El sueño de la razón Seguir historia

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Eder Velázquez


Lucas es empleado nocturno en una cabina de emergencias, un día un extraño sobre la carretera lo hace sentir temor, desde ese momento una serie de sucesos sin explicación aparente llevan a Lucas a darse cuenta de que el sueño de la razón produce monstruos.


Paranormal Lúcido Todo público.

#Hayalguienahí? #elsueñodelarazon
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El sueño de la razón.

Ya era tarde para ir a trabajar, yo entraba a laborar a la media noche en una cabina telefónica de emergencias de una aseguradora; brindábamos servicio únicamente a los asegurados que necesitaban un servicio de emergencia, para mi buena suerte ya habían pasado bastantes años de mi ingreso y ahora ya era encargado de turno. Esa noche no quería ir a trabajar, mi esposa me pidió que me quedara con ella y mis hijos, pero, el trabajo nos daba de comer y una falta me perjudicaría bastante.

Las instalaciones del centro de contacto estaban relativamente cerca de mi hogar, arranqué mi auto faltando 40 minutos de la media noche, cerré bien mi casa, bese a mi esposa e hijos y salí de mi estacionamiento faltando 30 minutos para mi hora de entrada, espere a que se cerraran las puertas de mi privada y me fui. Al salir hacia la avenida principal cerca del lugar en el que vivó un hombre en el camino alzó su mano como si yo fuera taxi, es decir parecía que estaba pidiendo que lo llevará, llamó mi atención por su vestimenta ya que traía una sudadera negra con un cierre plateado, y parecía estar descalzo, al lucir encapuchado me dio menos confianza de subirlo. Nunca he levantado ningún pasajero sobre carretera ya que conocía los riesgos y las leyendas sobre asesinos que seleccionan a sus víctimas a través de pedir que los levanten en carretera.

Al pasar junto a él acelere el paso porque tuve una sensación bastante extraña, un sentimiento de riesgo, sentía como si el me pudiera ver, como si al simple hecho de que pasara justo a un lado suyo, él me pudiera reconocer en cualquier otro lugar; no sé, fue bastante extraño, siempre he sido bastante temeroso a la mala voluntad del hombre y por ello siempre pienso la peor situación posible, ya saben, para evitar cualquier sorpresa del destino.

Al voltear por el retrovisor note que ese sujeto aún miraba mí vehículo, podía sentir su mirada como si estuviera viendo mis ojos a través del espejo retrovisor, estaba tan distraído que no note que el semáforo ya estaba marcando el alto, hasta que escuche un golpe, había golpeado algo; Mi primer pensamiento fue de horror, ¿Había matado a alguien?, baje inmediatamente del vehículo, iba a llamar al 911 pero, al revisar mi vehículo note que no tenía nada, ningún daño, bajo las ruedas de mi auto había una objeto, ¡un carrito de bebé!, moví mi auto y saque la carriola esperando lo peor, pero, ¡No había nadie!, la carriola estaba vacía. Me sentí tan aliviado que no le di importancia al hecho de arrollar una carriola vacía en la madrugada, ni al hecho de no ver ningún otro vehículo. Me subí a mi auto y arranque, noté que el extraño de la carretera ya no se encontraba.

Seguí mi camino sin mayor contratiempo, faltaban 10 min para mi hora de entrada, al intentar entrar al estacionamiento me percaté que mi credencial de acceso no estaba en mi auto; Las instalaciones en las que trabajaba eran parte de un fraccionamiento corporativo, había alrededor de 5 edificios de 6 pisos cada uno, para entrar tenías que verificar con tu gafete en la seguridad del fraccionamiento, posteriormente con la seguridad de tú edificio. Me apresure para registrarme en la entrada. El guardia de seguridad un amable señor de nombre Javier Cruz de alrededor de 50 años, moreno, bigotón y cabello blanco al que ya conocía de años me hacía conversación mientras me registraba.

- ¿Perdió su tarjeta de acceso Sr. Lucas?

- Así es mi estimado, no supe en qué lugar la extravíe, según yo estaba dentro de mi guantera, pero, no la encontré.

- Búsquela bien Sr. Lucas, ¿O quiere que le pida una reposición?

- Yo creo que sí Don Javier, por qué no sé dónde chingados la deje.

- Muy bien señor, aquí tiene su acceso provisional.

- Gracias Don Javier.

Enseguida moví mi auto hacía mi edificio y me costó 5 intentos el poder entrar al estacionamiento de mi lugar de trabajo, al parecer los accesos provisionales tienen algunas fallas, al dejar mi vehículo en el estacionamiento subterráneo me invadió una sensación de asecho, como si desde la distancia alguien me estuviera observando, de pronto un fuerte sonido interrumpió esa sensación, acababa de entrar un vehículo de un colega de otra compañía, así que volviendo en mí nuevamente me di cuenta que eran las 00:20 hrs.

Resignado a que ya era tarde llegue a la recepción del edificio, una enorme entrada de 3 metros de altura, que da acceso a un enorme cuarto de 5 x 10 con cielo Razo, que da un ambiente elegante pero frívolo, en un costado del cuarto se encuentra un enorme escritorio, pero, no había guardia, lo cual no es raro ya que generalmente se dan sus rondines por el edificio; nuevamente mi acceso provisional había errado en varios intentos para entrar, necesitamos primero acceder al pasillo en el que se encuentran los elevadores, al acceder porfín después de varios intentos escuché el sonido del ascensor abrirse, algunos compañeros del turno anterior se empezaban a ir. Me apresure en subir, presione el botón del piso 4, antes de que se cerrara la puerta entró mi compañera Rosa.

- Hola Rosita, ¿vas tarde?

- Si hombre, y a ti ni te pregunto.

- Ja, ja, ja, ja, ja, ni me digas, primer retardo, lo único que espero es que ya se encuentren todos los compañeros en conexión.

- Seguro que sí, ya sabes de eso depende el pan.

- Oye Rosita, ¿me puedes ayudar a entrar por favor?, lo que sucede es que esté acceso no sirve.

- Claro no te preocupes.

Acto seguido el elevador se abrió y me percaté de que alguien acababa de entrar al baño, al llegar noté que la gente que estaba era menos ya que generalmente mi equipo de trabajo se compone de 7 compañeros más aparte de mí y en esa noche éramos 4 junto conmigo. Al entrar inmediatamente escuche a mi compañero Carlos al que le decíamos Charly:

- ¡Jefe por fin llego!

A lo que conteste algo apenado por llegar tarde.

- Hola Charlie.

Enseguida Charlie tomo de su café y me dijo. – Conéctense que tenemos desborde de llamadas- enseguida vi que en la última computadora había alguien conectado, solo que no alcanzaba a distinguir la silueta; Eso se me hizo raro, ya que como somos pocos los ejecutivos en la noche nos sentamos juntos para platicar y evitar el aburrimiento entre llamadas. Empecé a contestar llamadas y después de 1 hora trabajando el flujo de llamadas bajo, a lo que le pregunté a Charlie.

- Oye Charlie, ¿Quién es el sujeto que está al fondo?

- No lo sé amigo cuando yo llegué él no estaba aquí, creo que está cubriendo a Doña Luz.

- ¿Hizo cambio de turno?

- Algo había comentado hace una semana sobre un cambio de turno, no lo sé.

- Ayer si vino, pero, no comentó nada.

Enseguida decidí ir a presentarme con el sujeto para decirle que yo era el encargado del turno por si necesitaba ayuda, antes de llegar a su lugar, él se levantó y se fue, supuse que había acudido al baño, así que regrese a mi computadora y empecé a trabajar nuevamente; De pronto llegó un guardia de seguridad para decirme que la alarma de mi auto estaba sonando, deje encargado a Charlie y bajé rápidamente al estacionamiento acompañado del guardia.

Al bajar encontramos que la alarma de mi auto estaba sonando, pero, lo más extraño y que me erizo la piel fue el hecho de que la cajuela de mi auto se encontraba abierta, revise rápidamente mi auto y note que no faltaba nada, en realidad todo parecía indicar que la puerta nunca se había cerrado y durante mi viaje la puerta estuvo abierta todo el tiempo. El guardia un poco consternado me dijo:

- Sr Lucas cierre bien su auto por favor, el guardia de aquí ha tenido que dejar su puesto de trabajo por dificultades médicas, pero, no se preocupe nos estaremos dando nuestros rondines por el edificio.

- Ok, me parece bien, pero, ¿y el guardia de la recepción?

- No lo sé, yo lo había visto presentarse a trabajar, sin embargo, no lo encuentro y su radio no responde, lo más probable es que haya renunciado; ya sabe es nuevo y muy joven, generalmente renuncian después de unos meses, les pesa mucho el turno.

- ¡Qué lástima!, bueno de igual forma cualquier percance los llamo.

- Sí, no se preocupe, de igual forma le rectifico que nos daremos rondines por el edificio y en las oficinas.

- Ok muchas gracias.

Más que asustado estaba estresado por mi retardo y mis descuidos en el trabajo, inmediatamente después de arreglar lo de mi auto subí a las oficinas, al llegar todo seguía normal, sentí un gran alivio de volver a mi rutina, tediosa, repetitiva pero segura.

De pronto alrededor de las 3:00 am recibí una llamada bastante perturbadora que hasta el día de hoy no logro explicar:

- Edén seguros atiende Lucas Vázquez, ¿Cuál es su emergencia? – por unos 30 segundos no obtuve respuesta, únicamente se escuchaba una especie de interferencia en mi auricular. De pronto la voz de una mujer gritando de forma desgarradora dijo:

- ¡Mi bebé!,. ¡Mataste a mi bebé! – mientras decía eso en el fondo se escuchaba el llanto de un bebé.

- Señora le pido de favor guarde la calma, mandaremos una ambulancia, dígame su ubicación por favor, ¿dónde está?

- ¡Lo mataste! – la voz de la mujer parecía cada vez más lejana, pero, el llanto del bebé se escuchaba cada vez más fuerte.

- ¿Señora dígame que heridas tiene su hijo? La comunico a cabina médica para que le brinden instrucciones de primeros auxilios, ¿señora?, ¿señora?, ¿bueno? – de pronto la voz y el llanto de la mujer se detuvo, pero, dio paso a una voz gruesa y grave, la voz de un hombre.

- ¿Qué haces con ese teléfono Jennifer?, ¡Ya te dije que no hablaras con nadie!, ¡Cállate y atiende a tu bastardo! – En ese momento se escuchó un golpe y el llanto del bebé se hizo más fuerte, otro golpe y otro y otro hasta que el niño guardo silencio. Ya no se escuchaba nada, solo el sollozo de la mujer.

- ¿Señora se encuentra bien?, ¡intentare verificar su llamada para mandar a los servicios de emergencia!

- ¡Escucha bastardo, no te metas con nosotros! Aquí estamos bien Lucas, mejor preocúpate por darle mantenimiento a tu auto que la cajuela se abre muy fácil. - y colgó.

En ese momento sentí un escalofrío recorriendo mi cuerpo, no lograba explicarme el ¿Cómo sabía lo de la cajuela de mí auto?, ¿Quién diablos eran los dos?, ¿El bebé está bien?, mi ética de servicio me hizo remarcar nuevamente el teléfono para verificar la salud del bebé; al llamar el teléfono no daba tono, volví a intentarlo y esta vez la operadora indicaba que aquel número de teléfono no existía. Nuevamente parecía una noche de locura no me explicaba lo sucedido, más que espantado estaba estresado, no soy de los que se espantan fácilmente, pero, si de los que se estresan al no encontrar una respuesta rápida y lógica. Debido a mi rostro Fernando otro miembro de mi staff me dijo:

- ¿Te sientes bien Lucas? – Dijo con un tono honesto y preocupado.

- Sí, me siento bien, algo de la cena me hizo daño, pero, estoy bien gracias.

