I prefer… Seguir historia

karenstraight Karen Straight

Alinna Der nació en el seno de una familia de héroes de Iver. Sin embargo, admiró a los enemigos de su familia; YS, a quien conoció, cuando sus padres se enfrentaron a él en su planeta, habitado por admiradores de Iver. En un planeta en el que todo giraba en torno a Iver, lo que nadie imaginó es que, en el pozo más hondo, y en la oscuridad del mundo, Alinna decidió de todo corazón que ella prefería a YS a pesar de toda consecuencia.


Fantasía Medieval Todo público.

#332
1
4492 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

I

Leser, Dimensión L.

Hacía pocos años, para ser precisos, en el año 5125, la Gran Batalla había ocurrido entre YS e Iver dejando marcas en las almas de muchos habitantes de esos mundos. Con ello, muchos se volvieron hechiceros oscuros, con el sueño de derrotar a HS y a sus amigos; YS, Ward, sus héroes y a su séquito de seguidores de todo tipo, como servants, o hechiceros “blancos”, entre otros.

Nadir y Alondra Der combatieron, como suponen los registros, en una de las mayores batallas entre héroes hasta ese momento. Ellos no salieron victoriosos, como se supondría; los héroes de HS vencieron, y recuperaron muchos mundos en manos de los Destructores, como se hacían llamar algunas legiones de héroes de Iver. Alondra, víctima de un hechizo potente por parte de la magnífica Sandra, heroína de HS, estuvo a punto de morir. Nadir no salió más airoso; a cambio de rescatar a su esposa, perdió una parte de su poder.

Tiempo más tarde, aparentemente retirados, Nadir y Alondra Der volvieron a su casa. En ella nació su segunda hija, Alinna Der, a quien, ellos recibieron con amor y dedicación. Aunque no querían que Alinna tuviera el mismo destino que su pequeño hijo, quien falleció en una batalla contra uno de los héroes de Hs, la instruyeron en magia que ellos habían aprendido de los Instructores de Iver.

Así, desde pequeña, Alinna comenzó a mostrarse interesada en las artes mágicas. Sus padres, y los demás en su mundo, notaron su talento y habilidad. Alinna tenía el don, todos lo decían en su mundo: Ella sería la próxima Heroína de Iver.

En su casa de madera barnizada con pinturas oscuras, bajo el perpetuo color oscuro del cielo, Alinna Der escribía las líneas de los hechizos con sumo cuidado. Su madre se acercaba a ella de vez en cuando para revisar su avance.

― ¿Es el hechizo correcto?―preguntó Alinna, preocupada, agitando sus pies debajo de la mesa.

―Muy bien, mi vida, eres sorprendente―analizó su joven madre―, pronto podrás pasar al siguiente nivel: Hechizos del Abismo.

Alinna se exaltó de nuevo ante aquella noticia; desde hacía tres meses se había empeñado en pasar a aquella categoría de magia.

―Prometo que seré una Heroína de Iver, y acabaré con YS.

―Sigue así, mi vida, Alinna, y podrás derrotarlo―sugirió―, tu padre y yo, estaremos contigo. Los tres lo venceremos, juntos.

Alinna se levantó y abrazó a su madre. Ella se inclinó para corresponderla en sus sentimientos.

―Espero ese día con ansiedad―soltó ella, en tono malicioso―. Ya verás que mis promesas son perpetuas, como nuestros sueños.

Cuando Alinna tenía seis años, una mañana, un sonido hondo llegó desde el cielo, y múltiples destellos de luz que ellos irradiaban de magia, convirtieron el cielo negro en un cielo azul; era el mismísimo YS junto a varios héroes de HS. Nadie podía creer que él había llegado a Ypter, en persona, a destruir todo a su paso.

― ¡YS, el Ykt Supremo ha llegado a Ypter! ―comentaron todos al unísono en Ypter, sorprendidos, salieron de sus casas a contemplar aquel evento sin precedentes. Numerosos Sellos del Kernel de HS giraban alrededor de YS, con la majestuosidad que era reconocida por todos, aunque fueran sus enemigos. Con un solo movimiento de manos, derribó numerosos castillos y casas.

En la base de Ypter, el comandante Nien-La se comunicó con el Rey Keesf.

― ¡Señor, tenemos una emergencia grave!―contó el agitado hombre de mediana edad―. ¡YS en persona está en nuestro planeta!

― ¡Qué! ―se levantó de golpe el aún adormecido gobernante―, ¡tú me estás tirando una broma de mal gusto! ¡YS nunca se presentaría en los aposentos de los protegidos de nuestro legítimo rey!

― ¡Salga usted a ver!―invitó él, con cierta ironía―, ¡miles de los nuestros están muriendo por los castillos que YS acaba de derribar como saludo de bienvenida!

Keesf salió a ver con sus ojos, desde la ventana de su habitación en una de las torres. Abundantes edificios caían sobre casas, castillos eran reducidos a cenizas y escombros en las primeras horas.

― ¡Si no sale de ahí, YS lo despedazará junto a su palacio!―advirtió el comandante.

Acto seguido, el rey abandonó su castillo sin preguntar más. Y fue en ese momento, cuando uno de los héroes de HS, Alexander, aniquiló el palacio.

― ¿Qué tal lo hice?―preguntó Alexander a su hermana, ambos flotaban a varias decenas de metros sobre Ypter, al lado de YS.

― ¡Excelente!―aprobó ella con una sonrisa, y “chocaron las palmas” en señal de triunfo.

―Bien hecho―asintió YS.

