Mi Novia Es Un Fantasma Seguir historia

u2735324388 César Visoni

César es un chico común y corriente que acaba de perder en un accidente la chica que le gusta llamnada Maria. Rehusado a perderle, crea en el un sentimiento que hace que ella regrese con el, pero, no como el esperaba, si no como un FANTASMA. Los dos se enfrascan en una aventura de buscar el motivo de su muerte para que ella pueda descansar en paz.


Romance Paranormal No para niños menores de 13. © Derecho de historia y redaccion

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Capitulo #1 Rompiendo lazos de amistad.

-¿Crees en fantasmas? Pues yo no...

Bueno... No hasta hace poco.


Miércoles 2:00 PM.


-¿Estas segura que llegaras?-

Hablo por el micrófono del teléfono.

-Claro que si, no debes preocuparte, solo espero que si llegues esta vez.-

Reconozco el sarcasmo cuando lo escucho.

-Tranquila, esta vez si llegare.- 

Le respondo soltando una pequeña risa.

-Muy bien, entonces te veré allá.-

-Tenlo por seguro.-

Le respondo.

-Entonces nos vemos.-

Cuelgo el teléfono y veo durante unos segundos al suelo. Analizo y salto lo mas alto posible, cuando mis pies tocan el suelo muestro mis dientes con una enorme sonrisa.

-¡Lo logre!-

Digo saltando de la emoción y a la vez dirigiéndome al cuarto donde esta mi hermano mayor.

-¡Eduardo lo logre, invite a Maria a una cita!-

Sigo saltando y viéndolo desde la puerta.

-César, decirle a una chica que necesitas hablar con ella de algo "importante" no significa que la invitaste a salir.-

Me dice sin voltear a verme. Acostado en su cama.

-¡Di lo que quieras, para mi, es una cita!-

Mis saltos resuenan en toda la casa.

-Estas loco.-

Me dice colocándose una almohada sobre su rostro.

- ¡Deséame suerte!-

Le digo mientras cambio mi dirección hacia mi cuarto

extiende su mano con el pulgar arriba.

-Suerte.-

Abro la puerta con una gran emoción, apenas si siento la parte inferior de mis pies de tanto saltar. Veo ropa regada por todos lados al igual que basura de comida chatarra que lleva en ese sitio semanas.

Veo mi gorro de lana color negro colocado cuidadosamente sobre mi almohada. 

"Tengo que hacerlo"

Pienso mientas cierro mi puño derecho.

Me dirijo hacia el pasillo principal y a su vez a la puerta principal.


Miércoles 2:15 PM

 

"Hoy es el día"

Pienso mientras camino entre las calles de mi barrio, dirigiéndome hacia el parque comunitario del mismo; Para llegar a el tengo que pasar por varias manzanas de casas y cruzar muchas calles de extremo a extremo.

Puedo ver como el sol cruza entre agujeros de nubes tocando partes seleccionadas de las calles como si su fueran grandes cuerdas de guitarra distanciadas entre si.

"¿Me bañe hoy?"

"¿Me cepille los dientes?"

"Por favor dime que no estoy sudando"

Me digo a mi mismo mientras veo los adoquines que conforman toda la calle hasta llegar al parque.

-Relájate, solo dile todo lo que sientes.-

Me digo por ultima vez.

Cruzo la ultima calle antes de buscar el único acceso al parque que esta marginado por arbustos muy frondosos.

"No ha venido mucha gente" 

Pienso mientras veo unos cuantos niños que son vigilados por sus madres. 

El parque esta conformado por varios arboles, césped en bastedad, cancha de básquetbol y un área de bancas de madera a las cuales me dirijo a sentarme.

Recuesto mi espalda en la banca y suspiro cerrando los ojos. Siento como la luz del día atraviesa mis parpados y siento un pequeño calor originado por la luz solar.

Veo mi reloj y son las 2:25 PM.


Miércoles 2:25 PM

 

"Aun tengo cinco minutos"

Pienso mientras veo los niños corriendo en la cancha. Extiendo mi mano y veo lo brillo so que se ve mi sudor, recorriendo toda mi palma. Veo por unos segundo mi pantalón el cual me recuerda a que esta sucio y con algunas manchas del desayuno.

Trago saliva y dejo que entre la brisa del aire por mi boca. 

-¿Llego tarde?-

Siento una mano tocándome el hombro. Y huelo un perfume femenino muy cerca de mi.

"¡Es ella! ¡Pero quedamos a las 2:30!"

Me levanto de un salto y la veo de pies a cabeza. Lleva las mismas prendas de ropa, las mismas que llevaba el mismo día que la conocí, un abrigo que la cubre de cuello a rodillas de un color rojo intenso, que es el mismo color de labial que lleva puesto y pantalones color cafés.

-¡Claro que no!...De echo llegas antes-

-Si...Lo siento, pero quería estar aquí antes.-

Me dice torciendo ligeramente los ojos hacia la derecha.

"¡¿Quería estar aquí antes?!" 

"¡¿Eso es bueno o malo?!"

-¡No te preocupes! También quería estar aquí antes-

"¡Que tonto! ¡¿Que acabo de decir?!"

Veo como muestra una pequeña sonrisa. 

-Ham...¿Quieres sentarte?-

Me pregunta.

-¡Ha! ¡Si! Lo siento en cerio, que tonto soy, siéntate.- 

le digo haciéndole una señal con la mano.

-Gracias- Me dice con una gran suavidad en su tono de voz.

Es increíble la manera en la que calma mis nervios con una manera tan delicada al hablar.

