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Para un joven que habita en el reino. Sus obstáculos son los hilos, que nos enlazan en los sueños. En esa época las cosas me parecían un sueño, Pero yo no lo sentía así del todo, es por el abandono de mis sentimientos de grandeza, pero mis obstáculos, aún se perciben en las capas de la memoria, que se enlazan con los recuerdos de mi pasado, y aparecen escritos en mi futuro.


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#misterio #amor #sueños #lobos #295 #239 #245 #371 #217 #7 #honbrelobo
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Capítulo I: Resplandor lunar

En aquellas sendas revestidas con hierro, donde las calles de roca conectan las casas de adoquines, con techos de madera labradas de tal forma que parecen antiguas. Todo permanecía en total calma, hasta se escuchaban los velones con un intenso resplandor, tal vez por el viento de aquella noche…


Entre las montañas cercanas. Se dejaba ver una fortaleza de grandes murallas, con ladrillos blancos en las puntas. Que resplandecían por la mega luna en el fondo, entre los techos de madera negra. Se podía escuchar el pasar de un joven de ojos azules como el cielo, por la luna, se observa su sombra entre las murallas.


Este llego hasta un gran balcón, donde podía distinguir un pequeño arbusto de rosas rojas como la sangre. Que adornan el centro con pétalos marchitos en pleno suelo, pero justo en aquel lugar estaba una chica de cabello negro.


Estaba sentada en aquella banca de granito, con diseños de león en los costados. La cual parecía distraída, mirando la blanca luna. Mientras aquel joven caminaba con sutileza, para su sorpresa reconocía su vestido blanquecino, al igual que su collar color mostaza.


Pero el sonido de las hojas muertas del suelo, hizo que aquella chica se diera cuenta se su presencia. — Wolf, creía que no llegarías —Comento con una sonrisa —. Que bueno que estas aquí. Siéntate y hablamos.

— Sabes que no me perdería esto por nada —Asegura, mirando la súper luna, que deja ver su pelo blanco. Sin embargo, estaba perdido en sus pensamientos.

— ¿Te sorprende? —Pregunta ella, mientras palpaba su pecho.

— Si, desde mi casa no la puedo ver bien —. Dijo Wolf con la mirada puesta en su blanco resplandor —. Es fría y poderosa, como tus ojos verdes princesa —Resalto, mirando su iris morada.

Mientras se sentaba en la banca de piedra, distinga el bosque húmedo en las afueras del balcón, con sus ojos azules de iris marrón. Llegaba a observar un lago más al fondo — Me gusta este lugar, porque no suenan las carruchas a altas horas de la noche —. Comento mirando su nariz pequeña sonrojarse.

— Es verdad, pero es muy solitario —Agrego ella, con la mirada decaída. — Y puedes llamarme Delie. ¿Sí?

Le salieron algunas lágrimas de sus ojos azules. — Perdón. Solo decía princesa Delie —Comento Wolf, con la mirada declinada, mientras sentía los vientos fríos del norte. Al escuchar el rugir de los arbustos cercanos a la puerta.

— Quiero que veas algo —Asegura Delie, al caminar hacia la entrada. — ¿puedes venir conmigo? —Pregunto con voz amable. Se podía ver como se detuvo en el arco de color verde, donde había rosales blancos.

Wolf tenía miedo de entrar y le expreso —. Pero… Princesa, esta prohibido que yo entre al castillo —Asegura con incomodidad —. Podemos meternos en problemas.

— No tengas miedo, que mi padre esta dormido.

— Si, pero podemos encontrarnos con algún guardia —Resalto Wolf, mientras escuchaba las campanadas de fondo; que le reventaban en sus oídos.

— Genial, justo es el cambio de turno —Dijo ella, al tomar su mano —. Solo confía en mí —Le comento, mientras caminaban juntos.


Lugar: castillo.


Zona: pasillo principal.


Llegaron hasta uno de los pasillos del tercer nivel, donde había pergaminos antiguos en las paredes. Y se escuchaba un viejo reloj de piso. Hasta el suelo estaba decorado, con un alfombrado de patrones con pétalos blancos en cada esquina.

— ¿Ya casi llegamos? —Pregunta Wolf, mirando lo que parcia una foto en blanco y negro, en esta tenía a una niña con su madre; y parecía deprimido al mirar sus ojos verdes.

— ¿Estas bien? —Pregunta Delie, distinguiendo su cara depresiva.

— Nada. Solo que extraño a mi papa, porque yo no tengo madre o no la conocí —Comento con un susurro, mientras sus ojos se ponían acuosos.

— Te entiendo —Comento ella, al tomar la foto y verla más de cerca —. Mi madre la reina murió hace tres años —Aseguro, al ponerla boca abajo.