―Me fascinó la forma en la que cayó―subrayó Jek, otro de sus héroes―, ¡esto es súper emocionante! ¡jajaja!

Y en ese momento, Jek lanzó a u conjunto de casa, una de las flechas de su arco. Shine no lo dejó divertirse solo, ella también lo acompañó a atacar a todo lo que encontraran a su paso.

― ¡Esto es mejor que en 3GSD!―reía ella sin control junto a Jek―. ¡Ríndanse, ahora!

― ¡Ríndase!―seguía Jek.

― ¡No nos rendiremos nunca!―señaló una pareja, saliendo entre el polvo de los escombros. Detrás de ellos estaba su hija, Alinna.

Alinna contempló con asombro la luz de YS, y su poder en ese momento. Él lucía como un rey. Alinna miró que él no era el monstruo del que todos hablaban.

― ¿Están seguros de eso?―apuntó la perspicaz Mairi, la única niña de los Héroes de HS que había ido con ellos, les apuntaba con su Báculo de la Verdad. Alinna se maravilló con su imponente matiz, aunque muy inferior al del apuesto YS―. Intenta de nuevo―y le lanzó un hechizo que, de inmediato, Nadir y Alondra detuvieron―. ¡Yo les enseñaré cuál es la verdad!

YS intervino en la pequeña batalla.

―Espera, Mairi―sonrió él, con discreta calma―, esto podemos arreglarlo. Así sabremos la verdad. ¿No es así, Nadir, Alondra?

―Adelante, estamos listos―dispuso Alondra―, hemos estado esperando mucho tiempo para esto―reveló―, hemos mejorado, no somos los mismos que fueron vencidos, esta vez saldremos ganadores.

― ¡Jaajajajajajaja!―rio Jek―, ¿Es en buen plan? Porque muchos esclavos de Iver han dicho lo mismo, y están todos muertos.

―Por favor, si se rinden, Ykt les perdonará la vida―pidió Natalie―. Muchos se han retractado. ¿Alguno quiere ser Héroe de HS? HS tiene muchas vacantes, en especial si fueron antihéroes.

― ¡Jamás aceptaremos sus propuestas indecentes!―subrayaron ellos.

―Ya ves, Nat, te dije que nadie quiere retractarse―recordó Mairi―, ellos son así, no quieren rendirse. El Báculo de la Verdad es útil siempre, por eso nunca nos apena destruir a los enemigos.

―En ese caso, tendremos que pelear―lamentó YS.

Alinna, quien estaba detrás de sus padres, se atrevió a decirles:

―Por favor, yo no quiero que mueran―dijo ella, y ante esas palabras sus padres la miraron furiosos:

― ¿Qué acabas de decir?―amenazó su padre con una mirada retadora.

― ¡Insolente!―sentenció su madre―, estos bastardos han venido a ofender a nuestro mundo.

―Apártate―dijo Nadir a su hija―, esto no es asunto tuyo.

―Te demostraremos que YS está equivocado―contó Alondra―, lo verás por ti misma.

YS le habló, por vez primera, a Alinna, y con su misma sencillez, él, en un cálido mundo, sus palabras brotaron.

―Los “Héroes” de Iver no pueden restaurar su poder, cuando uso este comando mágico―reveló él. Y ante esa advertencia, los padres de Alinna lanzaron múltiples ataques en todas direcciones hacia YS a los héroes, quienes se defendieron. Entonces, comenzó la batalla; Alondra generó múltiples ramificaciones que recorrieron el espacio, buscando tocar a los héroes, al contacto con alguna piel, estos eran reducidos en poder.

Alexander intervino y creó escudos que rompían las miles de ramas que giraban en el espacio, al compás de nudos de luz que giraban, producidos por Nadir. Jek no se quedó atrás, él defendió a YS de los infames ataques de otros héroes de Iver que se unían a la batalla.

YS combatió, cuerpo a cuerpo, con Nadir, y éste, apenas si desgarró la ropa de YS, quien no se detuvo, y creó cientos de partículas que adoptaban formas lacerantes, para atacar a Nadir. En poco tiempo, YS creaba los comandos mágicos para detener los elaborados hechizos, dedujo que Nadir había estado perfeccionando su magia.

En un momento, YS se aburrió del combate al ver que estaba perdiendo el tiempo, acertó un golpe contra él y le selló el poder del Kernel de Iver: Numerosos sellos flotantes se crearon en el espacio. Alondra intentó intervenir, pero, con sus propias ramas congeladas por el Comando Mágico de YS, cayó sin poder volver a usar la magia del Kernel robado. YS podía sentir que la magia de Iver en Nadir y en Alondra.

La batalla seguía, otros Héroes de Iver fueron castigados con las flechas de Shine y el Báculo de Mairi. La batalla terminó más rápido de lo que ellos creían. Alinna, observó, con asombro, que ellos habían caído desde varios metros, heridos, y sin magia alguna.

Alondra lloraba rabia, porque ellos la habían vencido más pronto de lo que había imaginado ante la mirada de su hija. Nadir había caído, inconsciente. Alondra abrazó a su hija.

― ¡Ya lo ves, hija, YS es un monstruo!―lo señaló mientras que ellos partían a través de un portal creado en el aire, a varios metros.

Alinna miró a YS y a los héroes que irradiaban magia. Las palabras de su madre eran en vano; ella ya tenía un ídolo: YS.

5 de Diciembre de 2018 a las 18:36 0 Reporte Insertar 0
Leer el siguiente capítulo II

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 2 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión