Cuento corto
0
4506 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Cómo

Cuando me dijiste que sabías cómo me había sentido cuando de un día al otro desapareciste, me sonó raro.

Cómo podrías saber lo que se siente acostarse un día con un "mañana nos vemos" y despertarse al otro con un "necesito tiempo".
Cómo podrías saber lo que es sentarse en la cama y llorar. Acostarse en la cama y llorar. Bañarse y llorar. Comer y llorar. Leer y llorar. Dormirse de tanto llorar.
Cómo podrías saber lo que significa quedarse una noche entera con los ojos abiertos intentando descansar, sin conseguirlo. Pensando. Mambeando. Analizando. Reproduciendo. Culpando. Doliendo.
Cómo podrías saber lo que se siente querer a alguien tanto, tanto, que hasta respetás esa decisión que a vos te lastima.
Cómo podrías saber lo que es tomar una decisión si nunca pudiste salvo bajo presión, bajo pretexto, bajo críticas, bajo comodidad, bajo monotonía, bajo falta de huevos, bajo mentiras.
Cómo podrías saber que me iba a doler tanto, tanto, que te iba a llorar 62 días seguidos, con sus correspondientes noches, con sus madrugadas y sus tardes, sus almuerzos, sus siestas y sus domingos.
Cómo.
No, dudo que sepas cómo.
Pero pasó que un día yo dejé de preguntarme cómo, para empezar a preguntarme por qué. Y después dejé de preguntarme por qué, para empezar a preguntarme para qué.
Y en el "para qué" encontré el abrazo que tanto necesitaba y el amor que tanto busqué: el mío.
Y vos? Vos seguís ahí. Y ahí vas a seguir.
O por lo menos hasta que encuentres,
de verdad,
Tu cómo.
17 de Octubre de 2018 a las 17:12 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~