El camino de la felicidad Seguir historia

hito Tomas Perez Mazza

Teodoro, un chico de 17 años que no sabe que hacer con su vida, se encontrara con Paul, un viejo que lo ayudara a encontrar su camino en esta vida.


Inspiracional Todo público. © Tomas

#cuento #motivacional #felicidad
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Teodoro en busca del camino

Estaba sentado en la computadora, buscando que carrera estudiar cuando terminara el colegio, una que genere mucho dinero o algo que me haga feliz, todavía no lo sé. No sé lo que quiero para mi vida, estoy muy confundido, la sociedad te dice "Colegio, facultad y trabajar" y a mí eso no me llama la verdad.

Mi madre, Lucrecia, me crio de chico diciéndome que el dinero es lo más importante, que con eso podía ser feliz. Yo no le creo, siempre me pregunte ¿Que es la felicidad? ¿El dinero atrae la felicidad? Son preguntas que siempre rondaron en mi cabeza y que todavía no encuentro respuestas.

Un día, yendo a jugar al futbol, me encontré con un señor llamado Paul, un señor viejo y bajito que le gusta mucho charlar, me quede hablando con el porqué estaba esperando cruzar la vía. Hable mucho con él, me hizo reír bastante, me despedí y me fui a jugar a la pelota.

Al otro día, mi madre Lucrecia me manda a comprar pan para el almuerzo, yendo a la panadería tome un camino diferente porque quería reencontrarme con el viejo Paul, quería preguntarle si podía trabajar con él.

Al preguntarle, el me respondió ¿Para qué? esto llamo mucho mi atención, nunca nadie me había preguntado eso cuando iba a pedir un trabajo porque casi siempre es obvio que es por dinero o por necesidad. Le respondí que era por dinero y él me dijo que me vaya. No entendí porque reacciono así, yo me fui muy confundido a casa.

Varios días después paso por su negocio, y con mucho miedo decido entrar para preguntarle

- ¿Por qué me rechazaste?

+ No quiero gente que busque dinero, quiero gente que trabaje por gusto y con felicidad.

- ¿Y cómo consigo eso?

+ Conociéndote a ti mismo, sabiendo que te gusta y como te ves en un futuro, trabajar por dinero no genera felicidad, cuando haces algo que de verdad te gusta vas a conseguir cosas mucho más grandes que el dinero.

Nos quedamos hablando un rato mas, sobre la felicidad y el dinero. Tenía las ideas un poco más claras al llegar a casa, quería contarle todo a mi madre, lo que había aprendido y decirle que no necesitaba el dinero sino un motivo.

Cuando le conté a mi madre, ella se rio y me dijo "El dinero no compra la felicidad pero mira donde esta Paul, trabajando en un puesto de diarios". Hablamos un rato mas, me fui a la cama muy triste y desilusionado porque mi madre tenía razón. Paul era una persona feliz pero era pobre, según mi madre.

Pasaron varios meses hasta que volví a ver a Paul, Me pregunto cómo estaba y si necesitaba algún consejo, le conté todo lo que me dijo mi madre porque estaba confundido, no sabía qué hacer. Tengo 17 años, a punto de terminar el colegio y no sé qué es lo que quiero, no quiero ser como mi madre, una persona infeliz que persigue el dinero pero tampoco sé que es lo que quiero , le dije.

Quebré enfrente de Paul, no podía más. Paul me abrazo y me dijo "Tú tienes el control de tu vida, la felicidad no es un lugar que se tiene que llegar, sino un lugar en el que debes habitar"

Esas palabras me marcaron mucho. Había entendido que la felicidad no la voy a encontrar en ningún lado, sino que yo ya soy feliz y que la sociedad me desvió del camino de la felicidad.

Al entender esto, las cosas fueron mucho mas fáciles aunque no parezca. Empecé a hacer cualquier cosa pero feliz, las cosas me resultaron mucho mejor. No importara lo que era, lo hacía feliz porque yo era feliz y las cosas buenas venían solas.

Mi madre me exigía que estudiara medicina pero a mí nunca me gusto esa carrera, al pasar el tiempo descubrí que mi verdadera pasión era la fotografía. Mi madre se reía de mi sueño y me decía "Vas a terminar como Paul... ¿por qué no vas a sacarle fotos a su puesto de diarios?"

Sus palabras dolían pero de eso aprendí que siempre va a haber gente que quiera hacerte infeliz, quiera derrumbar tus sueños y hacer que vos cumplas los sueños de ellos porque ellos no lo lograron. Esa gente que derrumba tus sueños y quiere hacerte creer que eso que sigues con mucha felicidad no existe, no es que sea gente mala, es gente que se desvió del camino de la felicidad, se perdió en el camino del dinero...

Hoy en día, con 29 años, tengo el estudio fotográfico mas grande de Buenos Aires. ¿Cómo lo logre? Haciendo lo que hago pero con pasión y felicidad.

29 de Marzo de 2019 a las 22:08 0 Reporte Insertar 29
Fin

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