Luz Seguir historia

erethkhial Ereth Khial

¿Crees que lo peor que puede ocurrirte es morir? Te equivocas.


Horror Sólo para mayores de 18.

#miedo #oscuridad #desesperación #luz #confusión #pánico #garaje
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Luz


¿Crees que lo peor que puede ocurrirte es morir?

Te equivocas.

Sé por experiencia que no es así, porque yo deseo morir desde hace mucho. ¿Cuánto? No lo sé. Un día, una semana, tal vez un mes o solo desde hace una hora.

El tiempo se ha detenido, al contrario que el galope de mi corazón.

Tanteo la pared a mi espalda por enésima vez, buscando una salida, que lleva esquivándome tanto tiempo, que tentada estoy de pensar que no la hay.

Pero sí que debe haber una salida. Me volvería loca si no la hubiera.

Estoy en una trampa, y se puede salir de las trampas. Solo hay que dedicar el tiempo y la determinación suficientes.

Me encuentro en la zona oscura del garaje, la zona segura. La que el muerto no puede ver. Yo, en cambio, puedo observarlo, y no le quito los ojos de encima.

Sé que, cuando no miro, se vuelve y me acecha.

Sus ojos, azul desvaído, me siguen porque pueden verme incluso a través de la mancha que sus sesos han dejado en el cristal del conductor.

He llegado a la puerta metálica por enésima vez. Debería estar abierta. En todos los garajes públicos las puertas están abiertas. En todos menos en este.


¿Por qué había accedido a reunirme con él aquí? Por intimidad. Él la quería y yo la necesitaba.

Él quería dinero, y yo deseaba que nada cambiara en mi vida por una noche de borrachera.

Mi carrera, mi nombre, mi fortuna y mi futuro estaban en sus manos.

No quería matarlo, solo intimidarlo.

Pero las cosas salieron así.

Le disparé en la cabeza, la mitad de su cráneo voló, junto con un chorro de sangre y trozos blanco grisáceos que se pegaron a los cristales.

Las luces de emergencia del espacio vacío del garaje se apagaron con su vida, como si estuviesen conectados de alguna forma.

Grité de asco y de miedo por encontrarme a oscuras.

Abrí la puerta del copiloto y salí corriendo.

Quería subir los tres pisos hasta la calle y seguir corriendo hasta que las piernas me fallaran, pero la oscuridad, más allá de la luz que proyectaba el piloto del interior del vehículo, no me permitía ver por dónde iba.

Me pegué a la pared, un sitio seguro donde tenía las espaldas cubiertas, y caminé hacia mi derecha.

El hombre me seguía con la mirada vacua, incluso me pareció atisbar una sonrisa en su rostro demudado.

Perdí los nervios y corrí, con una mano pegada a la pared de cemento, desollándome la piel, pero sin sentir dolor, porque el miedo es una sensación más urgente.

Cuando dejé de ver la cara del hombre, paré.

Se me saldría el corazón del pecho si seguía así.

A tientas encontré la primera puerta metálica cerrada.

Empuñé el tirador y forcejeé con ella.

No se movió.

Le di patadas y puñetazos mientras gritaba.

Escuché un susurro a mi espalda y me giré, horrorizada.

No había nadie, pero intuía que el hombre me miraba desde el interior sanguinolento del coche.

Esperé sin respirar, atenta a cualquier movimiento.

Nada pasó.

Tenía que encontrar otra salida, no podía quedarme allí.

Me puse en marcha vigilando la zona iluminada del coche e intentando penetrar la oscuridad de la pared que reseguía.

Un crujido a mi izquierda me puso los pelos de punta y me quedé paralizada.

Estaba viendo la trasera del coche. El muerto no parecía moverse y a mi lado, en la oscuridad, tampoco volví a escuchar nada.

La rampa de bajada tenía una persiana metálica cerrada, y al fondo solo vi más oscuridad. Tiré de ella hacia arriba y la pateé. No pasó nada y el estrépito que estaba organizando no me dejaba escuchar por si el hombre del coche venía a por mí.

