Risas que matan. Seguir historia

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Alex Hernández


Todo comenzó una noche oscura en la que solo se escuchaba un sonido embargo la casa de Nicolás, una risa que no sabía de donde provenía ...


Horror Historias de fantasmas Sólo para mayores de 18.
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Risas que matan.

Llevo sin dormir semanas, ya no se que hacer, no sé si me he vuelto loco por completo o si las cosas que veo y escucho en esta casa son reales.

Llevo unas semanas solo en mi casa, mis padres se han ido de viaje y yo me he quedado porque tenía los exámenes finales. Desde que se fueron no paro de escuchar por las noches una risa, una risa aguda que al principio creí que provenía del piso de al lado pero no podía ser que se riera alguien a tan altas horas de la noche todos lo días en los pisos adyacentes a mi casa.

La primera noche que escuché la risa apenas logré escucharla, se encontraba muy lejos de mi habitación al final del pasillo. Cada noche se escucha más cerca de mi habitación y la risa se va tornando más diabólica e insoportable cada día .

La noche anterior decidí que lo mejor era cerrar la puerta de mi habitación y poner una silla para atrancarla. Fue un error.

Eran las 4 de la noche llevaba unas horas dormido y ya estaba convenciéndome de que todo había sido una jugada de mi imaginación, pero de repente escuché unos pasos en el pasillo aproximándose a mi habitación. El ente que caminaba a lo largo de ese pasillo oscuro al otro lado de mi puerta no andaba con normalidad, parecía que más bien arrastraba los pies con dificultad. Se paro delante delante de la puerta, se escuchó como el pomo chirriaba ante los intentos fallidos del ser para entrar. Cuando se dio por vencido el silencio que reinaba la casa se vio interrumpido por una carcajada histérica que no me dejó dormir por el resto de la noche.

A la mañana siguiente abrí la puerta, al otro lado no había nada pero en la puerta había unas palabras talladas con dificultad y toscamente. Lo que ponía me helo la sangre.

Ya estoy dentro.

La puerta de la habitación estaba entre abierta ya que yo la había cerrado para ver que decían aquellas palabras de caligrafía mediocre. No se podía ver muy bien a través del hueco de la puerta ya que eran las 8 de la mañana y apenas habían salido los primeros rayos de sol. Mi corazón comenzó a acelerarse y comencé a empujar la puerta lentamente para ver la habitación. Cuando abrí la puerta me quede petrificado, sobre mi cama estaba yo erguido, mis ojos estaban blancos y mi labios formaban una sonrisa horrible, inhumana. Esa figura humana que claramente era yo aunque un poco más pálido y delgado, se levantó de la cama se puso enfrente mía y dijo entre risas que me resultaron familiares:

Ya estoy dentro.

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Cuando los padres de Nicolás llegaron a casa se encontraron a su hijo en su habitación, solo tenía una lámpara encendida y estaba inclinado hacia delante con los dedos entrelazados y la cabeza gacha. Estaba riéndose.

¡ No paro de reírse ! Nicolás estuvo semanas atormentando el sueño de sus padres y hablando en idiomas que nunca había aprendido.

Una noche se despertaron al escuchar el crujido del parque en el pasillo, Nicolás entró en su habitación su figura ahora tenía un aspecto horrible, estaba cada vez más delgado debido a que no comió durante semanas ya que no paraba de reírse. Esta vez no estaba riendo y lo único que dijo fue :

Ya estoy dentro.

Todo la familia Pecellin fue ingresada en un sanatorio a las afueras de madrid. La policia que entró en su casa debido a las quejas del vecino de enfrente por el ruido ( risas que nunca cesaban ) encontraron a todo la familia sumida en lo que parecía una terrible enfermedad mental que ni hoy los médicos encuentran explicación alguna.

Los vecinos de aquel edificio pudieron dormir en Paz excepto Tomas ( el vecino de enfrente de los Pecellin ) le llegó una carta en mal estado del sanatorio anteriormente mencionado. En la carta solo había escrita una frase , pero por alguna razón aquella frase provocó que Tomas se suicidase.

En la carta ponía ya estoy fuera.

El país entero y en unos mese el resto del mundo se vio amenazado por una epidemia de una rara enfermedad mental. Los afectados por ella morían debido a espasmos en los músculos de la garganta que oprimían las vías respiratorias. Nadie encontró cura alguna, pero está enfermedad no acabo con el mundo entero gracias a un grupo de fanáticos de la magia blanca o eso dicen las leyendas. Según estas este grupo de individuos consiguió devolver aquello que entró por primera vez en Nicolás y que consiguió salir de su jaula.

El edificio en el que vivieron los Pecellin fue clausurado y nadie jamas se ha aventurado a entrar en el ya que temen sumirse en la locura que acabo con millones de personas en aquel oscuro año 2021, ese año en el que todo fueron risas y lágrimas.

19 de Agosto de 2019 a las 00:38 0 Reporte Insertar 0
Fin

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