La rosa mágica Seguir historia

karenstraight Karen Straight

Una princesa perfecta en una historia ¿con un final feliz? De la Magia de la Magia


Cuento Todo público.

#258
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I


“Es extraño, siempre, comprender las raíces del amor, Y hablar sobre ello, es como leer un volumen vacío, un mundo completo, un abismo de luces”

 

Roussen Laisseny, era su nombre. Tapizado por el brillo, y la sutil mirada. Un esplendor de la juventud reposaba en ella, mantenía su sonrisa liviana, como su amor por la naturaleza, en especial, por las rosas. Desde su balcón, podía contemplar el jardín del palacio de oro. El amor de las flores perduraba. Los tonos y las sombras del verde y el rojo eran la gama de la belleza digna de pintar.

―Soy tan feliz―exclamaba ella―. ¡Soy tan feliz! Lo tengo todo en la vida, y también tengo amor.

Entonces, apareció su príncipe; Enden, quien se inclinó ante ella, besó su mano, y de su manga, sacó un papel escrito con letras doradas. Era un poema que él mismo escribió inspirado por Roussen, su amada.

 

Nosotros juntos,

seremos el jardín sin límites,

nosotros, juntos,

todo el tiempo,

bajo las estrellas,

bajo la oscuridad o la luz,

nosotros, juntos, para siempre.

 

Roussen era dichosa por el amor que Enden le profesaba. Pero, aquella felicidad no era el agrado de todos en el reino de Enden. Ithary, la consejera de la reina, madre de Enden, sentía odio por Roussen, la princesa. Él nunca se fijó en ella, aunque la veía todo el tiempo.

―Esto no me puede suceder, a mí―decidió Ithary―. Me vengaré de ella.

En tanto, Roussen y Enden caminaban al salón. Celebraron su inminente boda. La fiesta de compromiso estaba lista, y los invitados esperaban por los enamorados.

Roussen y Enden, ya en la mesa, brindaron junto a sus seres queridos; los padres de ambos sentían que el mundo estaba a sus pies. No sólo era un matrimonio arreglado, sino era amor verdadero.

―Brindemos por…

―Por su destrucción―completó una voz ultraterrena, que entraba en el salón de finas decoraciones. Era Ithary, quien no despegaba la mirada de Roussen.

Todos se percataron de que la amable Ithary, en realidad, era una hechicera.

―No, por favor―pidió Roussen, levantándose de la mesa. Ithary se acercó pronunció hechizos que hicieron levitar los cubiertos que, en forma de armas, se dirigieron hacia Roussen.

― ¡Corre!―pidió Enden, mientras que los demás gritaban de horror, salieron despavoridos.

Roussen logró esquivar a los cubiertos. Se ocultó detrás de un muro, pero Ithary no se detendría.

― ¡Sí, corre!―se burló la hechicera, mientras veía a Enden tratando de liberarse de una cuerda que, Ithary creó para que no escapara.

Roussen subió por las escaleras al siguiente piso, a toda prisa, pensando en su destino. Veloces herramientas, espadas que antes colgaban en las paredes, perseguían a Roussen. Entonces, entró a su habitación para ocultarse de Ithary, quien la siguió.

―Si tuviera la oportunidad de seguir viva…

Roussen suplicaba, dentro, palabras que ella, en la desesperación, pronunciaba.

Cuando Ithary abrió la puerta, sólo encontró una rosa roja en el suelo.

5 de Diciembre de 2018 a las 19:41 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Karen Straight Creadora de mundos desde el 2004 gracias a las películas, libros y series a mi alcance. Cazadora de inspiración en la vida despierta y en el universo onírico; la inspiración está en todas partes. Me fascinan los libros digitales e impresos, aunque si un buen artículo se me atraviesa, me entretiene tanto como un videojuego o una canción. Me gusta dar lo mejor de mí en todo lo que hago; siempre agradezco todos los consejos que me brindan para crecer como autora y dibujante.

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