Nos han abandonado... Seguir historia

u15569059101556905910 Old-chill Hernandez Cid

La muerte, compañera de vida, acompaña una de las almas que mas dolor sufría... La inocencia que es arrebatada es lo que mas dolor en el hombre causa. Existe el camino tortuoso en el que el Hombre debe vencer lo que durante tanto tiempo lo ha dejado sumido en su propio pozo. Fragmento del relato de un niño asesinado y vuelto a la vida.


Horror No para niños menores de 13.
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El Deseo De Dios... fragmento de un testimonio

La lluvia ceso... pero la nube gris no se desvaneció... muy parecido a los deseos que abruman las mentes y los corazones de los mortales.

-Deseos no... las imaginaciones de los hombres. Esos castillos de arena que se construyen sobre las nubes de sus temores y angustias de lo que puede o no ser...

Las calles llenas de basura, alcantarillas saturadas por la inconsciencia del hombre; zapatillas puntiagudas color rojo, finamente adornadas por oro, haciendo juego con los exquisitos labios carnosos y los abrigos pomposos. Caderas robustas cubiertas bajo telas simétricamente bien encajadas, zapatos negros y elegantes que revientan los charcos y salpican a aquellos que están a orillas de las calles estirando la mano para anunciar que existe el hambre.

-Pobre miseria... miserables y arrogantes... ignorantes engendros que se santiguan pero no auxilian al que tiene hambre...

Todos corren presurosos ante la amenaza de mas lluvia, se escucha el trueno, la campana repica y todos se alborotan por que la hora casi culmina. De todos colores, tamaños, formas, concepciones, profesiones, vocaciones, corazones... todos corren presurosos, con la consciencia dormida y el ángel de la guarda sufriendo gran agonía...

-Amados hermanos -dice aquel sujeto mientras su voz resuena por entre los pilares rechonchos bañados de oro- alzad las manos, que la misericordia nos ha hecho salvos.

Observaba desde lo alto del balcón interno, jugando una pierna al aire y sujetando con la mano izquierda esa cosa punzante, -huele a fe muerta, cadáveres que pudren hasta la manzana mas buena-. Realmente disfrutaba de la vista que gozaba desde aquel sitio.

A lo lejos se escuchaba un estruendo, era en el cielo donde las nubes golpeaban previniendo; a lo lejos, por la solitaria calle se escuchan los pazos de unos pequeños pies descalzos que se viene tambaleando... uñas largas, mugrosas, decoradas por ese color verdezco que solo gozan los que ahora son carne muerta; piernas descubiertas hasta arriba de la rodilla, con pequeños hilos rojos escurriendo por todos lados, un short roto, una rosa carmesí en la parte trasera, puntas de los dedos goteando y una estela roja en el suelo que se ha impregnado.

-Pobre chiquillo, realmente... -susurro a un costado del infante que avanzaba con paso delirante-... pobre del pobre si al cielo no va... pero tu... tu ahora vas a descansar-. Extendió su regazo y lo acobijo con ese fino y cálido abrazo, no le importo que su elegante traje negro se manchara por la sangre del pequeño, no le importo que su elegante corbata carmesí se llenara de olor a perro muerto que acompañaba al menor... simplemente con gran gusto y esperanza lo abrazo para llegar al final de su dolor.

Adentro eran cantos, instrumentos rebosando, luces amarillentas y blancas alumbrando, cirios gruesos goteando, aromas exquisitos envueltos en nubes de rosas embriagando, finas telas cobijando. Todos tenían sus manos unidas, al frente ellos sonreían y alzaban las manos sin ninguna agonía de mente o alma... eran perfectos; el anciano contemplaba con sus grandes mejillas rosadas y su agraciada barba que adornaba esa sonrisa que gozaba... hasta que la primera alarma sonó...

Él sonrió... -El maldito Mundo se hundió... mi bestia abrió las torcidas mandíbulas... las fauces del abismo abrieron los ojos... tu mi dulce aliento, suspiró- dijo cuando el estruendo en silencio a todos perplejo.

Una diminuta gota callo y al instante la armoniosa música y cantos seso... ese rostro regordete y anciano se petrifico, como si la misma gorgona lo hubiese besado y entre sus serpenteantes cabellos lo tuviese engatusado...

-Padre, padre... -susurro la voz infante desde el fondo del vestíbulo-. La gran masa de humanidad volteo. Tal vez fue cuestión de segundo cuando todo comenzó.

-Anda hijo... con dignidad, camina y ocupa el puesto principal -le susurro al niño mientras abría su regazo para dejarlo andar- ahora yo siempre te voy a acompañar.

Gran deleite fue el que hizo que él tuviera una expresión de alegría en su rostro, la emoción de ver tantos rostros llenos de terror, asco, horror, repugnancia... afuera las nubes revoloteaban, los truenos con gran furia a toda la tierra callaban. Un pequeño infante, de aproximadamente 7 años, piernas adornadas con delgados hilos rojos, pies descalzos y sucios, huellas carmesí a lo largo de la tediosa nave central, una hermosa rosa carmesí en la parte trasera comenzaba a reventar, ropas desgarradas como si una esquizofrenica y feroz bestia lo hubiera devorado...

Todo era silencio, solo se escuchaban las pisadas frías de los 7 años que recorrían débilmente el pasillo, el aliento de vida se estaba agotando; una gota tras otra destilaban de esas tiernas manos que fueron arrebatadas por la degeneración de aquel que se hace llamar hombre y alardea de su titulo de humano...

-Su rostro -susurro entre lagrimas una mujer a punto de desvanecerse en llanto- ...sangre, sangre... su vientre...

El infante se detuvo, intento con todas sus fuerzas y como pudo su ojo abrió, la miro y después de unos breves segundos le sonrió... la mujer simplemente se desvaneció. -Padre, padre... -susurro nuevamente el menor, pero ahora agrego- ...dime el significado de mancillar, por favor...

El anciano simplemente dejo escapar ese alarido de horror cuando escucho la inocente pregunta del menor... al instante el ambiente en clímax entro, todo el aire se vicio y el menor... el menor los dos ojos al fin abrió; ráfagas de aire se violentaron y las naves inundaron hasta dejar el recinto en penumbra y caos. Todos estaban horrorizados... en el centro un niño se encontraba gritando mientras de la cruz gotas de sangre se estaban fugando. Humanidad desenfrenada y esquizofrenica, gritaban de horror al escuchar el dialogo y los susurros de alguien que ya estaba muerto... conocieron la inocencia de un muerto, la clemencia que suplican los sepulcros abiertos.

Un niño con el abdomen partido, vísceras colgando y chorreando como si del matadero hubiese escapado, un rostro violentado con un ojo intacto y una cuenca de sangre en el otro reventado; pequeños brazos al cielo clamando, y... un grito de dolor a todo pulmón reclamando.

Horrorizados querían escapar para evadir esa cruel y macabra escena que habían presenciado... -Como siempre los hombres quieren correr para evadir el amor y la responsabilidad que cuesta tanto -dijo mientras observaba el espectáculo desde lo alto de los andamios- es una lastima que mi hoz deba empuñar para cumplir la misión que me han encargado. Dulces sueños pobres diablos que se irán al olvido, ahogados por las sangre que borbotea de sus propias manos... la hoz sus gargantas ha traspasado...

Un crujido se escucho bajo la cúpula mayor, la escena desde el cielo se contempla mejor. Todos voltearon en el acto cuando escucharon tan peculiar sonido... el aire nuevamente se vicio... Costillas rotas, una por una se comenzó a quebrar... en su rostro una sonrisa el infante logro dibujar.

-Mancillar... profanar... violentar... -el infante volvió a gritar, su mirada clavada en el hombre que representa autoridad- ... robaste mi sagrada intimidad.

-Abre la boca hijo, ábrela con mucho amor -le susurro el sujeto elegante mientras le abría la boca con su fría y pálida mano- se libre mi niño, se libre al fin.

El vientre del niño comenzó a reventar, sangre coagulada color verde comenzó a inundar las escaleras que albergaban al anciano que estaba muerto... sabia su pecado... sabia su final... él se acerco y le susurro al oído que era tiempo de expiar. El anciano sus lagrimas dejo escapar.

Las puertas de madera se cerraron de par en par, y esa noche... esa noche nadie pudo escapar. Simplemente escuche el grito siniestro de una humanidad... de repente... nada logre escuchar; solo vi que un poco de sangre se filtro y la madera mancho...

Sin darme cuenta la noche nos acompaño y al instante todo se termino. Unos rayos de luz comenzaban a molestar mi pequeño rostro, era la luz de un nuevo día, cobré conciencia, me senté por un rato, desperté bien y de un salto me puse en pie. Mis ropas estaba un poco sucias de polvo, era algo raro, yo recordaba que mi traje estaba manchado, me sacudí el polvo y mis ropas robaron mi asombro. Fue en ese preciso momento cuando lo sentí, voltee y lo vi...

-Vamos, te acompañare hasta el final -dijo mientras me sonreía y me daba la mano como si un amigo nuevo hubiese encontrado- ya todo a comenzado. Hijo, el asesino ha sido asesinado... ojo por ojo... por cierto, que hermosos ojos tienes.

Sonreí, me alegro el haber encontrado a un amigo al fin. Caminamos entre los escombros, alzamos la mirada para sentir el latir de un corazón roto, todo era nuevo, sobre todo allí donde ya no ven los mediocres ojos tontos... la inocencia han roto, yo fui uno de tantos... muchos niños han llorado, al igual que yo cuando fui reventado. Simplemente la muerte en la mejilla me ha besado y con su mano tierna y gélida me ha sujetado. Soy un niño que después de un tiempo ha resucitado.



16 de Mayo de 2019 a las 05:12 0 Reporte Insertar 1
Fin

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