Lista Negra Seguir historia

litzy_martinez2001 Litzy Martinez

Tres amigos son mandados a hacer la limpieza del aula al final de las clases. Todos se han ido, incluso los profesores. En esa aula, solo quedan Beverly, Layla y... Carlitos.


Drama No para niños menores de 13.

#exterminio #asesinato #asesino #amistad #venganza #bullying #Limpieza #dolor #inocencia #masacre #trauma #Carlitos #Lista-negra #oscuridad-interna #escolar
Cuento corto
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Carlitos

Beberly nos sonrió a ambos tanto con sus delgados labios como con esas esmeraldas que tenía por ojos —iré a lavar el trapeador, chicos... No me extrañen mucho.

Escuché a Layla soltar una risa nasal, ella reía por todo. El silencio que nos encontró en ese momento fue abrumador, ella tenía esa costumbre de no hablar si no le hablaban primero. Pero su silenciosa compañía me trajo recuerdos de ese mismo día, de nuestros compañeros.

El odio que me sacudió en ese instante era más de lo que había sentido nunca y me desquité por el momento con los pupitres, lanzándolos contra la pared produciendo un infernal ruido que retumbaba por toda la institución.

—¿Ha pensado alguna vez en hacer una lista negra?— las palabras saltaron de mi boca.

Ella permaneció en silencio un segundo, sosteniendo el mango de la escoba entre sus manos, esperando pacientemente a que el ruido de los pupitres cesara y tras lanzarme una mirada de soslayo me respondió un simple y casi sensato "sí"

Entonces me sentí en confianza para desahogar mi ira, mi dolor, mi odio... Porque de alguna manera me sentía como un hervidero de pirañas.

—¿alguna vez ha... Sentido la necesidad de atravesar a alguien con un cuchillo? ¿De volar su cabeza? ¿De envenenarle? ¿De desmembrarle... miembro por miembro?— la ira volvió a apoderarse de mi y al volver a hablar mi voz tembló saliendo estrangulada de entre mis dientes apretados —¿de vengarse?

Layla alzó su mirada oscura, no me miró, solo miró hacia la pared, a pesar de su forma de ser tan amable y altruista conmigo, con todos, siendo tan alegre, sus ojos siempre eran tristes, contrastaban con los míos que destilaban venenoso odio.

—Todos lo hemos sentido alguna vez, Carlitos.

Odiaba ese diminutivo, me encolerizaba porque me recordaba a mi familia. Me recordaba que tenía padres que me aman, y amigos como ella y Beverly que daban todo por mi. Pero mi odio era mil veces más fuerte, más fuerte que todos en esta ciudad.

Sus respuestas eran evasivas pero me ofrecían todo cuanto quería. Ella, como yo, como Beverly, compartíamos parte de un mismo tipo de oscuridad. Quizá por eso somos tan cercanos.

—¿Sabe?— solté de pronto neutralizando la cólera en mi voz lo máximo posible para que ella no se asustara —Déjeme terminar a mi, puede irse—

Su mirada encontró la mía por un instante —¿Seguro?—

Asentí sin apartar mis ojos de los suyos y ella dejó la escoba apoyada sobre un pupitre y me dedicó una última, dulce y silenciosa sonrisa de despedida. Recordé que, casi literalmente, ella junto con Beberly, habían sido mis únicas y verdaderas amigas, las únicas dispuestas a ayudarme, a dejarse su pellejo por mi si hacía falta. A ayudar a este enfermo corazón negro que lo único que quería era bañarse con la sangre de sus víctimas... De sus enemigos.

Antes de que pasara por el umbral de la puerta saqué el arma que había mantenido secretamente escondida en mi mochila desde el principio del día, le disparé.

—No se preocupe, Layla, usted no estaba en esa lista—

Ahora solo faltaba Beberly y nada me detendría para exterminar a todas las pestes, mis compañeros de clase, todos y cada uno recibirían una muerte dolorosa y cruel.... Como se la merecen.


*******************

Sintió como si un cubo de hielo se deslizace por su esófago hasta su estomago y la sensación gélida y nauseabunda se apoderara de su cuerpo. El detalle a poner en tela de juicio no era el reciente disparo que resonó en todo el edificio, ni tampoco el torrente de sangre que había en la entrada del aula. Era que ella no sentía miedo ni tampoco le sorprendía que esto ocurriera al final.

—Carlitos... — su propia gutural voz la hizo estremecer. ¿Porqué ahora? Y además ¿Porqué ella? Sea como fuere, algo estaba claro en su cabeza: debía escapar lo antes posible. Si lo había hecho con Layla lo haría también con ella.

El penetrante aroma a sangre no ayudaba en nada. Sus ojos bajaron, dejando en paz el cadáver de Layla y concentrándose en la lenta expansión de la mancha roja que se aproximaba a sus pies.
Inconscientemente retrocedió, más por respeto a la memoria de su mejor amiga que por el repudio al líquido vital. Sus errantes pasos la conducieron hasta la esquina, donde terminó derrumbándose, se llevó una mano a la boca para ahogar los primeros sollozos que se escapaban de ella mientras bajaba la mirada.

No supo si fueron segundos o minutos los que estuvo en ésa posición, martirizándose por haber dejado sola a Layla junto a ése monstruo. Sólo regresó en sí en el instante en el que el frío metal del cañón del arma se apoyó en su nuca.

—¿Qué tal, compañera?— de no haber estado esa sencilla frase impregnada en odio, quizá no la hubiera sacudido de esa manera.

—¿Porqué a Layla? ¿Porqué a mí?
La última pregunta la gritó con el furor de un animal acorralado, sus lágrimas bajando hasta su regazo, su corazón amenazando con romperse si seguía palpitando de esa manera.
El silencio los envolvió, no porque el asesino no tuviera qué decir, sino porque el sonido acompasado de unas pisadas apresuradas acortaban distancia hacia ellos.
La presión metálica del arma se desprendió de mala gana de su nuca al tiempo que la pisadas se detenían.

Unas manos grandes atenazaron sus hombros al alzarla del suelo y palmotearle el rostro —¡Beverly! Beverly... Dios... ¿Estás herida? ¡Mírame y contéstame!

El rostro bonachón del profe Felix la inquietó y las lágrimas no hicieron más que reanudar su implacable camino por sus ya húmedas mejillas.
El profesor pareció decir algo más, algo con respecto a Layla que Beverly no alcanzó a comprender. Su mirada se concentraba en los ojos negros de profundidad acongojante que la sondeaban desde atrás del catedratico. Algo le decía que si abría la boca moriría de una manera más dolorosa que la de Layla.

—¡Beverly! Atiende, niña... ¿Qué si sabes algo de lo que ocurrió?

—Sí— la firmeza de su voz fue como un balde de agua fría tanto para ella como para el maestro y el demonio escondido tras de ambos. Casi sintió la tentación de voltear para confirmar que esa afirmación se produjo en su propia boca.

—... Entonces... ¿A dónde se fue?
La mirada de Carlitos era devastadora, pero a la vez traslucía alguna forma de reto. Sí, la estaba retando a delatarlo.


Por fin, se atrevía a decir —Simplemente se fue...

—...¿A donde? ¿A que sitio? ¿De la institución o acaso...?

Beverly ahogó un grito con ambas manos mientras su profesor de física y biología dio la ilusión de desvanecerse, convirtiéndose en un peso muerto cayendo a su izquierda.Esta vez ella no pudo salvarse, la sangre inocente ya manchaba los bajos de su falda y calcetines.
Pero a la vez suspiraba de alivio interiormente, por la mirada de Carlitos, que se acercaba menos hostilmente que antes, supo que se había ganado una segunda oportunidad.

12 de Octubre de 2018 a las 22:22 12 Reporte Insertar 15
Continuará…

Conoce al autor

Litzy Martinez No me considero diferente, ni muy especial, pero s� humana. Solo una so�adora m�s que intenta plasmar su vida y sus pensamientos para compartirlos con el mundo. Creo que este es el lugar para extender mis alas de drag�n sin temor a paredes que me limiten. Escribo de todo y s�lo estoy comenzando a publicarlo, mi sue�o es poder llegar a ser una verdadera escritora. S�lo pido una oportunidad, quien sabe, quiz� te sorprenda...

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Florencia Tolaba Florencia Tolaba
Impredecible!!! El detonante perfecto para seguir escribiendo... espero que haya una segunda parte 😉🦔!!!
11 de Febrero de 2019 a las 19:51

  • Litzy Martinez Litzy Martinez
    Gracias Florencia! Ya estoy trabajando en la segunda parte 😊 Mil gracias por tu comentario💙 11 de Febrero de 2019 a las 19:53
COOKIENLT - COOKIENLT -
Me encantó!!! Tendrá continuación?
27 de Enero de 2019 a las 11:16
Alex Hernandez Alex Hernandez
Me gustarìa que tuviera continuaciòn
16 de Enero de 2019 a las 15:14

  • Litzy Martinez Litzy Martinez
    En serio? Supongo que eso quiere decir que te gustó o agradó... ¡Gracias! XD❤❤❤ 16 de Enero de 2019 a las 15:30
Jhoanna Bolivar Jhoanna Bolivar
Genial! Engancha 👏
18 de Noviembre de 2018 a las 09:45
Alibel Rodriguez Alibel Rodriguez
Oh :O Me gustó
8 de Noviembre de 2018 a las 18:46
Yasnaia Poliana Yasnaia Poliana
Por un momento pensé que nada pasaría pero me dije "Litzy nunca escribe porque si, todas sus historias tienen un objetivo bien claro, esto no es un simple cuento" Y NO. Excelente final, coincido con Rafhael, tenés una manera de escribir muy profunda y especial
28 de Octubre de 2018 a las 22:26
Rafhael Berroa Rafhael Berroa
¡Me encanta como escribes!, tienes un toque de profundidad que muy pocos saben usar, me enganchaste y espero con ansias el otro capitulo. Muchísimas gracias por tu comentario en Dark Steel, voy a tomar muy en cuenta tu consejo.
13 de Octubre de 2018 a las 12:22
Xabel Mind Xabel Mind
I...nesperado o.o Se me aceleró el corazón
12 de Octubre de 2018 a las 20:25

  • Litzy Martinez Litzy Martinez
    Ahora imagínate que está inspirado en hechos reales XDXDXD Gracias por leer y comentar <3 de verdad me hace mucha ilusión<3<3<3 12 de Octubre de 2018 a las 20:46
  • Xabel Mind Xabel Mind
    Es que justamente por eso! o.o Me ha parecido el relato más cercano a las historias de los noticiarios sobre asesinatos en masa en institutos. Gracias a ti por escribirlo 😊 13 de Octubre de 2018 a las 03:32
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