Sekai no Yuusha Seguir historia

S
Shinya Hogoya


Abel es un joven de 17 años que llevaba una vida normal, hasta que un día despertó en medio de un bosque sin ningún tipo de recuerdo sobre su identidad o como llego a ese lugar, al encontrar una ciudad se dará cuenta de que no podría estar más lejos de casa.


Fantasía Medieval Todo público.

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Prólogo: Un nuevo sol

“¿Dónde estoy?.”

Esas fueron mis palabras luego de abrir los ojos y ver qué me encontraba en mitad de un bosque en lo que parecía ser mediodía.

No podía recordar nada, mi nombre, de dónde venía ni dónde estaba.

“¿Como termine aquí?.”

Mirara hacia donde mirara solo se veían árboles, probablemente era mínimo un kilómetro de bosque a la redonda. Mí primer pensamiento sobre cómo pude terminar ahí fue alguna borrachera, pero descarte esa idea rápidamente al no haber ningún síntoma de resaca.

“Mi nombre… es Abel…”

Con esfuerzo era lo único que podía recordar. Intente buscar entre mis cosas alguna pertenencia que me ayudara a recordar algo, pero fue inútil. No llevaba nada conmigo.

Lo único que llevaba conmigo era mi desgastada ropa, una camiseta negra con camisa azul y unos jeans oscuros. Realmente era ropa muy normal pero estaba muy desgastada. Obviamente tampoco recordaba por qué.

“Rowr.”

Mi estómago rugía. No tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado inconsciente, pero estaba empezando a tener bastante hambre.

“Necesito buscar ayuda.”

Al no tener celular era imposible marcarle a alguien, por lo que quedarme en ese lugar no era una opción. Iría en busca del pueblo más cercano.

El bosque era bastante singular, el lugar dónde me desperté estaba adornado con varias flores rosadas y de hecho había bastantes árboles de sakura. Contemplar ese escenario era algo peculiar.

“¡Pio!¡Pio!.”

Los pájaros cantaban con bastante armonía entre ellos. A pesar de no saber dónde estaba ni recordar nada era un lugar bastante relajante, me encantaría volver aquí para tener un día de campo.

“¿Por dónde puedo ir?...”

Por más que quisiera ir a explorar, mí sentido común me decía qué caminar hacia el norte siempre era la opción más lógica. Usando la posición del sol deduje hacia dónde quedaba el norte.

“No recordar quien eres, pero si como encontrar el norte sin una brújula, eres un genio”.

De algún modo tenía que darme ánimos a mí mismo. Recordaba todas las cosas de sentido común y algunas otras de supervivencia pero no sobre mí como persona.

Empecé a seguir el camino hacia el norte. Mientras me encontraba con muchos animales muy bellos como mariposas de un increíble azul, pajaros de un intenso rojo, mapaches con simpáticos rostros, imponentes alces a la lejanía y adorables conejos.

Tenía miedo de encontrarme con animales peligrosos, pero por alguna razón parecía que eso no iba a suceder.

“Realmente este lugar parece una fantasía…”

Quizá la amnesia me permitía disfrutar mejor de todo este paisaje, ya que todo lo que estaba viendo me daba la sensación de ser irreal.

“Sffshhhhhhhhhh.”

“¿Eso es?...”

Después de caminar un poco pude escuchar el sonido de agua corriendo, más precisamente parecía una cascada.

Sentía más hambre que sed, pero intentar conseguir algo de agua era muchísimo más importante.

Mi miedo era que si era una cascada no sabría si él agua era potable, ya que podría venir mucha gente a esa cascada y contaminarla, pero por otro lado encontrarme con alguien era mucho mejor que una cascada de agua limpia.

Eso era lo que creía hasta que salí detrás de unos árboles y observar un enorme acantilado del cual corría una cascada y desembocaba en un río.

“Sffshhhhhhhhhh.”

Había varios animales por el lugar, como venados tomando agua del río, algunos pájaros parados entre rocas dentro del río que sobresalen y los conejos persiguiéndose entre ellos.

“Qué relajante…”

Tener esa vista con el sonido de la cascada, los animales jugando y tomando un poco de agua. Aunque estuviera perdido esa vista me hacía sentir muy seguro.

La brisa que soltaba la cascada era tan refrescante que la fatiga y deshidratación que estaba sintiendo se desvanecieron rápidamente.

Me preocupaba que no hubiera ninguna persona cerca, de hecho este lugar parecía ser un lugar escondido de la naturaleza, solo pensar en eso me hacía sentir privilegiado de poder ver eso.

Me acerque a la orilla del agua para ver mi reflejo en el agua y mojarme un poco el rostro.

“Así que este es mi rostro eh..”

No recordaba mi rostro hasta verme en el reflejo del agua y estaba algo decepcionado, esperaba ser más guapo pero era bastante promedio.

