Entre lo Bueno y lo Malo- Bilogia Mala Conducta 1 Seguir historia

sadinthemoon Mariam Abdulhay

Moana es una problematica mala conducta pero no por gusto, acarrea de su pasado diversos sucesos que la han orillado a ser lo que hoy es. Prostituta, amante de la marihuana y la cocaina y estudiante de medio tiempo pero cuando Xavier llegue a cambiar su vida, sera el ancla al que aferrarse. Dos lados oscuros creando luz. Porque, despues de todo, el amor y el dolor van de la mano.


Romance Chick-lit Sólo para mayores de 18.

#sex #love #pareja #drogas #prostitucion #armas #mafia #+18 #sexo #traicion #amor
2
4104 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Cargos

-Moana Roberts, 21 de edad. Fichada por posecion de estupefacientes, robo a mano armada, exhibicionismo, prostitucion y… Por golpear a un policias en las bolas


El comisario levanto la ceja y me miro incredulo, a lo que yo por su puesto, respondi;


-Hey! No me mire asi, el empezo. Queria toquetearme- Dije cruzando los brazos a la altura de los pechos y con la frente fruncida.


-Bien, pues aqui dice que procedia a esposarla mientras estaba alcoholizada en una via publica y que usted empezo a gritar con que la estaba embarazando, luego llego otro policia y tuvo que usar una pistola electrica para que usted soltara las bolas del otro oficial- Su voz resultaba cansona, me estaba hartando de esto. Llevo 5 meses presentandome puntual en la jefatura luego de que el juez lo dictaminara de esta forma para asi poder salir de la carcel


Baje un poco la ajustada falda tubo propiedad de mi roomie y suspire pesadamente


-Es correcto official


-Bien, Roberts, te dire que vamos a hacer: Realmente estoy harto de verte aqui cada puto tercer martes de cada mes. El juez Mandela me debe unos favores y como pago le pedire el favor de que no tengas que volver mas. Pero, si te atreves a dejar esposar de nuevo, te prometo que te metere en el calabozo y cerrare botando la llave.


No lo podia creer, era en serio? No me sentia ni un poco ofendida, reconozco que soy un dolor en el culo para cualquiera pero esto, de verdad no lo esperaba. Aun faltan 8 meses mas de presentaciones mensuales.


-De verdad, grac—me interrumpio


-No agradezcas nada, estudia, trabaja, deja las drogas y el mal camino, casate, ten hijos, por favor, lo que sea menos seguir jodiendo tu vida.


Mis ojos se cristalizaron de inmediato, aquel hombre canoso y de aspecto cansado me dijo las palabras que cualquier padre le hubiera dicho a su hija rebelde, pero que yo no tuve nunca para decirme. Sin pensarmelo me levante y lo abrace, tomandolo por sorpresa. Agradeci rapidamente y firme mi hoja de asistencia antes de que las lagrimas cayeran


Lindo consejo, lastima que sea tan tarde, pense afuera de la comisaria. Suspire y busque mi automovil, la chatarrita mazda 323 que aun me mueve de un lado al otro. No tiene nada que envidiarle a esos autos nuevos de ahora, introduje la llave y, mientras el carro se calentaba revise mi telefono, que no habia parado de sonar durante toda la media hora que estuve adentro. Me deshice la dona que cargaba en el cabello simulando decencia y deje caer mis alborotados cabellos rojos mientras leia los 15 WhatsApp de Melissa, mi roomie y mejor amiga, y los dos mensajes de texto de Rami, el gerente del club donde trabajo

-Donde estas?


-Ira, por favor, APARECE YAAAA, es URGENTE


La curiosidad me mato y, respondiendo con unos doce emojis a Mel, marque el numero de Rami, contesto al segundo repique


-Alo? Maldicion, donde estabas?- Estaba enojado y preocupado, lo conocia muy bien. Luego de tener una veintena de meses trabajando a su lado habia crecido una linda amistad entre nosotros


-Ram, es el tercer martes del mes, recuerdas? Acabo de salir de la comisaria pero te tengo una buena noticia, no me presentare mas, llegue a un… Acuerdo con el comisario.


-Moana, no me digas que le diste una mamada al viejo- Su tono me exaspero


-Que asco, Rami, NO. –Antes que empezara a insultarlo a el y a su inocente madre me detuvo diciendo que estaba bien pero que necesitaban mi presencia ya en el club asi que tranque, y arranque el coche camino a Eden Club’s


El Club quedaba en una calle muy famosa debido a la amplia visita nocturna que demuestra en las encuestas callejeras. Y es que siendo una zona de bares, discotecas, strippers y prostitutas como no iba a serlo?


Pare el Mazda en la acera frente al Eden, mi lugar de trabajo. Cabe destacar que Rami me esta esperando en el frente furioso, pero debia de pasar por casa para cambiarme el estupido traje de azafata que llevaba puesto. Me mire en el retrovisor y retoque un poco mis labios rojos, acomode un bucle que caia justo encima de mi frente y me baje del auto como si nada pasara y mi mejor amigo no deseara mi cabeza en un plato.


-Pero por fin la diosa ha decidido honrarme con su presencia, Oh! Adelante majestad- Decia ironico y con un muy mal humor apartandose de la puerta para dejarme pasar.


Lo ignore hasta estar en medio de la pista de baile vacia tan solo con una que otra mesera limpiando mesas y preparandose para la noche que aun no llega, pues apenas son las 6pm y abrimos a las 10.


-Bien, primor, aqui me tienes. Para que soy buena? – Le dije suspirando mientras me entregaba un vaso con un famoso refresco de limon

Segun tus clientes, para muchas cosas- dijo, dandoselas de comico, lo mire con enojo- Pues… Ira, hay alguien que quiere conocerte

- Y eso que? No pudo esperar hasta la noche como los demas?

-El tipo es uno de los pesados, Moana- dijo, llamandome por mi verdadero nombre. Usualmente para llegar a mi al estar solos me llamaba asi, de resto, era Ira para todo el que conociera en las instalaciones del Eden- Creo que debes de tener cuidado con el

Su tono de voz me perturbo, la preocupacion destilaba de sus poros

-Que me ocultas, Rami? Si temes tanto porque me presentas ante el? –Normalmente. Cuando se acercaba un freaky a alguna de nosotras, se alertaba seguridad y automaticamente Rami lo despachaba

-Viene de arriba la orden Moana –susurro

Sabia muy bien que queria decir eso, como todas las demas prostitutas del local; Es un enfermo con suficiente dinero como para comprar la conciencia de los avariciosos propietarios del club que vivian derrochando su plata es costosos viajes y demas, mientras nosotras, sus “empleadas” nos desgastabamos fisica y emocionalmente por un trabajo "facil" en el que utilizamos unicamente lo que se nos fue dado al venir al mundo: nuestro cuerpo.


Maldicion, algo me decia que estaba bien jodida.

19 de Diciembre de 2018 a las 15:48 0 Reporte Insertar 0
Leer el siguiente capítulo Escape del Infierno

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 10 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión