Un simple vagabundo. Seguir historia

viko-mirasa1557594147 Viko Mirasa

Tres adolescentes, una amistad inquebrantable, unida a un personaje que todos ven como vagabundo, el cual sorprenderá a propios y extraños, que esperamos de los vagabundos ? Seguro después de leer estas aventuras tú concepto hacia ellos cambiará.


Cuento Todo público.

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El pueblo de a lado

Un vagabundo más.

Qué se puede esperar de un vagabundo, solemos creer que la vida de los vagabundos carece de interés, carece de aventura, ¿que podrán esconder tras esas ropas tan gastadas como sus sueños, detrás de esas barbas sucias que esconden sonrisas olvidadas.?

!Corre Luis corre anda más rápido se hace tarde ¡

Luis. Adolescente intrépido deportista nato, competir es su pasión no importa en qué, siempre busca ganar.


Raúl: Vas muy lento, llegaré dos veces
y tú no llegaras jajajajaja


Carlos el gordito del grupo siempre optimista siempre buscando que comer, los deportes no es lo suyo, pero es el poeta del grupo todas las chicas han sido conquistadas por sus palabras, pero todas son novias de sus amigos.


Carlos: Calla Raúl, o no volveré a escribir las notas en los obsequios de Natalia.


Raúl. El galán por excelencia, buen porte, siempre buscando pelea es quien lidera el grupo, bueno, cuando Luis se lo permite.


Natalia novia de Raúl es la chica inteligente que degusta de patanes o eso es lo que dice Carlos.


Raúl: ¡Esperen esperen! Miren ahí está el que robó nuestros alimentos en el parque, por fin lo encontramos, pagará por lo que hizo.


Luis: adelante hay que alcanzarlo.


Carlos: !nooooo¡ alto esperen, es mi amigo.

El vagabundo se percata de que los adolescentes van sobre él y comienza a correr suscitando una persecución en la plaza principal del pueblo, antes de continuar les hablaré del pueblo donde se ubica dicha plaza.

Un pueblo ni tan grande ni tan pequeño, no muy frío ni muy caliente, dónde aún la naturaleza es parte de las actividades cotidianas, se mezcla la tecnología con el toque Campirano, un perfecto paraíso para vivir aventuras. No sé quién por qué no sé mucho de historia, pero alguien le dio el deslumbrante nombre de “el pueblo de a lado”, si lo sé es un nombre muy elaborado imagino el conflicto que sufrió el autor de tan prestigiado nombre, ese es su nombre el por qué no lo sé, a lado de que no lo sé, pero ese es el nombre…

En la plaza principal del pueblo de a lado, ( no se confundan recuerden así se llama el pueblo) tres adolescentes perseguían impetuosamente a un vagabundo, el cual era conocido como el tío, dando vueltas y gritos sobre la espaciada plaza a vistas de los transeúntes, corría sin control el vagabundo tratando de escapar de Luis y Raúl , creo mencioné tres adolescentes pero Carlos aún no llegaba, venía como a dos cuadras atrás , cuadras muy extensas por cierto, así que decidió tomar el transporte publico, eso último no es verdad, al transcurrir algunos minutos Carlos al llega a la plaza, casi ahogándose de cansado, no podía hablar, así que pasaron otros minutos más para que mediara palabra con sus amigos.

Carlos: esperen esperen ¡Eeeeeesssspeerennn!

El es mi amigo.

Para este entonces que el gordito logró hablar, ya tenían acorralado e intimidado al vagabundo o el tío cómo se le conocía

¡¡¡A lo que el solo decía tío espera tío!!! Les doy todo mi dinero, pero no me golpeen

¡Raúl: cual dinero si todo esto es solo basura, papeles sin valor, ¿por qué robaste nuestros alimentos?

Carlos: alto, yo, yo, yo se los regale.

Luis: ¿y por qué lo hiciste?

Carlos: Ustedes ya no lo iban a comer

Raúl: Seguro te los comiste con él, verdad, marrana ¡

Carlos: No esperen les explicaré

Él es mi amigo, y es buena persona confíen en mí les mostraremos un lugar maravilloso…

¿Tío podemos llevarlos?

El vagabundo asustado se encogió de hombros y movía su cabeza diciendo que no.

