Y tú, ¿¡qué vas a ser cuando seas grande!? Seguir historia

baoluna26 ALAN MORALES TREJO

El mundo es tan pequeño que por donde vayamos las historias se enlazan como una bola de estambre. ¡Yo quiero ser, eso que todo mundo quiere, pero no puede!


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El submundo de Perséfone.

El submundo de Perséfone.

Para Samantha que me ayudó a ser más puntual con las planeaciones.

-Tengo una muñeca vestida de azul, con su camisita y su canesú.

   -La llevé a paseo, se me constipó, la tengo en la cama con mucho dolor.

   -Esta mañanita me dijo el doctor, que le dé jarabe con el tenedor.

   -Brinca la tablita que ya la brinqué, bríncala tú ahora, que ya me cansé.

 - Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis.

   -Esos son los besos que te voy a dar para que mejores y puedas pasear.

- ¡Otra vez, otra vez, otra vez, hay qué cantar y brincar la cuerda!

- No, ya nos aburrimos Jesús, mejor vamos a jugar otra cosa.

- ¡Otra vez, otra vez, otra vez, hay qué cantar y brincar la cuerda!

- ¿Pero por qué sí es muy divertido?

- Pues para nosotros no, mira mejor vete a jugar con las niñas.

- Bueno, ¿y sí jugamos a hacer pasteles con lodo?

-¡Qué no, eso es de maricas dijo mi papá!

- Bueno, y sí jugamos…

-¡Qué no pinche joto!

-¡Ya Pedro deja de molestar a Jesús!

-¡Ya le salió novio a la Jesúsa pinches mariquitas!

- Son novios se besan, se aman, se agarran sus cositas, mariquitas sin calzones.

- ¡Bueno, si eres tan gallito vamos a darnos en la torre!

- ¡Ja ja ja, mi papá me ha dicho que a las niñas no se les pegan!

- ¡Pelea!, ¡pelea!, ¡pelea!, ¡pelea!, ¡pelea!

- ¡Niña tu pinche madre, este es por decirme marica, este por decirme niña y este por molestar a Jesús!

-¡Juan, déjalo ya!, ¡por favor!, ¡vámonos!

-¡Dale gracias a Jesús que no te rompí los dientes pinche tamalero!

-¡Jesúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuus a comeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrr!

- Me habla mi mamá, vámonos.

-¡Jesúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuus a comeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrr!

- Gracias por defenderme y ser mi amigo.

-¡Jesúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuus a comeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrr!

- Tu mamá te habla, ya deja de llorar sino se hará un alboroto entre las vecinas.

- No puedo.

-¡Jesúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuus a comeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrr!

- Pues debes, los machos no lloran.

- Ya me voy luego jugamos.

-Sí.

-¡Jesúuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuus a comeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrr!

-¿Hijito, tesoro, mi vida, pero qué te pasó, por qué estás llorando!

- Nada.

-Dime mi amor, dime que te pasó, ¿otra vez te está molestando el hijo de la tamalera?, deja ir a reclamarle a su gorda madre.

- ¡No ma!, déjalo. Él no me dice nada.

-¡Sí no me dices, no habrá postre y yo sé que tanto te gusta el pastel de chocolate!

- No me pasó nada.

-¿Y entonces por qué estas llorando?

- Nada mamá, es que me caí cuando estaba saltando la cuerda, y me lastimé la rodilla.

-Bueno, Jesús sólo pórtate bien mami está aquí para defenderte de esaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa……….

-Mamá, espera no te vayas, por qué te vas, espera mamá, ¡nooooooooo!, ¡me dijiste que no te ibas a ir nunca!


-Damos y caballeras, jotas y obvias, bicicletos y vestidas, osas y osos, buchas y lenchas… Con ustedeessssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss. La dama del inframundo, la que recorrió la meche, viajó en metro, pasó por la Glorieta de Insurgentes y llegó hasta ustedes. Aquí, sí aquí presente con su inigualable cuerpaxo, greñaxo y culaxo, recibamooos con un fuerte aplauso aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa nuestraaaaaaa mássssssssssssssss hermosaaaaaaaaaaaaaa. ¡Perrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrssssssssssssssssssssssssssséeeeeeeeeeeeeefooooooooooooooooooooooooooneeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

- Mana te hablan, muñeca están hablando, cariño están voceándote. ¡Estúpida ya vas a entrar, no fuera para la verga porque allí te empinas!

