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giancarlos-molina1560300494 Giancarlos Molina

Carl es un estudiante universitario como cualquier otro, un día mientras se encontraba en la universidad empezaron a ocurrir cosas demasiadas extrañas en la ciudad y en su universidad, lo cual parece ser una epidémica, a partir de ese momento él y sus amigos Mario, Andrés, Jennifer y Ann tendrán que adaptarse a esa situación y sobrevivir a aquella epidemia encontrando en su camino hechos no deseables.


Post-apocalíptico No para niños menores de 13.

#romance #terror #accion #post-apocalíptico
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EL comienzo.

En una cálida y hermosa tarde, escuchándose el hermoso canto de los pájaros, allí sentado al lado de la ventana de la universidad se encuentra Carl, con su mirada despistada hacia las afueras de la universidad, en donde puede observar los verdes prados y las hermosas flores del patio, lo cual es bastante relajante. De repente Carl suelta un largo suspiro y mira hacia el frente en donde se encuentra su profesor de inglés dictando la clase.

Cuando de pronto mira despreocupadamente las horas en su celular, acaba de terminar su clase, su profesor se despide y sale del aula.

Mira hacia los alrededores del salón y observa lo típico, un televisor unido junto a la pared, los asientos de sus compañeros de clase, el asiento del profesor, el tablero y la puerta. Nada mas encuentra de nuevo en el aula

Carl recuesta su cabeza sobre el pupitre y cierra lentamente los ojos, pero de repente le dirigen la palabra.

- ¡Hey! Bella durmiente despierta- Le dice una voz conocida, era Jenifer su amiga.

Carl alzó la mirada y vio que junto a ella estaban sus otros compañeros.

-Jajajaja Bella durmiente- Dijo Andrés, el más alto de todos.

Fastidiado por todos sus compañeros decidió levantarse, miró hacia Jenifer, a través de esa delgada pero curvada figura notaba la intención de alzar el ánimo de todos ellos.

El otro chico del grupo, Mario, es el intelectual de todo el salón, se acercó un poco y con su voz gruesa dijo:
- ¿Qué les pareció el tema de hoy?

-Pues estuvo un poco fácil, en pocas partes me enredaba, pero lo entendí- dijo Ann, la otra chica del grupo.

-jaja, si estuvo algo fácil-Mencionó Carl mientras sonreía.

De repente, interrumpiendo la conversación, se encendió la tv del salón, en el canal de las noticias, en donde se anunciaban catástrofes.

Todos los estudiantes de aquel salón prestaron atención a lo que se decía en la tv haciendo que el único ruido fuera el de la tv.

Carl miro despreocupadamente hacia la tv.

En el canal en donde se encontraba la emisión del noticiero se veía la periodista en el centro de la ciudad en donde estaban sucediendo extraños sucesos, al fondo de la imagen se podía ver personas lanzándose encima de otras, lo cual era bastante abrumador para aquellos que lo veían.

De repente en la noticia se oyó una fuerte explosión, causando que los compañeros de Carl se tornaran asustados.

-Nos encontramos en el centro de la ciudad, en donde algunos de los habitantes se lanzan encima de otros aparentemente parece como si fueran a comérselos, todos los alrededores se encuentran llenos de caos.

La imagen se movía de derecha a izquierda enseñando la catastrófica ciudad, se encontraban muchos vehículos estrellados, gente muerta, personas encima de otras mordiéndolas ferozmente y bastantes personas corriendo sin rumbo alguno como gallinas sueltas.

-Les aconsejamos que no salgan de sus casas y cierren bien las puertas- Dijo la periodista asustada con gotas de sudor en su rostro y voz chillona.

-OK ¡Es hora de irnos Christina! -Exclamó el camarógrafo.

Pero de repente una de esas “Personas” se abalanzó encima de la periodista, cayendo fuertemente al duro pavimento, parecía un animal cazando a su presa, sin darle tiempo de reaccionar, esa bestia empezó a morder agresivamente a la periodista, se había vuelto una masacre.

De inmediatamente la periodista comenzó a gritar frenéticamente, mientras de su cuerpo comenzaba a salir bastante cantidad de sangre, pero a la “Persona” que se le lanzó parecía no inmutarse, por el contrarío la mordía con más agresividad.

¡Se estaba comiendo a la periodista!

Tras ver eso, el camarógrafo vomitó, arrojó la cámara al suelo y empezó a correr.

La cámara quedó grabando aquella escena, en un abrir y cerrar de ojos llegaron otras dos “Personas” y comenzaron a devorarse también a la periodista.

