Cuidando de Ezra (+18) [Omegaverso] Seguir historia

missrubyphoenix Ruby Phoenix

Dos niños pequeños se conocen en una fría noche de invierno, y sus destinos quedan sellados por el misterioso lazo del alma. Uno es un alfa, el otro es un omega, y desde ese momento, vivirán una historia atípica de crecimiento personal, perdón y amor prohibido, al estilo que Romeo y Julieta... solo con sexys hombres lobo, y mucho más gay.


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Capítulo 1.

Había una vez un niño llamado Ezra. Nacido en una familia adinerada, su perspectiva de vida era la mejor, tenía una madre, un padre y tres hermanos mayores que esperaban ansiosamente su llegada, pero luego de nacer, sus padres notaron que algo no estaba bien con su cachorro recién nacido. Al revisar su pequeño cuerpo, notaron que su nudo no estaba desarrollado. El nudo era un grupo de glándulas que se expandían durante el celo, evitando que su cuerpo se separe del de su compañero o compañera. Para Russell y Lucinda Redford, el hecho de que su hijo no tuviera esa protuberancia en la base de su pene podría significar algo terrible: Ezra era un omega.

En ese momento, la vida había evolucionado tanto que incluso había una nueva jerarquía creada para distinguir a un tipo de seres, de los humanos normales, y pronto se convirtió en una regla de oro: los alfas estaban en la cima, eran descendientes fuertes e inteligentes de los primeros hombres lobo, gobernaban el nuevo mundo, y había sido así durante más de dos siglos. Luego estaban las betas; como segundos al mando, se encargaban de cuidar de los miembros de la manada en la ausencia del macho alfa, o luego de su muerte, eran ágiles y fuertes, habían desarrollado habilidades diferentes en las que sus superiores no estaban particularmente interesados y que les permitían mezclarse más fácilmente con los humanos regulares.

Por último, estaban los omegas, hasta el fondo de la jerarquía, a menudo se los veía como errores andantes, obligados a convertirse en esclavos sexuales solo para tener algo de comida y refugio. Muchos de ellos fueron desechados después de un tiempo, y terminaron muriendo de un corazón roto, una forma muy real y dolorosa de morir, causada por la falta de amor y cuidado. Esa era la cruel realidad que enfrentaba el pequeño Ezra, con solo unas pocas horas de vida.

No lo quiero. No quiero verlo –– dijo amargamente su padre.

––Pero cariño, aún no sabemos lo que va a pasar, tal vez Ezra solo tenga un desarrollo tardío, por favor, no nos hagas esto–– suplicó su madre.

Ninguno de nuestros otros hijos fue así. Él es extraño, yo...

––Lo sé, pero solo pido un poco de paciencia... ¿por favor?

––Bien entonces, haremos lo que dices, pero por el bien de mi cordura, será mejor que sea solo eso, un desarrollo tardío como dices.

Y a partir de entonces, esperaron... esperaron y esperaron hasta seis años más tarde, cuando aceptaron que su hijo nunca cambiaría. Como era de esperar, se aislaron de él, y la escasa educación que recibió, fue de los empleados de la mansión, personas que también eran diferentes a él, pero que no pudieron ignorar su llanto en la noche, o dejarlo morir solo en un rincón frío y oscuro. Finalmente, una noche, su padre tomó la decisión; Llevó a un somnoliento Ezra en su automóvil a la casa de un conocido, un hombre cuya casa era famosa por albergar tanto omegas como betas, y entrenarlos para ser los mejores en diferentes áreas. Redford nunca tuvo interés en cosas como esta, pero era mejor dejarles esa carga y continuar con sus vidas como si Ezra nunca hubiera nacido.

Buenas noches, señor. ¿Como puedo ayudarle? El jefe de mayordomos los saludó, con una expresión neutral.

––He venido a hablar con Erick, es un asunto urgente–– dijo Redford, mirando alrededor de la sala de estar.

––Disculpe, señor. Pero me temo que mi maestro ya está durmiendo en su habitación, por lo que debe regresar mañana... a horas más apropiadas–– dijo, al darse cuenta de Ezra, que estaba de pie detrás de su padre, con los ojos bien abiertos y asustado.

––Hey, ¿Estás sordo? ––Redford lo agarró por la chaqueta–– maldito omega, ¡Te estoy dando una orden!

