¿Cuándo es tiempo de decir adiós? De una enamorada empedernida a otra. Seguir historia

erniukis Erna Kurten

Un pequeño relato desde el fondo del corazón de una romántica sobre cómo dejar ir al amor de tu vida, o mejor dicho el sentimiento que más de uno ha tenido al renunciar a ese amor.


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#love #amor #239 #236 #258
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Adiós...

¿Cuándo es el momento adecuado de dejarlo ir? ¿Cómo saber si el amor de tu vida no encaja en tu vida? ¿Por qué no hay manera de que nuestra relación funcione? ¿Cómo alejarse si todavía lo amas o peor aún si todavía existe esa conexión entre nosotros? ¿Cuándo es el verdadero momento de tomar ese gran paso y aceptar que no habrá una mejoría en la relación, sino que el barco ya se está hundiendo y lo mejor es salvarse antes de ocasionar algo peor?

Todas esas interrogantes y muchas más pasan por mi cabeza, pero en especial por mi corazón generando un dolor profundo e inexplicable en mi alma, porque él llegó hasta lo más profundo de mi ser, ese lugar que ni yo conocía y que siento que nadie más logrará tocar, porque aunque cueste admitirlo él es el amor de mi vida pero como dicen por ahí no es para mi vida ni yo para la suya, pues por mucho cariño que nos tengamos, por mucho que digan que los polos opuestos se atraen, o que nuestra conexión era especial y nadie lo hizo mejorar su forma de ser como yo lo logré, así es, logré derretir un poco ese iceberg que tenía alrededor de su corazón, pero no era suficiente, chocábamos en muchas cosas y no veíamos el futuro de la misma forma, y tarde o temprano eso nos jugaría una mala pasada o tal vez varias como nos ocurrió. Él tan distinto a lo que yo imaginaba que quería a mi lado, con esa forma de ser tan peculiar, tan distinta a la mía y con sus complejos del pasado que no lo dejaban expresar sus sentimientos o incluso peor pues ya no sabía qué era el amor, alguien poco cariñoso en la forma convencional, alguien con quien nunca me hubiese imaginado un futuro, se convirtió en la persona que más revolucionó mi vida, me abrió los ojos y el corazón, en ese momento sin siquiera todavía ser novios oficiales ya había caído, y no como en otras ocasiones, con él me di cuenta qué era realmente estar completamente enamorada de alguien, de alguien que no hubiese encajado en el patrón de chico ideal que tenía en mis sueños -exceptuando su exterior que hasta ahora me hace sonreír al recordarlo- cuando una crece sin ejemplos de buenas relaciones de pareja, solo deseas que los cuentos de hadas no sean mentira y que exista tu media naranja, ese príncipe azul que te lleve lejos, ese chico romántico, cariñoso, que demuestre sus sentimientos y te ame con locura y él claramente no era ni sería así; y algo de culpa tengo que aceptar, pues estuve con alguien así que se desvivía de amor por mí pero no causó tal impacto en mi interior, le faltaba algo importante, ahora puedo darme cuenta que no era “el indicado” aunque tal vez en su momento si se podría haber sentido así, pero cuando conoces a esa persona que pone tu mundo de cabezas, que te cambia el paradigma y te hace replantear tu estereotipo, que al final de cuentas sus pequeñas demostraciones de amor -a su manera- valen más que ramos de rosas o chocolates pues te derrites con solo mirarlo, cuando te sientes protegida en sus brazos y crees que es el único lugar donde estarás así de tranquila, donde eres tú o incluso vas mejorando tu propia versión, ahí es cuando te das cuenta que por mucho que hayas soñado algo o planteado tu chico ideal, al final de cuentas es tu corazón quién escoge su verdadero dueño, quien decide de quien enamorarse y en especial a quien entregarse por completo nombrándolo el amor de tu vida, tal vez muchos tienen la dicha de compartir con esa persona el “vivieron felices para siempre”, tal vez lo encontraron en un momento adecuado de sus vidas donde encajaban a la perfección, o simplemente tal vez te suceda lo mismo que a mí, que a muchos me atrevería a decir, y deben dar un paso al lado y retirarse de esa batalla que está consumiendo todo en tu interior, especialmente los recuerdos buenos de la relación, pues no era ni el tiempo ni el lugar…

Estaría demás decir que esa idea estaba más que prohibida porque aún sentías esas mariposas al verlo, tal vez no como antes pero podría apostarte que más de una vez sonreíste pensando en él, producto de un mensaje insignificante, una llamada, o incluso al reencontrarse, pues él se estaba convirtiendo en parte de tu mundo y no te darías por vencida tan rápido pues para ti un futuro sin él no estaba en tus planes porque qué harías sin el amor de tu vida, así al menos fue para mí, luché contra viento y marea, luché contra todas las opiniones negativas del resto, luché por nuestro amor ¿o debería llamarlo mi amor?, tan solo di todo esperando aunque sea una pequeña fracción a cambio, pero cada vez me consumía más, cosas que antes no me afectaban ahora se sentían como cuchilladas, las peleas aumentaron y las causas no podían ser más ridículas, ya no éramos nosotros contra los problemas, nosotros éramos el problema, nuestro frente había dejado de estar unido pero no lográbamos verlo o aceptarlo, en especial cuando apuestas todo por el amor de tu vida y ni siquiera sé si yo fui el de la suya o siquiera algo parecido, me aterra pensarlo ya que significaría que todo ese esfuerzo fue en vano y esa herida será más difícil de curar. No digo que sea imposible, pero de que tomará su tiempo en sanar o tal vez en aceptarlo, lograr mirarlo como un aprendizaje y no como que fallaste, de que costará claro está, pero no puedes culparte por entregar todo por tu felicidad, porque así se sentía estar con el amor de tu vida en los buenos momentos a los que tanto queríamos volver, lo más factible es que llores al recordarlo pero es parte del proceso y no debes sentirte mal por ello; solo que llega el momento de volver a enamorarte de ti, de reescribir tu historia pues ese solo fue un capítulo o tal vez un libro completo pero de toda una saga que está por venir, en algún punto te pondrás de pie más fuerte que nunca, pues tu diste todo por amor en una época que la gente tiene miedo del compromiso, así como rompiste esos patrones es momento de que vuelvas a buscar tu camino o crear uno nuevo, incluso en algún punto podría aparecer alguien, quien sabe, tal vez no sientas esa locura de antes pero sí el apoyo y unión que tanto necesitaste, ese es otro tema para más adelante, primero hay que sacar todo lo dañino, liberarte de ese peso que llevas cargando, ese nudo en el pecho que no te deja conciliar bien el sueño ni tampoco enfocarte durante el día, es momento de soltar y dejarlo en libertad, para eso debemos de aceptar todo lo que significó en nuestras vidas, lo que él probablemente nunca logró comprender…

23 de Octubre de 2019 a las 03:21 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

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