El Telamón Seguir historia

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El Telamon, un buque mercante estaba listo para comenzar su viaje a Tesalónica, en el Mar Egeo, Construido en los astilleros de Caledon Shipbuilding & Engineering Co. Ltd, era un buque fuerte y estable, sin embargo, con los años había perdido su fuerza. Aunque nadie se lo imaginaba, era seguramente su último viaje. Desde la cámara de maquinas del Telamon se escucharon gritos el buque soportaba con tenacidad la envestida de las olas, el capitán entró a la cámara y dio cuenta de una vía de agua abierta en el casco comenzaba a inundar la cámara dos. Lo que pasó después dio muerte al Telamon.


Aventura Todo público.

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El Telamón

El capitán, Don Manuele Avtigromm observó con detenimiento la carga y ordenó que las 320 toneladas de gasolina y diesel apostadas a la entrada del almacén fueran ubicadas encima de los pesados y largos maderos, una observación que más adelante evitaría una catástrofe. El Telamon, un buque mercante con una eslora de 139,6 metros, una manga de 17,89 metros y un calado de 8,21 metros estaba listo para comenzar su viaje a Tesalónica, en el Mar Egeo.


D. Manuel ordenó a la tripulación que se prepararan para zarpar al día siguiente. Bajó a tierra firme y observó el buque. Notó que parte del casco estaba deteriorado por el óxido. Hizo venir a un marinero. Se presentó un hombre ghanés de piel negra y sonrisa blanca. Don Manuel llevaba bajo el brazo una carpeta que le sobresalía la esquina de una hoja, se podía leer: “permiso de salida, Golfo de Guinea”. Faltaba el sello. El marinero se presentó y se ofreció a las órdenes del capitán, quien sin saludar señaló el buque justo entre la cámara 2 y 3, allí el oxido se había expandido. Ordenó se revisara nuevamente. Dio vuelta y se dirigió hacia las oficinas portuarias. Una vez de regreso, y con el sello de salida, notó que toda la tripulación estaba en tierra firme; estaban mirando con detenimiento el oxido que se comía el barco. No se dijo opinión alguna. Tampoco se pidió. Todos sabían que aquél cáncer había hecho metástasis en el metal del buque. Pero así partió sobre el atlántico.


El TELAMON había sido construido en los astilleros de Caledon Shipbuilding & Engineering Co. Ltd., de Dundee al este de Escocia. Le correspondió el número de grada 489 y fue botado el 24 de septiembre de 1953. Desde aquél entonces, el TELAMON cambió de nombres y de propietarios, fue un gran buque de carga que visitaba con recurrencia puertos en áfrica y europa. Hasta el 31 de octubre de 1981, cuando todo tomó un rumbo inesperado.


Eran las 6:45 de la mañana. Al fondo del bar se encontraba Don Antonio Sivera. Pidió un café negro y encendió un cigarrillo. Dio dos caladas y una ráfaga de viento le golpeó el rostro, habían entrado varios pescadores por la puerta. Don Antonio hizo una señal de saludo y regresó la vista hacia la ventana. Podía ver el puerto bajo la feroz tormenta. El viento y la lluvia a duras penas dejaban ver los barcos, y las olas se estrellaban con fuerza en los muros de contención.


Todos conocían a Don Antonio Sivera quien fuera un marinero experimentado, era el práctico de puerto, un asesor en toda regla, conocía el puerto como la palma de su mano, conducía los barcos en aguas peligrosas y aunque no era quien navegaba las naves, asesoraba de cómo deberían hacerse las maniobras. Aquella mañana no pintaba bien pero tampoco se esperaba la llegada de ningún barco. Decidió dejar el café a medias. Apagó el cigarrillo con fuerza en el cenicero y dejó unas cuentas monedas justo al lado de la taza. Con intensidad se levantó y enfiló hacia la puerta.


Don Antonio entró en su oficina, encendió el VHF y lo sincronizo en la frecuencia SOS. Apartó de su mesa un par de reglas y abrió la persiana de la ventana para que entrara más luz. Tomó asiento, se reclinó y escuchó la llamada de emergencia del Telemon.


Desde la cámara de maquinas del Telamon se escucharon gritos, el buque soportaba con tenacidad la envestida de las olas, el capitán entró a la cámara y dio cuenta de una vía de agua abierta en el casco comenzaba a inundar la cámara 2. Regresó a su recamara y sacó de un viejo armario los mapas de navegación. Según sus cálculos, estaba en el estrecho de La Bocaina, entre las islas de Fuerteventura y Lanzarote. Todos los 29 tripulantes eran conscientes de la peligrosidad de la carga, grandes y pesados maderos junto con gasolina y diesel ponían en peligro la vida de la tripulación. Ante el temor de un inminente hundimiento, comenzaron los trabajos de achique.


El puerto de los Mármoles, en Arrecife, la capital lanzaroteña, es pequeño, el Telamon era un buque de grandes dimensiones. El práctico preguntó al capitán sobre la tripulación, la carga y el estado el buque. Las respuestas de Don Manuele dejaron en silencio a Don Antonio. Era importantísimo no errar en el cálculo, pues el puerto era la única entrada de barcos y podría quedar bloqueado si el Telamon se hundía. Decidió entonces correr de regreso al bar, entró agitado y señaló a los pescadores quienes lo siguieron sin pensar. Subieron al falúa del práctico y comenzaron a guiar al buque hacia un lecho arenoso, muy cerca del puerto. Con gran pericia el capitán viró el barco, la hélice pronto encalló en la arena dejando la popa del Telamon mirando hacia la playa y la proa hacia el infinito del mar.


Dos cabos fueron tendidos a tierra, para quedar amarrado. Presentaba una ligera escora a babor, pero en principio no ofrecía peligro para su seguridad.Los 29 tripulantes del TELAMON, en su mayoría griegos aunque algunos procedían de Ghana, Mali y Costa de Marfil, fueron desembarcados y alojados en diferentes recintos.


Después del siniestro fueron muchas las ayudas y los trabajos realizados para sacar la mercancía. Se pensó en reflotar el Telamon, pero el proyecto era bastante costoso, no merecía la pena. Pasó el tiempo y el mar se adueñó del buque, el oxido había extendido sus depredadoras mandíbulas y en una tormenta cortó el Buque en dos. La proa descansa en el lecho marino, y como un milagro, dejó la popa intacta. A día de hoy y tras treinta y ocho años el TELAMON ya forma parte del paisaje isleño de Lanzarote

5 de Mayo de 2019 a las 22:02 0 Reporte Insertar 1
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