Blood and Wine Seguir historia

A
Alex Rosabal


...Sin embargo, él no es un asesino ordinario por contrato. Su único propósito: destruir los monstruos que plagan el mundo. Pero no todo lo monstruoso es malo y no todo lo justo es bueno. . . y en cada cuento de hadas hay un grano de verdad.


Fantasía Medieval Todo público.

#aventura #acción #medieval #328 #fantasía
0
4.5mil VISITAS
En progreso
tiempo de lectura
AA Compartir

Andadas por Velén: Tierras de Nadie.

El viento volaba travieso y violento por los alrededores, y moviendo de un lado a otro los cabellos del los caballos, al igual que hacía con los cabellos sueltos, rebeldes pero bien cuidados de Vesemir que estaban escondidos dentro de la capucha de una túnica negra. La coleta recién hecha que estaba oculta en la capucha negra, en la que cuál se notaban dos ojos que parecían luceros amarillos, los cuales contrastaban con la cara de seriedad que mantenía Virion todo el tiempo.
Las pisadas de Sadinilla y de Folgar los cuales eran los nombres de sus caballos sonaban una detrás de la otra, caminando a un ritmo cuando menos lento por el vacío camino de las de las afueras de Velen.
Un poco más adelante al costado del camino habían 3 hombres, uno de ellos con una armadura ligera en el torso con la forma de un sol en color amarillo sobre el lado izquierdo de su pecho. Los otros dos hombres estaban intentando inmovilizar a una chica de una edad joven, ella luchaba, golpeaba, pateaba y mordía a aquellos dos hombres mientras el tercero miraba a Vesemir y a Virion mientras se acercaban lentamente.
Los dos hombres lograron amarrar la punta de la soga al cuello de la chica y lanzaron la otra punta por encima de una de las ramas del árbol sobre ellos, luego de dos intentos lo lograron y comenzaron a tensar la cuerda cada vez más hasta lograr subir a la chica sobre el cajón de tomates que estaba bajo sus pies.

—Recoge el dinero y vámonos Virion, evita problemas— dijo Vesemir en un tono de voz bajo al estar pocos pasos del árbol donde se encontraban aquellos 3 hombres—

Al llegar a aquel lugar se detuvieron y Virion tomó lo que se encontraba envuelto en paños sobre sus piernas y lo lanzó delante de los pies de quien parecía ser el jefe de el grupo, el cual casi tuvo que retroceder de un salto para evitar que la cabeza y cornamenta de la criatura cayera sobre sus pies.

—Hmpff— refufuñó el hombre mientras sacaba de uno de sus bolsillos traseros una bolsa de coronas y se la lanzaba con desprecio a la cara de Virion—

Gracias a sus reflejos atrapó la bolsa y la guardó en uno de los bolsillos de su túnica, mientras daba un comando a Sadinilla para que comenzara a andar.
Los balbuceos de la muchacha se comenzaban a escuchar cada vez mas alto mientras el jefe del grupo leía un decreto de ley...

— Según la ley impuesta hace cientos de años por el rey Grach de Nilfgaard III, se castigará con la muerte a todas las mujeres que practiquen el arte de la brujería en los territorios de Nilfgaard, y el cuerpo se exhibirá a la entrada o salida de las tierras de Nilfgaard...— ella estaba haciendo señales con las manos desesperadamente buscando la ayuda de Virion o Vesemir, y al Virion mirar de reojo a la muchacha vió la inocencia reflejada en su iris de color café claro, y que también reflejaba desesperación, inmensa desesperación opacada solamente por los sonidos que emitía al retorcerse de un lado a otro—

Sadinilla se detuvo por un comando de Virion, mientras se bajaba de ella.

—No tardes— dijo Vesemir en voz baja retrocediendo el paso—

Virion desenvainó un poco de la espada que estaba sujeta al costado del lomo de Sadinilla, pero la envainó nuevamente, y comenzó a caminar rápidamente hacia esos hombres.
  Al llegar empujó a uno en su pecho y agarró a otro por el hombro con su mano derecha y lo lanzó hacia atrás mientras caminaba hacia el que tensaba la cuerda en el cuello de la chica y lo lanzó con la señal de Aard, mientras levantaba a la chica del suelo.

— Cierra los ojos— dijo Virion a la chica con una voz profunda y que sonaba algo afónica—

Uno de los hombres levantó un hacha que había en el suelo y comenzó a correr desesperadamente hacia Virion para golpearlo o cortarlo con esta, Virion extendió su brazo hacia atrás violentamente atrapando un cuchillo que salía rápidamente de su manga y lo apuñaló seis veces en el torso, otro de los hombres lo agarró por el hombro y lo hizo girar violentamente y clavó la daga en su oreja y rápidamente golpeando la yugular con un corte perpendicular haciendo que cayera a retorcerse mientras se desangraba. El tercero de ellos y jefe del grupo se arrastraba hacia atrás mirando a los ojos amarillos de Virion y preguntó aterrorizado.

— ¿¡¿Qu-Qué estás haciendo?!?— mientras era agarrado por el cuello y iba siendo levantado violentamente—

— Matando monstruos.