––Me temo que el único que puede darme órdenes es mi maestro y su familia–– el mayordomo respondió, sin inmutarse por los modales groseros del otro hombre.

––¡Esto es ridículo! ––Redford gritó, asustando a Ezra aún más.

––Sebastian? ¿Qué es todo ese ruido? ––Otro niño se acercó al mayordomo.

––Oh vaya––Sebastian suspiró–– joven amo, por favor disculpe toda la conmoción, pero este hombre...

––¡¿Joven maestro?! ¿¡Erick ha tenido otro cachorro!? ––Redford no podía creer la suerte que tenía Erick y su descendencia, cuando él sentía que la suya se estaba viniendo abajo.

––¿Quién es este hombre? ¿Y qué está haciendo aquí a esta hora?

––Me disculpo profundamente por todo el alboroto, pero este hombre aquí es Russell Redford, un conocido de su padre. Ya le dije, Sr. Redford, que mi señor está descansando en su habitación. Si desea conversar con él, le recomiendo que vuelva mañana.

El tono de voz de Sebastian permaneció tranquilo y sereno, pero su postura corporal y la forma en que mantenía a su querido joven maestro lejos de la vista del otro hombre, daban la impresión de que este visitante nocturno no era una buena persona, y que podría ser peligroso para el heredero, el haberse mostrado ante él de forma tan descuidada. De repente, el aire en la habitación se hizo pesado, casi electrificado, esa sensación solo podía ser una cosa: Erick Campbell, el dueño de la mansión Campbell, estaba despierto y de muy mal humor. Tardó unos segundos en cruzar la distancia desde el dormitorio hasta la sala de estar, vistiendo solo su túnica negra, su desordenado cabello semicanoso y su expresión gruñona.

––Será mejor que tengas una razón jodidamente buena para venir aquí a estas horas de la noche ––miró a su hijo–– Nickolas, ¿Qué estás haciendo aquí? Ve a dormir, es tarde.

––Lo siento, papá. El ruido me despertó ––el pequeño contestó, tan suavemente como pudo, ya que no quería enojarlo aún más.

––Sebastian, llévalo a su habitación, por favor ––ordenó, con un tono más suave.

––En seguida–– el mayordomo giró sobre sus talones y rápidamente lo sacó de la escena, aunque, el obstinado joven amo no iba a irse todavía.

––Sebastian, espera ––Nick susurró, y se detuvo al pie de las escaleras.

––Joven amo, ya escuchó lo que dijo su padre, debe irse a la cama, ahora–– Sebastian habló suavemente, un tono muy diferente del tono que usó antes.

––¿Quién es realmente ese hombre? ––Nick preguntó, mirando a los dos hombres, que ahora discutían–– sé que no es solo el conocido de mi padre. No me mientas.

––Pero Erick, eres mi amigo! ––Redford gritó, aferrándose a su ropa–– ¡Debes ayudarme! ¡No hay nadie más a quien pueda pedirle algo así! ¡Estoy desesperado! Te lo ruego, por favor, ¡Ayúdame!

––¿Qué es lo que quieres de mí esta vez? Erick le preguntó, con una voz monótona, ya que no quería tener nada que ver con ese hombre.

––Es sobre mi última cría... quiero deshacerme de él.

Escuchar esa declaración cruel los hizo sentir enfermos, especialmente después de ver a Ezra, que se había escondido detrás de la espalda de Redford todo este tiempo. Erick lo miró, notando lo pequeño que era, sus ojos grandes y oscuros y su cabello largo y oscuro. Su cuerpo estaba temblando, y no supo si era por el frío exterior o el miedo de verlos gritarse uno al otro. Pero entonces, Ezra encontró la mirada de Nick, y fue como si ambos niños hubieran sido alcanzados por un rayo. El cuerpo de Nick se movió por si solo, pasando a través de ellos y alcanzando al niño más pequeño, que seguía mirándolo como un ciervo a la luz de los faros.

––Espere, joven amo, vuelva aquí–– Sebastián fue tras él, temeroso de las repercusiones de sus acciones inocentes e imprudentes.

––¿Por qué haría algo así a su propio hijo?  Nick se atrevió a preguntar, sosteniendo a Ezra tan fuerte como pudo.

––Esto no es algo para discutir con un joven como tú–– dijo Redford, con un tono amargo.

