Parallel Heart's Seguir historia

elisahernandez Elisa Hernández

Akise, junto a su hermana menor y su mejor amigo Josh ha encontrado una ciudad misteriosa y aparentemente abandonada, pero en esta habitan los Senshin. Akise quedo atrapado en el mundo se los Senshin y deberá buscar la forma de volver, con la ayuda de Riku (un Senshin) lograra regresar, sin embargo, al regresar se encontrará que nada es como lo recordaba y una misteriosa organización mágica los reclutara a ambos para detener a una misteriosa fuerza maligna. Akise descubrirá que lo que conoce no es del todo verdad y junto a sus amigos intentaran unir todas las piezas del rompecabezas.


Fantasía No para niños menores de 13.

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El día de la separación

Era un día como cualquier otro, no había nada fuera de lo normal, hasta que un grito rompió el silencio.


- ¡Lenner!, ¿¡Joven Lenner, dónde está!?


La voz de Josh se podía escuchar por todo el lugar, el pobre llevaba un largo rato buscando a Akise, pero este no tenia ninguna intención de salir de su escondite, estaba aburrido de estar tantas horas estudiando y recibiendo lecciones de diversas disciplinas, lo único que quería era divertirse un rato.

Josh entro en la habitación dónde Akise y su hermana menor, Nayami estaban escondidos.


- Joven Lenner, ¿esta aquí?. Preguntó Josh viendo de un lado a otra de la habitación.


Nayami dejó salir una pequeña risa, Akise con el dedo le dijo que guardara silencio. Josh camino hasta el final de la habitación y se sentó en sillón, sin imaginarse que detrás de él se encontraban los dos hermanos, Josh se recostó sobre el respaldo del sillón mientras pensaba dónde podría estar Akise.


- ¡Joshua! Dijo Akise, poniéndole las manos en los hombros a su amigo, a la vez que salia de su escondite junto a Nayami.


Josh saltó del susto y termino en el suelo.


-No te enfades Josh, solo era una broma. Akise extendió una mano para ayudar a Josh a levantarse, una vez de pie lo miro miro fijamente.


- ¿Sucede algo? Pregunto Akise.


-Nada, solo que debería tomas más enserio sus responsabilidades.


- Tonterías. Vamos, Nayami.


Akise y Nayami salieron corriendo de la habitación con Josh detrás de ellos, por toda la mansión podían escucharse los gritos de Josh tratando de convencerlos de detenerse y los gritos de Akise negándose a hacerlo. La persecución llego hasta el estudio de la casa dónde se encontraba Seriel, el tío de los hermanos y actualmente el líder de la familia. Estaba leyendo cuando los tres niños irrumpieron en el lugar.


-Joven Lenner, si termina sus tareas después podrá jugar todo lo que quiera.

- ¡Olvídalo! ¡Me niego!

- ¿¡Qué es todo ese alboroto!? Dijo Seriel desde la barandilla del segundo piso.

- ¡Tío Seiriel!

- Nada de tío Seriel, ¿Qué esta pasando?

- Señor Seriel, ayúdeme por favor.

-Akise, ¿estas molestando a Josh otra vez?

-Claro que no, el me esta molestando a mí. Yo solo quiero jugar un rato.


El tío Seriel se quedo en silencio un momento, miro fijamente a los tres niños, suspirando dijo: - Esta bien, supongo que... ya has estudiado bastante, bueno vayan a divertirse un rato, pero no se alejen demasiado ¿de acuerdo?


- Ya escucharon, vamos.


Akise salio corriendo junto a Josh y Nayami, corrieron hasta que la mansión se perdió en la distancia, parecía que no corrían hacia algún lugar en particular, pero de pronto Akise se detuvo, ante sus ojos estaba el camino hacia lo desconocido.


-Este lugar lo encontré hace poco, pero quería que lo vieran también y ahora que estamos los tres tenemos que ir a explorar. Dijo Akise emocionado.


- No creo que debamos ir solos, puede ser peligroso.

-Yo también quiero ver que hay más allá, dijo Nayami.

- Ya esta decidido.

- Pero joven Lenner...

-No seas miedoso Josh, la aventura nos espera.


Los tres niños cruzaron el puente que estaba frente a ellos, pode debajo del puente había un pequeño lago de agua cristalina, caminaron por el sendero el cual los llevo hasta una pradera. Caminaron hasta llegar a una colina, lo que había del otro lado de ella era una pequeña ciudad.

Akise, impresionado por lo que veían sus ojos, no lo pensó dos veces y descendió a toda prisa la colina dejando atrás a Josh y Nayami. Al adentrarse en la ciudad notaron que no había nadie en las calles, es más, la ciudad parecía estar deshabitada.


-Este lugar da algo de miedo. Dijo Nayami tomado la mano a Josh.


-Me sorprende que haya un lugar así tan cerca de nuestro jardín. Dijo Josh observado todo lo que los rodeaba.


-No creo que sigamos en el área de la mansión.


Luego de caminar un rato llegaron al que parecía ser el centro de la ciudad, Josh llevo a Nayami a ver una fuente cercana, ya que a ella le encantaban las fuentes, mientras tanto Akise seguía explorando por su cuenta; un edificio llamo su atención, la arquitectura de este era diferente al de los demás, frente a el se extendía una larga escalinata; comenzó a subir por ella y cuando estuvo frente a la puerta sintió que se le aceleraba el corazón, extendió la mano hacia el pomo de la puerta y la abrió de golpe.