Carlos insistió prometiendo sus amigos se portarían bien y jamás le faltaría al respeto de nuevo

Obligando así a realizar un juramento, Delante del vagabundo.

¡Comenzando una aventura que jamás hubiesen imaginado!

El vagabundo cambió el semblante, esbozando una mueca de sonrisa

Y una mirada más segura, Carlos al igual feliz abrazaba a sus amigos sabido de que lo que verían les fascinaría.

Partieron así, hacia la montaña llamada xel- Nat, no me pregunten que significa el nombre pues tampoco lo sé…

Al salir del pueblo entraron a lo que sería el inicio del camino a la montaña, el vagabundo les pide lo esperen, pues antes debe pedir permiso a los dueños de esta.

Luis: creo que está loco esta montaña no tiene dueño, ¡es de todos!

Raúl: lo sé, vamos a ver a quien le pide permiso este loco.

Carlos: silencio no lo interrumpan debemos de guardar silencio.

El vagabundo toma entre sus manos un poco de tierra poniendo en su cabello y pasando sus manos por toda su ropa, de entre la maleza toma un pedazo de madera elevando hacia la dirección del sol, comienza a balbucear y suelta una carcajada que intimida a Raúl y a Luis, Carlos solo sonreía.

Después de este pequeño rito el vagabundo lleno de seguridad se acerca a ellos y les dice…

Bienvenidos, sean ustedes la montaña los está esperando, sabe el día que nacieron y sabía el día que vendrían.

Raúl: vayámonos Luis, está loco ¡Solo nos perderá en la montaña que puede saber este vagabundo ¡

Carlos jajaja Raúl tiene miedo jajajajajajaja.

Vagabundo: ¿tienen miedo? niñitos buuuu buuu jajajajajajaja.

¿Tienes miedo Raúl?

De ti lo esperaba, pero acaso Luis, ¿tienes miedo?

Raúl: vamos no pongas atención Luis, esto es una broma del gordo y su amigo el loco.

Carlos y vagabundo: jajajajaja,

Vagabundo: tienen miedo, vamos nosotros Carlos, siempre he sabido que eres el más valiente de ellos.

Luis: claro que iré, vamos Raúl esto no tardará mucho, Carlos no puede dar más de 10 pasos sin descansar.

Luis:Vamos tío veamos quién tendrá miedo primero.


Iniciaron la caminata hacia la montaña, cuanto más avanzaban más espeso se volvía el follaje, más diversidad de animales encontraban ante su vista y poco a poco se maravillaron tanto con los paisajes, que perdieron la noción del tiempo. Alto dijo con voz tenue el vagabundo, silencio tomen asiento en esas piedras blancas cierren sus ojos y solo escuchen con atención.

Raúl quiso replicar, pero el vagabundo lo calló inmediatamente.

!Silencio he dicho! Tomen asiento confíen en mí.

Carlos asentó con la cabeza siguiendo las indicaciones que había dado el vagabundo y así consecuentemente los otros dos.

Se escuchó un silbido, posteriormente el sonido de un caracol, mientras a distancia se escuchaba la melodía de una Keena que armonizaba, con el susurro del viento al rosar el follaje de los árboles.

El vagabundo danzaba alrededor de los tres chicos, mientras cantaba sin sentido o eso parecía.

De pronto un silencio total. Raúl intentó abrir los ojos, pero le fue imposible. Carlos que ya había experimentado esto antes se mantenía tranquilo, Luis por su parte con un poco de desconfianza también deseaba saber que estaba pasando, o renunciar a esto que le parecía burdo, pero que ya no podía dejar y menos permitirse perder ante el vagabundo.

El sonido de un piano comienza a despertar a los tres amigos que no sabían que estaba pasando

Despierten gritó el vagabundo, ya dejen de soñar ahora vengan a vivir lo que llaman sueños.

El primero en despertar fue Carlos, experimentando algo que ya había vivido varias veces, el segundo, Luis con cierto nerviosismo pero satisfecho hasta el momento, al no ser derrotado por el vagabundo, asombrado por lo que estaba viviendo no podía creerlo pero a la vez disfrutaba de todo aquello que suscitaba ante si, Raúl temblaba y no podía abrir sus ojos, temblaba tanto que comenzó a sudar frío, el vagabundo se percató de tal acto, comenzó a tocar una melodía que inspiraba tranquilidad, armonizando todo aquello que podían percibir los sentidos.

