Una Noche De Sexo Apasionado Seguir historia

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Luego de una noche de películas de género de terror, dos amigas van a sus respectivas habitaciones, con intenciones de ir dormir, Skarlet una hermosa joven tiene deseos de interno amor hacia su mejor amiga Alexandra, sus intenciones de pasar la noche al lado de ella, la hará llegar, a tal punto de ser astuta tanto juguetona para conseguir una noche de amorío y gozo. Tal acto conllevara, a más de un acto erótico, en distintas ocasiones que demostraran la atracción que se tienen la una hacia la otra, que irá creciendo considerablemente.


Erótico Sólo para mayores de 18. © Todos
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Capítulo I La Primera Vez

Eran pasadas de la media noche, la temperatura era un tanto cálida en el ambiente, sin duda, la noche era silenciosa, ya que no se oía muchos sonidos en el alrededor de un departamento, en el cual se encontraban dos amigas, que terminaban de ver una película de género de terror como comúnmente lo hacían cada viernes por la noche, ambas jóvenes tenían la misma edad, teniendo por igual, en común, muchas cosas que las hacían muy unidas, casi a tal punto de casi inseparables, una de ellas sentía un afecto más allá de una simple amistad entre amigas, el cual era considerado por ella misma, tanto lo reconocía, que era un amor intenso que sentía dentro de ella hacia su mejor amiga, la cual empezaba a sentir casi los mismos sentimientos, con la única diferencia que apenas estaban surgiendo dentro de su corazón. Ambas chicas, se dispusieron a dirigirse a sus respectivas habitaciones, después de darse un sutil pero sin duda un gran cálido abrazo acompañado de un tierno beso, que elevo la temperatura de una de ellas haciéndola entrar en calor al instante, ese acto hizo reaccionar sentimientos que hacían acelerar el corazón de la joven quien se limitaba a dirigirse a su habitación y darse una ducha tibia para bajar su calentura, tanto emociones que tiene en ese momento.


Mientras tanto, Alexandra quien se encontraba en su respectiva habitación se dispuso a oír música de relajación con unos auriculares los cuales se hallaban conectados a un MP4, la joven se quitó su Mini-falda dejándose solo su bragas negra junto con su sudadera de blanca, la cual no tenía nada debajo de ésta, el sonido del reproductor ocasionaban paz en la mente de la chica, quien se dejó caer de espaldar en su cama con los brazos extendidos, al pasar unos segundos sentía una sensación de querer frotar su entrepierna, que empezaba aumentar de temperatura cada vez más, solo se empezó acaricias sus senos, los cuales ganaban sensibilidad cada momento, consciente de lo que hacía, continuo con el acto sumándole pequeños presiones a sus pezones, que podía sentirlos muy sensibles y endurecido por las acaricias que se daba así misma. Después de minutos de tocarse, sus ahora estimulados senos, se decidió bajar su mano derecha por su abdomen, deslizándola hasta llegar a su bragas, introduciéndola debajo de la prenda, se encontró con una gran humedad viscosa en sus labios vaginales, que se encontraban con cosquilleo al roce, Alexandra al darse cuenta dedujo con facilidad que se encontraba muy caliente en ese momento, sin mencionar lo serena por la música que oía; así que puso manos a la obra y fue directo a su clítoris, al cual daba toques ligeros con su dedo medio mientras que con su mano izquierda se acariciaba uno de sus estimulados senos, sin darse cuenta, empezaba a introducir su dedo medio junto con el anular dentro de su húmeda vagina, que se ponía viscosa cada vez por los dedos que entraban y salían de ella.


Luego de unos minutos más tarde, Skarlet salía recién duchada del baño con un aroma de cereza que era intenso, tanto, que olía en gran parte de la habitación, había logrado calmar su cuerpo con el baño, sin embargo, su mente se encontraba muy pensativa en su amiga que no para de imaginarla al lado suyo besándola por todo el cuello hasta llegar a su pecho, sus pensamientos no dejaban de fluir en cantidad, así que intento distraerse peinándose la cabellera húmeda, acción que no resulto en lo más mínimo, sin darse cuenta, su cuerpo empezaba a entrar en calor a tal punto que ella sentía deseo oprimidos que deseaba satisfacer en ese momento con la persona que se encontraba imaginándose en sus pensamientos. Sin embargo, se le vino en mente una idea para apagar un poco las ganas de deseos que tenía, aunque para ello, le tocaría hacer algo un poco pícaro, así que sin pensarlo más de dos veces, tomó una braga negra, un brazzier del mismo color y una pequeña bata oscura, vistiéndose con las prendas salió de su habitación, dirigiéndose al cuarto de su amiga.


Mientras caminaba por el pasillo, su entrepierna se humedecía por la excitación que tenía por sus eróticos pensamientos, sus pezones se encontraban endurecidos y su temperatura corporal se encontraba en aumento. Al llegar a la puerta de la habitación, sentía como su corazón se aceleraba por la emoción del momento, se tomó un minuto para calmarse un poco, ya más tranquila, llamó desde la puerta a su amiga, quien al oírla, se dirigió a recibirla.

Alexandra: Uhm… Skarlet, ¿Qué sorpresa? –Dijo la joven, Con el ritmo de su corazón acelerado por la excitación– ¿Ocurre algo? amiga.


Skarlet: Eh… bueno, verás… la película que vimos estuvo muy aterradora para mí. Así que pensé que podía pasar la noche contigo –Llevando ambas manos detrás de su espalda– ¿No tendrás problemas? Debes de pensar que soy una miedosa.


Alexandra: No hay problema, puedes dormir conmigo está noche y siempre que quieras –Dándole un cálido abrazo. En ese momento sintió una gran aceleración de su corazón en ese instante, al separarse de su amiga la vio con mirada de compasión y dulzura– No tienes nada de que temer amor, me sorprendente que te haya causado miedo esa película. En fin vamos a dormir.