Me quedé quieta y callada, con la espalda pegada a la persiana, observando fijamente el resplandor que surgía de la luz interior del coche, que iluminaba un espacio de no más de dos metros a su alrededor.

Me moví de nuevo pegada a la pared, aguantando el sollozo que tenía atravesado en la garganta.

La siguiente puerta también estaba cerrada. Golpeé la chapa metálica, pero no me atreví a darle la espalda al coche. Creí ver que algo se movía en su interior.

Solo era mi imaginación, como lo que me rozó la mano momentos después, cuando me deslizaba buscando otra salida.

Podía ver ahora con claridad al hombre muerto. No se había movido, pensaba.

Pero algo en su postura me indicó que sí, que jugaba conmigo, que me acechaba y volvía a su sitio en cuanto yo lo miraba.

Me reí y luego lloré.

Pero dejé de llorar porque las lágrimas me impedían ver al hombre muerto.

De vez en cuando notaba un soplo de aire en el pelo que me ponía la piel de gallina, porque me indicaba que no estaba sola.

Me detuve, escuché y continué andando, tanteando la pared. Sin los zapatos mis pisadas eran inaudibles, aunque sabía que el hombre muerto podía oírme y verme. Hasta dejé de respirar por si acaso se movía, parapetado tras el ruido de mis resuellos.

De nuevo la puerta metálica, la pared, su rostro de frente, de espaldas…


Llevo así mucho rato, no sé cuánto. He dado vueltas y más vueltas, buscando la salida.

Porque tiene que haber una.

La luz del coche se va atenuando, a medida que la batería se agota, y debo salir de aquí antes de que eso ocurra.

Da igual lo que tarde…, un día, un mes, un año, una hora…

Me atrapará si me quedo a oscuras.

10 de Marzo de 2019 a las 12:39 28 Reporte Insertar 64
Fin

Conoce al autor

Ereth Khial Lectora a tiempo completo, aprendiz de escritora a tiempo parcial.

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Pilar Belli Pilar Belli
Uy, esta no la había leído. Fantástica y muy inquietante.
Krista Palmer Krista Palmer
Chica, genial! Se me han puesto todos los pelos de punta ...😱
Kevin Redman Kevin Redman
Espeluznante, da mucha angustia. Bien escrito!
21 de Marzo de 2019 a las 13:10
Flor Aquileia Flor Aquileia
atrapante!! muy bueno.
20 de Marzo de 2019 a las 12:56
Sandra M.S. Sandra M.S.
¡Menuda pintaza! Con qué facilidad eres capaz de meternos a todos en la piel de la protagonista... ¡Me he sentido agobiada hasta yo!
19 de Marzo de 2019 a las 14:50

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Un placer verte por aquí, Sandra. Gracias por tus palabras 😊 20 de Marzo de 2019 a las 01:46
Will Sawyer Will Sawyer
Espeluznante. Me he encontrado en ese garaje. Muy bien escrito! 👍
17 de Marzo de 2019 a las 17:27

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Gracias por pasarte Will. Me alegra que te gustara. 18 de Marzo de 2019 a las 02:31
Dylan Laferte Dylan Laferte
¡Me gustó!
15 de Marzo de 2019 a las 23:57

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Gracias Dylan! Veo que te gusta Stephen King, igual que a mí. En cuanto a Becquer, sus rimas y leyendas son incomparables. Ojalá se nos pegase algo de su genio! Un saludo 16 de Marzo de 2019 a las 03:30
  • Dylan Laferte Dylan Laferte
    No tienes nada que agradecer Ereth, fue un placer leer tu relato. Sigamos leyendo para estar al nivel de nuestros ídolos. ¡Un abrazo! 16 de Marzo de 2019 a las 20:25
Waldo Reyes Waldo Reyes
Me gusta la sensación de claustrofobia que proyecta tu relato. A pesar de ser un espacio relativamente grande: un estacionamiento público. Da la impresión que se está metido en un ascensor al lado de un zombie. Bien hecho.
14 de Marzo de 2019 a las 19:40