Worf con una mirada de incomodidad le dijo— Lo lamento princesa —Con sus ojos azules, resplandeciendo entre las sombras del pasillo. — Y… ¿Qué querías mostrarme? —Pregunta, mientras camina a su lado.

Sin embargo, no podía ver mucho debido a la oscuridad donde ni siquiera los candelabros de plata, estaban encendidos, pero, ella sentía su mano fría como un manantial. — No tengas miedo, que ya casi llegamos —Comento Delie, al pasar junto a una estatua de marfil con ojos de rubí, que parecían seguir sus ojos azules.

— ¡Ya no digas mas esto espanta! —Resalto Wolf, sintiéndose observado por antiguas mascaras que adornaban las paredes —. Necesito saber ¿Donde me llevas?

Ella se paro en una puerta rojiza, en pleno pasillo, donde había una ventana que reflejaba la luna, dejando distinguir una mascara de color verde con cuernos blancos. Era como todas, parecía estar viéndole sus ojos azules— ¡Es aquí! —Comento con voz alegre —. La habitación de música.

— Pero… ¿Por qué me traes aquí? —Pregunto, con la mirada puesta en sus ojos verdes.

— Wolf. Recuerda que me prometiste que verías el nuevo instrumento. Que mi padre me trajo de Varcelia —Aseguro la princesa, mientras sacaba un collar de su cuello. Parecía una llave en forma de nota musical, con un color plateado reflejado por la luna.

Wolf podía verla intentando encajarla, en el cerrojo de la puerta rojiza, escuchando un pequeño estruendo en el fondo del pacillo. A este sele erizo la piel — ¿Qué fue eso? —Pregunto, aterrado con sus ojos temblorosos.


Lugar: castillo.


Zona: cuarto de música.


La princesa ya había abierto la puerta. Con dudas en su mirada pensó— (espero que sea mi imaginación) —Mientras, caminaba junto a ella, denotando su vestimenta blanca como el marfil de los pilares del castillo, escuchando sus pisadas en el fondo en plena penumbra, del cual ella se alejo algunos metros.

— Debes tener algunos fósforos —Replico ella, mientras mete su mano por uno de sus bolsillos.

— Princesa, ¿Qué estas haciendo? —Pregunto Wolf, sintiendo un pellizco en la espalda. — ¡Eso duele! —Exclamo con la nariz roja.

— Perdón… Pero aquí esta los fósforos, y unos… —. Puso sus ojos con seriedad, mirando la caja de cerillas que tenía un cisne dibujado.

— ¡Delia, no toques eso! —Aseguro con voz alta.

Por otro lado, ella había encontrado una caja de cigarros con delineado azul, y le clavo la mirada de incomodidad — en serio te destrozas los pulmones con eso —Dijo con cara de regaño —. ¡Esto es malo! — y con su pie resonó el piso.

Wolf se asusto demostrando una sonrisa incomoda —. Pero… pero —Comento nervioso, mirando la densa oscuridad del cuarto.

— ¡En fin! Solo usa los venditos fósforos — Reprendió Delie, con voz amarga hacia su cara, cuyos ojos verdes le hacía sentir nervios.

— Ya voy —Aseguro Wolf, mientras caminaba por la habitación, podía distinguir la sombra de un velón sobre aun escritorio —. Sabes que es difícil buscar en plena oscuridad. ¿Verdad? —Comento con voz preguntona, encendiendo uno de los cerillos. — ¡Eso esta mejor! —Aclaro Wolf con alegría, al ponerlo junto a la vela.

— Si, está mejor —Comento Delie, mirando la cera rojiza que parecía petrificada por el vacio del tiempo —. Ahora faltan las demás junto al piano —Aseguro, mirando sus ojos azules.

Wolf parecía fastidiado, al encender los demás velones. La habitación de música se iluminó casi por completo, dejando observar las ventanas, recubiertas con cortinas azules de seda.

Hasta el suelo relucía con sus alfombrados, de tal manera estaba sentada enzima del piano de marfil blanco —. Es lindo este instrumento —Comento Wolf, mirando sus ojos verdes

— Si, necesito que busques la caja —Aseguro Delie, mientras jugaba con su cabellera negra —. Debe estar en el último cajón del escritorio.

Donde estaba el estudio de madera rojiza, Wolf dio algunos pasos, donde parecía que la vela se estaba apunto de acabar. Dándose cuenta que el espejo encima del escritorio tenia la forma de un ojo — (Su padre tiene cosas muy extrañas) —Pensó Wolf, mirando lo que parecía la figurilla de una lechuza, que ha subes sujetaba el espejo.

