Tres Versos A La Muerte Seguir historia

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cuento #2 de la colección del libro de la niebla...porque a veces las promesas quedan en los recuerdos pero el horror estará en la imagen de los muertos...


Horror Todo público.

#fantasmas #terror
Cuento corto
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Tres Versos A La Muerte

¡En estas pocas páginas contare una gran historia! ¡No es como esas exageradas y fantasiosas historias!!No! es una historia de la que pocos cuentan, es una de esas historias que me turban el corazón; Todo comienza cuando Andruss observaba con curiosidad una vieja pintura gótica en los salones del alcázar. El esperaba a su amada, una joven amante del romance y la lectura quien era la hija única del monarca del país. Fue un día en el que la joven verónica corría por las calles persiguiendo a su pequeña prima Adelaida una pequeña infanta de 13 años, juntas se divertían en medio de la multitud de la plaza, fue cuando verónica observo una multitud quien estaba reunida escuchando a un joven que declaraba versos y contaba historias. Ella decidió escuchar-lo. Todos los domingos ella corría con su pequeña prima a la gran plaza a reunirse con la multitud a escuchar los versos románticos del joven Andruss y a reír con sus historias. Andruss ya le era familiar su bello rostro y fue cuando el joven se le acerco y dedico uno de sus versos a la dulce adolescente el cual decía.

“he caminado entre las sombras buscando el calor de la razón, pero hoy en este día tan maravilloso siento un vibrado en mi pecho muy fuerte y creo que es aquello llamado amor Y sus raíces se extiende al recuerdo de hermosa esta joven que cautiva mi corazón con una gran pasión”


Ese fue el comienzo de aquella historia. Y fue así como se conocieron y poco a poco los lazos del destino ayudaron a forjar una relación. Al iniciar esa relación el rey George III se opuso.El soñaba con verla desposada con un joven noble pero para su pesar la joven heredo el corazón y la humildad de su madre más por amor a su hija guardo el orgullo mas no el recelo hacía el muchacho. El país en unos meses entro en guerra y su enemigo lo superaba en mayoría, quemaron aldeas y empalagaban a su paso las calles con la sangre de inocentes. El rey George envió sus fuerzas a contraatacar, pero de esa gran multitud volvieron pocos y en medio del desespero envió civiles.

Andruss ese día después de labrar la tierra de su abuelo tomo unas flores del campo y corrió a entregárselas a su amada verónica y al estar allí llamo su curiosidad aquella pintura gótica del gran salón. El rey por razones desconocidas observaba al muchacho con tristeza y lo mando a llamar.

-hijo mío puedes acompañarme- dijo el rey y el muchacho con extrañes y nervios contesto

mi señor solo he venido a invitar a su hija a caminar-

- Andruss puedes mantener la calma solo quiero establecer conversación con usted. - Al sentarse el muchacho el rey continúo hablando

-Andruss como bien conoces nuestro país está en guerra y es probable que perdamos por falta de soldados, pero me quedan hombres. Sé que eres un joven que vive de la tierra y no de guerras. pero este es el momento para que me demuestres que eres digno de mi hija y le sirvas a tu rey. -


Ante las palabras de aquel hombre Andruss guardo silencio, él nunca había tomado un arma ni mucho menos atentar contra la vida de alguien. Después de dos minutos de silencio el joven acepto.

- mi señor le serviré

esas fueron sus palabras, aquellas palabras que se grabaron en sus memorias, aquellas palabras que nunca olvidaría “mi señor le serviré” fue lo que dijo con gran desaliento.

- entonces mi buen joven, mañana partirás a defender el país y cuando vuelvas victorioso te recibiré con los brazos abiertos - contesto el rey.

A la mañana siguiente el joven partiría y eso significaba romperle el corazón a su amada. Aquella tarde después de ver al rey salió a caminar y al llegar el ocaso se encontró con su amada, se sentaron junto al pasto y al abrir la boca saltarían las palabras que lo condenarían eternamente “partiré a la guerra” Ella sintió un fuerte apretón en su pecho y el joven prosiguió con una frase.

“no quiero que llores mi partida, no sé qué tan nefasta sea aquello a lo que llaman guerra, pero te prometo que volveré victorioso y volveré para pedir tu mano”

Ella contuvo las lágrimas y lo abrazo fuertemente. A la mañana siguiente el sonido de la bocina del barco era el aviso de embarcar fue allí donde él le tomo de las manos, le dio un fuerte abra-so y por último beso su frente acompañado de unas palabras que no las borraría el viento:

“pido a Dios volver a ver tú rostro y así ese día que parece tan lejano llegue, podre abrazarte sin preocupaciones. Parto con el corazón en la mano, pero mi fortaleza será al recordar ese hermoso rostro, no hay temor en mi porque sabré que eres tú. No quiero que te angusties ni pierdas toda esperanza de que vuelva porque te juro que volveré no tan solo como tu amado sino también como un héroe’’.


Al montar el barco. el guardo un papel y un lápiz. Y partió con valen-tía. Todas las noches no sabia que escribir porque a pesar de ser un joven valeroso el temor lo arrullaba en las noches al pensar en la muerte. Andruss no era un soldado, pero se comportó como uno. Día y noche luchaban contra sus demonios y valores morales porque en la guerra solo permanecen vivos aquellos dispuestos a rebatar vidas. Lucho y lucho sin descanso su cuerpo no se encontraba exhausto por-que su mente viajaba a otro lugar ¡los recuerdos! Eso le daba fuerzas para enfrentar a sus enemigos. A pesar de ser un joven escribano no mostraba cobardía era como si una fuerza divina lo acompañara. en las noches oraba a su Dios por volver con vida, porque sabía que alguien lo esperaba en su hogar. Se habían cumplido 1 mes luchando y el invierno había llegado, los copos de nieve cubrían los cadáveres que ya se hallaban descompuesto en el suelo, también cubría los tallos de los arboles los cuales estaban empalagados de la sangre de los hombres al luchar, todo era un panorama gris porque no hay luz en la guerra a excepción de la esperanza en cada ser que lucha por sobrevivir. Pero todo cambio al octavo amanecer. En aquel enfrentamiento donde los hombres saciaban su sed de honor al esculpir de sangre el filo de la espada, un hombre se encontraba luchando no por el honor, no por el reconocimiento sino por una promesa la cual se mantenía viva en su ser. La niebla broto de los alrededores cegando la vista de los guerreros, solo se escuchaba gritos y el sonido del hierro chocando con el hierro. Fue entonces que una espada enemiga se clavó en su costado hiriéndolo de gravedad.

En medio de tanta niebla el joven se apartó del grupo. Andruss sin poder ver no sabía a qué dirección tomar solo podía con-templar los gritos del derramamiento de sangré de sus compañeros, de repente escucho un caballo a todo galope que venía hacia él, pero al ser la niebla tan densa no podía ver en qué dirección se acercaba y fue cuando este le golpeo y cayó al suelo inconsciente. Al despejarse la niebla solo se podía ver un panorama enrojecido por un color purpura y los cuerpos que ya eran comida de cuervos hambrientos “estos eran los únicos que sacaban ganancia”. Al despertarse Andruss observo que pesar de la gran resistencia y los esfuerzos del grupo. Este fue derrotado. Él aire lo sofocaba, pero el joven aguantaba el dolor de ver a sus compañeros caídos. Pero no desistió y tomo un caballo, la única guía era el rastro enemigo el cual decidió seguir. Sin fuerzas y por la pérdida de sangre que brotaba de su herida este callo rodando en la blanca nieve y fue allí en ese lugar hostil donde se acordó de su amada, y vino una frase a su mente. Así que saco su lápiz y papel y empezó a escribir una nota que decía;

‘’tras la nieve se enfría mi cuerpo mas no mi corazón Tras la violenta guerra no te olvido mi gran amor, Aquí solo hay silencio y un corazón herido, De rodillas ante el gran Dios pido Que si he de morir sea al estar contigo ‘’


Al terminar de escribir esta nota, se recostó sobre la nieve con la intensión de reposar, pero su respirar era cada vez agitado y su aliento más frió al cerrar los ojos una sensación cálida lo abrazo dándole para levantarse. Poco a poco Andruss continuo su camino solo basto unas horas para caer el ocaso.


Los ojos los cubría la sangre de la herida ocasionada por el golpe del caballo y su piel más pálida estaba y frío su aliento se tornaba cada vez más. Él no podía ver con claridad. Veía ya borroso por la sangre que había perdió y volvió a caer más adelante. Con gran tristeza tomo aire y escribió una segunda nota;


‘’ pueden derrumbarse palacios Pueden a reyes revocar Puede pasar todo esto por las ganas que te tengo de amar. Camino sin ver el camino Suspiro sin tener aliento Con la intención de llegar a un destino, mi destino Eres tú mi camino por eso, aunque no lo vea continuo y Continuo, aunque aliento ya no tenga Pero mi destino presente esta.Eres tú mi destino al que con tantas ansias anhelo llegar’’


Después de escribir esa segunda nota intento volver a reposar, pero el dolor era tanto que ya no tenía fuerzas para levantarse así que el joven en el desespero se arrastraba divagándose así mismo que ya no podía continuar, sus piernas por el frió ya no las sentía y sus ojos cada vez veían mas borroso.Pero el joven aun así continuaba arrastras y con la poca esperanza continuaba y derramaba a su vez lagrimas de angustia y desespero. Ya era noche y el joven continúa arrastrándose sin descanso, la única testigo era la luna.

