El siglo que se enamoró de un solo día Seguir historia

chriscarrieri cristina peralta

Él tenía por delante días, semanas, meses y años. Ella solo horas que la acercaban inexorablemente a su fin. Veintiuno era un siglo y Sábado era un día. ¿Es que hay alguna medida de tiempo que alcance, cuando el motivo es amar?


Romance Paranormal No para niños menores de 13.

#fantasía
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Capítulo uno

"La vida no es más que un día y entona, sobre todo, una sola nota.

 Colm Tóibín



Antes de abrir los ojos pude sentir esa sensación, la de estar viva, la de ser, de existir. 

Lo primero que vi fue una luz intensa que parecía envolverme con su calor en un abrazo tibio. Entendí que lo que veía era el cielo, celeste y despejado, y que aquel resplandor era el sol, aquella estrella que mantenía con vida a la Tierra y a todas sus criaturas.

No sé como sé lo que sé, solo, lo sé. 

Mi mirada descendió de a poco y se encontró con las copas verdes de unos árboles muy frondosos, con los pequeños nidos que anidaban en ellos y luego con sus troncos gruesos y longevos que estaban asidos fuertemente a la tierra. Aspiré profundamente el aire fresco y puro del bosque y sonreí, por primera vez, con un mundo de expectativas danzando sobre mi piel y un sin fin de preguntas que iban respondiéndose solas.

Supe, sin que nadie me lo dijera, que yo era un día, pero no un día cualquiera, era uno especifico e irrepetible, era el sábado 25 de Enero del año 2019. Me alegró ser un sábado pues en mi archivo mental sobraban los elogios para ese día. Era uno de los dos días que formaban el fin de semana, un tiempo de relajación y descanso, también de fiestas y salidas nocturnas. Sábado era sinónimo de diversión, y eso me emocionaba mucho. Día de reposo para los hebreos y día del arco iris para el pueblo quechua. Y era, mucho más pero, me interesó más saber que tipo de sábado sería yo, cual sería mi esencia. 

Yo, Saba ( así me acabo de autonombrar), soy un espíritu soplado a la tierra por el todopoderoso. Él, a quien le fue dada la potestad sobre este mundo entre tantos en el universo, es un ser de bondad y orden. Él sopló el primer espíritu, con su carácter y personalidad en la primera milésima de segundo en el que existió la tierra. Luego exhaló segundos, minutos y horas, cada uno de ellos con una vida real y extraordinaria, pero también limitada a su tiempo. Cuando los primeros veinticuatro espíritus de horas dejaron de existir el envió al primer día, que no tuvo un nombre como yo, pues los humanos aun no existían para clasificarnos, y solo se llamó Uno, pero ¿para qué más? Ese nombre lo decía todo. Decían que él (pues era un él) era curioso e inquieto, ávido de conocimiento y lleno de sueños. Siete días después, con sus siete espíritus primeros, el todopoderoso envió a la prístina semana. Ella (porque era una ella) era de hacer planes y de trazar rumbos para los demás que vinieran. Y así continuó, con la llegada del primer mes (que dicen por ahí que era guapo, guapo) y luego del primer año, quien era una chica dulce y jovial, con una ansiedad serena ( así está descrita en mi archivo y no sé cómo puede ser ansiosa y a la vez serena).

La primera década, era revoltosa y un poco conflictiva, y el primer siglo era tímido y algo asustadizo. El milenio que fue antes que todos, era una mujer inconforme y bastante codiciosa. Pero, tuvieron que nacer y morir decenas de milenios para que al fin pudiéramos ver al hombre, quien, nos puso nombres diferentes dependiendo de lugar en el mundo en el que estuvieran.  Según sé, los ingleses me llaman Saturday, los franceses Samedi y los italianos Sabato ( como aquel famoso escritor). Pues bien, aquí, donde acabo de nacer en Argentina, soy Sábado, y Saba para los amigos, aunque, aún no tengo ninguno. 

Ser un espíritu del tiempo no conlleva ninguna actividad específica, es decir, que no tengo nada que hacer más que ser, y eso aunque suena fantástico también es una gran responsabilidad ( o así lo veo yo), pues este día para los argentinos tendrá mi naturaleza. Será un día triste e infeliz, o uno alegre y esperanzador. Será... yo.  Se podría decir que "soy el alma de la fiesta"

Ok, ya fue demasiada introspección, ahora debo vivir, y los minutos vuelan ( en sentido figurado).

Son las 12: 10 pm. Todos nosotros nacemos a las 12: 00 pm seamos la medida de tiempo que seamos. Así lo ha dispuesto el todopoderoso y lo que él dice es palabra santa.

12: 10... Ya he meditado en quién soy y porqué, llegó el momento de hacer historia.

Decido salir del bosque y concentrándome en mi mapa interior busco un lugar más habitado en el cual comenzar mi vida. En un suspiro (literal) viajo hasta una ciudad grande y bulliciosa. Su nombre es Buenos Aires, y está tan llena de gente que marea. Todos van y vienen tan apresurados que me pregunto si son muy puntuales o están muy ansiosos ( no ansiosos serenos como aquel año) y la verdad no me decido.

Acabo de subir a la acera cuando a  metros de mí sucede algo extraordinario: un nacimiento. Ella es bonita. Su cabello corto y castaño le cae en un simpático flequillo en la frente. Viste jeans y una remera atada en la cintura. La veo mirar a su alrededor con el asombro de un niño y luego simplemente se desvanece.  Ella, la llamaré Mili, era un espíritu del tiempo como yo, pero en su caso, solo era una milésima de segundo.

Siento algo de tristeza en mi interior al pensar en lo poco que vivió, en lo poco que entendió. El cielo empieza a tornarse gris y sé que es por mi culpa, entonces, intento ver su vida desde otra perspectiva. Mili se maravilló. Hay muchas y variadas emociones y si solo llego a sentir esa, no es tan malo. El maravillarse es una capacidad algo desgastada en estos tiempos modernos, a la gente poco la sorprende y tristemente mucho menos la conmueve. 

¡Bien por Mili y su admiración genuina y profunda por el mundo!



                                          .................................


                                      Adelanto del capítulo dos...


Ayer es el pasado, mañana es el futuro, pero hoy es un regalo. Por eso se llama el presente. 

Bil Keane.




¿Si el siglo XX fue un cambalache que es lo que seré yo? Esa fue la primera pregunta que me hice a mí mismo hace 19 años, cuando nací, en medio del mar y con el sol besándome la frente.

Hoy,  años después, creo que soy cambios y una visión del mundo y de los otros completamente diferente. Soy libertad que a veces incómoda a los que no la tienen, y soy la verdad dicha sin pelos en la lengua. Pero, ya basta de filosofar, en pocas palabras soy Ven, diminutivo obvio de veintiuno, que es un nombre demasiado largo hasta para un siglo. Me gusta pensar que soy irresistible, y no solo con las mujeres ( lo que es indiscutible) sino también con los que viven en este tiempo. No me canso de susurrarles al oído ideas innovadoras, ni de plantearles filosofías un poco escandalosas...

26 de Diciembre de 2018 a las 05:33 1 Reporte Insertar 2
Continuará… Nuevo capítulo Cada 10 días.

Conoce al autor

cristina peralta Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran. André Gide.

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Alex Hernandez Alex Hernandez
Este capítulo está fantástico, me encanta tu cierto tono poético
8 de Enero de 2019 a las 14:13
~