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Me alegro de que te haya causado esa impresión porque era justo eso lo que pretendía. Claustrofobia. Gracias por tus palabras y en cuanto pueda me pasaré a leer La dondella de hierro, que la tengo en pendientes. Un saludo! 16 de Marzo de 2019 a las 03:26
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Que gran relato!
14 de Marzo de 2019 a las 17:33

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Gracias Baltazar! Un halago viniendo de un escritor tan prolífico como tú. Me impresionó la cantidad de relatos que tienes y me pasaré a leerlos en cuanto tenga un poco de tiempo. Gracias de nuevo. 16 de Marzo de 2019 a las 03:23
Charli Lau Charli Lau
Intenso y dinámico relato corto que traslada, por breves minutos a ese garaje. Escalofriante de verdad. Te felicito.
14 de Marzo de 2019 a las 01:55
Jhonny Bermeo T. Jhonny Bermeo T.
Una historia genial, te atrapa desde el principio e incluso puedes sentir esa desesperación en el ambiente. Estoy en mi habitación pero mientras leía estaba en el garaje.
13 de Marzo de 2019 a las 11:30
Ibán José García Castillo Ibán José García Castillo
Un relato fantástico, atrapa al lector y lo pone con los nervios de punta hasta el mismo final. Muy bien escrito y con el ritmo muy bien manejado. Un placer haberte leido.
12 de Marzo de 2019 a las 15:45

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Gracias Ibán, el placer ha sido mío al leer tu reseña y saber que has disfrutado del relato 😊 12 de Marzo de 2019 a las 16:49
Marcela Valderrama Marcela Valderrama
¡Me encantó! Es que es impresionante como manejas el escenario interno del personaje. Los elementos psicológicos están situados a la perfección; la paranoia, la obsesión, confusión y otros un poco más debatibles. ¡Te felicito!
12 de Marzo de 2019 a las 15:13

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Muchas gracias! Aprecio y valoro mucho el comentario 😊 12 de Marzo de 2019 a las 16:33
Fausto Contero Fausto Contero
Uno de los mejores relatos que he leído últimamente. Es alucinante como logras trasmitir lo que experimenta la protagonista, creando un ambiente de verdadera angustia en el que no se sabe si hay un peligro real, o todo es un juego mental. Incluso la repetición de "el hombre muerto", que en otro contexto podría considerarse redundante, le da el toque de pensamiento obsesivo que permite contagiarse de esa locura, fue un muy buen recurso. Felicitaciones por este relato, espero leer más de tus obras.
11 de Marzo de 2019 a las 19:46

  • Ereth Khial Ereth Khial
    Feliz de que te haya gustado. Aunque la temática de horror me encanta leerla, nunca había probado a plasmarla. Pasaré a leer tus historias y te agradezco que te hayas tomado el tiempo para leer la mía. Gracias y un saludo 😊 12 de Marzo de 2019 a las 03:07
Ereth Khial Ereth Khial
Anda! Si no sabía que existía este espacio para escirbir... mira que soy despistada. Esta historia corta la medio soñé hace tiempo y me venía rondando la cabeza. Una tarde me dije que ya era hora de sacarla y en media hora la terminé. No es un trabajo fino, lo sé, pero esto de escribir las cosas es muy parecido al pensadero de Dumbledore 😉, te las quitas de la cabeza y las aparcas para dar cabida a otras. Espero que os guste un poquito.
11 de Marzo de 2019 a las 14:38

  • Eva Lender Eva Lender
    Chica, pues para haberlo escrito con prisas, lo has bordado! 15 de Marzo de 2019 a las 04:38
MariaL Pardos MariaL Pardos
Este relato corto no lo había leído! Como siempre, impresionante.
11 de Marzo de 2019 a las 05:47
Misi Gomez Misi Gomez
Escalofriante!
11 de Marzo de 2019 a las 02:02
Carol Gallager Carol Gallager
Uy, se me han erizado los cabellos!
10 de Marzo de 2019 a las 08:21
~