Un caso real Seguir historia

I
Ivan Gonzalez


La joven Laura de dieciséis años de edad tiene secretos que ni su novio, familia y ni mejor amiga saben. Su amante es digno de ser encarcelado por hechos que arruinarán la vida de la chica.


Cuento Todo público.

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Un caso de muerte real




Carta para el lector.

Esta pequeña novela ha sido creada a partir de los hechos contados en una clase de Normas y Usos de la Lengua perteneciente al grado Estudios Ingleses que estoy cursando en la Facultad de Filosofías y Letras de la UMA.

Gracias al profesor José Jiménez Ruiz, el impulsor de esta iniciativa.

He de decir, que gracias a la escritura de esos fragmentos, he podido obtener mayores conocimientos sobre la gramática, los signos de puntuación, y por consiguiente todo lo que nombra a la norma de la lengua. Dentro de este relato, encontrará el lector una serie de textos informativos, narrativo presente en toda la historia, argumentativo y literario. En otras palabras, una síntesis de distintos textos en uno mismo.

Málaga, diciembre 2018.

1. Un accidente inesperado.

—Guillermo, estoy empezando a encontrarme peor, no siento las piernas, además, los hombros y brazos se me están quedando dormidos —dijo Laura.

—Tranquila, no digas una palabra más, pronto estaremos en casa —prosiguió Guillermo.

—Prefiero que paremos a que corras con la moto, no puedo evitar cerrar los ojos cuando una curva se nos acerca —estoy mal.

—Y como sigas hablando irás a peor, así que cállate, sé lo que hago —advirtió el hombre.

—Guillermo, no me hables así, solo te pido lo que necesito en este momento, nunca me había sentido así, por favor entiéndeme.

—¡Laura se acabó! Una palabra más y te dejó en el arcén, aunque esté lloviendo o aunque no te vea más, que se meta esa idea en tu cabeza —exclamó Guillermo.

—No me hagas esto, con todos los buenos momentos que hemos pasado, no me puedes decir estas cosas, no eres tú Guillermo, esta noche has abusado demasiado de la coca —dijo Laura de manera triste y furiosa.

Guillermo comenzó a acelerar, y a pesar de que iban solamente a ochenta y cinco kilómetros por hora, la velocidad parecía el doble, a ello se le sumó la niebla espesa que invadía el territorio por el que viajaban, la enérgica lluvia, el enfado del hombre, todo ello generó un sentimiento de terror en Laura. La joven solo quería paz, intentaba ofrecer tranquilidad a su amante pero cada vez que lo intentaba la situación empeoraba y este se tergiversaba desechando sus sentimientos mediante palabras duras.

Ambos se dirigían por la autovía A-45, su destino era Torremolinos, el lugar donde Guillermo residía. El tiempo cada vez se hacía menos favorable a medida que iban descendiendo.

Estaban aproximadamente a unos diez minutos de la entrada de Málaga, y en ese preciso instante estaban cruzando por una zona de curvas un tanto peligrosas.

Era una noche tan oscura que pocos vehículos se hallaban en la carretera. Solo un Seat León FR circulaba cercano a la Yamaha R6 en la que viajaban la pareja. Parecía que el conductor del coche mantenía las distancias con la moto de Guillermo.

—Guillermo tengo mucho miedo y no veo nada, creo que me voy a desmayar.

—Deja tus tonterías de niñata para tus amigas, yo soy un hombre y ya lo sabes, a mi no me cuentes cuentos de ningún tipo.

—Necesito contarte algo Guillermo—.Junto a un sentimiento de adrenalina, Laura, pensó en su preocupación más reciente y añadió—: Esta tarde antes de vernos me he hecho un test de embarazo.

Guillermo la interrumpe.

—He dicho que no me cuentes cuentos.

En este momento, Guillermo se exaltó. Distraído e inmerso en sus pensamientos, comenzó a perder estabilidad en la moto.

—Estoy embarazada de ti —concluyó Laura.

