Aurora Seguir historia

khbaker K.H Baker

"Llevaba una vida monótona y aburrida hasta que él entró en mi vida, haciéndome creer en cosas que nunca creería y haciendo que deseara no haberle conocido nunca. Mi vida sin él no era mala, pero ahora que le tengo cerca todo ha cambiado... Sin embargo, no puedo dejar de pensar en él..."


Romance Suspenso romántico Sólo para mayores de 18. © https://www.safecreative.org/?wicket:interface=:13::::

#romance #crimen #tóxico
47
1395 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 15 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

1

Tenía un nudo en la garganta del que intentaba deshacerme mediante gritos de furia que había estado conteniendo durante todo el día. Mi corazón bombeaba con fuerza, repartiendo la sangre con más rapidez de la habitual por todo mi cuerpo, dándole un peculiar tono rojizo, especialmente a mis mejillas. Mis manos eran presa de los espasmos involuntarios y, como remedio a esos insufribles temblores que no podía controlar, opté por apretarlas con fuerza.

Mi mandíbula perfilada se marcaba con cada puñetazo, con cada intento de contener las lágrimas que amenazaban con correr incesantes por mi rostro. Cerré los ojos con fuerza, inhalé y exhalé tres veces en menos de cinco segundos antes de volver a abrirlos y golpear nuevamente el saco con todas mis fuerzas. Las manos comenzaban a dolerme, ni siquiera aquellos acolchados guantes habían podido proteger mis puños de aquellas firmes acometidas al saco, pero eso no hizo que desistiera en mi sesión diaria de ejercicio.

Exhalé una vez más, di un par de saltos en el sitio, como si aquello fuese a despojarme del estrés acumulado a lo largo del día, entonces, volví a cargar contra aquel objeto inanimado que se balanceaba ante mis golpes.

Un grito de rabia resonó en aquellas cuatro paredes que, día tras día, eran testigo mudo de mi descarga de rabia contra el mundo que me trataba de una manera tan injusta, un mundo que no estaba preparado para todo mi verdadero esplendor. Necesitaba olvidarme de toda la mierda que me rodeaba, deseaba con todas mis fuerzas que el alcohol nublara mi mente, anhelaba que el amargo sabor de una resaca volviera a privarme de pensamientos.

Me quité los guantes de boxeo, mis manos enrojecidas comenzaban a mostrar los efectos de mi descarga. Me froté las muñecas y estiré el cuello antes de coger la toalla de mano, que estaba colgada de una de las esquinas del cuadrilátero, y secarme el sudor de la frente y el cuello con ella. Después, caminé hacia los vestuarios sintiendo como, a cada paso que daba, mi cuerpo se cansaba más y más.

A aquellas horas el gimnasio estaba totalmente desierto, no era habitual ver a nadie allí casi a media noche, pero esa era una de las ventajas de los gimnasios abiertos veinticuatro horas, no había nadie que me molestara con comentarios que me agriaran el carácter todavía más. Bastante tenía con aguantar esos comentarios en el trabajo, por eso había decidido cambiar de local y pasar mi rutina de ejercicios de las dos de la tarde a las doce de la noche.

Una ducha rápida borró las marcas del cansancio, era reconfortante sentir la calidez del agua deslizarse por mis curvas, pero mis jadeos a causa del esfuerzo ya no resonaban en el lugar y el silencio ensordecedor comenzaba a alterarme más de lo que me relajaba.

El vaho inundó el vestuario y mis huellas mojadas marcaron el camino desde la ducha hasta el espejo, donde mi reflejo distorsionado por la humedad me miraba fijamente. Me veía diferente pero, ¿cómo podía seguir siendo la misma si todo en mi vida había cambiado?

Guardé la ropa de deporte en la bolsa que, posteriormente, dejaría en el maletero del coche. Después, me enfundé en un vestido azul eléctrico y me puse unos zapatos de tacón del mismo color. Como último toque, me puse unas gotas de perfume en el cuello y las muñecas antes de salir del gimnasio para disfrutar de otra noche de desenfreno.


2

La música resonaba con fuerza, haciendo temblar los altavoces a ambos lados del escenario, donde un grupo compuesto por músicos novatos amenizaban la velada. El local poseía una decoración a base de luces violetas que combinaban perfectamente con otros haces de luz morados, fruto de las lámparas de lava colocadas a ambos lados de la barra.

Como cada noche, el local estaba abarrotado y yo me abrí camino hasta la barra, contoneando el cuerpo al son de la melodía que estaba sonando en esos momentos, era la única manera de que me abrieran camino.

Desde una de las esquinas del local, justo al lado opuesto al que yo me encontraba, estaba aquel hombre. Hacía tiempo que no le veía, y no sabía realmente qué era lo que quería de mí, pero no me acerqué a preguntárselo, cada vez que estábamos cerca acabábamos discutiendo. Éramos diferentes, no podíamos estar juntos sin estallar, pero tampoco separados sin echarnos en falta.

Isaac, el camarero del local, llamó mi atención cuando me sirvió la primera copa de la noche, que me terminé en apenas dos minutos. Durante la siguiente media hora cayeron otras cuatro copas más, el alcohol apenas me hacía efecto y eso era algo que detestaba, pero cuando comencé a beberme la quinta, un zumbido comenzó a resonar en mi cabeza indicándome que me acercaba al límite que deseaba alcanzar.

Alaric seguía observándome desde la lejanía, con las manos metidas en los bolsillos de aquel pulcro traje azul oscuro. Intenté fijarme otro objetivo, dejar de prestarle atención, quería que se diera cuenta de que no le quería cerca de mí. Quería convencerme de que mis intentos no eran en vano pero, en el fondo, sabía que me equivocaba. Aunque no me gustara, yo era el pasatiempo preferido de Alaric y me lo hizo saber desde el día en el que tuve la desgracia de conocerle…

28 de Agosto de 2019 a las 21:42 3 Reporte Insertar 10
Leer el siguiente capítulo Capítulo 1: Defraudada (Parte 1)

Comenta algo

Publica!
Shee Lag Shee Lag
Deja misterio, a ver qué tan malo o bueno puede ser ese hombre. Por cierto, escuché ese nombre por primeva vez en los libros de Diarios de Vampiro... Alaric.
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Una narración impecable, el inicio alienta a seguir leyendo!
10 de Septiembre de 2019 a las 16:39
Joanna Daniela Joanna Daniela
Me gustò mucho, continua asì. Espero te pases por mis historias y puedas leer,comentar y votar, gracias.
8 de Septiembre de 2019 a las 11:10
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 6 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión