Lágrimas de un vagabundo Seguir historia

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Jefferson Nc


¿Qué se enconde tras la mirada de un vagabundo?


Drama Todo público.
Cuento corto
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Lágrimas de un vagabundo

Se fue para siempre, desearía haberme ido ese preciso instante con ella, no se merecía eso. Su enfermedad empeoro rápidamente, hice lo posible para enviarle dinero para que se curara, vendí la casa, el auto, me llene de deudas, pero eso no fue suficiente. Antes vivía por el dinero, ahora vivo llorándote.

-Quiero volver a verte-Te necesito-Es lo que me repito diariamente desde el maldito día en que la persona que creyó en mi dejo de respirar, mi madre.

De pequeño solía soñar con ser músico o algo parecido, mi padre decía que era una tontería, que ya era un caso perdido. Mi madre al contrario, haciendo de empleada doméstica, me pago unos cuantos cursos en los que aprendí a tocar el piano, el violín y la guitarra. Mientras tanto mi padre se encargaba de golpearla, más de una vez por evitar que haga lo mismo conmigo.

 A veces faltaba a la escuela por él y su enojo sin motivo, bañado por el alcohol y la irracionalidad. Al crecer ella me ayudo a viajar fuera del país para buscar un mejor futuro. Comencé de camarero y llegue a tener mi propio negocio el cual fue un éxito. Cada semana no dudaba en ayudar a mi madre con dinero aunque ella nunca me lo pidiera, Pero al igual que las estrellas convertidas en enanas blancas, todo tiene su final.

La última vez que pude hablar con ella la recuerdo como si fuera hace una par de horas, su voz me decía – Estoy bien hijo, solo necesito descansar- No podía evitar llorar al escuchar su voz intentando que me tranquilizara ocultando la verdadera situación.

 

Desde hace más de un año, Cada mañana salía con mi guitarra, desgastada de tanto producir hermosas melodías a cambio de unas monedas para cumplir mi sueño de ir a España, lo normal es que la gente que transita por la acera me ignore y siga adelante con sus vidas dejando atrás a un fantasma al que llaman mendigo.

Con un poco de suerte logre trabajar en una constructora llevando los materiales hacia donde me indiquen, estaba siendo explotado, Lo más difícil fue trabajar en invierno, estuve varios días con fiebre y dolores musculares, pero sentía que valía la pena.

 

7 de Enero

Las ojeras son notorias y mis manos me duelen, pero como siempre me decía mi madre “Si tienes un sueño ve a por ello” Es una frase trillada, lo sé, pero con mucho sentido.

Finalmente pude cumplir mi sueño, luego de innumerables noches de insomnio estoy en España, el viaje se hizo largo y cansino.

Ahora si puedo sonreír, por fin estoy frente a tu tumba madre, papá se limitó a llamar a mi viejo celular para hacerme saber tu muerte, negándose rotundamente a ayudarme a ver su rostro tras el gélido cristal.

Gracias mamá, Aunque no llegue a tiempo, Feliz navidad…

 

 

 

 

9 de Enero de 2019 a las 07:32 2 Reporte Insertar 1
Fin

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Juan Esteban Juan Esteban
Me encantó! Buen cuento.
9 de Enero de 2019 a las 15:10

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