Viento fugaz Seguir historia

K
Karla Ayala


Una manera sutil de reconocer la envidia.


Poesía Todo público.
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Déjame volar

Sé feliz con tu vida, feliz sin mí...
No sé por qué me frustra tanto que tú puedas serlo, y yo no.
Ese es el error del alma, viene de adentro, te mueve, te maneja...

Te hace débil

No te deja.


Te hace ser lo más bajo, no te permite conocer el cielo,
te hace olvidar quien eres, y que ninguna persona estará ahí siempre,
y si lo está, se tiene a ella misma antes que a ti.


Cuando te dejas a ti mismo por intentar tenerte con alguien más, abres tu ser con el riesgo de que tu miseria no sea bendecida, porque la miseria es tan tuya que te consume todo y no soportas que la otra persona nunca haya hecho eso, y que al contrario, esté bien, se tenga.

Pero cuando tocas el piso tantos días, tu espalda ansía el cielo... Volar de nuevo:

Sin nadie

Sin nada

Sólo contigo mismo.

Pero es difícil cuando vaciaste tu ser en alguien más sin permiso y sabes que estará bien a pesar de envolverse en los mismos problemas.

Porque al final nada le afecta al grado de estar así, y no puedes dejar de pensar en ello...
En como tú no puedes, como no puede salirte nada bien, ¿Cómo no puedes?

Y de pronto... Dejas de hacer tu vida:
pasan las horas y sigues siendo nada,
hablándole al viento, y exigiéndole que hable...
Cuando sólo produce el sonido de que pasa, pero no lo miras.

Las mejores cosas son inalcanzables,
y cuando estás en el suelo no deberías de pensarlas.
Cuando el viento te pisa sabes:
que te hiciste un hogar ahí abajo
que te hiciste esclavo de la agonía
que lo sabes y que no puedes hacer nada...

Ni harás nada.

Porque te perdiste, y sólo el viento podrá darte la dirección.
Pero... él sopla muy alto, y tú no lo miras, no sopla por ti, sopla por el mismo...
Y tu alma podría soplar más fuerte
pero...

se perdió

el viento se la llevó.

Tu cuerpo pesado jamás se levantará,
y el viento jamás te ayudará.

Deja de verlo y de sentir envidia...
Mejor hazte amigo de la agonía,
y quizás ella te ayude a encontrar de nuevo tu alma.

Y entonces volarás más alto que cualquier viento.

Pero... deja de mirarlo y de querer ser como él, o tu cuerpo se hundirá más...

Por saber que una vida como la del viento nunca tendrás.

7 de Marzo de 2019 a las 00:37 0 Reporte Insertar 0
Fin

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