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brandon-espinoza1552858455 Brandon Espinoza

Jorge empieza a experimentar la pubertad y sus deseos sexuales se desencadenan cuando conoce a la amiga de su prima, los dos pasan por esta etapa sexual, lo cual desencadena un escenario bastante inusual


Erótico No para niños menores de 13.
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la amiga de mi prima

Inocente y sumisa, la conocí como la amiga de mi prima; llevaba un tiempo tratando con ella en una relación muy formal, nada que pasara el tema: conocidos.

Desperté ese día con una erección, mi etapa sexual se estaba empezando a despertar. Mi perro lamió mi cara y eso me dio la señal de salir al parque para pasearlo. Tome el collar, le puse a mi perro y me dirigí al parque, tenía mi mente en aquel sueño imaginándome como sería la primera vez.

Camine por el parque y fui hacia la pileta donde usualmente suelo sentarme a esperar que mi perro haga sus necesidades. Me centre en aquel sueño y recordé con lujo de detalles lo que me había puesto tan caliente, cerré mis ojos y mi concentración se elevó a tal punto en el que mi erección volvió a aparecer.

-Jorge- grito mi prima e interrumpió mi gran fantasía; se encontraba con su amiga, ella tenía mi misma edad.

- ¡hola!- respondí sorprendido tratando de ocultar lo evidente.

Se acercaron a mí, y nos estrechamos la mano en símbolo de amistad y aprecio (supongo). Cruzamos algunas palabras y carcajeamos un poco. Después de cierto tiempo mi prima se marchó, me aguante todo tipo de preguntas porque mi necesidad de regresar a mi fantasía era mucho mayor; mis planes se vieron frustrados cuando me di cuenta de la presencia de su amiga.

-y tú, ¿no te vas con ella?- lo dije amablemente.

-ya quieres que me vaya

-no, yo no quise… lo siento… solo quería saber porque no fuiste con ella… en buen plan

-ha es qué no puedo, ella va con su papá y yo no puedo entrar a mi casa hasta que lleguen mis papas.

-¿A dónde fueron?

-trabajan

-a debí suponerlo, entonces ¿Qué hacemos?

-no lo se

-juguemos a algo, ¿quieres?

-¿a qué?

-mm… verdad y desafío ¿Qué dices?

Ojalá no hubiera pronunciado esas palabras. Ella asintió, jugamos con preguntas y desafíos normales; pronto una bomba de tiempo empezó a activarse, mi pubertad me empezó a atacar y fui elevando el tono del juego; preguntas como: ¿te tocas?, ¿ves porno?, ¿deseos sexuales? ; Se empezaron a lanzar en ese momento, ella se mostraba interesada y yo estaba como perro listo para lanzarme a la primera pierna que vea.

Era mi turno y pregunte: ¿verdad o desafío?

-desafío – respondió sonrojada

Estaba con una erección que prácticamente era mi cabeza, dicha cabeza me repetía: cógetela

-Muéstrame tu vagina- mí corazón latía tan fuerte que podía sustituir al tambor de una banda de guerra, no pensé en el desafío solo lo dije.

-¡que!- al escucharlo mi erección desapareció.- Esta bien, solo si tú enseñas tu pene.

Mi mente repetía las palabras: vagina y pene; como un niño al escuchar esas palabras, sentí recelo pero mi erección me recordó que no era exactamente “recelo”.

-okey, tu primero- respondí después de asimilarlo un poco.

-los dos al mismo tiempo ¿te parece? - pronuncio cada palabra mientras subía el matiz rojizo de sus mejillas.

Solo asentí con la cabeza y puse mis manos sobre mi cinturón, esperando un movimiento de ella para poder continuar. Usaba un vestido celeste con flores rosas, era perfecto para el momento porque permitió abrir sus piernas y enseñarme sus bragas (rosas por cierto). Proseguí desabrochando mi cinturón y bajando mi bragueta. Ella se dio cuenta que yo esperaba que siguiera con el show. Su mano se dirigió a su entrepierna y movió hacia un lado sus bragas para enseñarme sus labios inferiores los cuales rápidamente cubrió.

-es tu turno- dijo tímida

Puse mis manos en mi bóxer y los baje lentamente mientras ella miraba; cerré mis ojos e imagine aquel momento, de pronto mi miembro salió de mi bóxer por el recuerdo que habitaba en mi mente.

-¿lo hacemos?- pregunto tímida y muy sonrojada. Me fascinaba ese tono rojizo

-está bien- respondí mientras mi corazón latía con cada acción que tomaba- pero necesitamos protección.

-no sé… no creo que pase nada.

-entonces… ¿Dónde lo hacemos?

Tomo mi mano y me llevo atrás de unos arbustos, yo apenas alcancé a meter mi miembro en mi ropa interior. Tomo asiento y espero a que yo hiciera algo; respiré fuerte y me fui encima de ella, me guié en todo el porno que había visto y procedí a aplicar todos mis conocimientos. Me acerque a sus labios y los bese, deje un brazo apoyado al suelo y con el otro intente abrir sus piernas. Es más difícil de lo que parece en el cine, al menos yo no tenía la fuerza suficiente para hacerlo.

Estaba muy nervioso, era la primera vez que tendría sexo, tome aire y decidí intentarlo una segunda vez. Acostado en el suelo alado de ella, la bese una segunda vez y lentamente subí encima de ella, saque mi miembro con una mano y la otra la use para apoyarme en el suelo, esta vez solo use el codo y no la mano como soporte; ella se quitó sus bragas y abrió sus piernas. Me acerque lo suficiente para poder introducir mi miembro en su cavidad vaginal, mi pene erecto estaba tocando con el glande su vagina y lentamente se introducía en ella, quejidos silenciados se escuchaban en el ambiente, por fin tenía mi miembro en ella y comencé a sentir el placer sexual; me movía lentamente con la intención de no hacerle daño ni dejarla gritar, el placer sexual era una de las grandes cosas que he podido experimentar, lástima que no duro mucho, pronto sentí el deseo de eyacular y mis intentos frustrados por sacarlo solo mancharon su vestido que tanto me llego a fascinar; pero parte de mi semen cayo en sus labios vaginales, no se lo dije con temor a dañar el momento. Nos vimos a los ojos y de un instante a otro el momento se volvió incómodo.

-¿Qué hora es?...creo que tengo que irme – era obvio que quería alejarse de aquel momento, yo también lo quería hacer, nunca había llegado a saber que se hace después del acto, por lo general en las porno me corría antes de llegar a los 5 minutos. Se puso sus bragas y se fue hacia su casa.

Al siguiente día fui al colegio y nos hablaron sobre sexualidad, entonces tuve miedo de dejarla embarazada. Después de un tiempo me prima le conto a su mama que tuvo que prestarle unas toallas higiénicas a su amiga, lo escuche por casualidad mientras jugaba con mi primo; nos volvimos a ver un par de veces pero perdimos el contacto hace mucho, lo último que supe de ella fue que salió del país, yo por mi parte aprendí a usar condón y desarrollar una obsesión con los vestidos.

17 de Marzo de 2019 a las 21:55 0 Reporte Insertar 1
Fin

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