Justo en ese momento, las ruedas de la moto se deslizaron al pasar por un charco de agua e hizo que Guillermo perdiera el control total y se dirigieron hacia el arcén de manera brusca.

El conductor del seat pudo ver la situación que estaba ocurriendo en ese instante, sabía que algo malo iba a pasar cuando observó que Laura volteaba la cabeza de lado a lado sin cesar, parecía que hubiese perdido el conocimiento, y mientras, Guillermo había perdido el control de la R6 y a pesar de los intentos por recuperarlo, la moto se deslizaba con aún más furor.

El joven del coche se aproximó hacia ellos pasándose al carril de la derecha, no sabía cómo actuar, cada vez la moto estaba más inestable. Guillermo por dentro sabía que iban a caer, pero su mayor temor fueron las últimas palabras que le dedicó Laura.


La voz de la chica pasaba por su cabeza una y otra vez repitiendo la misma frase, estoy embaraza de ti, al mismo tiempo, toda la vida de Guillermo pasó por su cabeza en cuestión de milésimas de segundos. En ese mismo instante su subconsciente afirmaba con certeza la gran dosis de farlopa que había ingerido, la agresividad que no había contenido, el cabrón que esa noche había sido, la última sonrisa que le dedicó Laura antes de salir de Granada, los besos de esa noche, las caricias, el contrabando del que estaba siendo cómplice, de su posible futuro hijo...

De un momento a otro Laura soltó una de las manos que tenía prácticamente pegada al torso de Guillermo y ahí fue cuando el hombre no pudo contener más la motocicleta y colisionaron contra el quitamiedos. En el momento del golpe, Guillermo salió despedido hacia delante cayendo de espaldas mientras que Laura cayó hacia atrás de cabeza sin el casco y sin haberse percatado de nada. La moto cayó autovía abajo.

El seat se paró justo a unos cincuenta metros de distancia. De él salió un joven de unos veintiocho años con el móvil en la mano en la búsqueda de ambos. Tras varios segundos de carreras evitando los charcos y observando a través de la niebla, pudo ver la situación.

En el momento que vio a Laura con la cabeza ensangrentada, no dudo ni un momento en llamar a urgencias .

En cuanto realizó la llamada, el terror se apoderó de su mente y volvió corriendo hacia el coche para huir e intentar olvidar aquella imagen tan desagradable y triste de su memoria.

Ocho minutos después llegó la ambulancia junto con un coche de policía nacional y observaron la situación ocurrida. Los sanitarios trasladaron rápidamente a Guillermo y a Laura al Hospital Regional Universitario de Málaga.

2.El fin nos llega a todos.

Hospital Regional de Málaga (Carlos Haya), 7:09 am.

Los padres de Laura se encontraban en la habitación donde estaba Laura. La imagen que tenían de ella era lamentable, triste, fuerte para sus sentidos al ver a su pequeña hija de dieciséis años con la cabeza vendada, con una vía en cada brazo por la cual le llegaba suero y demás sustancias a la sangre. Tenía el brazo vendado también, ya que la chaqueta que llevaba no pudo cubrir su piel de los golpes que sufrió cuando cayó al suelo y rebotó varias veces seguidas hasta dejarla en el mismo estado de inconsciencia que mostraba en este mismo instante.

De un momento a otro, la puerta se abre lentamente, y entra un joven de la edad de Laura aproximadamente.

—Antonio, al fin. Siento no haberte podido contar toda la historia desde un principio hijo —dijo la madre de la joven.

Antonio no fue capaz de decir una palabra aunque por otra parte expresó lo que sentía de manera distinta. Comenzaron a caerles las lagrimas por ambas mejillas al ver a su pareja tan dolorida.

—Salimos de la habitación y te cuento la historia, ¿de acuerdo Antonio?

—Salid vosotros, yo me quedaré aquí con ella.

Segundos después, la policía llama a la puerta pidiendo que los padres de la chiquilla salieran para hacerle una serie de preguntas. Los padres de Laura la miran y se van tras la puerta de la sala, pero antes de cerrarla, la madre la observó una vez más.


Los padres de Laura comenzaron a hablar con los policías que se encontraron con ella y Guillermo en la carretera. El policía les comentó que su hija venía hacía Málaga junto a un hombre de treinta y ocho años, quién conducía la moto y quién también se encontraba bajo los efectos de la cocaína al igual que Laura. Los padres de Laura ya habían conocido la historia del accidente, por lo que no se mostraron asombrados por las preguntas del policía.

—El motorista se llama Guillermo, vive en Torremolinos, ¿no es pariente suyo? —preguntó el policía.

—Nunca habíamos escuchado nada acerca de ese tal Guillermo —respondió el padre de Laura.

—¿No han notado nada raro en Laura últimamente?

—Lo cierto es que no —dijo la madre de la joven—. Laura es muy discreta para todo, aunque por otra parte suele compartir sus inquietudes con nosotros.

—¿Sus amigas tampoco les han comentado nada sobre sus actitudes? —preguntó de nuevo el nacional.

—A decir verdad, si, una vez. Pero fue en un momento crítico para ella, ya que Antonio, su novio, había sufrido una serie de problemas familiares y estuvo una temporada bastante distante con Laura. Pero de eso fue hace mucho.

—¿Laura suele utilizar redes sociales? —continuó con la serie de preguntas.

—Sí, de hecho los días que no sale de casa, suele estar con el móvil encerrada en su cuarto y siempre hablando por facebook o whatsapp. Es cierto que Laura se sobresalta la mayoría de las veces en las que entramos para hablar con ella —afirmó la madre.

—También tiene un diario personal, pero nunca nos hemos atrevido a leerlo porque no le gusta que le toquen sus cosas personales y se pone como una fiera, la juventud —continuó explicando el padre.

—¿Sabían que Laura había escapado de casa para ir con este hombre? —preguntó el policía.

—Nos comentó que esta noche iba a quedarse con su amiga Irene para acabar un trabajo de biología del instituto—. Anotaba mientras el policía en su libreta—. Además, esta misma tarde pasaba estuvo todo el tiempo con Antonio hasta que la trajo a casa.

Mientras tanto en la sala donde descansaba la joven.

—Laura, ¿qué has hecho?, ¿se puede saber dónde estabas?, no hay necesidad de mentirme, ¿porque lo has hecho?. Pensé que estabas en casa de Irene... Sé que, aunque no estés consciente, me estas escuchando. También se que en el fondo de tu corazón estás muy arrepentida de ello. Ojala despertaras y me contaras toda la historia. En este momento no me importa si ibas en la moto de un desconocido, solo me importas tu —dijo angustiado el joven.

En ese mismo momento, Laura comenzó a mover sus párpados, parecía que estaba despertándose muy lentamente. Intentaba mover sus brazos pero no tenía fuerzas para ello. Intentaba hablar pero tampoco podía separar sus labios para hacerlo. Finalmente, abrió los ojos y vio a Antonio y dijo:

—¿Guillermo?, ¿eres tú?

Esas palabras detonaron el corazón de Antonio. Las pulsaciones del chico se aceleraron. La ansiedad comenzó a recorrer toda su mente haciendo que su cuerpo se bloqueara. Toda su relación le había pasado por su mente en cuestión de segundos. Se quedó perplejo, abstraído en sus recuerdos, confuso. Se sintió abatido, decepcionado, muerto.

—Laura, soy yo, Antonio —comentó el joven como si no le pasase nada.

—Estoy embarazada Antonio —dijo Laura con escaza vitalidad.

—Laura, es imposible, siempre hemos utilizado protección—. Con cierta tranquilidad momentánea apoyó su espalda contra el respaldo de la silla donde estaba sentado. —Quizás el suero te esté haciendo delirar, ¿quieres que llame a los enfermeros que te están atendiendo?

—Antonio, estoy embarazada, te quiero pero, no estoy enamorada de ti. Quiero ver a Guillermo —contestó Laura con más vitalidad que antes.

El muchacho salió de la sala y llamó a dos enfermeros que estaban en la puerta hablando con un tercer enfermero. En breve entraron en la sala y Antonio les comentó lo que Laura le estaba comunicando. Ambos enfermeros se miraron las caras atónitos.

Antonio fue al baño. Mientras tanto, los dos enfermeros hablaron con Laura y de repente esta se puso a delirar, sus ojos se voltearon. Ambos enfermeros salieron corriendo por la puerta al mismo tiempo que Antonio salía del cuarto. Este, al ver la situación se dirigió hacía la cama de Laura. Le agarró la mano, y la joven volvió a tener bien los ojos, miró a Antonio y le dijo:

—Lo siento, cariño.

Y un pitido proveniente de una maquina que se encontraba al lado de la cama de Laura comenzó a sonar de manera continua y monótona, mostrando así que la joven, acababa de fallecer por un derrame cerebral, generado por un traumatismo craneoencefálico.

3.Los hechos salen a la luz.

El lunes siguiente al accidente, en la rueda de prensa en la Comisaría Provincial Policía Nacional de Málaga...

—Buenos días a todos, mi nombre es Felipe Torres, soy el comisario general del cuerpo nacional de policía de Málaga, y estoy aquí para responder todas vuestras preguntas acerca de lo ocurrido la madrugada de este domingo.

—¿Que ha ocurrido exactamente y a qué hora? —dijo un periodista un tanto avispado.

—Un accidente de moto en el kilómetro 4 sucedido a las 5:01 de la madrugada durante un fuerte temporal —respondió el comisario.

—¿Cuántas personas afectadas hay? —preguntó una joven con aires de intelectual.

—Dos personas, un hombre de treinta y ocho años llamado Guillermo O.J que está en la UCI en el Hospital Regional de Málaga, y su acompañante Laura J.C de dieciséis años, que murió en el hospital poco después del accidente. —respondió el nacional.

—¿Cómo se produjo el accidente? —prosiguió el mismo periodista.

—Guillermo perdió el control de su motocicleta y justo en ese momento Laura le soltó al haberse desmayado. Eso contó el único testigo que estuvo en la escena del accidente. Por otra parte, no iban a más de noventa kilómetros por hora. También hay que decir que Guillermo había bebido bastante, pero además, había consumido grandes dosis de cocaína; Laura por otra parte, había consumido ambas sustancias pero en menor medida. —Afirmó el policía.

—¿De qué ha fallecido Laura? y ¿ qué relación tenían la joven con Guillermo? —dijo un veterano en el mundo periodístico.

—Laura ha fallecido por un impacto craneal. Su relación era desconocida hasta ahora, por lo que sabemos ahora, parece que eran una pareja que actuaba a escondidas.

—¿Quienes son ambos? y ¿cómo se conocieron? —cuestionó la misma joven de antes.

—Pues, Guillermo es un hombre de treinta y ocho años, reside en un estudio de Torremolinos, más concretamente en La Colina, situado en un edificio residencial de verano, y por otra parte, Laura es proveniente de una familia de estatus social medio-bajo, son residentes de un piso en Ciudad Jardín. Laura estudiaba en el IES Casabermeja, había repetido un curso y ahora estaba en cuarto de la ESO—. Felipe dejó de hablar durante unos segundos y los dedicó a observar detenidamente la atención que aquellos periodistas le estaban dando, tras ello prosiguió. —Por lo que sabemos, Laura y Guillermo comenzaron a chatear en línea en enero de este dos mil dieciocho mediante facebook, Guillermo le escribió desde un perfil falso pasándose por un chico de la edad de la joven. Se vieron por primera vez el dieciséis de agosto, en la feria de Málaga. Además sabemos que, Laura se fue con el de manera voluntaria, y tampoco llamaron la atención esas citas que tuvieron ya que Laura, parece mayor físicamente para su edad.

—¿Quienes son la familia de la joven? y ¿donde creían que estaría aquella noche? —dudó una mujer de unos treinta y algo con una libreta y bolígrafo en mano.

—Pues la familia de Laura está compuesta por el padre, que trabaja como camionero en la fábrica de cerveza Victoria; la madre que se encarga de las tareas domésticas, su hermano pequeño, y su abuela con quién tenía una gran relación. Respondiendo a la otra pregunta, los padres de Laura creyeron que su hija pasaría la noche con su amiga Irene con el objetivo de acabar un trabajo de biología de clase. Por lo que se ve, su amiga Irene conocía todos los secretos de la joven, menos este en concreto. También hay que añadir que la misma tarde del sábado, Laura estuvo con su novio Antonio con quién llevaba bastante tiempo de relación. Este chico, también creía que Laura iba a estar con Irene toda la noche. La familia de la joven ha interpuesto una denuncia para Guillermo.

—¿Y de Guillermo, que saben? —prosiguió la misma periodista de antes.

—Pues bien, hemos abierto una investigación sobre él, hasta ahora tenemos datos curiosos: no tiene una profesión establecida y sabemos que trafica con droga. Algunos vecinos de su estudio en Torremolinos, afirman que han sido conscientes de haber visto parte del tráfico allí en los rellanos. También han escuchado voces y palabras claves que no han entendido. Por otra parte, sabemos que Guillermo tiene un hijo de la edad de Laura y que vive con su madre, es decir, la mujer de Guillermo. Estos dos individuos, no tienen relación ninguna con el hombre, incluso su mujer, tiene una orden de alejamiento contra él. Estamos estudiando por otra vía de investigación a Guillermo, según diversas fuentes, se cree que es proxeneta y hemos llegado a la conclusión de que tuvo a Laura bajo su dominio. Por último, un dato más que añadir, Guillermo cautivó a Laura mediante el lujo: compras, dinero, salidas esporádicas.

—¿Y qué pasará ahora con Guillermo? —dijo un joven con una grabadora en la mano.

—Lo siento, esa fue mi última respuesta por hoy. Gracias a todos por acudir, y que tengan un buen día. —concluyó Felipe.

4.Sentimientos ocultos

Días después de lo ocurrido, días después del entierro de la joven, y días después de que la policía obtuviera todas las pruebas de Laura para indagar más sobre lo ocurrido y sobre Guillermo tales como: mensajes de las redes sociales, envío de archivos por correo electrónico, fotos y alguna carta que otra que no se llegó a enviar; Antonio abrió el diario, la única prueba que no encontraron el cuerpo de investigación, y fue lo que más buscaron.

Laura le contó en una ocasión a Antonio, que cada año comenzaba un nuevo diario, por lo que Antonio vio perfecta la oportunidad de hacerse con él y por consiguiente describir todo su engaño y la historia real de lo ocurrido, y no, no se refería al accidente en sí.

Antonio, abrió las primeras páginas y sonreía por lo leído:

7 de enero

Un año más que comienza, un año en el que debo de esforzarme más por conseguir lo que quiero, perder un año no significa perder una vida, sino todo lo contrario, ganar tiempo por haber aprendido de los errores. Esta navidad la he sentido como nunca antes había sentido nada, aquellos momentos con Antonio, con mi abuela, con las dos familias reunidas aquella tarde de navidad, son cosas que jamás cambiaría por nada del mundo.

15 de enero

Una semana de clases y me siento como si hubiera pasado medio curso. Tengo que agradecer mucho a Irene, que además de haberse convertido en mi mejor amiga y confidente de todos los tiempos, me ayuda mucho con mis estudios, aunque sea muy exigente, la quiero.

20 de enero

Ayer noche, tras escribir este diario, tuve una pelea por whatsapp con Antonio, su situación familiar le está afectando tanto que los hechos hacen que me afecten a mí, a eso le sumo el comportamiento que está teniendo conmigo. Son cambios radicales que están casi afectando a mis relaciones con mis compañeros de clase, con Irene y con mi familia.

22 de enero

La situación con Antonio no empeora pero tampoco mejora, será porque desde hace nos días no nos hablamos; todo se tiene que enfriar.