"¡¿Es en cerio César, Por que no le invite a sentarse?!"

-Ham...¿Tu te sentaras?-

Veo la banca un par de segundos y reacciono.

-¡Ha! ¡Si! lo siento es que estoy un poco distraído.-

Le digo.

-Ya me di cuenta.-

me dice riéndose muy suavemente.

"¡¿Que he echo?!" 

Pienso mientras me siento. 

Ella voltea a ver en dirección a los niños que están jugando y buscando la pelota entre los arbustos.

-El parque hoy esta muy vació. ¿No crees?-

Tenia razón, no soy el tipo de persona que se mantenga afuera de casa mucho tiempo, sobre todo en aquel parque, pero cualquier persona puede diferenciar entre un parque vació y uno donde la gente suele pasar el rato a diferencia de otros lugares.

-Bueno...Ha estado lloviendo mucho, diría que la gente prefiere estar en sus hogares el día de hoy.-

Le digo tratando de buscar la dirección a la que mira ella.

-Si tienes mucha razón.-

El aire sopla con un poco mas de intensidad y me percato del movimiento de su cabello con el mismo. La veo llevar su mano hasta su oreja, llevándose consigo los mechones del cabello y situarlos detras de la misma.

"Es Hermosa..."

-Oye cambiando de tema, querías hablar con migo ¿cierto?-

Siento como regresa mi mente a la realidad y me pierdo un poco en su ultima oración.

Aun puedo oler su perfume, y veo sus manos empuñadas sobre sus piernas.

-Hamm si, bueno... quería disculparme contigo, por citarte la semana pasada y no haber podido venir.-

Siento que mi vos bajo de intensidad y regreso al mismo estado de nervios de hace unos momentos.

Siento un pequeño pero incomodo momento de silencio.

-No importa.- me dice con un cambio de tono un poco drástico al que hace momentos se dirigía a mi.

-¿Pero que te sucedió?- Agrega, volteando a verme.

Siento que mis parpados bajan milímetros.

"¿Le digo la Verdad?"

Pienso mientras veo como los niños del parque juegan a correrse entre ellos mismos.

-Tuve algunos problemas con mi estomago.- 

le digo forzando una sonrisa.

-Haaaa era eso.-

Dice colocándose la mano sobre su boca y riéndose un poco mas fuerte que antes.

No soy una persona que mienta muy frecuentemente. Pero creo que si le decia la verdad hubiera sido muy vergonzoso y hasta un poco humillante.

-Oye...Pero la verdadera razón por la que te llame fue por algo, que te tenia que decir hace tiempo.-

-Bien, dímelo entonces.-

Me responde casi al instante.

"¡¿Lo hago?!"

Me pregunto a mi mismo.

Aun recuerdo como me hablaba a mi mismo al espejo, practicando las palabras que le diría en ese instante. Palabras que justo en este momento me fueron esquivas.

"¡Tengo que hacerlo, no hay marcha atrás, anda!"

"¡DICELO!!"

-Maria...Tu me gustas mucho.-

Cierro los ojos y siento un escalofrió recorrer todo mi cuerpo. Siento como mi corazón late cada vez mas fuerte. Abro mis ojos y la veo mirándome casi sin parpadear. No la notaba sorprendida, pero veía como abría su boca lentamente buscando que responder.

 "¡¿Que he echo?!"

Me grito a mi mismo.

Me sigue observando sin decir ni una sola palabra.

 "¡Tengo que decir algo mas!"

Cuando Eduardo me descubrió practicando frente al espejo del baño me dijo que cuando le dices lo que sientes a una chica tienes que invitarla a salir.

Me quedo grabado en mi mente eso, lo analizaba cada día y creo que ahora tengo que intentarlo.

-Y... No se si querrías, salir con migo.-

Le digo con un tono de vos muy nervioso.

Veo que cierra su boca y me pregunta:

-¿Desde hace cuanto tiempo, sientes eso por mi?-

Podía sentir como cada palabra que había practicado anteriormente se desvanecía conforme continuaba la conversación.  

Me quedo callado un par de segundos, tratando de buscar que decir. Pero yo sabia que esa respuesta la tenia situada en la punta de la lengua, pero aun así, quería saber algún indicio de si ella misma sabia la respuesta a eso.

-Creo que...los dos conocemos esa respuesta.-

Es lo primero que digo sin inseguridad alguna.

Ella sonríe y me voltea a ver. Siento como se ruborizan mis mejillas.

-Lo pensare, ¿que te parece?-

Siento que mi corazón se cae hasta mi estomago. Puedo sentir la cantidad feroz de latidos de mi corazón resonando en todo mi cuerpo.

-Ham...¡Claro! tomate tu tiempo.-

Le digo mezclando mi miedo con una risa.

Veo como introduce su mano en su bolsillo derecho de su abrigo y saca un arete color azul transparente.

-Tómalo, significa que ninguno de los dos vendrá sin falta mañana.- 

Tomo el pequeño arete con mi mano derecha y lo veo muy cuidadosamente.

-¿Vendrás mañana?-

Le pregunto.

-Claro.Veámonos mañana, aquí mismo, ¿que dices?-

Siento helada cada parte de mi cuerpo y lo que le dije a continuación creo que ha sido lo mas seguro que le he dicho a una persona en toda mi vida hasta ahora.

-Cuenta con ello.-

Le digo mostrando le una gran sonrisa. 


Daría lo que fuera por no haberle dicho eso ese día...


Miércoles 2:35 PM




















 

 



24 de Diciembre de 2018 a las 16:49 0 Reporte Insertar 0
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