-¡Reacciona Jesúsa, no la chinges mamita ya debes entrar, el show debe continuar!

- ¡Qué?, ¡sí, sí, ya voy!, es que se me bajo la presión. Bueno mana ahorita te platico, voy a entrar a deslumbrars. ¡Y recuerda no soy Jesús, soy Perséfone!

Perséfone sube los tres escalones que están atrás del escenario. Poco a poco, uno por uno, esplendorosa, magnifica, bella, agraciada es toda una diosa. Sus lindas zapatillas color plata con tacón número trece, las medias color negro con forma de red; muestran unas piernas atractivas y voluptuosas. Su encantador vestido negro con corte ball gown reluce la frágil cintura, el escote ajustado muestra unos pechos delicados no tan grandes ni tan pequeños, bien formados como  melocotones en su punto más alto. Su color moreno, con ese tono suave y delicado impacta a las demás concursantes, muñeca de ojos grandes y oscuros destellan el universo único, los labios carnosos pintados de color carmín dibujan una sonrisa de lujuria en su rostro. Cabello corto que deslumbra a la misma noche porque son inigualables.


Llega a la pista, el público ovaciona su triunfal entrada. Recuerda las clases exprés de la tía Julia –recuerda muñeca, movimiento de cadera y pasarela punta tacón, punta tacón, puta cabrón, punta cabrón, puta tacón-. Su cuerpo se retuerce ante las luces, los aplausos comienzan, toma el micrófono y empieza a …

-Señorita, señorita, ¿qué le sucede?

-¡Alguien llame a la Cruz Roja!

-¡Comadre, no te mueras, hija de la chingada respira!

El público entra en pánico, las personas llaman apresuradamente a la ambulancia.

-¡Jota no te mueras, respira Perséfone, Jesús respira por el amor a Dios, noooo!

La ambulancia llega. Todos se apartan, los paramédicos entran a la caverna. Es insostenible la situación, sólo se escuchan gimoteos en el antro, la fiesta ha terminado.

-Hijito, ¿qué tienes?, ¿por qué estás llorando de nuevo?

- Es que me caí de la bicicleta.

- Bueno, entra a la casa, mami te tiene una sorpresa.

- Sí mamita sólo deja recoger los dulces que se me cayeron.

Perséfone tiene convulsiones está próxima a un paro cardiorrespiratorio, su cuerpo de muñeca se zangolotea, en su boca brota una dulce espuma, los ojos se entorna prontamente de color blanco.

- Mi vida feliz cumpleaños. Todos tus amigos están aquí. ¡Todos te queremos!, ¡qué rico pastel te trajo mami. ¿Te gusta mi amor? Mira hay gelatinas de sabores y colores. Ricardo te regaló la piñata que tanto querías adentro hay muchos dulces para que los repartas con tus amiguitos.

-Estas son las mañanitas que cantaba el rey David, hoy por ser día de tu santo, te las cantamos a ti, despierta, mi bien despierta, mira que ya amaneció, ya los pájarillooooooooooooossssss…

- ¡Qué le sople, que le sople, que le sople!

Los paramédicos suben a la ambulancia el cuerpo de Jesús. El exceso de maquillaje obstruye el trabajo de salvaguardar su vida.

- Mamá, ¿por qué se fue papá de la casa?

- Tesoro, ya te dije que tu santo padre murió en un accidente de trabajo.

- ¿Pero por qué no tienes fotos de mi papá?

- Hijo, ya hemos hablado de eso. Mira, mejor te llevo a comer un helado y de paso de compramos los útiles de la escuela, este es tu último año en la primaria y debes de echarle muchas ganas para que seas un hombre importante.

- Ya no quiero ir a la escuela los niños me molestan dicen que soy maricón, joto, puto...

-¡Jesús que te he dicho de las malas palabras! Esos niños no tienen una educación como la tuya, no es tu culpa ser tan modosito. Recuerda que los modales son esenciales para nuestra vida.

- ¿Mamá hoy vas a llegar temprano a la casa?

- Hijo, recuerda que mami tiene que trabajar de noche. La producción en la fábrica está aumentando y debo permanecer toda la madrugada. Tú ya eres un niño grande y puedes defenderte de los monstruos. Recuerda un día serás el hombre de la casa.

El cuerpo de la muñeca rota está arriba de la ambulancia, el chofer prende la sirena: nino, nino, nino, nino. El espectáculo terminó, las patrullas empiezan a rodear la zona. La ambulancia arranca, el chofer  acelera por la calle Londres y davuelta por la esquina Havre para salir a Paseo de la Reforma, Ciudad de México. Los paramédicos piensan que Perséfone se encuentra estable, sin embargo su corazón junto con los pulmones poco a poco dejarán de funcionar; comienza de nuevo la lucha.

-Rápido Ramiro acelera la maldita ambulancia, este chavo se nos va, está teniendo un paro.

- Hazle RCP, bésalo. Mira que guapetona está, ja ja ja.

-¡No es momento para tus mamadas!

-¡Chale, Pedro uno no puedo hacer bromas, porque luego, luego te encabronas!

- Estas jugando con la vida de una persona. Uno, dos, tres. No chinges.  Uno, dos, tres.  Mejor apurate. Uno, dos, tres (beso profundo), ya está respirando.

- ¡Ya viste wey sí eres puto!

La ambulancia pasa por Monumento a la Revolución.

-¡Hijo qué estás haciendo!

- Nada mamá.

-¿Cómo qué nada?, mira nada más esa cara, ya te dije que no uses mi maquillaje. Los hombres no usan maquillaje. ¡Además, hijo el rosa no combina con el azul celeste!

-¿Por qué los hombres no podemos usar maquillaje?

- Mira Jesús entiendo que estés en la etapa de la pubertad y estás descubriendo tu sexualidad y esas cosas, soy una madre moderna, pero a tu edad debes de tener novia. Vas en segundo de secundaria y no te conozco a ninguna.

- Mamá es que no me siento bien con las niñas como para hacerlas mis novias. Tengo muchas amiguitas, sí agarro su mano y ellas me cuentan sus secretos, pero no me atraen. Ellas dicen que no soy como los demás que quieren manosearlas.

- Es que tú eres un niño bien portado. A las mujeres nos gusta que nos escuchen y nos traten bien.

-¿Así cómo mi papá?

- Claro hijo, tu santo padre fue un espléndido hombre. Siempre supo hacerme la mujer más feliz mientras vivió.

-Platícame más, ¡por favor!

-Hijo debo de irme a trabajar hoy es viernes y hay más trabajo en la fábrica. Me voy, cuídate y cierra la puerta con seguro.

-¡Oye, los niños de la escuela dicen que no trabajas en una fábrica!

-¿Entonces de qué trabajo mi amor?

- No nada. ¡Qué te vaya bien mami!

- No mientas Jesúsi, tú sabes que no me gustan las mentiras y siempre te he inculcado la verdad.

- El papá de uno de mis compañeros te vio salir de un bar y se lo dijo a su hijo. Todos dicen que eres…

- …

-¿Por qué lloras mamá?

- No nada, hijo. Tú sabes cómo son los escuincles de la escuela no saben lo que dicen.

- Es que no sólo ellos lo dicen, también la tamalera y las vecinas.

- Mira Jesús lo que haga o no haga no le interesa a terceras personas. De ellos no comemos. Tú sólo respira, respira, respira…

Ramiro sólo hace paradas para respetar el semáforo aunque no hay mucho tráfico porque es sábado y son las tres de la mañana a un así “él tiene respeto por los semáforos”. Su mirada cristalina, pero su rostro rígido expresa un poco de asco por Perséfone, deja de hacer muecas y simplemente se dedica a burlase de Pedro.

-¿Oye recuerdas a los quemados del mes pasado?

