Crónicas de un ascensor lento Seguir historia

carlavgonzalez Carla González

Mi tortura diaria en este ascensor. Y lo que, como siempre, logro sacar para mis notas


Cuento Sólo para mayores de 18.

#story #ascensor #elevator
Cuento corto
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Crónicas de un ascensor lento

O lo que imagino que son las verdaderas historias de mis vecinos.

Está la niña de 7 años, la de los moños altos quien va al colegio temprano, con una energía que muy pocos tienen a las 6 a.m. Imagino que su mamá es soltera o divorciada, jamás se refiere o despide de algún papá. Se suben en el 10.

De ahí viene el chico tímido que viste de suéter negro, el que se asusta cada vez que se abre la puerta y me ve. No lleva bolso ni celular en la mano. Sólo mira hacia arriba con sus ojos grandes café, muy claros. Supongo que cuenta los segundos para llegar al piso bajo y escapar de esa caja metálica. Él es del piso 6.

Lorenzo, dulce y noble Lorenzo con la piel tostada y vieja. Él vive en la planta baja. Jamás he visto a su familia visitarlo. Adivino que detrás de su constante sonrisa hay mucha soledad.

El chico de la tesis. Un poco gordo, de estatura baja y cabello crespo. Un día lo escuché detallar a un amigo todo su trabajo de graduación sin perder el aliento. Su historia nace de la combinación perfecta entre un elevador lento y una persona cuyo cerebro va más rápido que su lengua. Llegó hasta el 11. Su acento delata que no es de aquí, quizás chileno.

Los infiltrados, los que se subieron a la terraza para fumar una vez y salieron corriendo al ver que yo vivía ahí.

El perro del 3: Un Poodle con alma de Pitbull. Una vez intenté tocarlo pero no volví a hacerlo ante la mirada preocupada de su dueño.

No sé en qué piso vive el abuelo elegante, solamente lo he visto una vez, aún así me contó que es el que más tiempo lleva viviendo en el edificio. Recordó un temblor hace unos años. “Espero que no le toque allá arriba,” recuerdo que me dijo. Fue el único que al bajarse giró por un momento para despedirse.

En el 8 vive Mohammed. Lo vi bajar y jamás lo he visto subir. Maneja la tienda de la esquina junto a su esposa Sara. Ella ya se cambió el nombre a Sarita, quizás ya lo escuchó tantas veces de las señoras que entran a comprar. Ella va menos, él ahora ya abre hasta tarde.

El de la moto, primer piso, fuerte y usa chaquetas de cuero. Aunque yo lo vi entrar con un hombre flaco de lentes que usaba un suéter verde oliva.

La señora mayor que baila, jamás he escuchado música de su apartamento pero me asegura que baila. Siento que quiere hablar más pero yo no quiero contarle mi historia. Al menos no todavía.

Me pregunto que pensarán todos ellos de mí. De la chica a la que vieron subir una bicicleta por las escaleras cuando perdió el control remoto del garaje. La que ven cantando sola, con casco, guantes y cubierta hasta las orejas con una bufanda. La que probablemente no sea de aquí, tiene un acento costeño. Si supieran que sus plantas siempre se mueren, que insiste en tener flores pero no sabe cuidarlas.

Ella llega hasta la terraza en el 12 luego de oír un poco de las historias del ascensor para luego imaginarse las demás.

9 de Abril de 2019 a las 22:36 10 Reporte Insertar 7
Fin

Conoce al autor

Carla González Periodista ecuatoriana con alma latinoamericana

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Nataly Calderón Nataly Calderón
Muy colorido, parece un día normal en mi vida tratando de inventarle historias a la gente.

Tania A. S. Ferro Tania A. S. Ferro
¡Me gustó mucho cada retrato!
9 de Mayo de 2019 a las 21:42

Raül Gay Pau Raül Gay Pau
Curioso.
8 de Mayo de 2019 a las 08:04

  • Carla González Carla González
    Justo buscaba que sea algo parecido a curioso. Saludos 17 de Mayo de 2019 a las 08:31
Raül Gay Pau Raül Gay Pau
Curioso.
8 de Mayo de 2019 a las 08:02
Daniel Bedoya Daniel Bedoya
Me gusta el estilo de lo cotidiano, con ello se pueden constiruir buenos personajes. Esa habilidad se nota aquí, habría que aprovecharla en una historia más larga.
2 de Mayo de 2019 a las 00:46

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