                                  II

El viento se hacía cada vez más violento, de los pocos árboles que habían por los caminos de Velén los que habían estaban secos y marchitos y crujían cuando se movían de un lado a otro, al igual que los cuerpos que colgaban de sus ramas. Traidores, demi humanos, supuestas brujas, si por casualidad te acusaban de blasfemo, traidor o simplemente no eras o no parecías humano no era tu día de suerte, puesto a que en unas horas podrían plantarse en la puerta de tu hogar soldados del imperio de Temeria o de Nilfgaard podrías considerar huir hacia los espesos bosques de Velén, o esperar yacer colgado en la rama de algún árbol en los caminos solitarios.
Si se decidía escapar por lo menos la persona debería tener conocimiento de caza o al menos saber enfrentarse a algún licántropo, kikimora, o bruja del agua y salir lo más ileso posible, de lo contrario el siquiera haber pensado en escapar habría sido una total pérdida de tiempo.

Los tiempos en Velén eran difíciles, la comida escaseaba, las batallas entre Temeria y Nilfgaard casi siempre se producían allí, dejando a los aldeanos en los alrededores peores que estando en la miseria. Lo único que no escaseaba eran los monstruos, habían de todo tipo, grifos que escupían gases, licántropos dueños de manadas de los lobos más salvajes jamás vistos, demonios tan sedientos de sangre que si sentían a alguien cerca del lugar lo perseguirían hasta devorarlo muerto o vivo. Pero a veces los peores monstruos no llevaban una gigantesca cornamenta, no tenían el cuerpo cubierto de pelos o púas, ni siquiera la mayoría de las veces tenían un aspecto horroroso, muchas veces los peores monstruos yacían viviendo dentro de cuerpos humanos, y lo peor es que podían andar con toda libertad por las más modernas ciudades como Novigrado.

El camino por el cual iban Virion y Vesemir era tranquilo, no habían avistado ningún lobo o siquiera bandidos, dicha senda era tranquila y callada, y a lo largo de todo el camino luego de salvar a la muchacha que iba a ser colgada ellos no habían intercanbiado siquiera un par de palabras, ambos iban meditando con los ojos cerrados ignorando completamente el ruido que hacían Sadinilla y Folgar al avanzar, todo a su alrededor estaba apagado en sus mentes, dejando que pasara el tiempo más rápidamente, hasta que ambos corceles comenzaron a bufar violentamente y agitadamente levantándose y retrocediendo, hasta que Vesemir y Virion abrieron los ojos y lo vieron.

                                  III

Nunca Virion había presenciado unas construcciones tan colosales. 
Las puertas de entrada eran gigantescas, a pesar de que había estado mucho tiempo en Novigrado nunca se hubiera imaginado que algo tan grande podría ser construido por simples humanos.
Las leyendas contaban que la ciudad fortaleza había sido construída hace más de 300 años, y que fue el único lugar que no ha sido conquistado en cientos de años.
Ni el gran ejército de Temeria ni la gran flota Nilfgariana ha tenido éxito conquistándola.

"Ni dioses ni reyes, sólo el hombre" eran las escrituras que estaban grabadas en una roca gigante que se encontraba dónde estaban Virion y Vesemir, luego de detenerse Virion preguntó a Vesemir con su voz de tono afónico y relajante.

— "Ni dioses ni reyes, sólo el hombre"... ¿Significa eso que aquí no hay reyes ni reinos?—

— No Virion, verás, esta roca dicen que pertenecía a Bailburne, una supuesta ciudad que lleva perdida más de 500 años. Las leyendas cuentan que muchos ejércitos han sucumbido ante los que vivían en ese lugar, los intentaron conquistar y ellos arrasaron todo a su paso, años después el gran ejército de Temeria, la flota invencible de Nilfgaard y los ya guerreros insaciables de Kirkenev. Luego de 3 inviernos planeando lo que sería la batalla más grande de todos los tiempos, Bailburne desapareció— dijo Vesemir mientras contemplaban la gran roca—

— ¿Desapareció? ¿Simplemente desapareció? ¿Y que pasó con la batalla? —preguntó Virion curioso, nunca le habían contado tal historia—

— Los reyes de Nilfgaard y Temeria estaban confundidos, Temeria había gastado inmensas cantidades de oro y tiempo entrenando y fabricando armas, y Nilfgaard había casi triplicado su flota y sus armas, y no querían haber gastado tantos recursos para nada, así que ambos atacaron al ejército de Kirkenev y lo arrasaron, y después de eso comenzaron a luchar por las tierras y hombres que quedaban de Kirkenev, de ahí los más de 200 inviernos de odio descomunal que se tienen los unos a los otros.

— Vesemir, creo que deberíamos comenzar a andar más rápido, no sé que asuntos tiene la reina Calanthe con nosotros, pero no deja de ser la reina y según el mensajero no le gusta esperar— dijo Virion mientras daba un comando a su yegua Sadinilla para que comenzara a andar—

3 de Octubre de 2018 a las 23:59 0 Reporte Insertar 1
Continuará…

Conoce al autor

Alex Rosabal La mayoría de mis libros publicados aquí son de un capitulo. Al principio solo hago un capitulo porque es lo mas difícil de crear y lleva tiempo y dedicación, pero una vez creado las letras comienzan a fluir y a organizarse solas, los mundos comienzan a cobrar sentido y comienzo a sumergirme en ellos. Si tienes alguna idea para el nombre de algún personaje o una idea de un evento en general o una sugerencia hazme un mensaje directo a mi cuenta de Instagram, puede que lo tome en cuenta.

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~