Un Ángel entre mis brazos Seguir historia

pahola123 Paula Han

Hay navidades que duran en nuestra memoria para siempre. Ya sea por un recuerdo, o por aquello que dejan atrás. Historia participante en #CuentosDeNavidad Para mejorar la experiencia del lector, favor leer mientras se escucha la canción recomendada: O holy night - Brooke Simpson


Romance Chick-lit Todo público.

#amor #nostalgia #romance #cuentosdenavidad #fantasía
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Un Ángel entre mis Brazos

—Compláceme en eso—le pido— ¿No podrías aunque sea, salir conmigo un rato? —Ella ni siquiera parpadeó. Pego mi nariz del cristal de la ventana como un niño aburrido.

Era víspera de navidad. Además, hace mucho tiempo que no me sentía tan bien. Me pongo de pie y camino la amplia sala soltando breves suspiros de aburrimiento.


—¿A dónde quieres ir? —pregunta la enfermera Jacques desde el otro lado de la sala.


—Afuera—contesto sin vacilar. Ella deja de pintar y se levanta.


—¿Y si te resfrías? —pregunta el doctor Monroe en voz baja.


—¿Y si me muero? —le replico. Me arrepiento desde que los veo palidecer. En especial ella. Camino hacia ella con paso suave. Tan pequeña, tan diminuta.

Ella era como el pétalo de una rosa en primavera. Había entrado en mi corazón como la melodía de una canción pegajosa.


—¿Cómo puedes decir eso? —pregunta abrazándose de mi cintura. Pongo los ojos en blanco.


—Sal conmigo esta noche, Clara —le pido con voz profunda.


Ella mira a los demás, asiente y sale de la habitación. Sé hacia donde va, pero no me molesta. No tengo tiempo para molestarme en cosas vanas.


Suspiro y me siento en la cama de la amplia habitación. Que blanca navidad. Una de esas de las que yo amo desde niño. Que regalo más bonito, el poder sentir los copos de nieve caer en mi piel, como una dulce caricia de invierno que jamás podré repetir.


Oh Dios, que afortunado soy.

Me cambio y me quedo esperándola. ¿Me dejará plantado?


Escucho toques en mi puerta, es ella. Está vestida de ángel. Mi ángel. Sonrío ampliamente.


—Te ves preciosa—le digo con sinceridad.


—Tú también—contesta. Tomo su mano y nos dirigimos hacia afuera. Entonces llamo a un taxi.

—¿A dónde quieres ir? —me pregunta. Me encojo de hombros.


—Quiero llevarte a cenar—le contesto.


Dentro de poco, llegamos a un hermoso restaurante. La reservación, por supuesto era bastante costosa. Pero, digo, que una de las ventajas de ser yo, es que, si eres como yo, te dan descuento de todo. Y como yo no tengo tiempo para ser orgulloso, tomo el descuento y lo disfruto.


Después de cenar, salimos y tomamos un paseo en carruaje alrededor de Central Park. Los copos de nieve caían y mojaban nuestra piel, mientras el viento acariciaba nuestras mejillas descaradamente.


Antes de terminar la balada, nos sentamos en un banco al lado de la fuente en la que la besé por primera vez. 


—Te amo—le confieso por enésima vez— no tengo el tiempo para darme valor, así que te regalo lo que valgo a ti.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.


—Si me amas, cumple mi deseo—me pide. Seco sus lágrimas silenciosamente.


—Dime.


—Visítame la próxima primavera—La beso y se me olvida el tiempo y el espacio. La abrazo apasionadamente contra mi cuerpo.


Llamamos el taxi y vamos camino a su casa. Entramos, sin ni siquiera cerrar la puerta bien, y empezamos a besarnos, a acariciarnos y a amarnos, de manera en que nuestras pieles fueron una, nuestros corazones latieron a un solo ritmo, y mi cuerpo terminó donde comenzaba el de ella.


Al final de la noche, nos dormimos en los brazos el uno del otro. Podía escuchar los latidos de su corazón infundiéndome paz.


Fui a visitarla la primavera siguiente como había prometido, aunque no como ella quería. Cansado de la leucemia, me fui el verano después de esa navidad. Sin embargo, no quise dejarla sola. Cada primavera me siento a su lado y la escucho arrullar a nuestro hijo entre sus brazos. Jamás podré explicarle que debía irme yo, para que él pudiese nacer. Sin embargo, me siento feliz de dejarle a aquella mujer que tanto he amado, un ángel entre sus brazos.  

27 de Diciembre de 2018 a las 07:38 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Paula Han Pasajera en el mundo, Ciudadana del cielo. Nativa de un lugar en el trayecto del sol. Mujer en el globo. Despierta, traviesa, medio rara, medio boba, medio inteligente. Impredecible. Creyente aprendiendo a ser paciente, lidiando con mi carácter, tratando de cambiar. Escritora compulsiva, lectora molestosa. Amante de reír y hacer reír. Loca pasiva.

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