Gaia Durmiente Seguir historia

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Marco recoge a su hija de la escuela. De repente, algo sucede. ¿Una tormenta, un huracán?. ¿Como es posible en Italia?. No, no es nada de eso. Nuestros protagonistas se ven atrapados en un fenómeno generado de forma artificial. De repente Marco despierta en un mundo extraño, con gente extraña de la que deberá huir. ¿Recuperará marco a su hija, y podrá volver a casa?


Ciencia ficción Sólo para mayores de 18.

#viajes-en-el-tiempo #ironia #futuro #332 #326 #ciberpunk #aventuras
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Prologo El incidente.

Prologo El incidente.


_¿Qué diablos estás haciendo? no puedes abrir el portal aquí, la tormenta, es cada vez más fuerte, en todos los siglos de tecnología de portales, nunca se probaron en este entono. Por favor, volvamos a la zona de envío.

_No tenemos tiempo Ayura, los de la Corporación, se nos echan encima. Si descubren que tenemos la nueva fuente para portales, nos matarán!_ Dijo Edhora. Siempre se asustaba por cualquier pequeño sonido, y aún así, aquella asustadiza bibliotecaria, insistió el ir con la última partida a Gaia, para ocultar lo que quedaba de ejemplar de cristal rojo, de las garras de la Corporación. Justamente a Gaia, ella, con lo nerviosa que era, con todo el caos de las tormentas eternas, del desestabilizado cielo de aquel, un día azul, moribundo planeta. Quien iba a pensar que con la reciente caída de su hermana, le cogerían esos arranques repentinos de valentía.

_Apártate un poco Ayura, voy abrir el portal, o eso o morimos aquí, no pueden averiguar donde los hemos escondido.

Aquel pico afilado, castigado por vientos y tormentas, de tierra estéril, no podía ser un buen sitio, para abrir el portal y volver a Ío. Volver a casa. Era demasiado inestable para la tan delicada operación de abrir un agujero de gusano. ¿Acaso no lo entendía? ¿Con su coeficiente? Menuda científica, pensó Ayura. Se arrepentía sin duda de haberla llevado, pero ¿Qué otra opción tenia? Se lo debía. El trabajo, y la misión, eran las mejores curas, para la depresión de la repentina muerte de su hermana.

_Muy bien, ya empieza a ejecutarse el programa de apertura, los cristales azules están empezando a brillar

_Espera Edhora_ Intentó gritar Ayura, pero la dichosa mascara anti radiación, y la escandalosa tormenta electica, no dejaban que pudiera oírse nada a través de su viejo sistema de transmisión.

De repente, el sistema, se estaba iniciando, los cristales azules, clásicos, de los que suministraba la Corporación, estaban una vez más emitiendo sub energía y plegando el espacio-tiempo, para abrir un portal, que los permitiría salir de allí, antes que los escuadrones de la muerte, los encontraran. Si lo hacían, los torturarían, sin duda. Pensó Ayura. Debían sonsacarles dónde estaban los cristales rojos escondidos, la única alternativa a su monopolio de fuente de energía de portales.

La actividad de la tormenta, se hizo frenética, se abatió sobre Ayura y Edhora. Habrían muerto, si no fuera, por sus trajes blindados, anti radiación, gas y electricidad, imprescindibles, para pisar Gaia.

_¡Mierda, tenemos que salir de aquí…!

El portal, se había abierto, una esfera, grande hasta alcanzar los 2 metros de diámetro, negra, como una noche sin luna, incapaz de absorber o reflejar ninguna luz, allí estaba, esperando a que la atravesaran, para volver.

_¡Vamos, corre!

Algo pasó, un destello azulado, rápido, en un segundo. No eran los escuadrones de la muerte, esos no despedían destellos, solo masacraban. Algo cayó sobre la esfera, Ayura, lo vio por el rabillo del ojo, mientras intentaba dar indicaciones con las manos a Edhora, para que corriera hacia la esfera del portal.

Un feroz viento, que comenzó a soplar desde la esfera, los impulsó hacia atrás. En todos los años de contrabandista, y activista anti-Corporación, Ayura, nunca había visto un portal que hiciera eso, y había usado cientos, desde que era niño, y lo enviaban a la escuela desde el centro puericultor de los hielos de Europa.

_¿Qué fue eso?_ Preguntó. La esfera, había empezado a emitir destellos rápidos y vientos violentos. Estaba templando como una hoja, encogiendo y ensanchando, perdiendo la forma esférica, como un caramelo derretido.

_¡Un rayo…, un rayo de la tormenta eléctrica, le ha caído encima! Gritó Edhora.

_¿Que dices?

_Que Gaia, nos ayude…. ¡Coooooooreeeeeee!

6 de Octubre de 2018 a las 20:24 0 Reporte Insertar 0
Leer el siguiente capítulo Capitulo 1 Un mundo “surrealista”.

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