Skarlet: Disculpa si te desperté –En ese momento, situó su mirada en los vultuosos pechos de su amiga, acto seguido de mordisquearse levemente su labio inferior– ¿Y…? Uhm.


Alexandra: Eh… bueno, aún no estaba durmiendo me encontraba haciendo algo, nada importante.

Skarlet: Te ves muy linda.


Alexandra: ¿En serio? Tú no te quedas atrás, además hueles muy a rico… ese olor me gusta mucho –Acercándose hacia su amiga– De verdad hueles bien.

Skarlet: Si quieres puedes oler más de cerca.


Alexandra: Uhm… esté olor me vuelve loca –Dando una lamida al cuello de su amiga, quien dio un profundo suspiro, seguido de constantes respiraciones agitadas– Lo… siento me deje llevar.


Los labios de la joven, fueron besados por su amiga, quien tomaba rostro entre sus manos. Alexandra, no aguanto más lo que ocurría y decidió corresponder el beso, el cual aumenta la pasión de ambas chicas en ese momento, sin mencionar el ritmo cardiaco y la temperatura de las dos.


Skarlet: No importa, solo... déjate llevar, me gustaría tener una noche apasionada a tu lado.


Alexandra: Yo… me encantaría compartir estos sentimientos que tengo dentro de mí… contigo.


Skarlet: Tengo que confesarte que me atraes, te amo y es sincero lo que siento hacia ti. No importa si lo de nosotras es de una noche, solo quiero disfrutarla a tu lado y demostrarte lo que siento por ti.


Alexandra: No te preocupes por eso, tú sabes que te amo y me gustaría probar esto contigo… aún más sabiendo lo que sientes por mí –Sintiendo como su entrepierna se mojaba en gran cantidad– Vamos a pasar un buen rato y luego veremos por lo demás.


Skarlet: No se diga más.


Ambas mujeres se unieron, en un ardiente profundo beso, que las condujo al inicio de una noche de pasión y deseos. Skarlet, no paraba de dar besos a su caliente amiga, quien no dejaba de soltar gemidos uno tras otro, por cada vez, que sentía el tacto de los labios de Skarlet en su cuello, realmente la volvían loca, sentía como su entrepierna se humedecía cada vez más, su temperatura corporal incrementaba cada momento; por otro lado, no se quedaba sin hacer nada, mientras su compañera de amor, le hacía sentir gozo y placer, llevó una de sus manos a uno de los vultuosos senos de su amiga, los cuales se encontraban sensibles tanto estimulados en ese momento. Alexandra, con su otra mano que tenía libre, estimulaba la zona intima de su amiga, sin dejar de acariciarle sus senos con la otra.


Skarlet: Me gustas…. tanto… quiero pasar, toda la noche haciendo el amor contigo.


Alexandra: Uhm… tenemos toda la noche para hacerlo… mi amor –En ese momento, empezó a morderse su labio inferior, seguido de dejar oír gemidos de placer, que excitaban a su compañera. Después de uno minutos, decidió que era momento de tomar el dominio, así que, tumbó a su amiga en su cama. Acto seguido, empezó a besar su zona abdominal con deseo, mientras le bajaba sus bragas con sus manos a medida que decencia con los besuqueos, hacía la entrepierna de Skarlet– Solo… disfruta del momento.


Skarlet: Ya quiero sentir tus besos… en mi intimidad.


Sin duda, Alexandra hacía disfrutar a su amiga con cada beso que le daba en su zona intima, la cual, no paraba de chorrear viscosos fluidos que era lamidos con pasión; Skarlet no dejaba de soltar gemidos uno tras otro, al sentir que su clítoris era succionado con deseo mientras entraba dentro de su vagina los dedos índice, medio, anular y el menique de su amorosa amiga, que no lo hacía cada gesto y acto con deseo apasionado. Luego de unos minutos, en lo mismo, Skarlet empezaba a sentir como el orgasmo se avecinaba, acompañado de grandes contracciones en su intimidad, que estaba tan estimulada como sensible, que hacía que la chica no solo tuviera espasmos en su piernas, sino que también apretara las sabanas con fuerzas mientas soltaba gemidos que trataba de contener midiéndose su labio inferior, su ritmo cardiaco parecía acelerarse cada vez más, acompañado de alta temperatura corporal que hacía que la joven no aguantara un segundo más y estallara en un fuerte gemido, mientras terminaba expulsando sus fluidos en la boca de su amiga, que no desperdiciaba cada gota que salía de aquellos labios vaginales que luego empezó a chupar con pasión, acto acompañado de acariciar los muslos sudorosos de su compañera sexual.


Alexandra: Se sincera… ¿Dime… qué tal te ha parecido el orgasmo que te provoqué? –Dándole un largo beso en los labios, a su joven amiga, que no paraba de sentir gozo en su intimidad que aún se hallaba muy sensible y que su querida amiga acariciaba, con ligeros movimientos circulares– Veo que estas muy sensible ahí abajo.

Skarlet: Solo no pares… se gentil.


Alexandra: Estas muy tímida y excitada. Me gusta verte así, ¿Te gustaría que te diera placer ahí detrás? Te prometo que lo disfrutaras.


Skarlet: Nunca antes había hecho esto, menos hacerlo con una mujer… pero es placentero experimentarlo. Solo accederé, si me permites que lo haga primero contigo.


Alexandra: Si te sientes cómoda no pondré objeción alguna.

18 de Junio de 2019 a las 17:53 0 Reporte Insertar 0
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samuel Dugarte Me gusta crear historias de todo tipo, que sirban de entretenimiento y que en ellas se encuentren aprendizaje para el día a día.

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