De-Procastinación del Signo Seguir historia

diego-paredes Diego Paredes

Uno llega a pensar las cosas más triviales con tal de liberarse de la realidad...aunque sea por una noche. <<De-Procastinación del Signo>> es un compendio de "Estratos" episódicos, donde se llega a hilvanar memorias y rutinas diarias. La materialización de la fantasía llega a identificarnos hasta cierto punto, siempre y cuando tenga un buen "significado".


Cuento No para niños menores de 13.

##Microcuento #semiotica #Realismo Mágico
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Estratro Primero: Protector

<<No había notado lo desordenado que estaba el cuarto. Trataré de no distraerme esta noche...>>



No se hallaba ni una pizca de armonía entre los materiales artísticos ...y algunas piezas tecnológicas andaban esparcidas a lo largo de la mesa para trabajar. Las torres de papel no esperaron por ser construidas, mas bien siempre han formado parte alegórica del lugar. Todo este alboroto fue causado nada más ni nada menos por la desidia nocturna acumulada.

En una silla sin espaldar, se hallaba sentado el haragán de estas tremendas fechorías. Sus brazos se recogieron en ángulo recto hasta llegar a la altura de su pecho. Sus manos inmediatamente cubrieron su rostro, aún desconocido. Sólo se observaba su gran melena color azabache, que se contorneaba sutilmente en su frente. La vestimenta que usaba no eran más que reciclados y remiendos de años anteriores, conteniendo así más allá de viejas y mesmerizantes experiencias. ¿Por qué no se podía observar ni siquiera el más ínfimo centímetro? Pareciese que éste espectara, en tinieblas, algún curioso bullicio que egoístamente quería disfrutar. Empero, el esporádico temblar de sus manos hacían dudar de cualquier vaga aseveración para llevarlo a un campo más objetivo. ¿En qué se hallaba?

Luego de unos minutos, sus extremidades se inquietaron a tal punto que el vetusto remedo de silla empezó a rechinar. Al sonido aquel, que iba en crescendo , se le sumaba un desesperante bruxismo. De la mano a todo está disonancia, algunos leves quejidos eran vociferados. Éstos eran muy codificados y carecían de entendimiento concreto, como si no se dirigieran al mismo ser humano. Sudor impregnaba paulatinamente su cuerpo. Sin motivo alguno empezó a balancearse en su asiento, elevando aún más los chirridos de la habitación. Fue entonces que un gran alarido onomatopéyico envolvió su aura, cortando así todos los sonidos anteriores. Seguido a esto, volvió a quedar estático...sólo con un peculiar detalle ''entre manos''.

Ante su última reacción, su cuerpo empezó a relajarse. Sus brazos se extendieron a lo largo de la mesa, apoyando su torso encima de ésta y agarrando una pequeña libreta a su paso. Su cabeza, y por ende su rostro, se despejó de la opresión de su cuerpo. La inmediata intuición que se puede tener al verlo sería una mala noche. Una tajante proposición pudiese ser una cruel decepción, sea del ámbito que sea. Sin embargo, lo que él quisiera creer sería un indicio de una posterior conjuntivitis (era de los que se restregaba la vista con manos sucias).





— En la incesante búsqueda de aquello que no he perdido, logré toparme con los casos más inusuales de la vida...


— ¿A qué te refieres? — Una voz más prolija que la suya empezó a rondar su cabeza, rompiendo el soliloquio y reconstruyéndolo en una conversación casual...y algo trivial.

—Empezando contigo— Sonrió levemente— Tu trágico relato me lo se de memoria. Aquel mártir que quiere ser escuchado, tal personaje se ha deconstruido y reestructurado a tu conveniencia. Aún recuerdo cuando peleabas con gorgonas. Dejaste un poco de lado lo pueril, y maduraste como todo un inquisidor. No es así... ¿Van?

Una gélida brisa entró por los tragaluces superiores, haciendo que la entelequia tome figura humana. Se situó a un lado del chico, y pensativo exclamó:

— He dejado a un lado muchas cosas...pero tengo algunas pátinas en mi armadura que impide olvide algunos hechos... Más tengo pregnancia de los actuales

— ¿ Como cuáles?

—Al parecer desarrollé una admiración a las altas figuras socio-políticas. Tu nunca me enseñaste eso — Suspiró, levantose luego un rato mirando hacia la pared cercana— El sistema militar de Roma me ha cautivado demasiado. Ni siquiera un noble caballero como yo puede manifestar tremenda heroicidad y fortaleza como sus reyes.

—Pensé que te daba curiosidad los emperadores alemanes. Tenía entendido que usualmente entras en contacto con ellos, y los ayudas en sus querellas entre aldeas.