Mi hijo acaba de hacerte una pregunta, y me gustaría saber tu respuesta. Ahora Erick dijo, tomando el lado de su hijo.

Redford lo miró nervioso––Yo... no lo quiero. Ese niño no ha traído más que vergüenza a mi familia. Mi situación es tan mala que ya no puedo salir, porque no quiero que nadie se burle de mí. Mi reputación es lo más importante que tengo, y no la arruinaré por un fracaso como ese. Un omega no puede ser parte de mi linaje, me niego a aceptarlo, y si no me ayudas, tendré que deshacerme de él yo mismo.

Al ver a este niño en esa condición, Nick se enojó tanto que quiso patearlo y gritar, luchar contra esta ignorancia y crueldad con todo su corazón, pero Sebastian evitó que lo hiciera. Por supuesto, él era mucho más inteligente que el pequeño petardo incandecente en el que se había convertido.

––E-entonces, ¿Qué dices? ¿Me ayudarías? ––Redford habló con voz quebrada, pero lejos de sentirse mal por el destino de su hijo, le tenía más miedo a la reacción de Erick, pero por extraño que pudiera parecer, éste mantuvo su mal genio bajo control.

––No te ayudaré ––Erick comenzó a hablar, y los ojos de Redford se abrieron de par en par, con puro miedo–– pero lo haré por tu hijo ––miró a los dos niños y sonrió––él será nuestro, a partir de ahora, sin importar su línea de sangre.

––¿Qué? ¿Harías algo así... por un niño como él? ––Redford preguntó, horrorizado.

––Por él, y cualquier otra persona que necesite mi ayuda... por otro lado, no quiero nada de ti, o que ver contigo. Desde este momento, tú y tu familia están muertos para mí.

––No... Por favor ¡No hagas esto! Erick ¡Por favor! ––Redford intentó tocarlo, pero Sebastian bloqueó su acercamiento.

––Sebastian, dejaré todo en tus manos a partir de ahora, los veré en la mañana.

––Por supuesto, mi señor. Que tenga una buena noche ––Sebastian se inclinó, con gracia–– en cuanto a usted... es hora de tirar la basura.

A pesar de ser un omega, Sebastian era físicamente muy fuerte y capaz de hacer muchas cosas en casa. Él había sido el mayordomo de la familia desde antes de que nacieran Nickolas y su hermano mayor, así que era viejo... muy viejo, pero al igual que Erick, su esposa y muchos otros, comenzó a envejecer más lentamente una vez que llegó a los 30 años. Unos minutos más tarde, regresó, con su sonrisa habitual y sus suaves ojos azules.

––Phew... eso estuvo pesado ––respiró profundamente–– bien... Bienvenido a casa, joven. Mi nombre es Sebastian, y este es el joven amo, Nicholas, pero supongo que ya lo sabe, ¿Le importaría decirnos su nombre?

––Soy... Ezra–– respondió, tímidamente.

––Encantado de conocerte, Ezra ––Sebastian sonrió cálidamente–– como soy el jefe de la servidumbre de la mansión, mi deber será encargarme de ti, de ahora en adelante, así que espero que nos llevemos muy bien.

––¿Te estarás ocupando de él? ¡De ninguna manera! ––Nickolas se quejó–– debería ser yo quien lo haga.

––Oh... y ¿Por qué es eso, joven maestro? ––Sebastián se enarcó en una ceja, encantado la personalidad atrevida de su querido joven amo.

––Porque él es mi amigo–– dijo Nick, con un pequeño acento sureño que hizo reír a Sebastian.

––De acuerdo, déjeme proponerle algo mejor ¿Por qué no cuidamos ambos de él? Todavía es muy pequeño, y necesita nuestra protección.

––¡Es como un Pomerania negro! ––Nick sonrió–– hhmm... ¡Ajá! ¡Te llamaré pom-pom, de ahora en adelante!

––Pom-pom? ––Ezra dijo, totalmente confundido.

––Vamos, ustedes dos. Es hora de irse a la cama––Sebastian apresuró a los dos niños, aunque Ezra no movió un músculo.

––¡Está bien! Esta es tu casa ahora ––Nick dijo, con una sonrisa brillante.

––Umm... joven amo, ¿Por qué no va usted solo por ahora? Me temo que Ezra aún no está listo para jugar juntos, le llevará un tiempo adaptarse al nuevo entorno.

