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HACE MUCHO TIEMPO DEJÉ LOS DIARIOS Y HOY ME ENCUENTRO RECORDANDO EL PASADO Y UNA QUE OTRA ANÉCDOTA DEL PRESENTE QUE HACE REÍRME DE LAS DESGRACIAS DE LA VIDA. POR QUE DE ESO SE TRATA, DE REÍR HASTA DE LO QUE TE HACE LLORAR.


Historias de vida Todo público. © PAULINA DIAZ BECERRIL
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LOS DOS PESOS DE JULIETA

Hoy voy a confesar...

Tenía 10 años aproximadamente, yo era una buena niña, no era maldosa ni nada de eso, al contrario, tenía un tipo de nobleza que la vida fue corrompiendo, aveces para bien otras no tanto.

En fin, era una mañana en la primaria, con mi maestro Alberto el cual yo adoraba por que le dio sentido a mis días después de dos años de maestros aburridos y mediocres.
(ya les contaré luego como mi madre me daba la bella libertad de elegir si iba o no a la escuela por que las clases me parecían aburridas cuando no me enseñaban nada). Total, estaba esa eminencia solicitando los 2 pesos de cuota para poder recoger el examen, yo sentí un vuelco en el corazón por que olvide pedirle a mi madre semejante cantidad, ya que solía no pedirle para gastar, era conocedora de la situación económica y lo respetaba en silencio, por lo que tampoco traía para gastar para el recreo.

Se hizo la fila para ir pagando y recibir el examen (recibían con las hojas volteadas para no ir viendo los problemas escritos en lo que todos tenían sus hojas) yo con mucha pena me forme, no tenía ni idea de ¿que iba hacer al llegar con el maestro sin los dos pesos en las manos?. Entonces, todos estaban aventándose y jugando, mientras yo pensaba en el discurso que emitiría para poder hacer el examen.

Pasan los segundos y al voltear la mirada a la parte donde se encontraban mochilas de compañeros, debajo de un mesa-banco había tirada una moneda de 2 pesos! Siii, era una señal divina que se apiado de mi!!.

Me acerqué discretamente, los tomé y me forme nuevamente. Todo fue tan rápido que yo no podía creer semejante suerte. Estaba por pagar, faltaban dos o tres niños más.

Y en eso una compañera medio pedantilla, que se llamaba Julieta, dice:

"mi moneda, no la encuentro, ¿donde esta mi moneda?"

Yo, sentí otro vuelco y sentí que alguien me señalaría, pero nadie me había visto, la fila avanzaba y yo tenía en la boca "toma me la encontré" pero estaba de por medio la aplicación del examen, entonces hice lo correcto...

Si, entregué la moneda al maestro y recibí mi puño de hojas, me senté y fingí demencia...

Ahí deje de ser niña buena, por algo no se me ha olvidado. Perdóname Julieta, donde quiera que estés...

Si le aplicaron el examen por que Alberto, era una eminencia como les dije, sólo le gustaba hacerla de emoción. Así que amigos míos, aunque probablemente no hice mucho daño esa ocasión, el ser la única testigo de mi delito, recuerdo cada cierto tiempo cuando veo 2 pesos a Julieta, confundida por que ella si había cumplido en pedirle a su madre para el examen.

30 de Noviembre de 2018 a las 16:07 2 Reporte Insertar Seguir historia
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GC Gerardo Contreras
Oye... Si voy esperar que haya un capítulo cada 10 días.
January 09, 2020, 04:05
GC Gerardo Contreras
Oye... Si voy esperar que haya un capítulo cada 10 días.
January 09, 2020, 04:01
~

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