De ella comenzó a salir cantidades catastróficas de sangre, ya se encontraba bañada de aquella. Esos animales seguían comiéndosela, eran tan agresivos que de los feroces mordiscos le abrieron el vientre y poco a poco le sacaban los órganos para luego devorárselos gustosamente.

Luego de haber visto semejante cosa Carl entró en pánico y con su cabeza tambaleando miro a sus compañeros, se encontraba en completo silencio, era abrumador. De repente una chica cayó desmayada al suelo y de ahí todos comenzaron a gritar formando un caos.

Tras semejante caos, a todos los estudiantes les anunciaron bajar al patio principal sin hacer mucho ruido, inmediatamente ellos obedecieron y fueron bajando, sin embargo, eso no les quitaba de la cabeza la atrocidad que habían visto en el noticiero.

Mientras caminaban por los llenos y estrechos pasillos, Carl miraba desesperadamente hacia sus amigos y compañeros pensando si eso les podría suceder a ellos también, o incluso a él.

-Oye, ¿Estás bien? -Le dijo Ann con su dulce voz causando que Carl se asustara.

Tras escucharla volvió en si y con expresión asustada respondió:

-Si, aunque no puedo evitar pensar en ese video.

-Tranquilo amigo, esto se resolverá de una u otra manera, estoy seguro de ello- le dijo Andrés confortándolo mientras le daba una suave palmada en la espalda.

-Pero, ¿Qué tal que no? -Dijo Mario, con sudor en su rostro.

-Oye Mario no te asustes, de alguna manera se resolverá esto- Dijo Jennifer.

-Si, aunque no sabemos que sucede esto va a pasar pronto- Volvió a decir Andrés.

-Si Mario, todo se va a resolver-Dijo Ann intentando levantar el ánimo.

Después de varios minutos ya todos los alumnos se encontraban en el patio como se les había solicitado, se sentía un silencio horrible, tanto que ponía la piel de gallina, al frente de todos los estudiantes se puso el rector de la universidad y con voz firme dijo:

- Alumnos esta repentina reunión es para decirles que están pasando cosas realmente caóticas en la ciudad, así que debido a esta situación no podemos permitir que ustedes abandonen la universidad.

- ¿Tan grave es la situación? -Dijo un estudiante en la formación.

-S-si-Respondió el rector.

Dentro del almacén del gimnasio de la universidad se encontraban dos alumnos escapando de la reunión convocada.

-Oye Daniel, no deberíamos estar aquí, mejor vamos a la reunión- dijo la chica con su voz nerviosa.

- ¿Para qué? Acá estamos mejor, además podemos divertirnos- Respondió el chico haciendo caso omiso.

De pronto el chico abrazó por la espalda a su pareja y la lanzó encima de las colchonetas del gimnasio.

-Está algo oscuro, ¿Qué dices si encendemos la luz? -dijo aquel joven con travesía.

El chico se acercó hacia el interruptor y encendió la luz de aquel pequeño lugar.

Enseguida todo el lugar se iluminó, enseñando todas las cosas utilizadas para el gimnasio, al frente del chico había un pequeño muro hecho con colchonetas una encima de otra, a su izquierda una pequeña reja cuyo contenido de adentro eran los balones y mas al fondo del almacén se encontraban el resto de cosas. Los únicos allí presentes eran ellos dos.

Daniel se posó encima de la chica, y lentamente acercó su cabeza hacia ella, cuando estaba lo suficientemente cerca sus labios rozaron, empezaron a besarse suavemente, su pareja Michelle cerró suavemente los ojos dejándose llevar, luego empezaron a jugar con sus lenguas, sintiendo la pasión apoderándose de los dos, Michelle jadeó, mientras que las manos de Daniel se deslizaban suavemente por el cuerpo de su pareja hasta levantar la camisa de Michelle. Tras quitársela empezó por besarle apasionadamente el cuello e iba besándola seguidamente en diferentes partes de su cuerpo, la chica gemía de placer, hasta que llegó al ombligo de la chica, luego él levantó la cabeza mirándola con ojos traviesos.

Detrás de los colchones del almacén salió una persona con los ojos blancos y la mirada perdida, pero los dos jóvenes no se percataron debido a que estaban sumidos en la pasión, el hombre se acercaba hacia los dos jóvenes dando pasos torpes tambaleándose de un lado a otro, ya estando a una distancia considerablemente corta, el hombre mordió agresivamente a Daniel en el cuello haciendo que de él salieran bastas cantidades de sangre.

