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fanicoluga89 Sarahi CM

Samanta Becher, una chica normal con una vida normal, o eso es lo que ella creé. Su vida dará un giro inesperado, al conocer a Alex, un chico presumido, violento y hipócrita, sólo con escuchar aquéllas palabras, sabe quien es, el rey del instituto yonsei. Ellos se odiaban, pero aquellas visitas a ese árbol se hacían cada vez más frecuentes. Todo el interior de Alex se derrumbó y dejó ver a Samanta esos sentimientos a los que ninguna mujer mostró. ¿Qué pasará con ellos? Descubre lo.


Romance Chick-lit Todo público. © todos los derechos reservados

#violencia #239 #drama #258
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Un extraño y un amigo


Cerre los ojos y ignore todo el ruido del exterior, Quería calma, necesitaba calma antes de que la ansiedad llegará de nuevo y tratará de lanzarme del balcón de mi habitación. 

Voltee a verlo, de nuevo pude encontrarme con esos ojos azules, de nuevo los creí tan familiares. Vi sus mechones de cabello meneando se con el viento, mientras que él subía mi barbilla para que volteara a ver su rostro, pero sólo me enfocaba en sus labios. 

Él decía algo pero no lo entendía, su voz se iba poco a poco, solo veía como sus labios se movían y mostraban su hermosa sonrisa.


Probablemente no lo vuelva a ver...

El se alejaba de mí en un campo de flores, yo iba corriendo tras el pero solo lo perdía entre la niebla. Solo tenia 13 años, en aquel entonces, tal vez solo era otra más de mis fantasías, pero yo tenía algo de esperanza, el chico camino hacia a mi con un ramo de flores y me desperté ante los gritos de mi madre para que me levantará.


— Rayos mamá... —Susurró mientras tomaba suavemente de su cabeza indicando dolor.


Volteó a ver alterada el reloj que estaba sobre la mesita de noche, solo tenía 15 minutos para que cerrarán las puertas de la universidad, y claro que hoy no llegaría tarde, era su primer día en ese horrible lugar, en el que seria estudiante de intercambio, pero, ¿que más podía hacer?, su madre era la responsable de todo esto.


Soy Samanta Becher, una chica a la que todos llaman "nerd" solo por ocupar unos malditos lentes. Soy rubia, ojos cafés, baja estatura, delgada... ¿Qué más les puedo decir? Es lo que soy. No me gusta llamar la atención o hacerme notar, eso solo lo hacen las arrastradas que tienen problemas siempre he pensado eso.


Retiro de su cuerpo una blusa ombriguera y un bóxer, quedando totalmente desnuda, tocó suavemente la llave de la regadera para después sentir la fría agua recorrer su cuerpo. Después de un refrescante baño abrió sus ojos como platos al ver que tan solo quedan nueve minutos para comenzar las clases.


Tomó la ropa que yacía en su cama y comenzó a colocársela lo más rápido que podía, al terminar volteó su cuerpo al gran espejo que estaba frente a su cama, una sonrisa de satisfacción se formó en su rostro al ver aquellas prendas, su mejor amiga si que sabía su estilo, no era más que un short vaquero con una blusa blanca sin mangas junto a unos tenis converse negros.


— Cariño ya es muy tarde —Entro la madre de samanta a su habitación con una manzana roja en sus manos.

— Tranquila mamá —Agitó sus manos lentamente. Realmente era tarde pero tenía hambre.

— ¡Ya, sal! que quedan seis minutos, no llegaras a tiempo —Gritó alterada.

Tomó la manzana que tenía su madre en sus manos y la metió a su mochila, bajo unas cuantas escaleras hasta llegar a la puerta de entrada, realmente no quedaba muy lejos el instituto pero su madre era muy exagerada.

— ¡Qué ya te vallas! —Lanzó a Samanta fuera de la casa y cerró la puerta rápidamente.

— Valla, primero me gritan y ahora me corren

Comenzó a caminar en dirección a su nuevo instituto, pero paro de golpe al recordar que no cepillo su cabello y ahora mismo lo tenía hecho un nido.

— Demonios... Creo que tenía por aquí un... —Introdujo su mano derecha a la mochila que llevaba en su espalda y sacó de ella un pequeño peine— Gracias dios, ahora si, a peinar se ha dicho —Su cabello era muy suave así que con una sola pasada quedaba muy liso.


Luego de tres minutos caminando por esas horribles calles llegó a su pesadilla, realmente era horrible este instituto por lo que leyó.


"En nuevas noticias, les hablaremos sobre el instituto yonsei, se dice que es muy bueno pero eso no es lo que parece, por algunas redes sociales, jovenes que han sido testigos de acoso han escrito sobre eso, como este:

Hay un grupo de alumnos que hacen lo que quieren, y el sistema educativo no hace nada sobre ello, muchos como yo estamos hartos de estos tratos, pero si hacemos algo en contra suya ellos irán hacia ti sin piedad alguna."


— Cuando leí eso me dio escalofríos, no quiero ni pensar en ello —Susurró.

Abrió de nuevo su mochila y sacó de ella un pequeño estuche con sus redondos lentes, comenzó a caminar hacia una pequeña banca donde se encontraba su mejor amiga, aún tenía su mochila abierta quería estar segura de que hecho su pequeña libreta de dibujo, cuando la vio una sonrisa se formó en su rostro pero esta se desvaneció rápidamente al chocar con algo, más bien con un chico dejándola en el suelo con todas sus libretas al rededor de ella.

— Cuidado por donde caminas torpe —Dijo el chico malhumorado mientras seguía su rumbo hacia un grupo de chicos que la observaban, algunos con odio y otros con lástima.

— Demonios... Maldito loco —Susurró mientras intentaba meter todo a su mochila a la fuerza.

— ¡Dios, Sam!, ¿estas bien? —La mejor amiga de Samanta se acerco a ella preocupada.

— Alis no hagas preguntas tontas, claro que no estoy bien —Intento levantase.

— Ven déjame ayudarte —La chica le ofreció su mano y Samanta la tomó sin duda alguna.

— ¿Quién es ese estúpido? —Preguntó ya de pie y sacudiendo su ropa.

— Leíste el artículo que te había dicho

— Claro, eso no me gustó para nada

— Pues unos de los del grupo, se llama Alex, el es como... el que manda en ese grupo, mejor no le vuelvas a dirigir la mirada nunca —Recalco "nunca" a la vez en que alzó su mano a la altura de su rostro.

— Sí, sí, por cierto —Susurró cerca de su amiga— ¿Quién es él? —Volteó a ver un chico que se encontraba detrás de Alis.

— ¿Él?, ah, él es...

— Yo soy Oscar —Hablo el chico moviendo a un lado a Alis y levantando su mano derecha en forma de saludo.

— ¿Eh?, ah, hola —Levanto su mano haciendo la misma acción que el chico.

— Hazte a un lado —Movió a Oscar a un lado quedando este detrás de ella.

— ¿Son amigos? —Preguntó Samanta con una ceja alzada.

— claro que si —Sonrió de lado Alis.

— son pareja —Interrumpió a la chica dejándola un tanto exaltada.

— ¡Claro que no! —Gritaron los dos al unísono dejando a la pelinegra sonrojada y al castaño nervioso.

— Ya deja de decir cosas tontas y entremos a clase

— Claro lo que diga mamá —Dijo Samanta susurrando pero esta la escucho y golpeó levemente su cabeza haciendo que las dos y el chico comenzarán a reír.

7 de Enero de 2019 a las 21:51 0 Reporte Insertar 2
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