––¿En serio? ––Nick hizo un mohín–– uuuughhh... ¡Está bieeeen! Pero volveré a visitarte, mañana por la mañana, Pom-pom, así que prepárate para eso––dijo, enérgicamente y corrió escaleras arriba, a su habitación.

Sebastian suspiró––Será mejor que te des un baño caliente, mientras yo preparo una taza de leche tibia con miel, que te ayudará a dormir mejor–– dijo, dirigiéndose a la cocina.

––No ––Ezra lo tomó de la mano ––solo no.

––Oh, bueno... supongo que eres demasiado joven para hacer estas cosas por ti mismo–– Sebastián lo tomó en sus brazos, notando lo delgado que era, aunque no dijo nada al respecto.

Los empleados de la mansión Campbell vivían en la casa de huéspedes, era grande y tenía mucho espacio, por lo que todos vivían cómodamente. La incorporación de Ezra al equipo fue una sorpresa para todos ellos, pero su dulzura innata les ganaría el corazón con facilidad.

––Sebastian, ¿quién es este niño? ––Una hermosa mujer de color y con rastas se les acercó.

––Hola, Amelia, él es Ezra, y vivirá con nosotros a partir de hoy–– siguió caminando hasta el baño y ella lo siguió.

––Oh vaya... ¿Él es...? ––La mujer preguntó, sorprendida por la decisión inesperada.

––Sí, él es un omega. Su padre se ha desecho de él como si fuera un pedazo de basura inservible–– Sebastián gruñó, irritado por el acto de injusticia que cada vez era más frecuente.

––Pobrecito ––la mujer se conmovió con la triste historia–– bueno, ya no tienes nada que temer, cariño. Soy Amelia, y estoy a cargo de la cocina, así que si tienes hambre, no dudes en decirme, ¿de acuerdo?

––Ok–– murmuró Ezra, todavía aferrado al cuello de Sebastian.

––Hablando de eso, ¿Podrías preparar un poco de leche con miel para él? Primero quiero darle un baño, su temperatura corporal es muy baja, y eso me preocupa.

––Por supuesto ––asintió Amelia–– también iré por una toalla y ropa seca.

––Eres la mejor ––Sebastian sonrió agradecido.

Una vez que estuvieron en el baño, Ezra miró a su alrededor, asombrado. La habitación era simple, pero agradable, con azulejos de mármol por todos lados, que estuvo tentado de tocar, pero no lo hizo. El lavabo tenía dos espejos, donde pudo ver su reflejo, pero rápidamente miró hacia abajo.

––No sé si debería lavarte aquí o en la bañera... ¿Qué piensas?

Fue en ese momento que Ezra notó la gran bañera en el fondo, era blanca y parecía bastante profunda, y su rostro mostró una expresión de miedo que confundió a Sebastian.

––Espera, ¿Nunca has estado en una bañera? ¿O tal vez es que...? ––Sebastian acarició su rostro–– Ezra... ¿Tu mamá o papá te tiraron en una de esas alguna vez?

Él asintió con la cabeza–– No quería... Me asusté–– el pequeño sollozó–– no podía respirar... pero ella continuó... me dolía aquí–– dijo, tocando su pecho–– pero ella...

Poco a poco, Sebastian vio surgir el pánico en la delicada cara del niño; su respiración se agitó, sus ojos se abrieron de par en par, su pequeño cuerpo tembló con fuerza y luego rompió a llorar inconsolablemente, haciendo que el hombre fuerte y valiente frente a él se debilitara por un segundo, antes de abrazarlo de nuevo, de una manera protectora.

––Shhh... Está bien, estás a salvo ––dijo, acariciando su espalda–– lo siento, no quería hacerte recordar esas cosas.

––Bañera no. Por favor. Sin bañera

––Bien, no lo usaremos hoy, pero algún día sí, ¿Puedes prometerme eso? Conmigo, y con el joven amo, verás que puede ser divertida de usar.

––O-ok ––Ezra asintió, todavía un poco asustado.

––Bueno, ahora te quitaremos esas ropas feas para lavarte, usaré una toalla húmeda con jabón, ¿De acuerdo? ––Ezra asintió sin decir nada más.

Durante el resto del tiempo que pasaron en el baño, Sebastian tuvo que morderse la lengua para evitar lanzar maldiciones sin parar; La condición física de Ezra era peor de lo que imaginaba, el niño era solo piel y huesos, también tenía cortes y hematomas viejos y frescos, y eso le hizo preguntarse una vez más qué tipo de horrores había vivido en casa de sus padres durante su corta vida.

––Bien, estamos listos–– Sebastián sonrió–– limpio y cálido, ¿Te sientes mejor?

––Mjm ––Ezra asintió, con un atisbo de una sonrisa en sus labios.

––De acuerdo, Amelia debe estar esperándonos en tu nueva habitación–– dijo, bajándolo al suelo. ¿Puedes caminar? ¿O prefieres que te lleve?

––Caminar–– dijo Ezra, asintiendo de nuevo.

––Bien, vámonos entonces.

Caminaron por un pasillo largo, donde Ezra vio muchas otras caras, muy diferentes entre sí, pero todos le dieron una amable bienvenida a la casa. Siendo naturalmente tímido, se mantuvo cerca de Sebastian, pero su corazón no estaba tan acelerado por el miedo como antes, era todo lo contrario, tenía ganas de hablar con todos y jugar, pero se mantuvo callado, ya que no quería que pensaran que estaba loco. Cuando llegaron al dormitorio, Amelia ya los estaba esperando con un plato de sopa y un vaso de leche tibia, no tuvo que sentir el pequeño cuerpo de Ezra para saber qué tan descuidado había estado el pequeño.

––Calenté las sobras de hoy, espero que te guste–– Amelia sonrió amablemente.

––¿Sabes cómo usar una cuchara? ––Sebastian preguntó, y Ezra asintió–– genial, ahora vamos a vestirte y luego puedes comer.

Para cuando Ezra terminó de comer la sopa, era casi medianoche. Al estar tan lleno, lo hizo sentir cansado, por lo que Sebastian lo llevó a la cama y lo envolvió en las mantas cálidas y suaves, sintiéndose aliviado de poder cuidarlo y mantenerlo alejado de las personas crueles que lo habían lastimado tanto. Después de eso, fue a la cocina, lavó los platos y luego a la cama, se sentía agotado con todo lo que había sucedido en unas pocas horas.

––Te ves como mierda–– escuchó una voz masculina, habla desde la puerta.

––Hola Xiang, tú también te ves genial–– respondió Sebastian sin mirarlo.

El otro hombre se rió entre dientes––Lo siento, siempre te ves bien, es solo que esta noche... parece como si hubieras recibido una paliza, nada espectacular viniendo de la cabeza de los sirvientes de la mansión ¿Tuviste un día ocupado?

––¿Qué hay de ti? ¿Dónde estabas? No te vi durante el día tampoco–– Sebastian se sentó lentamente, para ver al joven asiático mirándolo.

––Estuve fuera… sa sabes, de fiesta con otros betas descarados como yo–– sonrió coquetamente, mostrando el brillo dorado en sus ojos típico de los hombres lobo, y se sentó en el regazo de Sebastian.

––Heh... es muy bueno ser joven y sexy ¿No? ––Sebastian le dio una suave sonrisa.

––¡Oh, vamos! No me des esa mierda ––Xiang frunció el ceño––no eres una momia o un zombi, por lo que deberías disfrutar de tu vida mientras puedas.

––Ojalá pudiera, pero ser el mayordomo de esta casa, me prohíbe hacerlo–– dijo Sebastian, evasivo.

––Ok, este no es el Sebastian que conozco y amo ––Xiang se levantó––solía pensar que eras genial, el más hermoso, talentoso y letal de los hombres y mujeres que he conocido, pero ahora siento que esa persona murió, y dejó en su lugar un caparazón vacío y sin emociones. ¿Es esto simplemente una simple fatiga física, o es culpa del condenado vínculo de almas?

––El vínculo de almas... ––Sebastian suspiró––Me pregunto si en verdad se trata de eso...

––¡Eso es pura mierda! ––Xiang gritó molesto–– mentiras para idealizar el sexo entre las personas. El vínculo de almas no existe, si te enamoraste de Erick, ¡Es porque el tipo es jodidamente guapo! Incluso yo podría sentirme atraído por él... si me gustaran los viejos.

––Xiang, no hables así. Él también es tu amo, recuerda eso. Y ahora vete, quiero dormir–– Sebastian le dio la espalda.