— Ciertamente. Sin embargo, a veces quiero ir más allá de las simples guerras civiles o espirituales. Es difícil perpetuar en sus memorias si nunca fui parte de las suyas...o al menos en sus momentos más importantes.—Agachó la cabeza en reflexión— En ocasiones, me acerco furtivamente a sus territorios. He determinado los patrones más desapercibidos al ojo secular, estructuré lineamientos para alianzas nacionales; en si, cosas que un simple mortal no prestaría atención, más que nada si se trata de ... ellos... —Empezó a entre cortar la última frase, como si hubiese descubierto alguna confusión en lo que dijo.

—No lo se, parece un dilema.

— Yo no se sus vidas dentro de sus respectivas naciones o imperios. Ayudar sería entrometerme según ellos, apartarme crearía una falta de interés. — Caminó hasta el bode de la cama cercana— Es complicado. Me toca ser altruista, y callar ante alguna cosa, sea buena o mala, que pueda detectar— Se explayó, de espaldas, a lo largo de la cama, con los brazos doblados debajo de su cabeza.

— Ya veo.

— Estoy cansado de socializar en esas fiestas de ex-militares y patriotas. Me hastía beber de los vinos y licores de élite. Me repulsa toda acción cuasi libidinosa de la actualidad. Muchos tienen el mismo discurso trillado: ''Yo soy quien soy por mis allegados'', ''Quiero disfrutar con todos y cada uno de ellos porque ¡no me queda de otra!'' El ave a su nido, la araña a su red, y así las personas con sus seres queridos. He aprendido que estar con las poquísimas personas que quiero es suficiente.

— Entiendo —Comentó neutral.

—¡Deja de ser tan cortante! — Se sentó de manera abrupta en la cama, algo molesto— Di otra cosa que no sea una confirmación hueca de tu importancia a lo que te cuento.

—No tengo ánimos la verdad...se supone que debería estar haciendo proyectos académicos. ¡Y mírame ahora! —Empezó a usar un poco de ironía— Me distrae conversar contigo, aunque sólo yo pueda reconocerte como tal —Rió desesperante.

— Yo no quiero solo entretenerte— Se levantó de la cama y se acercó a sus espaldas, tocando sus hombros— Es cierto, yo como ente tal me transformé, pero bajo un propósito...que me parece que lo conoces.

— ¿Ah, sí? — Vociferó entre dubitativo y sarcástico.

— No debes olvidar de la promesa del á...

— !CÁLLATE! — Gritó descomunalmente...hizo una ligera pausa para volver a vociferar con el mismo tono— ¡NO LO VUELVAS A REPETIR! — Su voz empezó a quebrarse, haciendo dudoso todo lo que diga a posteriori— Se te olvida a ti también que puedo manejar ''La Primeridad'', ¿O debo recordarte a nuestro amigo C.S. Peirce?

— Pero...—Abrazó de espaldas su tembloroso cuerpo, acariciando levemente sus cabellos para tranquilizarlo— Aunque para ti sólo sea una Rhema inservible para tus aspectos personales, yo soy tu Representamen.—Limpió con sus dedos las lágrimas traídas por el estoico sollozo— Sólo prométeme...por favor...que tú no...

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El chico tiró su libreta hacia la pared contraria a él. Su reacción iba de la mano con su actual apariencia, pues manifestaba agitación y desesperación. Se paró unos segundos de su asiento y dio algunas vueltas en la sofocante habitación. Se detuvo al parecer en un gran tablero hecho de materiales reciclados. Encima del mismo, se encontraban muchos papeles esparcidos a lo largo de esta superficie. Comenzó a revisar cada uno de ellos, hasta darse cuenta de algo muy importante...


<< Mi compañero espiritual suele molestar mucho. Sin embargo, detras de cada palabra yace un poco de cordura y seguridad.>> 

Sebastian Armendariz. 

21 de Mayo de 2016 a las 05:38 2 Reporte Insertar 0
Continuará… Nuevo capítulo Cada 30 días.

Conoce al autor

Diego Paredes Formado como Diseñador Gráfico y Publicitario, he adquirido habilidades en Escritura Creativa, correcta generación de conceptos; además de curiosidad y conocimientos sobre diseño editorial. Amateur en el mundo de la escritura. Mis gustos abarcan desde el realismo mágico de Juan Rulfo, y las novelas detectivescas de Agatha Christie.

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L_ A L_ A
Intereseante soliloquio (de esa manera lo percibí). El título captó mi atención inmediatamente, ¡me gustó! Me hizo acercarme al texto de una forma curiosa. Por ejemplo, estaba esperando la fórmula matemática para la "Desidia Noctunra Acumulada", el relato del a-priori trascendental de la entelquia y la trágica gorgoneidad de las palabras primeras. ¿Ya viste? Me afectó el título y el documento jaja.
23 de Junio de 2017 a las 16:23

  • Diego Paredes Diego Paredes
    Por ahí hay ciertas cosas que debo pulir, pero agradezco tu comentario :) Si, lo quería hacer a manera de soliloquio, dividido en la Concepción triádica del ser(primeridad, segundidad y terceridad)...aunque no abundo mucho porque bueno, quiero resaltar otros aspectos jaja 24 de Julio de 2017 a las 20:29
~

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