Por otra parte, está tarde, un chico llamado Guillermo me ha agregado al facebook, tiene mi edad y va al bachiller. Hemos hablado durante un gran rato, hasta después de la cena y todo. Dice que estudia ciencias, vive en Torremolinos, tiene una moto y además trabaja. Será todo un tío.

Tras haber leído esa última entrada del diario de Laura, Antonio comenzó a derrumbarse, a sentirse decepcionado, como si no hubiera hecho nada por Laura, y no por lo leído acerca de Guillermo, sino por sus comportamientos hacia ella.

Y siguió leyendo.

17 de febrero

Le he mandado fotos recientes a Guillermo y dice que soy muy atractiva, creo que le gusto un poco. El por ahora no quiere mandarme fotos, dice que es más reservado y que para ello prefiere que nos veamos, pero yo aún no me atrevo.

Por otra parte, la situación con Antonio va mejor, su paranoia se está esfumando.

12 de marzo

Guillermo me mandó una foto suya en la moto, y otra foto mostrándome las vistas desde su piso. Yo creo que es más mayor de lo que dice ser, pero si es así, me gustará más todavía.

Antonio cerró el diario y se acostó aquella noche pensando que por hoy, había tenido bastante. Esa noche fue dura para el muchacho, durmió junto a pesadillas, sueños y pensamientos distorsionados, y con una imagen falsa de Guillermo.

5.Un ataque inteligente.

Tras ver los sucesos ocurridos en las noticias y en los periódicos, Antonio, que es un gran amante de la escritura, decidió escribir un artículo para su blog Brainstorming. El joven es una persona a la que le gusta indagar en los temas que captan tu atención, por lo que se pasó tardes enteras sin salir de casa para encontrar toda la información necesaria para su propósito y así realizar una buena síntesis acerca del tema en cuestión. Pero su mayor estímulo para la escritura siempre fue su chica, a la que le entregó su creación más profunda e intensa, su último adiós, su carta titulada 'Siempre te acompañaré'.

Pero lo que estaba a punto de publicar era un tema universal, algo que realmente hará ver a la gente la realidad de hoy día, de los engaños que ocurren en internet.

Era martes, ya había pasado una semana del entierro de Laura, y era el día en el que Antonio decidió hacerlo, mostrar al mundo o al menos al país, la realidad que el mismo ha visto y la realidad que se ha llevado a una de las personas a las que más ha querido.

Brainstorming

La utilidad de las redes sociales y la malicia de quienes las usan.


Las redes sociales han pasado de ser empleadas como uso laboral para el envío inmediato de información o como uso de contacto familiar a tener una utilización o mejor dicho explotación por personas de todas las edades y sobretodo de jóvenes con objeto de comunicarse entre ellos en cualquier momento, o conocer gente nueva. Son una herramienta de gran utilidad pero solo para aquellos que son conscientes de cómo usarlas de manera correcta. Los jóvenes juegan con ellas, lo que les llevan a establecer peligrosas situaciones, sobre todo si aquellos malos usos se basan en el chat con diversas personas a las que nunca has visto en persona. Esas situaciones son un riesgo para los jóvenes e incluso personas de mayor edad ya que no saben a que están expuestas, tras la otra pantalla, puede haber un perfil falso o inexistente o un hacker que obtendrá todos los datos en la mayoría de los casos, Ah, un momento, los perfiles falsos pueden obtener todos tus datos sin ser hacker o tener una mínima idea de ello, pero los usuarios de internet desconocen sus métodos hasta que lo han perdido todo. Resulta que está más de moda descifrar toda la vida privada de alguien mediante preguntas y respuestas que mediante el empleo de códigos incomprensibles con los que acceden a todo tu ordenador y rastrean todos tus datos. Eso último suena peligroso, pero aún así, ese hacker difícilmente sabrá donde estudias, que haces por la tarde o cuáles son tus locales de ocio favoritos a los que acudes los fines de semana.