Tome un poco de agua entre mis manos y decidí beberla, ya que se veía bastante limpia.

“glu,glu,glu.”

“Ahhhh, que buena esta.”

Sabia 10 veces mejor que él agua normal, aunque quizá eso era solo porque llevaba demasiado tiempo sin tomar.

En medio del todo el lago, se encontraba una roca que sobresalía del agua, donde algunas tortugas y ranas salieron a tomar el sol.

“¿Qué?.”

Por un momento sentí que mi vista me engaño, ya que por un momento vi a una persona aparecer de la nada en esa roca.

Era una mujer, que estaba de espaldas, por lo cual no pude ver su rostro.

Desde mí punto de vista solo pude observar que llevaba una capa de encaje blanca, que le llegaba hasta las rodillas aproximadamente, la cual dejaba ver una blusa de un azul degradado muy claro.

“Es..e cabello..”

Su cabello era de un color azul en las raíces y iba aclarándose hasta llegar a ser un blanco en las puntas. Por más extrañamente fantasioso que era se veía hermoso, realmente me molestaba no poder ver su rostro.

La mujer parecía no haberme notado ya que se agacho y empezó a prestar su atención en los animales. No estaba muy seguro de lo que hacía, pero un aura de divinidad la rodeaba totalmente a pesar de que se veía como una joven adolescente por detrás.

“D...iscul..pee.”

Murmure con nerviosismo intentado pedirle ayuda la mujer, pero parecía no haberme escuchado.

“¡Croa-croa!.”

Parecía muy ocupada jugando con las ranas que estaban sobre las rocas, no entendí del todo que estaba haciendo exactamente pero lo único que pasaba por mí mente era que había alguien probablemente haciendo cosplay enfrente de mí en un lugar como este.

No, no era cosplay ni nada parecido. No solamente por el hecho de que ni de broma habría una convención cercana, sino más bien toda su esencia emanada naturaleza y divinidad.

Esa era la verdadera razón de la por qué no me salían las palabras al intentar hablarle, podría pasar todo el día admirando su belleza. Por desgracia no podía hacer eso.

“¡Oye!.”

Me armé de todo el valor que tenía para gritarle desde lo más profundo de mí pecho con la intención de que esta vez si me escuchara.

“¡Ah!.”

Por fin. En cuanto me escuchó dejó salir un leve gemido de sorpresa, su voz había sido tan suave y pequeña.

Su reacción había sido muy similar a cuando descubrió por sorpresa a un niño haciendo algo indebido. Te transmiten su inseguridad y sorpresa, con ella había sido idéntico.

También podía notar la inseguridad en su tono de voz y la manera en que se levanto y giro levemente su cabeza de modo que ella podía verme ligeramente, pero yo seguía sin ver su rostro.

Parecía observar algo, a pesar de que volteaba hacia mí dirección, no parecía enfocarse en mí, aunque su aura había cambiado totalmente. Ya no era de calma y alegría sino más bien una de fuego.

“¡Sssshhhh!.”

“¡¿Ah?!.”

Escuché un siseo por detrás y al volverme era una serpiente. Me congelé de miedo ya que estaba se dirigieron hacia mí con rapidez, por alguna razón podían notar las ganas de la serpiente de atacarme.

A unos pocos centímetros de mí, se enrollo y luego saltó para atacarme mostrando sus colmillos en el aire.

“¡tric!; ¡tris!.”

Antes de que la serpiente logrará alcanzarme, lo que parecía ser una cuchilla hecha de hielo la perforó generando una pequeña explosión.

“¡¿Ah?!.”

Volví a repetir mí expresión de duda y asombro ante lo que estaba pasando dirigí mi mirada hacia dónde vino la cuchilla.

Ahí estaba ella, seguía en la misma posición con la única diferencia de que su brazo izquierdo estaba apuntando hacia mí direccion. Aunque estaba de espaldas totalmente otra vez.

No sabía que acababa de ver, alguien que hace cosplay no podría hacer algo como eso, de hecho algo como eso jamás lo verías en la vida real. Por un lado quería hablarle y agradecerle pero por otro lado mi escéptica mente estaba intentando comprender que acababa de ver.

A este punto ni siquiera lo había notado, pero me temblaba todo el cuerpo y los restos de la serpiente me habían salpicado, aunque era lo último que me importaba.

Estaba apunto de intentar decir algo cuando la mujer que me salvó, empezó a caminar hasta llegar a la orilla de la roca.

“¡¡Espera!!.”

Grité con toda la fuerza que mis pulmones me permitieron para que ahora si me escuchara, pero pareció ignorarme.

De pronto la mujer saltó al agua dejándose hundir, sin voltearme a ver.

“¡¡No!!.”

Alce mi mano y empecé a correr hacia la roca sin que nada me importara, crucé el río nadando, el cual era mucho más profundo de lo que parecía, para mí suerte sabía nadar.

Subí a la roca en la que estaba esa mujer y corrí hacia la orilla, pero cuando me asomé al río solo pude ver un pequeño brillo muy profundo del agua desvaneciéndose poco a poco.

“¿Qué acabo de ver?.”

Intente procesar lo que veia pero no podía, el corazon mí estaba latiendo tan rápido que pensé que se me iba a salir.

Con la conciencia alterada solo me deje caer en la roca para descansar un poco.

“¡Buah! qué locura lo que acabo de ver.”

La única explicación posible era que estuviera dentro de un sueño, eso le daría una explicación a todo lo que estaba ocurriendo.

“Ojalá fuera un sueño…”

Por desgracia no lo era, me pellizque varias veces y sentía dolor además de que ya había intentado despertar sin ningún tipo de éxito.

“¿Y si cai en coma y estoy en algún tipo de limbo para redimir mis pecados?.”

Esa idea sonaba más absurda aún.

Pasaron quizá algunos minutos en los que estuve tirado buscando respuestas y analizando lo que me ocurría, aunque por desgracia no pensaba en nada. Ademas sentia que aun faltaban cosas por venir.

“¿Fui teletransportado a otro mundo acaso?.”

Esa idea se me había ocurrido pero la descarté rápidamente por obvias razones, aunque analizandola bien podría explicar algunas cosas.

“Puff, como si eso pudiera pasar….”

Con el pasar del tiempo caí en cuentas de que sentado ahí no lograría nada, mi objetivo principal no había cambiado, el cual era conseguir ayuda.

“mmm, el norte estaba por….”

Viendo el sol mientras recordaba por donde llegué, ubique el norte y procedí a seguir mi caminata.

Tenía el miedo poder volver a encontrarme algún animal peligroso, aunque un presentimiento me decía que eso no pasaría.

“¡Bzzzz!.”

“¡Cri-cri!.”

“¡Pío!.”

Seguí encontrándome animales maravillosos por todo el camino, incluso parecía que intentaban mostrarme el camino a algún lugar.

Finalmente después de caminar por un largo tiempo y seguir a los animales encontré una pequeña vereda.

No era mucho pero era un gran esperanza ya que ahora solo tenía que caminar en línea recta hasta encontrar algún pueblo.

Recordaba tener una mala condición física, pero por alguna razón desde que estuve en la cascada y tome su agua, cualquier síntoma de agotamiento se fue desvaneciendo rápidamente. Por lo que me sentía con bastante energía para caminar por horas si fuera necesario.

Por un momento pasó por mí cabeza el pensamiento de encontrarme con algún ladrón, pero el miedo se me paso al recordar que no llevaba ninguna pertenencia. Aunque alguien quisiera asaltarme no había mucho que pudieran hacer fuera de darme una paliza.

“Eww.”

No me agradaba la idea de recibir una paliza, mucho menos estando perdido.

Seguí caminando por la vereda quizá una hora, hasta que salí a una enorme llanura.

“¡Wow!.”

La llanura era demasiado grande, cubría todo mi campo de visión. Había varios árboles dando sombra en algunos pequeñas desniveles, y varios grupos de animales de campo, como caballos, vacas en cercados.

“¿Como termine en el campo?”.

A pesar de no tener recuerdos de casi nada, sabía que vivía en una ciudad debido a que tenía imágenes sin contexto de mí en la ciudad pasando por mi mente.

Dure un tiempo quieto dejando que la refrescante brisa azotara mi rostro. A pesar de estar lleno de animales de campo, todo el lugar tenía un olor muy agradable.

Los manzanos y árboles de bayas desprendían todos sus agradables olores en el aire.

Tarde en darme cuenta, pero vi algo que me sorprendió mucho. En la llanura había caminos de tierra dónde circulaban varios carros y galeras siendo tirados por caballos.

“¡¿Qué?!.”

¿Acaso viaje unos cien años al pasado? Eso tenía mucho menos sentido, no me sonaba de ningún lugar en el que aún se usen carros de madera, y menos tanta gente.

La única posibilidad que se me ocurrió era que fuera algún lugar local cerca de una zona muy rural donde la gran mayoría de sus habitantes son personas mayores.

Eso de hecho tenía hasta algo de sentido, debido a que había muchos animales de rancho por toda la llanura.

“Eso es.. ¿Una ciudad?.”

Siguiendo con la vista el camino, no muy a lo lejos se podía observar una ciudad rodeada por grandes muros.

Por estar observando el paisaje y estar desconcentrado en mis pensamientos ni la había notado. Se veía muy interesante desde lejos, tenía un aspecto algo ¿Japonés..?.

Estaba algo alejado por lo que no podía distinguir muy bien los detalles.

29 de Abril de 2019 a las 21:43 0 Reporte Insertar 1
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