Al pasar unos minutos, Raúl comenzó a dejar de temblar y de forma muy lenta comenzó a abrir sus ojos, en ese momento Carlos y Luis rebosaban de júbilo, al ver ante si materializarse sus grandes anhelos, sus deseos más ocultos.

Raúl por su parte no paraba de llorar, sus ojos derramando tantas lágrimas que era imposible que pudiese percibir algo más que dolor, la melodía subió de tono una melodía cambiante de ritmo, un ritmo más acelerado, así con ello la tranquilidad de Raúl llegaba lentamente, de pronto nuestro vagabundo, ahora convertido en todo un maestro, en todo un artista aparecía ante los tres adolescentes con seriedad pero con un semblante amigable, detrás de él aparecieron 3 animales, el venado con la gracia suprema, el conejo con la bondad absoluta y una rana cristal la cual permitía ver cada uno de sus órganos, representaba la integridad, la única existente, ya que no puede haber otra ya que sólo hay una.

Entonces, se acercó y preguntó el vagabundo.


Vagabundo: ¿y ahora qué les parezco? ya no usó harapos, ya se desvanecieron para convertirse en esto ropajes dignos de un rey, ya no llevo mi barba, tampoco mi cabello esta desalineado, ahora tengo un cabello corto y el rostro libre de cualquier vello facial, ahora digan ahora que soy para ustedes, ¿quién comenzará quién quiere disfrutar de la primera aventura?


Carlos: yo¡!!!

Quiero ser el primero.

Para mí eres un místico, un místico que me ayuda a escribir los poemas más hermosos, eres quien me instruye cuando estoy confundido, quién me ayuda en los momentos más difíciles, eres quien alegra mi vida cuando se agobia de tristeza, eres quien me ayuda a disfrutar de los momentos más hermosos, al igual que disfrutar de aquellos que han robado alguna lágrima, eres alguien que pocos conocen pero muchos juzgan, eres simplemente el artista de los sueños del mundo.

Luis y Raúl permanecían mudos ante tales acontecimientos, aún no sabían que pasaba, no sabían que estaba sucediendo, más sin embargo algo tan hermoso tan raro, era algo tan lleno de energía, que robaba sonrisas en sus rostros y por supuesto observaban fijamente, preguntándose, ¿cómo era que aquel que siempre tenía miedo, que siempre era el tercero en todo lo que competían, como es que él estaba tan tranquilo? ¿acaso Carlos era el artífice de tal evento?

Comencemos, gritó con júbilo y firmeza el vagabundo.

Vagabundo: están listos Luis, Carlos, Raúl, lo que mirarán hoy los marcará para siempre, algún día uno de ustedes en la montaña, tendrá que hacer el trabajo que hoy estoy realizando, vamos en silencio, pero dejen fluir sus sensaciones, dejen volar su mente, disfruten la montaña.

¡¡¡¡Luis: adelante!!!!

Raúl: ¡¡¡por supuesto que estamos listos!!!

Carlos: siiiiii hoy será especial, puesto que mis dos amigos están aquí, al igual que tú místico, al que llaman vagabundo, al que nadie se acerca, no saben de lo que se pierden al rehusarse de tu compañía.

Comenzando así su primer viaje, aventura, quizás su primer sueño, la primera vez que podían vivirlo.

El venado dice: quizás se sientan impacientes, un tanto confundidos al escucharme o al saber que podemos comunicarnos, pero seguirme, lo que les mostraré seguro cambiará su vida.

De pronto ante ellos aparecen tres especies de esferas, a las que el venado les dice elijan una para ustedes solos, o elijan una para los tres, ustedes saben si esta aventura la quieren vivir cada uno por su cuenta o prefieren disfrutar una los tres juntos.

El vagabundo se apartó sentándose en una parte, donde podía observar el espectáculo, sonriente cantando y danzando llegó hasta el lugar, sentándose para observar lo que pasaría, los tres amigos se ven fijamente y comentan.

Luis: me gustaría ir sólo para probar al vagabundo que no conozco el miedo, que cualquier reto que me ponga lo superaré de la mejor manera, ya que siempre he sido el mejor y lo seguiré siendo, más sin embargo también me gustaría tener una aventura juntos, ya que no sé qué esté sucediendo, pero esto es ¡increíble! y el que ustedes estén conmigo lo hace aún más especial.

Raúl: A mí también me encantaría vivir una aventura solo, pues tengo muchos sueños que quizás ustedes desconocen, aún no me he atrevido a contarlos y sí en este momento ustedes están viendo lo que ven mis ojos, entonces se darán cuenta de que no soy tan fuerte como aparento, de saber cosas que me lastiman, sin embargo estamos aquí para ser felices, estamos experimentando algo que el resto del mundo envidiará, así que también prefiero que vayamos juntos para protegernos del peligro, pero sobre todo para divertirnos juntos.

Carlos: sí, me agrada la idea prefiero vivirlo juntos, en ocasiones me ha tocado vivirlo solo, ahora creo que será mucho más divertido, mucho más complicado también porque ustedes son muy tontos, no conocen el lugar, elijan ustedes los dejaré elegir.

Las esferas comenzaron a flotar y a tomar una tonalidad escarlata, comenzaron a girar alrededor del venado, a una altura por encima de su cabeza, de repente giraban y giraban más rápido, hasta que se fusionaron en una sola, una esfera que destellaba un color hermoso esmeralda. Colocaron sus manos sobre ella los tres al mismo tiempo, confiando ciegamente, como lo es la amistad auténtica, indicando lo siguiente el vagabundo.

vagabundo: si ustedes no confían al 100% en cada uno de sus amigos, esta aventura y este sueño puede tornarse distinto.

De pronto todo comienza a girar, se dejan ver pequeños espacios entre el tronco del árbol, de repente las piedras cambian de forma, los pájaros que vuelan se tornan gigantescos, se abre un espacio entre la esfera y una de las rocas blancas, donde anteriormente estaba tocando el vagabundo.

Todo pasa tan rápido, que es imposible percibir cada detalle, sin embargo, Carlos dice unas palabras, yurub yurub yurub. Después de haber pronunciado por tres ocasiones, todo se detiene, aparecen inmersos en el mar, por el cual podían correr, saltar, podían sumergirse en lo profundo en lo más profundo, convivir con cada una de las especies, corales hermosos arrecifes incontables, tiburones feroces que pasaban a su lado sin tocarles, peces hermosos de todos colores, calamares, monstruos marinos jamás antes vistos, ¿pero porque estamos aquí? preguntó Luis, a lo que Carlos contestó.

Carlos: Siempre he admirado el mar, he soñado en conocer sus misterios, siempre me han encantado las especies qué en él habitan, su diversidad en forma, tamaño y colores es infinita, él ser humano cree conocer estos lugares, más sin embargo este no se conocen ni a sí mismo, cree qué es dueño de cada una de las gotas del mar, como dueño de todo lo que habita en él, no le conoce en lo absoluto.

Carlos: Me encantan las especies marinas y la primera aventura es en base a lo que me encanta, ¿escucharon unas palabras que dije antes de llegar aquí?

Contestando rápidamente Raúl y Luis, con un sí rotundo.

Carlos: después de unos minutos, en el momento que ustedes gusten, cualquiera de los dos puede pronunciar yurub por tres veces, nos adentraremos en sus sueños en los más anhelados y los viviremos juntos, pero por ahora disfrutemos, !vamos que les encantará mi sueño¡

Surcaban el mar, corrían sobre él, nadaban hasta el fondo, saltaban como delfines, como lo hacían no lo sé, Carlos es un gran soñador, quizás el mejor de los tres, o quizás el que conocía mejor las reglas, para así disfrutar de tan místico lugar, llegaron a un arrecife hermoso donde habitaba una comunidad de sirenas, llegaron se sentaron en algunas rocas profundas, aunque raro para Raúl cómo era el galán del grupo, utilizó sus dotes de conquistador tratando de acercarse a tan bellas sirenas, si tan bellas como Carlos las imaginaba, ya que muchos argumentarán que las sirenas no son tan guapas, como se pintan en las historietas infantiles, pero en el sueño de Carlos si lo son, así que no molesten más con eso, sólo sigan leyendo o escuchando.

Las sirenas encantadas de recibir una visita nueva, al ver que Raúl era de alguna forma atractivo para ellas, decidieron entonces invitarlo a danzar como lo hacen las sirenas, comenzaron sus cantos hermosos, pero tan hipnóticos que hasta la mente más potente sucumbe ante ellas.

Luis sólo observaba, estaba fascinado con los tiburones, competía con los delfines a saltar más alto, pero qué podía hacer contra ellos si estaba en su hábitat, él solo podía disfrutar de la competición pero por esta vez no ganaba, Carlos sin embargo se sentó a observar cómo es que Raúl incluso en un lugar desconocido, intentaba conquistar a cada chica, a cada sirena, una de ellas era muy especial para Carlos, ya que le recordaba la chica que le gusta, ni en sus sueños podía conquistarla, pero ahora estaba Raúl, que complicación, ¿podría entonces cumplir su sueño y conquistarla? Raúl entonces se dedicó a divertirse tanto que ya no quería despertar de un sueño tan hermoso, pero no era su sueño quien tenía el control era Carlos.

Mientras tanto el vagabundo observaba la amistad tan fuerte, observaba como 3 personas que convivían a diario compartiendo momentos tristes, momentos alegres, ahora están viviendo los tres el sueño de uno, ¿qué problemas podía haber? al parecer ninguno.

Carlos comienza también a participar en la faena de conquista, después de un instante se encuentra al lado de quien tanto anhela, de quien tanto desea, Raúl no puede con los encantos de Carlos, al parecer en ese mundo en el que están las mujeres prefieren a los gorditos, puesto que ninguna chica logró resistirse ante las palabras y los poemas de tan tierno personaje, Raúl con todos sus dotes de conquistador, tuvo que aceptar que por fin había sido derrotado, por quién escribía las cartas a su novia, ahora él era el centro de atención. Luis pensado competir ya un poco exhausto, se acerca a Raúl y en tono de burla diciendo, mira te han ganado todas las chicas, creo que ese Carlos en este mundo es todo un galán. Carlos por fin se sentía feliz, por fin era el éxito y no sólo el amigo de los exitosos, ahora bien, Raúl no soportó más y pronunció las tres palabras, yurub yurub yurub.

Así entonces comenzó a desvanecerse tal realidad, se adentraron en un lugar oscuro y frío, lleno de perlas, lleno de rubíes, lleno de piedras preciosas por doquier, qué tan sólo podían robar la luz del sol que se colaba por una grieta.

Luis: ¿a dónde nos has traído Raúl?

Que sueños tan raros, veamos qué encontramos ahora.

Raúl no lo sé ni yo sé lo que tengo en mi cabeza, pero mira qué hermosas piedras recolectamos algunas para observar más de cerca.

Carlos genial, aunque es un lugar muy oscuro, al estar con ustedes no me da temor alguno, si bien yo estaba disfrutando de aquella aventura, ahora toca disfrutar la de Raúl.

Luis: pero mira Raúl aquí tienes una gran barba y un gran bigote, pareces todo un pirata ¿que acaso sueñas con piratas?

Raúl: para nada, aunque debo de reconocer que me gusta su actitud, siempre tratando de buscar la vida de una forma u otra, aunque lo hacen de manera no tan honorable, bueno exploremos el lugar.

Comenzaron así el recorrido de esa caverna tan oscura, pero tan hermosa, con tantos secretos por descubrir, Raúl parecía que era un explorador por excelencia, bueno parte de esa cualidad quizás lo había convertido en un don Juan, explorar cada personalidad, explorar cada chica eso es ser un explorador nato, pero ni él lo sabía, tocaron cada piedra que estuvo a su alcance, recolectaron una cantidad extrema de estas, con el afán de sólo observarlas, Luis como siempre recolectó la mayor parte y las más grandes, siempre tratando de ganar, Raúl por su parte se perdía observando cada piedra, la examinaba a fondo, tanto así que llegó enumerarlas, nombrando a cada una de estas siendo la lista infinita, ¿pero como entonces logró enumerar y nombrar a todas? si esta es infinita, no sé eso es cuestión de Raúl ya después le preguntan.

Luis: ¡vengan miren Lo que he encontrado! una cámara dentro de esta caverna, donde podemos refugiarnos, puesto que se escuchan ruidos extraños, llevemos con nosotros estas piedras para probar de que hemos vivido algo extraordinario, así nadie dudará del poder de la montaña, así todos respetarán a nuestro amigo el vagabundo.

Raúl: si pudiera me llevaría a todas, pero creo que no es lo correcto, debemos de respetar este mundo, debemos de respetar las reglas, si bien el vagabundo nos trajo, nos trajo a vivir nuestros sueños, ya que vengan ellos vivirán lo suyos, observaremos las piedras, dejándolas en la cámara para futuras visitas.

Carlos: sí este mundo se disfruta, pero cada quien lo disfruta de acuerdo a lo que busca, a lo que anhela, a lo que necesita, así que no es necesario llevarnos muestras de él, lo único que nos llevaremos será nuestros recuerdos, qué es lo más valioso en la vida y lo único que no tiene un costo material, pero aún así, nos hace más feliz que cualquier piedra preciosa, recuerdos valen más que cualquier pedazo de oro, el tenerlos con ustedes simplemente los hace incalculables.

Al adentrarse en la cámara se encuentran con el vagabundo.

Pregunta Raúl.

Raúl: ¿porque estás en mis sueños? ¿porque estás en mi aventura?

Vagabundo: ¡eso sólo tú lo sabes!

Después de ello desaparece y se vuelven a quedar solos, pasados unos minutos Luis dice es mi turno pronunciando la palabra tres veces. Yurub yurub yurub.


Cómo era de esperarse aparecieron en un campo vestidos de guerreros, como era de suponerse Luis era quien lideraba.

Carlos soltó una carcajada diciendo

Carlos; qué tal Luis ¿acaso sueñas con ser un mosquetero? ya que somos tres y tenemos espada.

Luis: tenemos una misión que cumplir, tenemos que derrotar al dragón que se oculta en esa montaña.

Raúl: mira que imaginación la tuya, que sueño tan, ¡tan poco usual! creo que eres de quienes admiran las historietas de caballeros y dragones, pero nunca pensé que soñabas con ser uno de ellos, pero bueno si tú eres un caballero y nosotros dos también seguiremos el curso, ¡a dónde nos lleves! adelante Luis te seguiremos.

Carlos: yo creí que mis sueños eran fantasiosos, veo que la fantasía es el segundo nombre de Luis, ahora vamos a donde nos lleve tu sueño, por supuesto disfrutaré de ser un caballero valeroso, pero claro caballero poeta

Corriendo así en lomo de sus caballos, llegaron a faldas de una montaña gigante, (ya lo saben no se el tamaño, ni me lo pregunten, quizás Luis conozca la medida exacta) en la cual se presumía habitaba un dragón que aterrorizaba a las personas, aunque Luis decidió dar un giro.

Luis: creo que esta historia está muy trillada, no será un dragón el que nos aterrorice, prefiero que sea una mosca, todos sonrieron, preguntando

Carlos: ¿una mosca? ¿pero qué peligrosa puede ser una mosca? acaso estás loco Luis.

Raúl: yo te creía más competitivo.

Carlos: ¡!!si una mosca!!! quizás radica su peligro en el aspecto, que es a lo que más temen las personas, es lo primero que juzgan, es por lo que se dejan llevar, quizás si una mosca fuera gigantesca todos temerían más que a un dragón, está bien que sea una mosca.

Luis: ¡Sí una mosca!

pero no me juzguen, no cuestiones ni me reclamen de alguna forma es mi turno, así que deben respetar, continuaremos entonces.

La mosca volando alrededor de la montaña, un zumbido peculiar que aterroriza a las personas, su infinidad de ojos observaban a los tres amigos acercarse a ella, ésta se determinó a bajar acercándose a Luis y proponiéndole la siguiente situación.

Mosca: Luis te conozco y sé que eres una persona que degusta de los retos, hoy te pondré uno, si lo logran superar entonces me iré de la montaña, así todo mundo recordará el día que Luis derrotó a la mosca gigante, que aterrorizaba a las personas.

El reto consiste en escalar la montaña con ayuda de tus dos amigos, sin que ninguno se quede atrás sin que ninguno llegue primero, ¿podrás con ello? o a caso crees que es imposible.

Luis: por supuesto que lograremos cumplir, llegaremos juntos, puesto que juntos hemos venido, no podría dejar atrás a ninguno de los dos.

Mosca: tendrás sólo 20 minutos para escalar, de la forma que tú gustes, la forma que tú elijas, pero ya sabes los tres juntos.

¡!!Adelante!!! gritan los amigos.

Entusiasmados.

iniciando de forma precipitada la escalada a dicha montaña, la cual presentaba retos a cada paso, cuando no era un lugar muy lleno de malezas, había animales que los hacían retroceder, o bien, las inclemencias del clima los hacían refugiarse, impidiéndoles de esta forma avanzar rápidamente, Carlos dijo;

Carlos: ¡oye Luis!

pero si éste es tu sueño acaso no podrás hacer las cosas más fáciles, me siento agotado,

Raúl: si Luis por favor haz que esto sea sencillo, hazlo fácil, sin peligro.

Luis: ¡no! todo debe tener cierto esfuerzo, para que se pueda valorar, de nada sirve soñar que llegamos y despertar aburrido, prefiero disfrutar de mi sueño y despertar satisfecho, ¡vamos adelante! luchemos juntos, como uno solo, sorteemos estas pruebas, la vida en solitario es hermosa, la gloria para mí, para una sola persona siempre causa satisfacción, pero la satisfacción de estar con las personas que quieres y lograr juntos algo simplemente es indescriptible.

De repente todo se desvanece y comienza a girar a girar a girar, hasta que terminan en llegar al lugar donde se había quedado el vagabundo,

Este se encontraba sentado en esa piedra observando, les dijo bienvenidos, ¿qué tal han sido sus aventuras? ¿se han divertido? ¿quieren ya regresar?

No sabían que contestar, por una parte, deseaban experimentar de nuevo ciertos sueños, por otra querían regresar para poder contar sus aventuras, así entonces, el vagabundo les dijo sentarse de nuevo cierren sus ojos, ahora mirarán mi sueño, mi sueño es el más hermoso de todos.

Obedecieron rápidamente las palabras del vagabundo, pero no sin antes acercarse al tío.

Carlos por su parte le había traído una perla de lo profundo del mar, el vagabundo agradecido la toma y la colocó en un árbol que estaba a su costado, un árbol muy frondoso el cual, cada que el viento soplaba, deleitaba a los oídos con una melodía distinta, única, fresca y sobre todo placentera.

Raúl trajo consigo un diamante, un diamante muy pequeño, pero con una belleza sin igual, se lo entregó y le dijo, este diamante representa la forma en que puedo expresar mis sentimientos, quizás sea una forma muy difícil de percibir, pero esta es verdadera, sólida como este diamante.

Por último, Luis le entregó una espada, diciendo, que con ella se debía defender de quien le falte al respeto, puesto que cuando ellos estuviesen ausentes, las personas podían ser crueles.

Desde este día en adelante él sería protegido por estos tres amigos, o quizás ellos por el, o por la montaña, no lo sé aun, ni pregunten.

Así con esas palabras, se dio paso a lo siguiente.

Comenzó de nuevo la normalidad, ellos sentados en la piedra cerraron sus ojos, el vagabundo comenzó a tocar el piano y poco a poco la melodía de este se fue desvaneciendo. El canto de los pájaros retomó fuerza, el bullicio a lo lejos del pequeño poblado se dejaba escuchar.

El vagabundo antes de que abrieran los ojos les dijo:

Vagabundo: si ven esos árboles, ven esas aves, ven ese lago, ven el cielo, ven el mar, todo eso es nuestro, todo eso es suyo, pero no sólo suyo, aprendan a disfrutar de su vida, aprendan a disfrutar de los bellos momentos, sobre todo nunca dejen de soñar, es bueno que sigan soñando, pero es mucho mejor que vivan sus sueños...

Así terminó la primera aventura de estos tres adolescentes y un vagabundo, un simple vagabundo.

Esta lectura parece no haber tenido un gran final, es por eso mismo, aún no termina, recuerda que toda persona tiene una historia, toda persona tiene una vida, aunque su apariencia no sea la más agradable, aunque su sonrisa se vea opacada por los años y los momentos no tan gratos, siempre hay una historia que contar, siempre hay un sueño que vivir.

11 de Mayo de 2019 a las 17:53 0 Reporte Insertar 3
Continuará… Nuevo capítulo Cada 15 días.

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