El edificio estaba oscuro y polvoriento, pero una vez su vista se hubo acostumbrado se adentró en el, la madera del suelo crujía con cada paso, de las paredes colgaban algunos cuadros con paisajes en ellos, el largo pasillo parecía no tener fin y a los lados de este habían muchas puertas; todas estaban cerradas, Akise estaba decepcionado, tenia mucha curiosidad por ver que había detrás de todas esas puertas, cuando estaba listo para volver escucho a alguien hablar.


-¿Puedo ayudarte en algo?


Akise dio un pequeño salto del susto, no se esperaba que hubiera alguien ahí, de una de las puertas salio un joven tres cabezas más alto que Akise, quien sostenía una lampara que aun con su suave luz era suficiente para ver el aspecto de aquel joven. Su cabello era largo, de color verde azulado bastante claro y sus ojos de color café, vestía una camisa negra de manga larga y un pantalón color crema, junto a lo que parecía una especie de capa o abrigo largo, de mangas largas y muy anchas.


- Perdón, no debí entrar sin permiso, pensé que no había nadie.

-¿Por qué pensaste eso? Pregunto el joven.

-Porque toda la ciudad parece deshabitada, por eso.


El joven abrió los ojos como platos, antes de que Akise pudiera preguntarle que ocurría el joven le dijo que se marchara.


-Vete, tienes que irte ahora.

-¿Por qué?

-No hay tiempo para explicar, es peligroso que estés aquí.


El joven empujaba a Akise hacia la puerta, el no entendía nada y quería explicaciones, pero el joven no lo escuchaba, fue la voz de su hermana la que lo hizo detenerse. Nayami lo llamaba desesperada, alrededor de ella y Josh había muchas sombras extrañas, de apariencia humana.


-¡Nayami! Grito, rápidamente bajo las escaleras.

-¡Hermano!

-¡Josh, Nayami! ¡Corran!


Josh tomo a su hermana de la mano y corrieron regreso a casa, Akise los seguía, esquivando las sombras los tres lograron llegar hasta la colina, cruzaron la pradera sin detenerse hasta llegar en dónde estaba el puente.


- El puente, no esta... Dijo Josh.


Miro hacia atrás, Akise aun estaba un poco lejos, Josh cargo a Nayami y con grandes zancadas cruzo el lago, el cual por suerte no era profundo, del otro lado le gritaban a Akise que se diera prisa. Estando a punto de llegar, el camino comenzó a verse borroso y en un parpadeo el otro lado del lago ya no estaba, había desaparecido y un denso bosque remplazo los jardines de la mansión.


-¡¿Josh!? ¿¡Nayami!? ¿¡Dónde estan!? Gritaba Akise desesperado en medio del lago, ¿que había pasado?, ¿dónde estaban Josh y su hermana?

Mientras en alguna parte de los jardines de la mansión, Josh y Nayami llamaban a gritos a Akise, ya que frente a ellos también solo había un extenso bosque y no quedaban rastros del lago.


-Josh, ¿dónde esta mi hermano?

-No... no lo sé. Creo que... creo que necesitamos ayuda.


Josh y Nayami corrieron de vuelta a la mansión y fueron en busca de Seriel, quien aun seguía en el estudio.


-¿Volvieron ya? No creí que se cansarían tan pronto.

-Señor yo...

-¿Qué pasa? ¿por qué esas caras? Parece que hubieran visto un fantasma o algo así. Esperen... ¿dónde esta Akise?


Josh le contó a Seriel todo lo sucedido y cuando termino hubo un largo silencio.


-Lo lamento... dijo Seriel con los ojos llenos de lagrimas. No hay nada que podamos hacer.

-No comprendo señor.

-Josh, Nayami... Akise no va a volver. El... no podrá estar más con nosotros.


Josh estaba paralizado y Nayami lloraba, Seriel intento consolarla pero no había palabras para tal situación, Seriel aun intentaba ser fuerte, no quería que los niños lo vieran llorar, al final se quedó dormida de tanto llorar y el silencio reino en la casa.


- Señor Seriel... No necesita hacerse el fuerte, esta bien llorar en situaciones como esta.

- Josh... recuerda que no puedes decirle al señor de esta casa que debe hacer .

-Lo siento... Yo solo trataba de...

-Olvídalo, no pasa nada.

-¿De verdad no hay nada que se pueda hacer?


Seriel se quedo en silencio y desvío la mirada.


-¡Si hay algo que se pueda hacer dígalo, haré cualquier cosa!

-No es tan simple Josh...

-¡Es mejor que no hacer nada!

-No me dejaras en paz hasta que te lo diga ¿no?

-Si algo aprendí en esta casa es a ser cabeza dura.

-Vaya, supongo que ese es el legado de Akise, bien te lo diré. Sin embargo una vez dentro ya no hay vuelta atrás, ¿estas seguro de que podrás?

-Este es mi hogar, ustedes son mi única familia, haré cualquier cosa por protegerlos, incluso si eso significa que debo romperme en pedazos.

-Bien, esta decidido.


Josh estaba decidido a hacer lo que fuese necesario para regresar todo a la normalidad, no importaba que tan duro fuera el camino para lograrlo, proteger a la familia Lenner era la promesa que secretamente había hecho el día que había llegado a esa casa.












10 de Agosto de 2019 a las 20:15 0 Reporte Insertar 1
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