Mereces Seguir historia

salgonmo Salvador Gonzalez

Cuando despiertas por las mañanas, recorres el pasillo hasta llegar al sanitario y te miras al espejo, ¿qué es lo que ves? Déjame decirte, con seguridad, que eres mucho más de lo que tus lindos y humildes ojos pueden observar.


Inspiracional Sólo para mayores de 18.

#love
Cuento corto
0
2220 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Mereces

Mereces que te quieran por lo que eres y no por lo que te obliguen a ser.


Mereces que te abracen bajo la lluvia. En una noche fría y solitaria. En el balcón de una torre alta. En la cumbre y en la tempestad. Que cuando tú le abraces te abracen con más fuerza.


Mereces que te den la mano al caminar. Cuando vas de compras con tus amigos. Cuando vas en pijama a la tienda de la esquina, cuando van juntos al parque a caminar.


Mereces una rosa. Y mereces que sea cortada de su tallo especialmente para ti.


Mereces que te respeten por sobre todas las cosas. Que te quieran, que te quieran locamente tanto como tú lo harías.


Mereces una mirada dulce y tierna, que cuando te vea te atrape. Y que cuando te atrape te haga sentir todo lo que un día sentiste por la persona que más has amado en toda tu vida, y si aún no lo hubieses hecho, que su sentimiento sea duradero y sincero.


Mereces un te quiero. Un te quiero sincero. Un te quiero lleno de momentos y recuerdos. Un te quiero con nombre y etiqueta.


Mereces que toquen tu alma, y no solo una vez. Que irradien de pasión tu esencia por el resto de tus días.


Mereces que te protejan del peligro de este basto y amplio mundo, que con un solo abrazo te demuestren que todo estará bien.


Que cuando cruces la acera, te miren a los ojos, te sonrían y te lleven con seguridad del otro lado, a salvo y fuera de peligro. Y que al llegar, intercambien sonrisas, seguido de una mirada baja... oponiéndose severamente a la rutina.


Que por ser arte, descubran tus secretos a través de tu mirada.


Que con un solo gesto, sean capaz de desmantelar tu barrera, esa barrera que construiste la última vez que te lastimaron.


Que cuando llores de madrugada, tomen tu mano y acaricien tu cabello, lentamente... hasta que descubran tu rostro.


Que sus manos limpien cuidadosamente tus lágrimas. Mientras una mano se deslice al compás de la noche acariciando tu mejilla, la otra divague por tu dulce cuerpo hasta sentir, sin escuchar una sola palabra, como todos los problemas comienzan a hacerse pequeños.


Que cuando tengas algo por contar, te escuchen con atención cada una de las oraciones que tu ser está transmitiendo, mientras su mirada se centre en la tuya, y el momento culmine con historias y momentos para recordar.


Que no solo te enamoren una vez al comienzo de su historia.


Que el amor no acabe después de un mes o dos.


Que los momentos bellos perduren y que los malos momentos sean ignorados.


Que puedas sentir confianza al mirarle. Así sabrás que puedes confiar inmensamente, que estés segura que ésta vez será para siempre y sin temor alguno a perderle. Y que sienta lo mismo por ti.


Que cuando llegue el momento de intimidad, te traten como tanto lo has deseado.


Que te desvistan lentamente, mientras la punta de sus dedos recorra tu piel suave, pero ardiente. Descubriendo el arte de tus lunares y el secreto detrás de tu perfume. Mientras ambos cuerpos se vuelven uno, sus almas se conecten cual constelaciones a través del universo.


Que sus cuerpos se inunden de placer y el deseo se vuelva parte de sus necesidades. Y cuando llegue el final... viajen a la incontenible sensación de estar en el paraíso.


Mereces algo más que una mala palabra en tu rostro cuando discuten cada 3 horas.


Mereces algo más que un grito, que un golpe, que una infidelidad.


Mereces mucho más que rogar por cariño, y que éste no sea sincero.


Pero sobre todo, mereces ser feliz.


Salvador G.

Marzo, 2019.

27 de Marzo de 2019 a las 07:20 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~