Xiang Yi Tsao, era uno de los conductores de la familia. A pesar de su actitud traviesa y desinhibida, hacía su trabajo muy bien, nunca se quejó ni tuvo problemas con los demás empleados, en realidad era todo lo contrario, hizo amigos rápidamente, y eso fue tan bueno como perjudicial para su reputación de seductor. Llegó a la mansión siendo un adolescente, y sintió la necesidad de ser el mejor entre sus colegas, por lo que podría impresionar a Sebastian, quien se había convertido en su modelo a seguir, y también su amor no correspondido. Al ser un beta, no tenía que atravesar el incómodo período de celo que sí adectaba a otros miembros de la casa, y en realidad, eso le facilitó el ayudarlos con supresores, aunque un par de veces tuvo que contener a Jason, el hermano mayor de Nick, antes de que atacara a cualquiera de los niños omega que estaban escondidos en la casa de huéspedes durante esos días tan agitados.

Pero, en el caso de su querido Sebastian, Xiang se aprovechó de su necesidad, tomándolo como compañero sexual varias veces durante los años siguientes. Como solía decir, era solo una relación sexual entre dos personas dispuestas, nada romántico, ya que el corazón del mayordomo había sido tomado por Erick, años atrás, en un cruel giro del destino, donde ambos hombres habían sido elegidos para ser compañeros. ¿El problema? Erick era un alfa, cuya vida ya había sido decidida, y un romance con un hombre, un omega, no estaba permitido. En cualquier caso, se mantuvo a su lado como su hombre de confianza, ayudando a criar a sus cachorros y proteger a su compañera, una tarea dolorosa pero a la vez reconfortante que estaba feliz de cumplir.

Al amanecer, mientras todos dormían, Ezra comenzó a soñar. Se vio a sí mismo desde arriba, estaba en su antigua casa, acurrucado en un rincón, con su pequeña cola envolviendo su cuerpo para tratar de mantener el calor, y con mucho miedo a moverse o usar la cama que le habían dado, ya que no quería ensuciarlo con uno de "esos" accidentes que aún ocurrían a él. De repente, la puerta se abrió con un golpe violento, y una sombra enorme envolvió el lugar, Ezra trató de escapar, pero un enorme lobo negro agarró su tobillo con los dientes y lo sacudió como una muñeca de trapo, gruñendo maldiciones e insultos que ningún padre nunca debería decirle a su hijo.

Ezra comenzó a llorar, pidiéndole que se detuviera, diciéndole que lo amaba, suplicando perdón, pero la bestia en su pesadilla no se detuvo, hasta que lo dejó golpeado y dolorido, sollozando en el suelo mientras llamaba a su madre, pero ella lo ignoró como siempre. No se dio cuenta de que estaba gritando, hasta que sintió una nueva sacudida que lo sacó del trance, encontrando la mirada preocupada de Sebastian, que había saltado de la cama y corrido a ayudarlo.

––¡Bashy! ––Ezra gritó, saltando sobre su regazo.

––Shhh... Cálmate, todo está bien, fue solo un sueño, Ezra, estoy aquí ––dijo, tratando de calmar su propia respiración agitada.

––El monstruo, Bashy... ¡El monstruo! ––Dijo, señalando la ventana de su habitación.

––No es un monstruo, pequeño. Son solo los árboles afuera, ¿Ves? ––Sebastián abrió la cortina y le mostró el jardín de la casa.

––¡No hagas eso! ¡Hay un monstruo! ¡Él me va a comer! ––Ezra gritó y se escondió detrás de la espalda del hombre.

––Ezra... por favor, créeme, estás a salvo aquí... vuelve a dormir, ¿de acuerdo?

––¡No, no quiero! ¡Duermo contigo! ¡No solo! ––El cachorro se negó rotundamente.

––Ugh... bueno, está bien. Pero por ahora, no quiero que te acostumbres demasiado a eso, no será bueno para ti si te apegas demasiado a mí.

Una vez que Ezra estuvo más tranquilo, Sebastian encendió la lámpara de mesa para apagar la luz principal, esto dio una luz tenue a la habitación, que permitió que el niño se relajara poco a poco. Cubierto con las mantas hasta la barbilla, se sintió reconfortado por el calor del cuerpo de Sebastian, así como por su aroma suave y especiado, casi como la canela, y en cuestión de minutos, se quedó profundamente dormido. A la mañana siguiente, los dos se despertaron tarde, algo inusual para el mayordomo, pero esperado, al mismo tiempo, dadas las circunstancias de la noche anterior. Después de lavarse, ambos fueron a la cocina, donde Ezra vio de nuevo el grupo de rostros desconocidos que hicieron latir su pequeño corazón, pero no huyó, sino que permaneció allí, en parte por curiosidad y también por miedo.

––Buenos días, Ezra ––Amelia lo saludó con una sonrisa amistosa–– ¿Tienes hambre?

––¡Sí, hambre, hambre! ––Él asintió, enérgicamente.

––La forma correcta de decirlo es: "Sí, tengo hambre" ella lo corrigió, suavemente––suena raro cuando lo dices de otra manera, ¿No crees?

––Parece que no tuvo ningún tipo de educación, e incluso cuando comenzó a hablar, nadie lo corrigió, por lo que tiende a hacerlo en oraciones cortas y básicas–– dijo Sebastian, vertiendo un poco de jugo de naranja en un vaso para Ezra, y café en su propia taza.

––Oh, ya veo, me disculpo entonces, no quería hacerte sentir mal por eso–– Amelia dijo, mirando a Ezra.

––Está bien, no enojado–– sonrió, calentando el corazón de la mujer.

––¡Buenos días, todos! ––Dijo una joven pelirroja, apareciendo en la cocina con un colorido ramo de flores en sus manos, que metió dentro de un jarrón de cristal, luego lo llenó de agua, antes de darse cuenta de Ezra, que había seguido todos sus movimientos desde que entró en el room––Oh... ¿Quién es este pequeño munchkin? ––Preguntó, inclinándose hacia él con una sonrisa alegre––Soy Rose, y trabajo en el jardín, ¡Es un placer conocerte!

––Soy... soy... Ezra–– respondió, tímidamente, casi escondiéndose detrás de Sebastian.

––Oh vaya... ¿Él es... tuyo? ––Rose preguntó, mirando a Sebastian.

––Por supuesto que no–– dijo el mayordomo, un poco nervioso ––fue traído aquí por su padre anoche, y el amo Erick dijo que se quedaría con nosotros.

––No hables tan severamente, Seb, o el pequeño sentirá que no lo quieres–– dijo Amelia, mirando la cara llorosa de Ezra.

––Lo siento, Ezra. No quise sonar así, es solo que no estaba preparado para esto. Sí te quiero, así que no te preocupes, ¿De acuerdo? ––El niño asintió, y siguió desayunando.

Cuando terminaron de comer, Rose le pidió a Ezra que la ayudara en el jardín y él estuvo más que feliz de hacerlo, eso lo mantendría ocupado durante unas horas. Sebastian, por otro lado, comenzó su propio día de trabajo, corriendo de un lado al otro por la casa, hasta que recordó que necesitaba hablar con Erick sobre lo sucedido la noche anterior. Entrar en el territorio de su amo, y compañero predestinado, siempre representó una tarea difícil para él, ya que apenas podía soportar la fuerte presencia del otro hombre sin caer a sus pies en una actitud completamente sumisa.

––Entra–– Erick respondió, al escuchar que llamaban a la puerta.

––Disculpe señor, necesito hablar con usted.

––Sebastian... sí, pasa adelante–– dijo, apenas mirándolo.

––Si estás ocupado, puedo volver más tarde.

––No, no... Estos son solo un montón de planos que necesito revisar.

––De acuerdo... si usted lo dice ––Sebastián se aclaró la garganta, tratando de concentrarse––se trata de Ezra, él está en peor condición de lo que pensaba.

––Ok, tienes toda mi atención ––Erick lo miró, dejando los documentos a un lado.

––Anoche, después de su llegada, le di un baño y... ––Sebastian suspiró––el pobre niño es solo piel y huesos, su cuerpo muestra claros signos de abuso físico, tiene cortes y hematomas en todo el lugar, también tiene terrores nocturnos... habló sobre un enorme monstruo que trató de comérselo, fue muy difícil para mí calmarlo después de la pesadilla... Sé que no es el único niño que ha pasado por algo como esto, pero aún así...