Aquella sangre que salía de Daniel cayó encima de Michelle, quién se encontraba paralizada del miedo, mientras que el chico aullaba fuertemente del dolor.

De repente Michelle entró en sí y empezó a correr mientras gritaba bastante fuerte, pero el hombre la agarró del pie causando que ella cayera al suelo, rápidamente el hombre se acercó a la chica y le mordió el tobillo, pero repentinamente la chica le dio una patada justo en la cara provocando que la soltara, tras hacerlo se levantó y empezó a correr hacía la reunión.

Mientras tanto en la reunión, todos los estudiantes se encuentran asustados por que no saben con certeza lo que está sucediendo.

- ¡AAAAAHHHHH! -Gritó una chica semidesnuda dirigiéndose rápidamente a la formación- ¡Alguien que me ayude! -Gritaba despavorida mientras cojeaba.

- ¿Pero ¿qué le sucedió? -Preguntó el rector alarmado mientras se dirigía hacia la chica.

La chica intentaba hablar, pero no le salían las palabras del miedo.

-Oye, cálmate y me cuentas, ¿Ok?

La chica asintió con la cabeza mientras sollozaba.

-Qué te pasó en el tobillo? -Preguntó un joven que se encontraba al lado.

-Un…un hombre me mordió agresivamente en… en el almacén del gimnasio-Decía mientras trataba de contener las lágrimas.

- ¿Te mordió? -Preguntaron de repente en la fila.

-Si, eso hizo.

Tras escuchar eso, los estudiantes allí presentes se exaltaron mucho y empezaron a formar desorden entre las filas, cuando de repente la chica cae al suelo y empieza a convulsionar, la escena se vuelve terrorífica, en el suelo empezaba a moverse como si estuviera endemoniada, pero de pronto se deja de mover y queda allí tirada en el suelo con la boca semi abierta y sus ojos abiertos, al ver semejante cosa las personas allí presentes comenzaron a entrar en pánico, cuando de pronto se escucha un portazo proveniente del gimnasio.

Al escuchar eso todos los presentes giraron hacia el lugar del sonido y observaron un hombre que se acerca rápidamente hacia ellos cual se vuelve tenebroso, de pronto uno de los chicos se va acercando hacia la silueta del hombre.

-Oye, ¿Estás bien? -Dijo mientras se acercaba despreocupado.

El hombre no respondía, solo se escuchaba gemidos provenientes de él.

- ¿Oye?

El hombre se abalanza encima del muchacho tomándolo por sorpresa, causando que cayera al suelo en donde aprovecha para clavar sus dientes en el cuello y empezar a devorárselo.

Entre la multitud sorprendida de pronto se levantó la chica que hasta hace unos segundos se creía muerta y atacó a una compañera, haciendo que aúlle fuertemente del dolor mientras socorra por ayuda.

Pero todos los estudiantes empezaron a correr frenéticamente sin rumbo alguno.

Las personas que fueron mordidas anteriormente se levantaron, sus ojos se tornaban en su totalidad blancos y con ellos empezaron a correr en busca de víctimas.

- ¡Chicos vámonos ahora! -Rugió Carl mientras miraba en todas direcciones buscando un lugar al cual correr.

-Pero, ¿A dónde? -Preguntó Alice desconcertada con su dulce voz temblando.

-No sé, a algún lugar seguro-Añadió con firmeza.

- y, ¿Cuál sería ese lugar? -Preguntó Jennifer asustada.

-Ya sé-Exclamó Mario, resaltando sobre sus compañeros.

-Ilumínanos, ¡Oh gran Mario! -Resaltó Andrés con gracia.

Las personas agresivas iban en aumento y el pequeño grupo de Carl y sus compañeros empezaron a correr hacia las instalaciones de la universidad.

Durante su recorrido Carl preguntó abrió su boca
- ¿A dónde nos llevas Mario? -Decía Carl intentando no soltar mucho aire en la pregunta.

-A la oficina del rector, allí tendremos mejor vista y tenemos con que intentar entablar comunicación para pedir ayuda.

- ¡Claro! Bien pensado-Dijo Jennifer emocionada.

-Está bien, deberíamos descansar un poco, ¿No creen? -Dijo Andrés mientras miraba hacia atrás para asegurarse que no haya peligro cerca.

Los chicos pararon un poco para recuperar el aliento, aún estaban confusos con respecto a lo que estaba sucediendo.

