Café Seguir historia

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Relato de un hombre donde cuenta un pequeño acontecimiento con una mujer que le cambia la vida de una manera drástica llevándolo a pasar un tiempo en la cárcel.


Horror Todo público.

#horror
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Café

Todo lo que ha sucedido hasta este momento es muy descabellado, primero estoy acusado de asesinato, segundo, me estoy volviendo loco porque la mujer que supuestamente asesine, me visita todas las noches en esta inmunda celda……..creo que en realidad si me estoy volviendo loco.

Pero para que me puedan entender lo que sucede, necesitan una historia, y tal vez puedan darme una explicación de los sucesos que he vivido hasta el momento.

Todo comienza con una nueva vecina que se mudó a nuestro conjunto residencial, la verdad debo reconocer que era una mujer muy bella, además corría el rumor entre los vecinos que era una exitosa y excelente doctora. A decir verdad, era el sueño de todo hombre, linda e inteligente.

Al principio no le tome mucha importancia, ya que yo tenía mis propios asuntos, en ese momento estaba pasando por una situación económica muy mala, así que no tenía tiempo para cosas tan banales como una relación.

Un día salí muy tarde de mi trabajo, estaba agotado, llegue a mi casa y me disponía a entrar, cuando de pronto ahí estaba, mi vecina, estaba parada en su puerta, observándome. Me pareció un poco extraño, pero no iba a ser tan descortés de no saludarla, ella a lo lejos me hizo señas de que fuera, mi primer pensamiento fue de no desaprovechar la oportunidad de conocerla, así que fui.

Cuando la tuve bien cerca, me di cuenta de que era mucho más bella, con sus ojos negros, su piel blanca y sus labios muy rojos, quede perdidamente enamorado de ella.

Me invito a seguir para que nos tomáramos un café, dude por un momento, pero como era de saberlo, no desaproveche la oportunidad, así que entre.

La casa estaba muy oscura, a decir verdad ninguna de las luces estaba prendida, ella me dirigió hasta la cocina en completo silencio, eso me pareció extraño, pero no puse mucha atención a esos pequeños detalles, prendió la cafetera y se empezó hacer el café.

Yo la miraba con ojos de niño enamorado, me hizo señas de que la siguiera, así que lo hice, pensé que iríamos a la sala para hablar mientras estaba listo el café, pero no, ella continuo rumbo a las escaleras y me guió hacia su habitación.

Cuando entramos ahí, el reflejo de la luz de la calle creaba un ambiente romántico y a la vez erótico. Se sentó en la cama y me hizo señas de que me sentara al lado, sin mediar palabras lo hice.

Tal vez si hubiera pensado un poco, me hubiera dado cuenta de lo que estaba pasando.

Nos quedamos mirándonos y sin mediar palabras empezamos a besarnos, fue lo más atrevido que yo había hecho en mi vida, pero no me importo, una cosa llevo a la otra y terminamos en su cama teniendo sexo, no creo que esto haya sido malo, yo lo tildo como un encuentro casual.

Ese pequeño encuentro casual que me costaría muy caro.

A la mañana siguiente desperté, no sabía dónde estaba, cuando voltee a mi izquierda vi a alguien cobijado completamente, al voltear a mi derecha vi una foto en la mesa de noche, cuando vi la fotografía recordé todo.

Estaba en la cama de ella, a decir verdad no sabía ni su nombre, así que pensé en irme, pero me pareció un poco descortés así que decidí quedarme mientras ella se despertaba.

Me estaba levantando, cuando pise algo viscoso, mire hacia abajo y solté un grito de horror, era sangre lo que había en el suelo de la habitación, no pude creerlo, era mucha sangre y toda esa sangre parecía provenir de lo que estaba tapado con las sabanas, así que con mucho temor alce las sabanas y la vi a ella, con su vestido lleno de sangre, al parecer por las puñaladas que alguien le había propinado, estaba tan aterrado y conmocionado que no me di cuenta que yo también estaba cubierto de sangre, de su sangre.

Lo más rápido que puede cogí mi camisa e intente limpiarme la sangre, en ese instante sonó como la puerta principal se abría, alguien había llegado y ahora estaba subiendo por las escaleras, quede petrificado con ese sonido. En mi desesperación intente salir por la ventana, pero no pude, tenía barrotes, estaba condenado.

Cuando se abrió la puerta de la habitación entraron dos personas, era un hombre y una mujer, el hombre al ver la escena, lo único que hizo fue empezarme a golpear hasta que quede inconsciente. Más adelante en el juicio sabría que él era el hermano de la mujer asesinada y la mujer que lo acompañaba era su esposa.

Después de recuperarme de la golpiza que él me propino, me entere que se me acusaron de asesinato.

Trate de explicar todo lo sucedido, pero como era de esperarse, nadie creyó mi historia, unas personas se reían, otras me decían loco, no entendía porque me tildaban de loco, pero más adelante sabría el porqué.

Era lógico, estaba en la casa, dormí en la habitación con ella, había dejado rastros míos por toda la casa y sin más, mi camisa estaba llena de sangre. Aunque quisiera no podría demostrar mi inocencia, siempre se me pregunto porque la habían asesinado, siempre sostuve ante todos que yo no la había asesinado.

Mi abogado me decía que me considerara culpable, para así reducir mi pena y obtener beneficios, pero nunca lo hice.

Ahora estoy aquí en la celda, pagando una condena de 35 años de prisión, sin fianza ni libertad condicional. En estos 12 años que he estado aquí, he pensado……….. ¿Cómo ocurrieron las cosas?....... ¿qué paso ese día?

El día del juicio, los de criminalística dejaron por sentado que la mujer llevaba varias horas muerta, según ellos, la mujer había muerto alrededor de las 7 de la noche. Eso me desquicio un poco y necesite de un psicólogo acá en la cárcel, ya que cuando yo llegué a mi casa, ese trágico día, eran las 11 de la noche y ella estaba ahí parada en su puerta, llamándome a que fuera a su casa……………solo de recordar eso me genera mucho terror y miedo.

Nunca podre explicar lo que paso ese día, no sé cómo sucedieron las cosas, la ida a su casa, el café, la cama, la noche de sexo con ella.

Esas cosas nunca las podre explicar, ni tampoco podre explicar aquella mujer que me visita todas las noches en mi celda parada en la reja, llamándome y haciéndome señas para que me levante y vaya con ella, esa mujer de ojos negros, de piel blanca, de labios rojos que me invito un café.

14 de Abril de 2019 a las 00:39 0 Reporte Insertar 0
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