriendo prefiriendo refugiarse lo más pronto posible, llegaron a la cabaña, cerraron las puertas y se adentraron a inspeccionar el lugar.

Seth comenzó a decirles donde buscar las cosas, pareciera que el lugar le era tan similar.

- ¿cómo es que sabes dónde encontrar las provisiones Seth? Pregunto Diego.

- Es una alacena estúpida, hay cocina y comedor, es obvio donde están las cosas. Contesto enfadado Seth.

- Y como sabes que debajo esta están las lat….

Se escuchó un grito de ayuda, era la mamá de Seth, tenía su ropa rota por completo, estaba casi desnuda, bajo corriendo por las escaleras y pidió a todos que salieran corriendo, que las bestias ya venían en camino. La gente sin dudarlo dos veces, salieron corriendo rápidamente.

Llegaron a su refugio, limpiaron a la mama de Seth, intentaron alimentarla pero decía no tenía nada de apetito.

Comenzaron a preguntarle que donde había estado este tiempo, si estaba bien, que fue lo ocurrió, había demasiadas incógnitas, pero sobre todo, donde estaba su hijo… el silencio se estremeció, y el llanto estallo, él bebe había sido asesinado por las bestias. Seth abrazo a su madre, y pidió a todos que salieran de la habitación, que la consolaría.

La vigilancia cada vez estaba más estricta, la gente se turnó para hacer guardias, el temor era tan grande que la gente dormía con un ojo abierto.

Sin embargo, aún había tareas muy importantes por hacer, y es que el hambre no iba a desaparecer, se armaron nuevamente grupos para la búsqueda de estas, además de que las armas serian ahora una nueva prioridad, pues sabrían que un ataque de las bestias estará de vuelta, habría heridos seguramente, entonces los artículos de enfermería serían necesarios también, había un gran búsqueda por hacer. A la mañana siguiente salio un grupo de búsqueda, muy pocos se quedaron a esperar a estos, entre ellos Seth y su madre que no estaban pasando por un momento agradable, la gente lo entiendo y opto también que ellos se quedaran a vigilar.

La búsqueda fue larga y muy ardua, solo se encontraron pocas provisiones, y la noche cada vez se estaba acercando más y los grupos ya estaban bastante lejos y cansados.

Se sentaron a descansar y a pensar por un momento lugares más estratégicos para llegar a su objetivo. Entonces el equipo se sentó un momento para indagar.

- ¿qué lugares proponen para ir? Pregunto Diego.

- yo propongo que vayamos a la ciudad. Propuso Isaac, un ex militar, bueno, con formación trunca.

-hay que volver a nuestras antiguas casas a buscar los alimentos que dejamos. Comento Adán, un viejo conocido de Diego.

-o quizás sea hora de cosechar nuestros propios alimentos. Argumento Maggie.

En seguida el ex militar hablo que no iba a vivir en una granja, y que si quería cosechar sus elotes que fuera lejos de él, ya que odiaba las plagas se juntaran, decía que los mosquitos eran tan comunes, y detestaba tanto que cuando los mataba salía sangre, que para él era tan asquerosa, y antes de que terminara de hablar salió volando su cabeza, una bestia la había cortado de el con un enorme golpe.

Todos comenzaron a correr lo más rápido que podían, muchos caían rápidamente por las bestias, otros lograban huir, pero todos quedaron separados, en especial Diego, quedo solo con la vieja Maggie que se había torcido el tobillo, acorralados por las bestias, no tenían escapatoria, cuando la anciana aventó a Diego, salvándolo de una mordida, esta iba a atacarlo nuevamente, pero la vieja se abrazo a esta cosa, y se aferró como pudo, la bestia sacudía y sacudía y esta no caía, hasta que otra llego por detrás destrozando su espalda, mientras la pobre Maggie solo gritaba: ¡Huye¡

Diego corrió lo más veloz que pudo, hasta topar con la vieja cabaña donde hallaron a la madre de Seth, entro rápidamente, se metido por el sótano, viendo terrible escena, tan inhumana, esto no era obra de las bestias, Diego quedo perturbado.

Era el hermanito de Seth, amarrado de pies y manos, o bueno, eso parecía que había sido, ya que ahora estaba sin vísceras, manos y una pierna, se habían estado alimentado de él.

Cuando Diego quiso salir corriendo solo sintió como su estómago era atravesado por algo tan fuerte que lo quedo paralizado, era un brazo humano, o en un momento lo fue, vio como esa cosa entro como un brazo normal y salía convirtiéndose en una cosa espantosa pero conocida, una de esas asquerosas bestias. Era Seth, o lo que quedaba Seth, a lado una “mujer” que poco a poco cobraba la misma apariencia espantosa, increíblemente, podían hablar, ahora su amigo era una bestia, ¿qué fue lo que había pasado?

En sus últimos alientos de Diego, antes de pasar por el mismo destino que la criatura, Diego exclamo con ira:

-¿tú has estado haciendo todas estas atrocidades? Tú mandaste el ataque al pueblo, mataste al viejo Herschel e incluso a tu herman…

- no, esa fue mi madre, tenía que alimentarse de algo, y el pequeño no tenía ningún futuro en este mundo. Hablo la bestia Seth.

-ni ustedes tampoco. Grito Diego y alzo su arma.

Las balas que lanzo no penetraban tan fácilmente la piel de estos, pero si su cabeza, matando a la hora bestia madre del que antes fue Seth.

En su ataque de ira Seth comió el brazo de Diego, dejándolo vivir solo para contar sus horribles hazañas

- Parecía que creías eras el único con planes de salir de ese horrible pueblo, pues alguien se te adelanto y encontró el secreto de la mejora de la vida, ahora debo encargarme de que la gente tan inservible como tu muera y sirva de provecho para Dioses como nosotros. Dijo la bestia Seth antes de devorar la cabeza del que antes fue su amigo.

La cabaña estaba en llamas, era de noche y un Seth desnudo se encontraba en medio de la nada, asustado, pero con recuerdos espantosos y tan familiares.

Los recuerdos de los grandes momentos a lado de su amigo quedaron flotando en la deriva en la mente de Seth, por alguna razón el no sentía ningún tipo de remordimiento por lo que había hecho, ni tristeza, ni desesperación, lo único que el sentía, era placer, placer por conocer lo que era el caos. De repente empezó a buscar algo en el suelo, con muchas ansias, finalmente lo encontró era el libro que se le había sido conferido a él por el hombre más viejo de su pequeño pueblo natal, la verdad sobre todo lo que había ocurrido estaba contenido en esas páginas, el porqué de la guerra de los champiñones, de las grandes matanzas, de los restos de una aparente civilización mas avanzada tecnológicamente que esta. Seth sabía que él era el único que podía mantener a salvo el libro, el jamás permitiría que otro ser pusiera las manos siquiera sobre su sagrado libro, el decidió entonces mantenerse oculto en las grandes montañas del norte y simplemente guardarse las grandes secretos de la humanidad.

En su camino a las grandes montañas del norte, empezó a notar un cambio de comportamiento y apariencia más de lo normal, tenía la necesidad constante de alimentarse de carne humana tal como su madre lo había hecho con su hermano menor, pero desgraciadamente para él todas las personas ya habían sido asesinadas o convertidas en homúnculos, una condición que lo limitaba a comer carne de animales, lo que por cierto no lo satisfacía, en sus grandes momentos de desesperación sentía la necesidad de contacto humano, pero la falta de ello, provoco que empezara a dibujar lo que veía en su mente en las grandes paredes de roca, juntaba gran cantidad de grasa de animal y minerales para representar el contenido del libro, que era lo único en lo que podía pensar y lo que hacía que se mente no colapsara, de igual manera su rostro se deformaba cada vez más, cada vez perdía mas el cabello, en los muros contaba la historia de la guerra de los champiñones, una historia de tiempos antiguos donde hombres superiores capaces de entender y comprender los fenómenos de la tierra llamados ingenieros, inventaban artefactos de los mas variables usos que ayudaban a mejorar la calidad de vida de las personas. Seth se empezó a dar cuenta de su comportamiento y el significado de lo que estaba dibujando, porque él no lo comprendía al cien por ciento.

En su caminata por las montañas encontró un vestigio de unas alas hechas de metal que contenían una gran cantidad de óxido, al ver la pieza de metal, tuvo una sensación muy rara que recorría su cabeza, una visión de la vieja y olvidada guerra de los champiñones, donde hombres montaban a grandes aves hechas de metal, y se encargaban de bombardear las ciudades con huevos que contenían esporas para la reproducción de los champiñones, champiñones que al momento de ser plantados aceleraban el proceso de putrefacción de toda la materia , no importaba si todavía tenía vida, de esta forma gran parte de la población de esa tiempo pereció, pero antes de que Sith descubriera el porqué de la guerra despertó, todo para él le parecía muy extraño, no podía enlazar toda la información que tenía contenida en su mente, esa noche en la desesperación decidió ir a refugiarse en una cueva abandonada, para cuando llego se dio cuenta de que esta era más profunda de lo que él pensaba, por satisfacer la necesidad de refugiarse en la oscuridad el decidió explorar la cueva llegando de esta forma hasta un pequeño lago en el corazón de la montaña, a pesar de la total oscuridad él pudo ver su reflejo en el pequeño lago, un reflejo que le mostro, sus pasados recuerdos de su pequeño pueblo, donde recordaba las tardes el arroyo con diego o las muchas enseñanzas que les compartían las personas viejas del pueblo, pero sobre todo recordó a su hermano y a la hermosa niña de cabello dorado con un olor tan suyo que hacía que cada pedazo de él se indujera a la credulidad, con ese hermoso recuerdo, sintió que la sangre le recorría la piel, una sangre muy espesa que al pasar por su piel le quema cada célula, su piel prácticamente se estaba desintegrando y mostraba al descubierto los músculos y las venas, era un dolor insoportable que él nunca había experimentado, de repente alguien salió de entre las sombras, una pequeña deformidad, que se acercaba a paso lento, él era el Dirigente de su pequeño pueblo natal, era prácticamente irreconocible, él se posó enfrente de él y atravesó su pecho con su brazo lleno de champiñones y finalmente agarro su corazón, en cada palpitación Seth sentía que sus venas y sangre se convertían en algo más que no formaba parte de él, lo única frase que dijo el Dirigente fue,

“yo soy tu padre” con lo que Seth respondió, “noooooooooooooooooooo!!!!!!”, finalmente termino por convertirse en un champiñón, y el Dirigente al acabar la escena se dispuso a salir de la cueva, al tomar los primeros rayos de luz su deforme cuerpo tomo la forma normal de un humano y comenzó su caminata hacia un nuevo pueblo.

Fin……..???!

23 de Octubre de 2019 a las 03:58 0 Reporte Insertar 0
Fin

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