No duro mucho tiempo revisando, porque entre los cajones había una cinta rojiza —. (¡creo que la encontré!) —Expresa en su mente, mientras abría el cajón del fondo, por donde salía gran parte de las telas rojas.

La princesa estaba esperándolo encima del instrumento de teclas, debe de suponerse que estar un poco cansada, y con ojeras en sus ojos verdes — ¿Ya la tienes? —Pregunto, mirando su chaqueta de pelaje blanco. Del cual miraba que estaba poniendo los cintos aun lado, al intentar abrir la gaveta.

— ¡Ya la tengo! —Comento Wolf con voz alta, mirando la caja en forma de corazón azul, con pedrería adornándola en las puntas, de solo ver un pequeño lobo dibujado en el centro exacto de esta, en el medio de la habitación sonrió un poco.

— Nunca había visto esa cara —Aclaro Delie con algunas risas. — ¡Me agrada! —Expresó, tocando su mano. En lo cual volteo su mirada hacia donde estaban las ventanas, con aquellas cortinas azules, para que no viese su cara enrojecida —. ¿Adonde llevan esas ventanas? —Pregunto Wolf incómodamente.

Mientras ella tenía la caja en sus manos respondió— Por ellas se puede ver el trono del palacio —. Este entre cerro sus ojos, al mirar por el tragaluz un oscuro lugar, exceptuando por las grandes velas, de las paredes de piedra, que se distinguían de fondo.

— ¡Abramos la caja! —Expreso con los ojos cerrados, mientras le quitaba la traba —. ¡Creo que te gustara! —Comento con una ligera expresión.

Sin embargo, Wolf intentaba no hacer muecas de nerviosas — ¡No creo princesa! —Le comento con la garganta seca, mientras ella abría la caja en forma de corazón. — Pero… ¿Qué es eso? —Aclaro con voz preguntona.

Aun que las luces de las velas cercanas, al piano de marfil, no deban lo suficiente para ver su interior. Podía percibir un aroma a agua de rosas— ¿Eso es una flauta? —Pregunto Wolf, mirándola en sus delicadas manos.

— Si. Es una flauta de los bosques de Varcelia —Comento, poniéndola en su mano, y con sus ojos azules observó que tenía una luna grabada. — Lobito, toca para mí —Indago con voz de mando, dejando ver su pelo largo entre la ventisca.

— Pero no puedo tocarla —Dijo Wolf, apretando su otra mano con rabia —. Le prometí a mi padre que nunca tocaría un instrumento de viento, y prefiero mantener la promesa.

Parecía con fundida, y a la vez daba una cálida sonrisa— esta bien. —Aseguro Delie, con sus ojos brillosos, mientras le deba un peque abrazo —. Pero. No te salvas de tocar el piano —Dijo con una sonrisa antipática —. y no te escaparas como las otras veces —Refuto sacando la lengua con la flauta entre sus manos.

— ¿¡Por qué!? —Grito con pánico, al levantarse del instrumento de cuerdas.

— Porque tengo tus cigarrillos —Respondió, sacándola de su bolcillo con los ojos entre cerrados.

— ¡No tengo mas opción! —Expreso Wolf, con voz insolente. — Pero me las cuidas, porque te conozco.

Solo le miro sus ojos verdes, mientras se levantaba escuchándose las tachaduras de su pantalón de cuero negro. Mirando como ella tenía la flauta en su mano, este distinguiendo el banquillo junto el piano, podía sentir el viento que movían las cortinas con delicadeza.

Wolf se sentó con la mirada puesta en el cabello de la princesa, del mismo color que la noche eran sus botines, que daban contra el piano. Seguido por un silencio incomodo cuando ella le sonrió mostrando sus dientes perlados —. ¿Qué voy a tocar? —Pregunto, tragando saliva.

— Puedes tocar lo que quieras, no soy exigente —Aclaro Delie, sintiendo como sus manos temblaban al tocar las teclas del instrumento blanco, este cerró sus ojos azules —. (Voy a tocar la canción que me enseño mi padre, hace ocho años) —Pensó Wolf, con la mirada tensa.

Al abrir sus ojos pudo ver que la princesa, se había puesto el instrumento de viento entre sus labios —. ¡Estoy lista! —Aseguro con voz amable, pero, este parecía tener los ojos incómodos en su anillo de plata, que parecía relucir con el emblema de la luna. — ¡Comienza lobito! —Expreso Delie, con sus piernas cruzadas agarro la caja de cigarros.

Este asintió dejando volar su pelo blanco— por favor no te rías—Comento, volteando un poco su mirada. La cual parecía roja como una rosa — ¡Claro! —Dijo la princesa, mientras se preparaba para hacerle acompañamiento musical.

Poco después Wolf comenzó a tocar. Donde se llegaba a escuchar las melodías más suaves que llenaban la habitación, parecían estar precedidas con los canticos de la flauta. Para Delie esas tonadas les llegaban a las capas de la memoria, haciéndole bajar la cabeza hasta donde podía escuchar un suspiro.

— ¡Princesa! —Exclamo Wolf, deteniendo la música, porque podía distinguir sus lágrimas en los bordes del piano, resaltadas por las velas —. ¿Estas bien? —Pregunto, acercándose hasta ella. Por consecuencia, podía mirar su pelo recubriendo su cara, que aparentaba estar oscurecida —. Esa canción me recuerda a mi madre, ¿Sabes como se llama? —Dijo Delie con voz preguntona, entre lagrimas parecía estar mirando sus ojos azules.

— Se llama melodías para un lobo —Respondió Wolf, sentándose a su lado, mientras parecía estar paralizado. Porque ella le dio un abrazo y sus ojos estaban temblorosos.

— ¡uf! —Suspiro, con la cara enrojecida como una rosa.

— ¡gracias por ser mi amigo! —Aclaro Delie, mirando sus ojos entre lágrimas.

— Delie, ¿me devuelves mi caja de cigarros? —Pregunto, con una sonrisa antipática, mientras buscaba por encima del piano blanco. En lo cual, parecía estar brillando a la luz de las velas a sus lados —. No puedo, porque las tire por la ventana —Respondió con seguridad, clavando una mirada inocente hacia Wolf.

Este bajo la cara — ¡Me lo suponía! —Expreso Wolf, mirando hacia la ventana. La cual, relucía con sus cortinas azules —. (Espero que nadie la encuentre) —Llego a pensar, sintiendo el viento en su pelo blanco que relucía como la luna.

— No dejare que andes fumando, ¡porque es malo! —Dijo la princesa con voz fuerte, mientras tocaba su espalda.


14 de Marzo de 2019 a las 13:44 8 Reporte Insertar 3
Leer el siguiente capítulo Capitulo II: Leira la general.

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Rebeca Piña V. Rebeca Piña V.
Por nada! Siempre puedes escribirme cuando tengas alguna duda!!! Estaré siempre a tu disposición para ayudarte si lo deseas. Saludos!
15 de Marzo de 2019 a las 19:15

  • Drack Stor Drack Stor
    Muchas gracias, y quiero preguntarte una cosa, estoy haciendo un cuento corto de lobos, y estaria bien poner un mundo sudrealista. Ed decir cosas como mostruos como los gusanos de arena o serpientes marinas. Son cosas de mitologia. 17 de Marzo de 2019 a las 18:21
Rebeca Piña V. Rebeca Piña V.
¡Qué hermoso! Me ha encantado.
14 de Marzo de 2019 a las 14:48

  • Drack Stor Drack Stor
    muchas gracias, quiero saber que opinas de la historia. Yo soy nuevo y es mi primer dia en esto. 14 de Marzo de 2019 a las 15:00
  • Rebeca Piña V. Rebeca Piña V.
    Bueno, tiene un trama muy expresivo por lo que se puede apreciar, lo cual es agradable para mí, defines cada parte de la historia con claridad y exactitud, pero te recomendaré algo para que puedas verificar tu historia en un futuro, y es que debes corregir los errores ortográficos que posee la misma porque son muchos y no escasos, pero te animo a continuar! tu historia tiene potencial y es muy conmovedora!!! 14 de Marzo de 2019 a las 15:22
  • Drack Stor Drack Stor
    gracias, y puedes decir cuales son esos errores por lo menos algunos? 14 de Marzo de 2019 a las 15:49
  • Rebeca Piña V. Rebeca Piña V.
    Bueno te daré unos ejemplos... recuerda acentuar correctamente, en el tercer párrafo escribiste: «Este llego hasta un gran balcón»... cuando en realidad es: «Éste llegó hasta un gran balcón» puesto a que estás describiendo una acción de llegada en tercera persona en vez de una narrativa personal. Al igual que comento, resalto, agrego, pregunto, expreso, aseguro, todas están en tu primer capítulo y necesitan acento porque son acciones narradas por una tercera persona, además de que escribiste papá sin acento, y bueno..., entre otros errores que tú mismo con detenimiento podrás notar. 14 de Marzo de 2019 a las 17:20
  • Drack Stor Drack Stor
    muchas gracias por tu ayuda, y es mucho decir, porque nunca estoy seguro, de varias cosas de la narrativa de mi historia. 15 de Marzo de 2019 a las 17:32
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