De repente escucho voces murmurar entre ellos. ¡eran las voces de los muertos caídos en guerra! A pesar de no ver con claridad observo que los cuerpos de estos se levantaban y caminaban en marcha y al mirar atrás una sombra lejana le seguía sus pasos, pero el joven no tenia tiempo para el temor y se repetía una y otra vez mientras se arrastraba

“yo he de venir por una promesa y he de volver por ella”


mientras que las lagrimas se resbalaban por sus heladas mejillas en ese entonces creyó ver a un ángel, Él podía ver a una mujer en vestimentas blancas que señalaba el camino. Pero él joven no le podía ver el rostro de aquel ser divino que le mostraba el camino, por la borrosidad de su visión. Aquel ser extendía su mano como si le llamara, pero su cuerpo ya no tenía más fuerzas y aquella sombra que lo seguía la veía más cercana mientras que los muertos lloraban desesperadamente al joven y Andruss cayo. Ya no tenía suficientes fuerzas ni ganas de continuar, sentía una gran pena por su amada y un remordimiento desenfrenado, sus lágrimas estaban secas lo único que podía hacer fue escribir una tercera nota que, con gran tristeza y dolor, expresaba su pena;


‘’ todo en mi frió esta. más no mi corazón Un gran dolor quebranta mi amor Te dejo estas tres notas que atestiguan mi dolor, Tres notas que vale más que mi historia Esas notas resumen mi memoria y lo único que en mi importa. un corazón y un sentimiento que se hunden en el remordimiento No me olvides porque en la otra vida te he de esperar yo con los brazos abiertos’’


El joven poeta, amante de la vida quería morir viendo el cielo, lentamente cerró sus ojos y en medio de tanta oscuridad escucho la voz de su amada pronunciar su nombre;

¡Andruss..., Andruss.!

El solo podía llorar y sentir las frías manos de los muertos que tocaban su rostro. Y los recuerdos de su amada volvieron y aquella promesa de esa ultima noche que se hallaba en su memoria


“no quiero que llores mi partida, no sé qué tan nefasta sea aquello a lo que llaman guerra, pero te prometo que volveré victorioso y volveré para pedir tu mano”

Él en llanto pidió a Dios;

¡señor de los cielos pido a ti volver victorioso para cumplir aquella promesa y así poder partir feliz a tu altar…!

En medio de los gritos un grupo de soldados que se encontraban recolectando leña lo encontraron y lo llevaron a rastras a el campamento. Él joven solo gritaba creyendo que eran los muertos quien lo arrastraban aquellos soldados tuvieron que golpearlo para que dejara de gritar. Al despertar el joven a la mañana siguiente lloro de felicidad y pregunto a la primera persona que encontró.

- ¿qué ha pasado con la guerra? –

Y un joven alegremente respondió

- “la hemos ganado”-

En la tarde todo fueron festejos y los soldados levantaban los vasos llenos de cerveza pera celebrar la victoria, pero el joven Andruss en medio de tanta emoción solo pensaba en volver. Al día siguiente monto en aquel barco que lo llevaría de vuelta, decidió guardar aquellas notas escritas para mostrarlas a su amada. Durante el transcurso del viaje hablo de aquella promesa que juro cumplir a todos las personas que volvían de la guerra entre esa multitud me encontraban y decidí acompañarlo a tan emotivo reencuentro. Al desembarcar tomamos los caballos y cabalgamos a donde nació esa fuerte promesa, ese gran amor que ni la muerte pudo vencer.

Al llegar Andruss miro a la ciudad de lado a lado, pero no había personas solo escombros y paredes quemadas. La preocupación arrullaba su mente, más el guardaba la esperanza de que el palacio se hubiera salvado. Pero la luz de sus ojos se apagó al ver un palacio en ruinas, solo escombros y columnas destrozadas más eso no era lo único que se había destrozado.

Andruss en medio de tristes lágrimas pregunto a un anciano que buscaba en los escombros.

-¿Qué ha pasado? - A lo que el contesto

- !no lo sabes! Hace unos días unas tropas enemigas invadieron esta ciudad vinieron del otro lado de la frontera, quemaron las casas y asesinaron al rey y a toda su familia, fue un asesinato en público algunos cuerpos fueron colgados a excepción del rey, él fue decapitado las personas del pueblo huyeron porque no había nadie que defendiera. Esta guerra la ganamos gracias a un país vecino. –


El joven escritor, aquel que resistió a la muerte ahora la requería. Fue ahí donde entendió que aquel ser divino que veía era su amada que lo apoyaba desde la muerte. El se arrodillo a llorar como un niño vagando en los recuerdos y supli-cando que lo llevaran con ella, más él estaba vivo y ella muerta. Aquel atardecer entendió que los versos que él escribió eran para la muerte, pues esta debería ser quien lo llevara. Solo quedaba suplicarle a Dios que algún día lo llevara con ella y poder ver aquel rostro por el cual juro volver. Para muchos es un misterio el rumbo del joven para mí un dolor. Esta historia ha recibido varios nombres, pero Cada vez que narro esta historia se retuerce mi corazón y siento una gran pena en mí pecho. Porque la esperanza de los vivos se los lleva los muertos al partir.

19 de Febrero de 2019 a las 01:45 0 Reporte Insertar 0
Fin

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