- ¡Uuuuuff! No me imagino que comiste porque la verdad se te ve una cara de pocos amigos y tú cara está blanca. Deberías de ir al baño a mojarte la cara o salir a tomar aire, no te ves bien amigo.

- Creo que sí lo haré.

Fui al baño para mojarme la cara y desahogar el miedo, dentro de mi cabeza se repetía una y otra vez esa llamada, siempre he sido sensible, pero, está vez era diferente, se trataba de una intranquilidad lapidaria, era miedo a no saber, no podía unir los puntos a ciegas, ¡Ese pobre Bebé!; podría relacionar la llamada con lo sucedido en el estacionamiento y encontraba coincidencias; peor aún, sí veíamos el accidente de la noche también podía encontrar coincidencias, pero, sabía que no era sano hacerlo, cuando empiezas a unir puntos terminas creando historias imaginarias, no por nada el sueño de la razón produce monstruos.

Pasé al WC, que por cierto es bastante pretencioso, el edificio es un corporativo ostentoso y elegante, sus muebles y detalles son minimalistas y hasta cierto punto frívolos, las puertas de los baños son de una especie de cristal ahumado, siempre me ha sido incomodo hacer del baño en la mañana cuando llegan más compañeros ya que se ven siluetas muy distorsionadas, pero, en la noche solo somos nosotros y nos turnamos para ir al baño. De pronto cuando estaba a punto de pararme de taza las luces se apagaron, eso nunca me había sucedido, tal vez fue una consecuencia de lo sucedido durante toda la noche, pero empecé a sentir miedo, todo ello se potenció cuando escuche que abrían la llave del agua, enseguida se escucharon pasos, pude sentir que se detenían cerca de mí, así que alumbre con la linterna de mi teléfono y cuál fue mi sorpresa que vi una enorme silueta del otro lado de la puerta, enseguida voltee hacía abajo y al alumbrar eran 2 pies descalzos con largas uñas, solo estaban ahí parados, esperando, sin moverse, no sabía qué hacer, quede petrificado.

Las luces se encendieron inmediatamente después de ver esos pies, salí del baño corriendo y de reojo pude ver esa silueta aún parada en el baño, mientras las luces parpadeaban, intenté entrar a la oficina, pero nuevamente mi tarjeta de acceso fallaba, comencé a tocar la puerta de cristal, hasta que Elena me abrió la puerta.

- ¿Estás bien Lucas? - me dijo ella mientras yo corría al interior de la oficina sin responderle.

Inmediatamente llegué a mi computadora llamé a seguridad, todos me miraban como a una especie de loco, pero, esta situación estaba rebasando mi punto de equilibrio, algo o alguien me había transgredido y eso era algo difícil de procesar para mí. Llego el guardia de seguridad y le expliqué lo sucedido, mando llamar un técnico de mantenimiento quien reviso las luces y él vería las cámaras de seguridad; la verdad me pareció que me tildaban de loco, pues lo que les comentaba era bastante irreal, pero, sin embargo, yo sabía que algo pasaba.

Mis compañeros pedían que me fuera, no me veían bien, pero, nunca he sido de los que renuncian y menos abandono mis responsabilidades por algo así, simplemente llamé a mi esposa y me asegure que todo estuviera bien en casa.

Eran ya las 05:00 am en una hora empezaría a amanecer solo ese consuelo me quedaba, ver el sol, esa luz que corrompo e inhibe las penumbras, pero, ni así estaba tranquilo justo antes de amanecer recibí una segunda llamada, está vez no era un asegurado o una situación de emergencia, era un ajustador de colisión, nosotros al igual que ambulancias enviábamos ajustadores para validar daños en los accidentes vehículares de asegurados; generalmente marcaban para reclamar que la dirección o la ubicación a la que los mandábamos estaban mal, pero, esta vez era diferente.

- Edén seguros, atiende Lucas Vázquez, ¿Cuál es su emergencia?

- Que tal compañero soy Lic. José Macías, compañero quiero validar la dirección de un siniestro.

- Ok compañero dígame por favor el número de siniestro.

- Q-R-O-178899

- Muy bien compañero déjeme validar la dirección.

- Sí compañero por favor, porque aquí solamente hay una carriola vacía. – en ese momento sentí que mi corazón se detenía y fue peor cuando corroboré que esa dirección era la misma en la que yo había chocado cinco horas antes; con voz entrecortada y seca confirmé la ubicación.

- Av. Paseo de la piedra esquina con Av. De la iluminación, col. Satélite.

- Exacto compañero aquí estoy, pero no hay nadie, daré por finalizado el siniestro compañero, gracias y buen día.

No le pude responder, me quedé helado, todo era una pesadilla, un mal sueño y ya eran demasiadas coincidencias como para evitar crear monstruos. Inmediatamente después validé quién había hecho ese reporte y cuál fue mi sorpresa cuando vi que ese reporte lo había hecho yo, mi propio usuario era el que había generado el reporte, pero, ¡yo no lo hice! Y si yo no lo hice entonces ¿Quién?, ¡Mis contraseñas!, recordé que mis contraseñas estaban pegadas a mi tarjeta de acceso; Pedí a seguridad que validaran en su sistema mi entrada al edificio. Después de 30 minutos de mandar la solicitud me regresaron una llamada:

- Buen día Sr Vázquez, le habla el Sr. Urrutia para indicarle que acabamos de validar su acceso a Empresalandía y usted ingreso al fraccionamiento con un pase provisional aproximadamente a las 00:18 horas, pero ingreso a su oficina con su acceso personal a las 00:25 horas. -

Deje la llamada e inmediatamente me dirigí al último lugar para ver al personaje ajeno a nuestro equipo habitual, cuando llegue a su lugar noté que la computadora estaba apagada, pero, al encenderla pude ver mi sesión de usuario guardada y sobre la alfombra vi dos enormes huellas de tierra de unos enormes pies descalzos, dichas huellas se dirigían hacía el baño, pero, ahí desaparecían, no lo podía soportar, salí del trabajo y solo les dije a mis compañeros que no me sentía bien, al bajar al estacionamiento abrí mi cajuela, revisé to mi auto de pies a cabeza y al cerciorarme de que no se escondía nada abandone mi lugar de trabajo, use otro camino ya que no quería ver las mismas calles de todos los días.

Al llegar a casa mi esposa preparaba a mis hijos para llevarlos a la escuela, abracé a mis hijos y le dije a mi esposa que el auto estaba mal; no quería que lo condujera, que reconocieran ese vehículo, que la confundieran, le di dinero para el taxi y se fueron. Caí a la cama, pero no quería cerrar los ojos, aún veía esos pies con esa silueta, aun sentía esa inseguridad, lo desconocido.

Al despertar escuche a mi esposa en la cocina con mi hija, ya habían llegado de la escuela. Estaban viendo las noticias y mi esposa lloraba.

- ¿Qué sucede?

- Papá mataron a la vecina.

- ¿Qué?, ¿Cuál vecina?

- Bueno no realmente vecina, vivía a unas cuadras.

En ese momento todavía no despertaba del todo, hasta que vi en las noticias lo que había sucedido:

Al parecer el día de ayer alrededor de las 23:00 hrs un sujeto de nombre Sajir Santillán de 30 años por celos mató a su esposa de nombre Jennifer Gasca Hernández de 24 años y a su hijo Lucas Santillán Gasca de 1 año de nacido; El hombre alegaba que el niño no era de él y que su esposa le había sido infiel con un vecino, él ignoto golpeo al bebé hasta causarle la muerte y la madre al intentar defender a su hijo recibió varias puñaladas y murió desangrada, el hombre intentó huir con el cadáver de su hijo en una carriola pero fue atropellado metros adelante, solo se encontró el cuerpo del menor y del asesino no se ha encontrado su cuerpo únicamente sus tenis sobre el asfalto.

26 de Abril de 2019 a las 12:49 0 Reporte Insertar 1
Fin

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