Las hermanas de Canterbury Seguir historia

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Jennifer Parihuamán


¿Qué puede llevar a los mismos seres humanos, a comer de su propia carne?


Horror Todo público.
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LAS HERMANAS DE CANTERBURY


Recuerdo uno de los casos que más llamaron mi atención en el verano de 1990, ya hace más de 19 años, yo aún era novato en el ámbito forense; cuando me llamaron para examinar el cuerpo de la víctima. Al diseccionar el cuerpo me di cuenta de que el sistema nervioso estaba altamente dañado al igual que el cerebro, por la enfermedad del Kuru. ¿Su causa? El canibalismo. Este caso en particular tuvo lugar en el pueblo de Canterbury cerca de Londres, Inglaterra. Y lo contaré tal y como se suscitaron los hechos.

James y Lucy Ross era una pareja joven y recién casada, con el anhelo de crear una familia y prosperar con algún negocio; siendo muy queridos en su localidad. Lucy teniendo aún 19 años, asistía a la Universidad de Kent, que se localizaba en la misma ciudad donde vivían, estudiaba Biología con su hermana Margot. Ella era muy apasionada por su carrera al igual que Margot, tanto así que comenzaron a buscar cursos extracurriculares de las diferentes ramas de la Biología. Encontrando al profesor Hall Woodhouse, que dictaba el curso de estudio del cerebro.

A las hermanas les gustó la idea y se apuntaron, Lucy le comentó a su marido de las clases extra y él no tuvo nada en contra, sin saber que él mismo se estaba enterrando vivo poco a poco. En el curso, el profesor Hall, les había hablado sobre una tribu de Nueva Guinea, denominada Los Fore, estos tenía la costumbre de comer a sus familiares difuntos como signo de amor y respeto, sin embargo el canibalismo se erradicó en Nueva Guinea, ya que por la ingesta de comida humana adquirían una proteína infecciosa llamada prión que se encontraba en tejido cerebral humano contaminado. Lucy y Margot impactadas por la clase, debatieron el tema, dieron opiniones y con una intriga exorbitante decidieron intentarlo a ver qué pasaba, las hermanas quedaron en verse cerca de las 12 de la madrugada en el cementerio. Lucy llegó a su casa, conversó con su esposo sobre su día y se fueron a acostar, horas después ella estaría rumbo al encuentro con Margot. Ya en la tumba y con miedo las hermanas excavaron y con mucho cuidado abrieron el ataúd, era su madre, quien sería devorada por sus propias hijas. Sacaron un cuchillo le cortaron el brazo, tras probarla y sin asco, comieron la mayoría del cuerpo, con cerebro, ojos y vísceras. Regresaron a sus casas como si nada hubiera pasado. Así pasaron 4 meses, la obsesión de las hermanas había aumentado y no solo llegaron a comer los cuerpos de sus familiares sino también de personas desconocidas. La apariencia y personalidad de Lucy había cambiado, estaba siempre seria, molesta y casi omnipresente, no cuidaba su apariencia y tampoco su aseo, mientras ella se iba obsesionando más y más. Llegaron a un punto en el cual comieron el cuerpo de una de las empleadas de la familia Ross, esta anciana había sido muy querida por el joven James ya que durante su infancia lo cuidó como si fuera su hijo, por eso él con el cariño que le tenía iba todos los miércoles a dejarle flores en su tumba. La cuestión fue cuando llegó el miércoles, la tumba estaba saqueada, el cuerpo pedazos y a medio comer. James reclamó a la autoridad del cementerio y sin embargo no hicieron nada. Esa misma noche no concilió el sueño por el enojo que lo atormentaba, casi a punto de dormirse sintió como su esposa de levantaba de la cama, él que ya había notado ese comportamiento desde hace varios días, decidió esperar un momento y seguirla. Grande fue su espanto y sorpresa, al ver a su esposa y su cuñada entrar al cementerio, guiado por la intriga entró al lugar, las siguió unos metros y observó con gran horror y repulsión como las hermanas, sacaban el cuerpo de algún desdichado y lo devoraban con gran obsesión y hasta locura, lleno de espanto regresó corriendo a su casa, más cuando llegó encontró a su mujer durmiendo plácidamente en su cama. Pensó y creyó que todo lo que había visto había sido parte de su amplia imaginación y lo dejó pasar por amor a su esposa. Pero poco tiempo después con el gran número de tumbas saqueadas y cuerpos descuartizados, se puso más seguridad, más guardias y el cementerio cerraba a partir del ocaso. Como la locura de las hermanas había avanzado tanto y era una ansiedad comer, se vieron desesperadas por las nuevas medidas de las autoridades.

Llegando a sí a pensar en matar al marido de Lucy, para devorar y saciar su apetito. Lo planearon y lo pusieron en marcha, James cenaría con Lucy, ella lo embriagaría y cortaría su cuello, partiendo sus cuerdas vocales y viendo salir a borbotones la sangre caliente. Y se dio, el marido llegó a cenar, habló con su esposa y esta sugirió sacar un vino de su reserva, James plácidamente aceptó, estando siempre alerta, tomó el vino y siguió la charla, en uno de esos momentos le dijo a su esposo que iría a la cocina a traer comida, regresó con el cuchillo, venía sigilosamente, deseaba terminar con esto lo más rápido posible. Pero, James en un acto de horror y sin temor se levantó, le tiró el cuchillo cortándose un poco la mano, la agarró fuerte casi quebrándole las muñecas, le gritó que confesara todo, absolutamente todo, ella así lo hizo. Y tras escuchar el relato con espanto, agarró el cuchillo y la degolló, llorando por dolor y por amor. Esa misma noche fue en busca de su cuñada para asegurarse que tenga el mismo destino de su esposa, pero esta escapó y más nunca se supo de ella. En cuanto a él, fue apresado por homicidio de segundo grado y condenado a cadena perpetua.

Y en este punto uno se pregunta, ¿Qué puede llevar a los mismos seres humanos, a comer de su propia carne?.

21 de Agosto de 2019 a las 01:29 0 Reporte Insertar 0
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