El signo de fuego Seguir historia

ecco Eréndira Corona

Aquel año había transcurrido muy rápidamente, como había sido ya costumbre del tiempo fluir durante los últimos siglos de la humanidad. La tecnología había logrado esparcir la información acerca de toda clase de cosas con destino a cualquier persona, hacia todas partes del mundo...


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El signo de fuego

Aquel año había transcurrido muy rápidamente, como había sido ya costumbre del tiempo fluir durante los últimos siglos de la humanidad. La tecnología había logrado esparcir la información acerca de toda clase de cosas con destino a cualquier persona, hacia todas partes del mundo. Todo esto con tal velocidad, que los humanos vivían sumergidos en una vorágine constante, luchando para poder enfocar su atención a las cuestiones realmente importantes.

Al fondo de la habitación se escuchaba el noticiero de las siete a.m.

- "Bienvenidos como cada mañana a una nueva edición del noticiero matutino. Hay un gran bloqueo sobre la autopista I-45, si va rumbo a su trabajo, le aconsejamos tomar rutas alternas."

Katheryne escuchó los sonidos del noticiero de la tele a lo lejos, entre abrió los ojos y permaneció quieta por unos instantes, como tratando de recordar algo después de haberse despertado de su largo sueño. Parpadeó un poco mientras miraba a la nada ubicada entre ella recostada en la cama y el alargado espejo montado en la pared de enfrente.

Después de unos segundos, se llevó las manos a la cara para frotarse los ojos y se levantó de la cama. Ha tenido que buscar con la planta de los pies las babuchas afelpadas para poder caminar hacia la cocina, ya sin temor a resfriarse o darse un golpe en el dedo pequeño del pie. En un ademán para espabilarse un poco más, se alborotó el cabello, apagó la pequeña cafetera y cogió la taza con el café recién hecho.

-Bien, veamos. Casi está terminado el cuadro para la exposición. Solo debo añadir un último detalle.

Se decía a si misma, mientras daba un pequeño sorbo a la taza con el contenido humeante, para luego dejarla en el taburete de al lado. Sentada frente al bastidor, tomó con la mano izquierda su paleta de colores y guiada como por un impulso casi autómata, añadió un halo amarillo a aquel sol negro situado en la parte central de su obra, ha decidido también dar algunas pinceladas de color rojo para agregar una especie de bruma en aquel paisaje extraño y surrealista que se presentaba casi completo ya en el lienzo.

- Creo que está hecho... pensó al mismo tiempo que miraba fijamente su obra.

- "En otras noticias, hoy por la tarde noche se podrá apreciar un raro evento astronómico que sucede cada mil años, asegúrese de estar en una situación segura para poder ser testigo de este inusual evento."

- Ding Ding... notificación entrante de Christopher: "Hola Katy, he escuchado que vas a participar en una exhibición de arte, y no quise dejar pasar la oportunidad para festejarlo. Te invito hoy por la noche a cenar, que dices aceptas?"

A Katheryne se le escapó una leve sonrisa al leer el mensaje de Christopher y se apuró a escribir con los delgados dedos el mensaje de vuelta aceptando la invitación.

Serían las ocho de la noche cuando se escuchó el ruido de un carro al llegar al frente de la casa de Katy. Ella, que ya se encontraba lista en unos jeans de mezclilla y una sudadera roja. Con las manos metidas en los bolsillos para protegerse del fresco de la noche, se levantó rápidamente del pórtico de la casa para subirse en el asiento del copiloto.

- Chris que alegría verte de nuevo. Exclamó mientras le daba un beso en la mejilla, como muestra del gusto de ver a su amigo después de un buen tiempo.

- Aquí me tienes otra vez, te dije que volvería más pronto de lo que pensabas. Vamos a cenar algo, que se nos hará tarde si queremos ganar asientos de primera fila para observar el evento astronómico del siglo.

- Seguro que si, muero de hambre. Respondió Katy apoyando la moción.

Llegaron a un restaurante donde acostumbraban a ir cada vez que Christopher volvía de los largos viajes fuera de la ciudad. Habían ordenado una pizza capriciossa para cenar. En cuanto el mesero la ha traído a la mesa, el par de amigos han cerrado los ojos para saborear mejor el olor entremezclado del orégano, las aceitunas y las alcachofas sobre aquella masa recién horneada y crujiente, deleitándose así de aquel delicioso platillo sin haberle dado la primera mordida siquiera.

El lugar se encontraba casi lleno, muchas familias conviviendo alegremente. En la mesa de al lado había alguien que a juzgar por el ambiente que tenían, se podría decir que estaba cumpliendo años. También había niños corriendo por los espacios entre las mesas, y una madre reprimiendo a alguno de ellos con una mano mientras con la otra sostenía al hijo más pequeño. Pero todo este barullo no fue impedimento para que ambos permanecieron charlando amenamente casi durante media hora después de acabada la cena, antes de decidir marcharse.

El sereno de la noche bañaba las hojas de los árboles del parque natural,cercano a la ciudad, a dónde habían optado por ir Y donde más gente se había dado cita también a modo de camping nocturno para el evento de aquella noche. Todos estaban ocupando lugares en pequeños grupos segregados bajo los árboles, a la luz de aquella luna llena. Algunos conversaban, otros reían y cantaban, incluso habían llevado una pequeña guitarra para hacer una lunada.

- ¿Que dices Katy, ha valido la pena la espera?. Preguntó Christopher dirigiendo la mirada mientras exhalaba el aire caliente de la boca y sacudía las cenizas del cigarrillo a un costado suyo con un movimiento suave de sus dedos.

Katy quien no estaba segura de haber entendido la pregunta, iba a decir algo cuando de pronto sus palabras se vieron interrumpidas.

- Miren, ya ha comenzado. Dijo alguien en voz alta señalando hacia el cielo. La demás gente que ahí se encontraba comenzó a rodear sus ojos con la palma de las manos para tratar de enfocar mejor el evento.

La luna se había comenzado a teñir de un halo extraño, con colores enrarecidos que variaban entre destellos dorados y algo que parecía como vapor color rojo sangre a su alrededor. De repente parecía que la luna menguaba su color blanco y se vio rápidamente cubierta de sombras que poco a poco la engulleron, hasta que sólo quedó ese halo y algo que parecía un misterioso sol negro.

Enseguida, la gente que ahí se encontraba comenzó a adoptar comportamientos muy raros. Un sujeto de los más cercanos intentó pronunciar palabras, pero sólo logró emitir ruidos extraños, eran sonidos graves, guturales, que denotaban un lenguaje antiguo de la especie humana. Otros comenzaron a encorvarse y a caminar dando pequeños saltos, algunos que habían comenzado a trepar a los árboles, brincaron a las ramas. Y ya encima de ellas extendían las manos como clamando su voluntad de vuelta hacia aquel sol, que al extinguirse en la lejanía las luces de la ciudad, se hacía ver cada vez más negro.

Katy se sentía horrorizada, no sabía que estaba sucediendo. Su respiración estaba agitada, volteaba para todos lados mientras apretaba la mano de Christopher con todas sus fuerzas. Respiraba una y otra vez, agitada casi al punto de la hiperventilación.

- Siete menos diez, hora de extracción. ¡Se está hiperventilando! ¡Pronto acerquen el oxígeno! Gritaba el hombre de la bata blanca cuya mano estaba siendo estrujada por la chica que se encontraba sobre la camilla con los electrodos puestos al rededor del cráneo.

Los enfermeros pronto le pusieron la mascarilla de oxígeno y poco a poco su respiración se fue normalizando. La chica abrió un poco los ojos y con voz débil casi susurrando, dijo...

- Hemos fallado de nuevo, he mandado terminar el ciclo antes de poder encontrar el signo.

- Lo he visto, enviaste la señal acordada al pintar aquel cuadro. Al menos, hemos logrado extraerte a tiempo antes de que concluyera el reinicio.

Decía, mientras miraba fijamente la pantalla de la computadora cargando los nuevos parámetros, casi al mismo tiempo que sacudía con un movimiento suave de sus dedos las cenizas de aquel cigarrillo.

- Iteración 75347 lista para ser ejecutada. Esperemos que esta vez logremos encontrar el signo de fuego.




18 de Octubre de 2019 a las 03:29 3 Reporte Insertar 3
Fin

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Facundo A Facundo A
Me ha atrapado e intrigado este capitulo, interesante trama en la cual se halla un "reset" de la humanidad por ciclos, ¿Que sera de todo cuando se complete dicho reseteo? Fascinante. Te invito a que leas mi material.
Jhon Morales Jhon Morales
Intrigante. Me gustó bastante la premisa, aunque hay cosillas por mejorar en cuanto a escritura.
Tenebrae Tenebrae
¡Muy interesante! Es decir que, este evento que tiene suceso cada mil años es...¿una especie de reinicio de la humanidad? Lo deduzco por la parte final, cuyo número de repetición va por el 75347... La pregunta real es, ¿Qué será ese signo del fuego? Todo esto me ha dejado más preguntas que respuestas xD. Saludos.
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