RECORDANDO EL PRIMER AMOR Seguir historia

alberto-suarez-villamizar3721 Alberto Suarez Villamizar

En la vida no siempre es fácil olvidar aquel que fuera el primer amor, el cual nos deja huellas imborrables y con el paso del tiempo, en algunas situaciones siempre vamos a recordar


Romance Romance adulto joven Todo público.
Cuento corto
0
3.5k VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

RECORDANDO EL PRIMER AMOR



AUTOR :  Alberto Suárez Villamizar



Por las calles del viejo barrio que parecía estancado en el tiempo y donde el atraso y la miseria andaban de la mano, donde la esperanza parecía no tener mañana le vieron caminar, unas veces bajo gruesos capas de polvo que la fuerte brisa levantaba, otras sobre una superficie llena de lodo tras la presencia de las lluvias del invierno.  Parecía no preocuparse por la situación y su paso pausado y sereno despertaba la curiosidad de los habitantes del lugar. Desde lejos se observaba su seguridad al andar a pesar de estar recién llegado al sector.


- ¿Quién es ese muchacho? – murmuraban las gentes al verlo pasar.


- Es el “nuevo” en el barrio- solían decir algunos.


Pero no solo era el hecho de ser desconocido, también llamaba la atención por sus aires juveniles y su larga cabellera, tan de moda en ese tiempo.  Iniciaba la adolescencia y sus rasgos físicos resultaban atractivos a las muchachas, aunque despertaban cierta envidia por parte de los jóvenes de su edad, quienes le veían quizás como un competidor en la pugna por conquistar a las chicas del lugar.


Poco a poco se fue integrando a la nueva comunidad donde sobresalía y despertaba la admiración por sus grandes virtudes en las prácticas deportivas.  No le fue fácil lograr su aceptación, y muchas veces debió liarse a los puños con algunos oponentes para ganarse el respeto y la valoración por parte de los jóvenes de aquella barriada.


A diferencia de la gran mayoría de adolescentes de aquel lugar adelantaba estudios en un plantel educativo de enseñanza media.  Buscaba prepararse para el futuro.


Fue allí, y bajo esas condiciones en que conoció a su primer amor….


Puso los ojos en ella desde el momento en que la vió, se destacaba por su atractivo y su porte diferente a las demás muchachas del barrio aquel.  Fue un amor a primera vista.  Despertaban juntos a un nuevo sentimiento que se fue fortaleciendo con el tiempo y los hacía el uno para el otro, aunque no todo fuera color de rosa, pues contaban con la oposición de los familiares de las dos partes.  Unos consideraban que ella era un obstáculo para las aspiraciones de progreso del muchacho, mientras los otros consideraban que ese noviazgo no conduciría a nada serio y solo representaba para ella una pérdida de tiempo, pero las dificultades les unían mucho más.


- Amor, no debes faltar a clases, tienes que corresponder a los esfuerzos que hace tu madre para enviarte al colegio, tu no le puedes fallar -, eran las palabras con que muchas veces ella le persuadía cuando él le manifestaba su intención de desistir de una tarde de clase.


- Es que quiero que pasemos la tarde juntos, trataba de justificar él.


- Para eso tendremos más tiempo, vete a clases y nos vemos a la noche- era su respuesta, la cual no admitía discusión.


El sentimiento entre los dos jóvenes se iba acrecentando día tras día hasta llevarlos a unir sus cuerpos en un acto de entrega total en una noche de fuerte lluvia.  Fueron momentos en que creían tocar el cielo con sus manos. El despertar al descubrimiento mutuo de sus cuerpos y sus sensaciones.  Vibraban en cada encuentro, donde se entregaban hasta el último instante de la noche que se convertía en su cómplice y compañera.


Fueron años de locura. Ambos habían empezado un nuevo tipo de relación, juntos sentían que estaban traspasando los límites de la felicidad.


Varios años después, el muchacho pensó que a pesar de amar tanto a su ahora “amante”, debía ser sincero y terminar con ella para darle así la oportunidad de establecer una relación estable que le pudiese conducir a formar un hogar, para lo cual él consideraba no estar preparado ya que solo era un estudiante.  No fue fácil la decisión. Lo pensó muchas veces, y cada vez más se convencía que por el amor que sentía por ella debía hablarle claramente sobre el futuro.


- Linda creo que lo nuestro no debe continuar - empezó a decir a la chica mientras caminaban por una calle céntrica de la ciudad-, mira que está pasando el tiempo y yo no estoy en capacidad de definirte algo serio, y tú necesitas establecerte con una relación estable. No podemos seguir así-


- No importa que ahora no puedas, yo te esperaré el tiempo que sea necesario, y si es preciso seré tu amante por toda la vida – fue su respuesta en medio de llanto que entrecortaba sus palabras.


Fueron momentos difíciles para los dos. Mientras él movido por un gran amor renunciaba a la total aceptación de la situación por parte de la chica, pensando en que tuviera mejores oportunidades, ella por su parte sentía destrozada su alma al pensar en aquella terminación


En medio de la gente que transitaba por la calle el muchacho con su pañuelo secaba las lágrimas de las mejillas de la chica, y sentía igual que ella un profundo dolor al tomar esta decisión.


Años más tarde cada uno por su lado recordaría este día con profundo dolor, así como todo lo vivido durante aquellos años de loca juventud siempre pensaría si no se habría precipitado aquella tarde al tomar esa decisión de la cual se arrepentiría al comprender la magnitud del amor que ella le entregara. Ela por su parte decidió continuar su vida, y años más tarde formó  hogar y rodeada del cariño de sus hijos buscó olvidar a aquel primer amor.  Para los dos, atrás quedaron muchas ilusiones y sueños sin cumplir.


Con el tiempo y en la distancia en las noches de lluvia y tormenta, en el silenció de su habitación cada uno recordaría con nostalgia aquella vez en que juntos descubrieron el amor..



FIN

24 de Enero de 2019 a las 22:57 0 Reporte Insertar 1
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~