- Ramiro de tantos, ya perdí la cuenta.

- Sí amigo esos que se calcinaron en los baños Regio.

-Creo que ya me acordé, ¿qué hay con ellos?

- Los últimos también eran maricones, se quedaron atrapados por una barrita de jabón el Rosa Venus, que quedó obstruido en la tubería y creo por eso fue la explosión.

- No entiendo la referencia, ¿qué hay con eso?

- Pues que últimamente nos han llegado casos relacionados con esa gente.

- Mira Ramiro, yo no tengo problemas con la gente homosexual. De niño mi padre me enseñó a denigrar a las personas homosexuales. Me acuerdo que había un niño llamado Jesús era muy amanerado y vivía en nuestra vecindad. Siempre quería que jugáramos y cantáramos la tablita. Un día le dije puto y que jugar a la tablita era de niñas. Pero salió otro niño en su defensa y me rompió la madre. Desde ese día, no volví a molestarlo. La gente hablaba muy mal de él y su madre, porque decían que era una puta y que por eso Jesús había salido así. La verdad es que a mí no me interesaba, sólo recuerdo que un día mi papá me mando al puesto de mi mamá porque estaba sola y Jesús llegó a comprarme tortas de tamal ese día desapareció mi padre y su madre la encontraron a dos calles…

-Mira Pedro está reaccionando. Este wey se metió coca hasta por los codos. Viéndole bien si parece mujer. A ver revisa su bolsa debe de traer una identificación.

El semáforo tiene tres colores y ahora se pinta de verde, Ramiro ve y avanza.

- Hola Juanito, ¿cómo estás?, ¿qué milagro que nos visitas?, ya estás bien grandote, pero pasa no te quedes allí, ya eres todo un hombre.

- Hola señora, muchas gracias, pues con la novedad que a Jesús y a mí nos tocó en la misma prepa y además no sólo eso, también en el mismo salón.

-¡Mira qué padre!, gracias a Dios que por fin le tocó un compañero educado. Bueno chicos me tengo que retirar debo ir a la fábrica, pero te quedas en tu casa Juan.

- Mamá, tenemos mucha tarea de Taller de Lectura y Redacción y nos dejaron leer unos mitos griegos y hacer un ensayo, pero en parejas. ¿Se puede quedar Juan en la casa?

-No te entendí ni j sobre la tarea, pero ¿ya pediste permiso Juan?, no quiero tener problemas con tu madre.

- Sí señora ya pedí permiso, no se preocupe. ¡Qué guapa se ve señora!

-Gracias Juanito, bueno te dejo en tu casa. Jesús te portas bien, nada de desvelarse, ni comer chucherías, allí te dejé comida. Le sirves a Juanito, creo que hay pastel en el refrigerador, bueno ya me voy, porque si no, no alcanzo la combi. Besos hijito. ¡Muack!, ¡muack!

-¿Así que unos mitos griegos?

-Pues tú no has leído nada. Recuerda que la profesora Juana Xadira es muy mamoncita y es para mañana el trabajo, ¿quieres que te deje afuera del salón como la otra vez?, mira ya empecé a leer el mito de Perséfone.

- ¡Lee en voz alta, sabes que me gusta tu voz!

- Se dice que Perséfone (hija de Zeus y Deméter) fue raptada por Hades (hermano de Zeus y dios del Inframundo), Perséfone mientras recogía flores en compañía de sus amigas las Ninfas se descuidó; ya que se agacho para tomar un Lirio, la tierra se abrió y Hades desde las grietas salió y la secuestró.

-¡Qué bonito lees!

- ¡Juan pon atención! De ésta manera, Perséfone se convirtió en la Diosa del Inframundo.

- ¿Y esa Perséfone es tan bonita como tú?

-¡Juan tenemos mucha tarea!, mejor continuo. Cuando Zeus vio las consecuencias, se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero ya no era posible debido a que había comido una fruta prohibida del Inframundo, teniendo como consecuencia, aquel que la coma quede encadenado a él y a su reino para siempre.

- ¿Oye y sí tú eres mi Perséfone y yo tú Hades?, ¿no quieres bajar a mi infierno?, ¡toca mis frutillas están bien jugosas!

- No porque si no seré tuyo para siempre.

- Ja ja ja. Sabes tú me gustas desde que éramos niños y la neta me encantas, eres tan delicado eso me gusta de ti. Tus lindos labios y ese rostro tan fino, cabrón hasta pareces vieja.

- No sé qué decirte, me apenas. Recuerda que tenemos que hacer la tarea, pero tú también me gustas.

- ¡Dame un beso, no seas tímido!, ya te pusiste como jitomate.

-¡Jamás he besado a otro niño!, bueno para ser honesto no sé besar.

- ¡Yo te enseño!, ¡mira que dulces y tiernos labios!

- ¡Vamos a tu recamara te haré el amor y serás mío así como lo fue Perséfone de Hades!

- Te amo Perséfone, te amo como a nadie siempre me gustaste. No me importa lo que opine el mundo yo quiero estar contigooooooooooooooooooooooooooo…

Dentro del organismo de Jesús se escucha una leve explosión, los efectos de la cocaína seguían su curso directo al corazón sus signos vitales aún  franqueaban. Ella había inhalado bastante polvo blanco. Ese dulce y sabroso polvo es como la “frutilla” que condenó a Perséfone a vivir en el submundo y que a Jesús le ayudaba a recordar su pasado no lejano.

-Chale wey te cogiste al Jesús.

- Sí wey tiene un culito bien sabroso la neta aprieta más que una vieja y gime como una puta.

-¿Y crees que afloje conmigo?

-Nel wey, es mi puta. Además no lo has visto con la ropa de su mamá. Ese wey se transforma en toda una vieja.

- No mames pinche Juan, no pensé que te gustaran los putos.

- ¡Chingas a tu madre!, yo no soy puto sólo me lo estoy enchilando. ¿Quieres que te rompa la madre otra vez?

- ¡Chingas a la tuya pendejo!, sí quieres nos rompemos la madre. ¡Cállate hay viene mi jefe!

- ¡Ora!, que traen chamacos.

-Nada aquí su hijo Pedro que me quiere bajar a la novia.

-No chingues hijo las viejas ajenas son prohibidas que no te sabes el séptimo mandamiento. Además tu mamá necesita más manos en el puesto deja de estar de holgazán y ve ayudarle; ya vez que en la noche se vende más. Yo voy por unas chelas que está rebueno el partido.

- Sí, Pedrito vete a ayudarle a tu mamá no te pases.

- …

- ¿Mamá en qué te ayudo?

- Mijito quédate tantito a cuidar voy por los bolillos a la casa. Ahorita vengo.

- Sí mamá. ¿Cuántos quiere señor? Tengo de verde, dulce y rajas. Hay atole de champurrado y arroz con leche.

- Hola, Pedro. Mi mamá me envío por dos tortas de tamal y dos atoles.

- Espérame, tengo gente. Gracias señor hasta luego.

- Pedro, ¿por qué eres tan grosero conmigo?

- No tengo pan, mi mamá fue a la casa por ellos.

- Pero, no me has contestado. ¿Por qué te caigo tan mal, si jamás te he hecho nada?

- Pues eres puto, y no soporto a los putos.

- ¿Y eso te causa problemas?

-Pues sí, mi papá dice que la gente como tú sólo trae enfermedades y dan asco.

- No digas eso Pedro, tú me caes muy bien. Yo no sé porque tu papá me odia jamás he sido grosero con él. Ya nací así, no lo puedo evitar, ¿qué puedo hacer para caerte bien?

- Dejar de ser joto. Mejor muérete das asco. Mira no te voy a vender nada.

- No puedo hacer eso, ya dime ¿qué puedo hacer para caerte bien?

-Dame tus nalgas. Me dijeron que la mamas bien rico con esa boquita y pues yo también te puedo dar lo que Ju…

-¿Qué quién?

- Mira no estés chingando. Mi jefa ya se tardó con los bolillos.

-¿Oye pero cómo sabes eso?

- El wey de Juan me lo dijo. Toda la prepa lo sabe, además dice que te vistes con la ropa de tu mamá y que gimes como putita.

- No es verdad eso no lo dijo Juan.

- ¡Entonces cómo sé que te vistes de mujer!

- Eso no lo diría Juan, él me ama.

-¡Cállate deja de llorar viene mi mamá!

-¡Qué milagro Jesús!, ¿qué vas a llevar?

- Nada mamá ya se va. ¿Verdad Jesús?

-En serio, mira llévale estos tamales a tu mamá, dile que son gratis.

- No señora, muchas gracias.

- Anda hijo, para que cenen.

-Bueno, muchas gracias señora.

-De nada. Me saludas a tu mamá, sí la encuentras.

-¿Qué?

-Nada, corre hijito ya es tarde.

-¿Y los bolillos?

-Se los llevo el perro.

-¿Por qué estás tan agitada?

-Es que no alcance al perro, y tuve que ir a la panadería y ya no había.

-¿Te peleaste otra vez con mi papá?

-No, ya sabes como es tu papá.

-Bueno ya me puedo ir a la casa, ya me aburrí.

-Sí, hijito.

La muñeca rota está gimiendo entre las manos de Pedro.

-¡Mamá la señora nos regaló unos tamales!, ¿mamá estás en la cocina?

- ¡Jesússss ábreme rápido!

- ¿Qué quieres Pedro? ¿Vienes a insultarme?

- No wey, tu, tu, tu, tu…

- ¿Mi qué?

- ¡Ven rápido conmigo!

-Pero mi mamá no está y se va enojar ya es muy tarde para andar en la calle.

-¡Qué vengas cabrón!, ¡apúrate!

-¡Mamita, mamá, noooooooooooooooooooooooooooo! ¡No me dejes por favor! ¡Qué alguien me ayude! ¡No te mueras!

-¡Cálmate Jesús, ya viene la patrulla!

-¡Mamá, ¿por qué tú?, ¡mamita, mamita, nooooooooooooooooooooooo!

A lo lejos se ve el Hospital Juárez del Centro, Ramiro estaciona rápidamente la ambulancia y bajan el cuerpo mutilado de Perséfone. El dulce blanco que Juan le enseñó a inhalar ahora destruye su cuerpo causando un leve y suave para cardíaco.

- ¡Un médico!, ¡un médico!

-¡Rápido, llévenlo al quirófano!

Pedro regresa a revisar las pertenecías de Perséfone. -Mira que chulada: dos sobrecitos más de cocaína, un espejo, celular descargado, quinientos pesos, dos condones, bueno por lo menos se cuida, una peluca, medias, ¿otro espejo?, maquillaje. Nada de referencias, ni INE, ni nada-. Sacude la bolsa cae una fotografía ya desgastada, Jesús está abrazando a su madre al fondo se observa un pastel de chocolate y tres niños esperando a que repartan los dulces, las gelatinas y el pastel. Al reverso del retrato dice: ¡Jamás te olvidaré, te amo mami!, Pedro queda estupefacto reconoce la imagen familiar, sube rápidamente.

-¿Qué paso con él joven que trasladamos?

-Lo siento Pedro, quedó en coma, inhaló demasiada cocaína; su cuerpo no resistió. Se encuentra en la habitación cuarenta y uno. ¿Sabes algo de sus familiares?

- No tiene ningún familiar.

-¿Cómo lo sabes?

-Sus amigos lo mencionaron.

-Está bien. No te preocupes tú sabes que estás cosas pasan sino hay una buena comunicación familiar.

-Así es. Lo dejo doctor Ángel, permiso.

-Propio.

Pedro habré la puerta, entra en la habitación, observa que sus signos vitales están estables. Sin embargo no sé sabe qué día despertará. Lo mira con ternura, jala una silla, se sienta a lado de él. Lo toma de la mano. Jesús no reacciona. Así como Zeus dispuso que Perséfone pasará parte del año en el submundo junto a Hades y la otra parte con su madre. Nuestro Jesús está con su madre y la doble Perséfone con su nuevo amante.

26 de Septiembre de 2018 a las 17:02 0 Reporte Insertar 0
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