La comunicación es esencial en todos los aspectos, «El árbol de la vida es la comunicación con los amigos; el fruto, el descanso y la confianza en ellos». Francisco de Quevedo. Pero extrapolándolo a la cita mencionada, que no cualquiera esté en tu círculo de amigos.


6.Una verdad intensamente dolorosa

15 de agosto

Al fin mañana veré a Guillermo por primera vez, me ha dicho que vendrá en su moto. Hemos quedado en la feria de Málaga, me hace tanta ilusión... Aunque por otra parte me da pena haber engañado a Antonio diciéndole que estoy mala y no tengo ganas de salir, a mis padres por decirle que pasaré la noche con Irene y Julia, y a Irene y a Julia por no verlas.

17 de agosto

Vaya día y noche el de ayer. He llegado a casa hace un rato. No he dormido en toda la noche, era imposible. Guillermo me hizo ver que dormir era perder el tiempo y me enseñó su manera de estar despierto todo el tiempo que él quisiera, aunque hoy, he sangrado bastante por la nariz. He pasado la noche en casa de Guillermo y ha sido espectacular. Por otra parte, yo ya sabía que era más mayor que en las fotos que ponía en su perfil falso, tonta no soy, pero no me he enfadado porque así me gusta más.

Cuando Antonio abrió el diario por el veintisiete de octubre, se cayó una carta entre sus piernas en la que estaba escrita con una letra un tanto preparada con antelación y muy cuidada, y ponía: Para Antonio.

Querido Antonio,

No sé muy bien por dónde empezar, no soy buena escribiendo a diferencia de ti, tú ya lo sabes, pero ahí va:

Perdón por haberte dejado estos meses un poco de lado, perdón por todas aquellas peleas que teníamos constantemente sin venir a cuento. Hay momentos en los que no te pude mirar a la cara, a tus ojos, y no sabías por qué.

A día de hoy, ese sentimiento de vergüenza ha ido agrandándose. Esta tarde acabo de verte, me acabas de dejar en casa y otra vez más te voy a engañar, pero te prometo que será la última porque aquí te voy a mostrar toda la verdad y te lo digo de manera escrita porque no soy capaz de expresar todo esto en persona delante de ti.

Estoy conociendo y quedando con un hombre llamado Guillermo, es mucho mayor que nosotros, he pasado varias noches en su casa, me lleva de fiesta, a cenar y me divierto mucho con él, además, he aprendido nuevas cosas que desconocía. Nunca había estado en la calle hasta tan tarde, he conocido a mucha gente. Ha sido todo muy deprisa pero no sé, ha creado en mí un sentimiento muy grande.

Por otra parte, tengo que decirte que bueno, te quiero y eso no va a cambiar pero ya no estoy enamorada de ti.

Espero que comprendas todo este sentimiento y sobre todo a mí, también espero que podamos ser amigos y que nos veamos de vez en cuanto como hacemos, porque no te quiero perder. Con el tiempo iremos hablando todo, pero ahora no quiero verte porque no podría hacerlo realmente.

Un beso,

Laura.

Antonio pudo ver el papel de la carta mojado con anterioridad, pensó que Laura la escribió llorando, y tras pensarlo, prosiguió leyendo el diario por el día veintisiete de octubre.

27 de octubre

En un par de horas Guillermo me estará esperando detrás del edificio para irnos a Granada, dice que será una velada única, por lo que será el momento más oportuno de contarle que estoy embaraza de él.

Le acabo de escribir la carta a Antonio, ya no aguantaba más, ya sabe toda la verdad y espero que no se lo tome a mal y que podamos ser amigos tras el paso del tiempo.

7.La caída del capo.

—Comisario, hemos encontrado un audio en el que se escucha a Guillermo hablando con un hombre llamado Ricardo, más conocido como 'El transportista', —dijo un compañero del cuerpo nacional de policía.

—Parece ser que Laura grabó la conversación que tuvieron ambos capos de la droga, quizás lo hizo para tenerlo entre la espada y la pared por si algo ocurriera —dijo otro compañero.

—Muéstrenme el audio, Sánchez —exigió el comisario con un tono un tanto imperativo.

Y de repente, desde los altavoces del ordenador de uno de los compañeros del cuerpo nacional comenzó a sonar la voz de Laura:

—Guillermo, ¿adónde vamos?

—Tengo una importante reunión con un capo de la mafia de Granada, vamos a cerrar un trato que desde hacía tiempo estaba pendiente. Será breve, no te preocupes. Es ese hombre de ahí, ahora mantén silencio y no interrumpas.

—Hombre, Guillermo, ¿qué tal la llegada?, ya era hora de que vinieses por aquí.

—Muy buenas noches, Ricardo, el gran transportista de toda Andalucía, al fin nos vemos. Lo primero, quería agradecerte tu acogida en tu zona, y lo segundo, darte también las gracias por aceptar cerrar este trato.

—Soy un hombre de palabra, no miento. Bueno, ¿qué tienes por ahí para ofrecerme?

—Un primer cargamento de cocaína y de anfetaminas, lo traerán varios trabajadores de mi propiedad hasta la frontera entre Málaga y Granada, y ahí, haremos el intercambio. Será el martes, dentro de dos semanas, a las dos de la madrugada saldrán de Málaga.

—Vale, entonces mantendremos el protocolo establecido, pero antes de nada, quiero probar tu mercancía.

—Por supuesto —dice Guillermo—. Tomad, aquí tenéis barra libre de buena blanca.

Se escucha como se pintan varias líneas y se las esnifan sin pudor, una detrás de otra, comiéndose los gramos que Guillermo les había traído como si nada.

—Está bajando y va pegando socio —dijo una voz desconocida.

—Mi garganta arde —dice otra voz desconocida perteneciente a una mujer.

—Como siempre nene, muy buena —comentó Laura.

—Trato cerrado Guillermo —dijo el transportista—. En el primer intercambio te entregaremos dinero, armas y dos chicas.

—Muy bien, jefe. Muchas gracias por todo y buenas noches.

Un policía para el audio ya que poco después se corta.

Aquella misma mañana, el hospital donde estaba Guillermo se puso en contacto con los nacionales para darles información sobre la verificación del estado de Guillermo, había salido de la UCI hace dos tardes, y se le podía visitar ya que pronto le darían el alta.


A los dos días, la policía inició una redada en todas la salidas de Málaga, cuya orden era parar a todo vehículo sospechoso o camión de mercancías así como camionetas de menor tamaño. Finalmente, y tras haber burlado a la policía en ciertos momentos, cerca de la frontera con Granada, el camión que contenía la mercancía que Guillermo había prometido a Ricardo fue parado e incautado. Los humildes trabajadores de Guillermo fueron interrogados e investigados y no tenían antecedentes, simplemente eran esclavos que su jefe los empleaba para trabajos sucios cobrando una miseria y viviendo como una mierda en un almacén que no tenía ni agua y ni luz. Estos, les contaron a la policía información que estos no sabían acerca de Guillermo. Según sus trabajadores, cambiaba gramos de farla por chicas jóvenes provenientes del Este. Pero desconocía sus acciones sobre ellas. No conocían a Laura, por lo que la policía afirmó casi con la total certeza de que Laura no fue usada como aquellas chicas que les sirvieron a Guillermo de objeto de compraventa en el mercado negro.

Al día siguiente, le daban a Guillermo el alta. Justo cuando este estaba recogiendo sus cosas para salir pitando, volando, o mejor dicho pero vulgarmente, cagando hostias, el comisario junto a sus dos compañeros les esperaba en la entrada del hospital vestidos de paisanos.


En el momento en el que Guillermo estaba saliendo, el comisario se le planta justo en su cara.

—Guillermo Ojeda Jiménez, queda detenido por tráfico de drogas, de armas y de mujeres y por tener a trabajadores ilegales viviendo para usted como esclavos.

Los padres de Laura, le han puesto una denuncia que pagará estando en la cárcel durante un largo tiempo.

19 de Febrero de 2019 a las 10:55 0 Reporte Insertar 0
Fin

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