-Ya casi llegamos-Acotó Ann mientras flexionaba sus rodillas-Supongo que podemos avanzar caminando con precaución.

-Si, podríamos hacerlo, jajaja ya estoy exhausta-Dijo Jennifer soltando una pequeña risa.

Los chicos rieron un poco a pesar de la situación y continuaron caminando hacia la oficina del rector, pero sentían algo extraño, no se escuchaba ninguna clase de ruido, solo sentían el horrible sonido de sus pisadas resonando en los pasillos, ese eco resonando en los oídos de los jóvenes resulta ser aterrador.

-Está muy silencioso, tanto que da miedo-Añade Mario mirando de un lugar para otro.

Ann dirige su mirada hacia Carl, quién se ve muy pensativo su mirada dice claramente < ¿Qué está pasando?>

La chica se quita del rostro un pequeño mechón de cabello del rostro y se acerca a Carl.

- ¿Qué pasa Carl? Estás muy pensativo-Preguntaba la chica preocupada.

-Es solo que estaba pensando acerca de la chica con el mordisco en el tobillo-Decía con expresión confundida.

- ¿Qué pasaba con ella?

-Que aquellos a quienes mordían se infectaban y se convertían en las mismas bestias salvajes-Decía Carl mientras soltaba un largo suspiro- o eso creo.

-Ahora que lo pienso, puede ser verdad-Afirmaba Ann buscando darle sentido a la teoría.

De repente Jennifer hace una señal con la mano para que pararan, y sigilosamente se acerco a la esquina del pasillo para ver si estaba despejado o no.

Los chicos podían sentir la presión adentrándose por sus poros causando miedo, pero Jennifer tras asomar la cabeza observó la silueta de una chica alta, se encontraba estática en el pasillo con el cuerpo semi encorvado y la cabeza inclinada hacia el lado derecho.

Jennifer giró hacia sus compañeros mirándolos con miedo.

- ¿Qué sucede Jennifer? -Preguntó Mario confuso- ¿Algo va mal? -Añadió mientras miraba a Jennifer con curiosidad.

-No vayan a hablar fuerte, hay alguien allí parado como una momia, me da escalofríos-Señaló Jennifer.

Andrés arqueó una ceja y lentamente se asomó por aquella esquina, vio lo que sucedía y con optimismo dijo:

-Si avanzamos sin hacer ruido podremos entrar sin problemas, además la puerta está abierta.

-Ok, pero ¿Y si nos escucha? -Preguntó Mario nervioso mientras intercambiaba mirada con los demás chicos- ¿Qué tal nos ataque?

-Pues somos tres hombres y una mujer, imposible que no podamos jajaja- Dijo Andrés con expresión despreocupada mientras se acomodaba la ropa.

-Tienes razón, pero podríamos atraer a mas de ellos-Señalaba Ann con la inseguridad adueñándose de su rostro.

Carl se apoya con su espalda sobre la pared mientras en su mirada se notaba seguridad.

-Vale, intentémoslo hacer sin causar ruido, es mejor que quedarnos pensando-dijo mientras su mirada se entrelazaba con la de sus compañeros y continuó-si pasamos de uno en uno podría funcionar.

- ¿Seguro de eso? -Preguntó Jennifer.

Carl la miró seguro de su decisión asintiendo con la cabeza.

Jennifer acomodo su castaña melena moviendo levemente su cabeza y adoptó una posición segura.

-Entonces, ¿Quién irá primero?

-Maravillosa pregunta Jenn- Dijo Andrés mientras miraba curiosamente sus compañeros.

El ambiente entre ellos se puso tenso, claro que nadie quería hacer un esfuerzo en vano o salir lastimados.

Cuando de pronto Ann dio un paso al frente y segura de su decisión se postulo a hacer el esfuerzo, se le ponía la piel de gallina al pensar en ser atacada por uno de esos infectados.

Ann abrió su boca, pero alguien la interrumpió.

-Yo lo haré chicos-interrumpió Carl dejando a Ann sin habla.

- ¿Estás seguro? -Confirmó Mario.

-Si-Respondió Carl con determinación.

Él y Andrés entrelazaron miradas y sonrieron mutuamente.

-Ve con calma-Dijo Ann preocupada.

-Ok, no te preocupes-Dijo Carl mientras la miraba con ternura y optimismo.

Sus miradas chocaban y creaban en su ambiente la sensación de seguridad y preocupación al otro.