––Entiendo tu preocupación, esa es exactamente la razón por la que decidí mantenerlo aquí. Esto es más que solo mi hogar, es un refugio para personas como él. Lo sabes, ¿Verdad?

––Sí, y estoy muy agradecido por la oportunidad de ayudarlos con su recuperación y capacitación adecuada.

––Eres el mejor en lo que haces, así que el crédito es todo tuyo–– dijo Erick, con honestidad.

––Gracias, señor, aprecio sus amables palabras–– dijo Sebastian, feliz de ser elogiado.

––Ezra todavía es joven, por lo que puede aprender muchas cosas, y con suerte, las pesadillas desaparecerán en cuestión de semanas; sin embargo, no podemos pedir demasiado, paso a paso.

––Sí, señor, me aseguraré de que se acostumbre a la dinámica aquí en la mansión, lo más rápido posible.

––Mientras tanto, puede ser el compañero de juegos de Nickolas o algo así, mi hijo está muy interesado en él.

––Oh, ¿En serio? Eso es... un poco extraño ––Sebastian murmuró, recordando la reacción de su joven amo ante toda la disputa.

––Sí, me sorprendió tanto como a su madre, pero él es así, muy noble y sensible con los demás.

––Entonces, ¿La Sra. Campbell lo sabe también? ––Sebastian preguntó, en voz baja.

––Por supuesto que lo sé, él es mi hijo, ¿Por qué no debería saberlo?

Esa voz fuerte y firme le pertenecía a Sophia, la esposa de Erick por más de veinte años y madre de Jason y Nick. Era una mujer hermosa e inteligente, con las características típicas de una persona nacida con el linaje alfa corriendo por sus venas, que pasó orgullosamente a sus descendientes, garantizándoles un futuro brillante.

––Lo siento mucho, mi señora, no quise ofenderla de ninguna manera––Sebastian se inclinó profundamente.

Ella le dio unas palmaditas en el hombro ––Está bien, lo dejaré pasar esta vez. Si terminaste, puedes irte ahora, necesito hablar con mi esposo.

––P-por supuesto, ahora si me disculpan... ––él se inclinó de nuevo y salió de la oficina a toda prisa.

Sophia suspiró––No ha cambiado un poco, en todos los años que ha estado viviendo y trabajando aquí.

––Lo sé–– dijo Erick, repasando sus papeles otra vez.

––Incluso me pongo celoso algunas veces, ¿Sabes? Quiero decir, ha criado a nuestros hijos mejor que nosotros.

––No seas tan dura contigo mismo, has sido una buena madre y esposa hasta ahora.

––Los dos sabemos que eso no es cierto–– Sophia sonrió tristemente––No se suponía que fuera así.

––Sophia, por favor... sigas.

––Mi padre viene de visita–– anunció, mirando por la ventana.

––¿Ya es la época del año? ––Erick la miró, sorprendido.

––Parece que sí. Él ha escogido una chica para Jason, es hora de que él tenga una prometida.

Erick se rió sarcásticamente––Ese hombre definitivamente le gusta gobernar la vida de las personas, ¿Eh?

––Tiene el mejor interés en nuestra familia, querido. Mira el panorama más grande aquí, ¿Por favor?

Erick suspiró ––De acuerdo, tú ganas... como siempre.

––Ah... sé que me amas, y por eso me dejas salirme con la mía–– ella le guiñó un ojo y fue a la puerta–– voy a salir por unas horas.

––¿Vas a verlo a "él"? ––Erick sonrió suavemente.

––"Él" me llamó hoy temprano, está en la ciudad, así que...

––Lo entiendo… Genial, diviértete entonces.

––Deberías hacer lo mismo, ¿Sabes? Antes de que sea demasiado tarde.

––Sí, sí, vete ya, y deja de molestar.

A pesar de no estar enamorados el uno del otro, Erick y Sophia eran buenos amigos. Ella vivía su vida más libremente, teniendo reuniones frecuentes con su amante, un beta que había conocido años antes de su matrimonio. Erick admiraba ese coraje, ya que él mismo no se había atrevido a acercarse a Sebastian, sino que lo cuidaba desde una distancia segura, ya que no quería arriesgar la vida de su hombre más confiable al exponerlo al escrutinio de sus conocidos, y también a sus enemigos potenciales.


12 de Junio de 2019 a las 00:39 0 Reporte Insertar 0
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