Carl se acercó hacia esa terrible esquina la cual invocaba el miedo, asomó la cabeza y luego de soltar un pequeño suspiro empezó a avanzar sobre la punta de sus pies, cada paso que daba se tornaba más y más terrorífico, ya en la mitad del camino, Carl se encontraba detrás de la chica a unos cuantos pasos de ella, con el corazón en sus manos contuvo su respiración y siguió andando sigilosamente.

Se encontraba a solo unos pasos de la puerta que se encontraba abierta, a su manera de ver era un logro, pero entre más se acercaba la tensión y el temor también lo hacía.

Todo a su alrededor se tornaba frio y escalofriante, pero cuando logró entrar a la oficina todo se tornó cálido y seguro.

Asomó su mirada por la puerta y observó que sus compañeros estaban aliviados, pero sabían que eso aún no acaba, todavía decían pasar los demás y eso los volvía a bajar del cielo.

El segundo en pasar fue Mario, seguido por Jennifer y Andrés, la única que faltaba por cruzar era Ann, quién se encontraba sola en esa insegura esquina.

Cuando de pronto sonó un estornudo reprimido haciendo que la infectada volteara a mirar hacia la esquina en donde se encontraba Ann.

Comenzó a caminar en dirección a Ann con pasos torpes mientras de su boca salían extraños sonidos.

Se acercaba cada vez más, paso por paso se acercaba hacía su cena, aunque no lo sabía, cruzó por el frente de la puerta en donde se encontraban Carl y sus compañeros, ellos inmediatamente se ocultaron detrás de aquella puerta, luego de unos segundos siguió caminando a su destino.

Carl miraba desesperadamente hacía la chica y la esquina en donde se encontraba Ann, ella ya se había percatado de la infectada, pero allí seguía esperando a que a Carl se le ocurriera algo.

Por la cabeza de Carl pasaban muchas cosas, no se podía concentrar bien, era por la angustia, aunque a si mismo se decía <No es hora de otras cosas, ¡Concéntrate!> de pronto empezó a pensar sobre lo sucedido anteriormente con aquella infectada y como mostró signos de movimiento tras escuchar el ruido.

A su lado encontró un estante lleno de libros de toda clase, agarró uno de esos y se asomó a la puerta, con fuerza tiró el libro hacia la dirección contraria de la infectada.

El impacto del objeto provocó un fuerte sonido, haciendo que la zombi se devolviera, pero había algo distinto esta vez, aquella infectada se estaba moviendo con más rapidez que antes.

Carl se volvió a esconder tras la puerta y en ese momento entendió algo más acerca de los infectados, cuando pasó la chica por el frente de la oficina, Carl se asomó nuevamente para darle la señal a Ann de que pasara rápidamente.

Ann llegó exitosamente a la puerta, y al atravesarla soltó un largo suspiro de alivió para luego ser interrumpido por un cálido abrazo por parte de Carl.

Sus cuerpos cortaron la distancia que los alejaban, las manos de Carl capturaban con sus manos temblando la espalda de Ann.

Jennifer, Andrés y Mario se quedaron sin palabras tras ver eso.

Ann se sonrojó, pero a Carl le dio igual y la siguió abrazando con firmeza, al rato se separaron y todos tomaron asiento alrededor de la sala, Andrés se levantó de la silla, en su rostro se notaba angustia.

- ¿Ahora que vamos a hacer?

-No sé, por ahora preocupémonos en que nadie vaya a entrar- Respondió Carl con firmeza.

-ustedes hombres bloqueen la puerta y nosotras miraremos a través de las cámaras y la ventana para ver cómo están las cosas en la universidad- Jennifer se levantó del sillón en el que se encontraba- Procuren no hacer mucho ruido.

-Está bien jefa-Dijo Andrés mientras enseñaba una gran sonrisa.

Ann y Jennifer se dirigieron hacía la computadora del rector, la encendieron y comenzaron con su parte del trabajo mientras Carl, Mario y Andrés empezaban a bloquear la puerta con el estante de libros.

En las cámaras 1, 4 y 5 se podían ver los pasillos de toda la universidad, la mayoría de ellos se encontraban llenos de infectados.

En la cámara 2 se veía el gimnasio, allí se encontraban alrededor de 10 infectados.

En la cámara 3 se observaba el patio donde se encontraba el verde prado, ese lugar también se encontraba infestado.

En la cámara 6 se veía el patio central, en donde se encontraba lleno de infectados

En la cámara 7, estaba igual de llena.


12 de Junio de 2019 a las 01:08 0 Reporte Insertar 0
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