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Creepypasta: La muñeca sin rostro

Angélica era una chica de dieciséis años que le gustaba mucho caminar los fines de semana. En una mañana decidió hacer algo que podría ser muy arriesgado, y esa idea era caminar por un bosque que estuviera más o menos alejado de la civilización, por ende, sin perder tiempo ella emprendió su caminata llevando consigo esta vez, un morral con algunas cosas de primeros auxilios y algunas reservas de comida, solo por si acaso ocurra algo malo, tanto sea extraviándose o haciéndose daño con algo en el camino.


Mientras sus pasos hacían crujir las hojas secas de los árboles que estaban dispersadas por todo el pasto del bosque, contemplaba como se acercaba el atardecer, por suerte para ella no había ocurrido nada malo hasta ahora, sin embargo, cuando ya iba a decidirse a regresar a su casa, algo le llama poderosamente la atención, y no era más que una pequeña cabaña, que por el aspecto que tenía esta se encontraba abandonada.


Ella se dispuso a aproximarse hasta la puerta de la misma y para suerte de ella, se encontraba abierta. Cuando decidió entrar lo hizo con mucha cautela, ya que temía que hubiese alguien y ocurriera lo peor. Pero lo que halló fue algo que jamás se esperaba, era un cadáver de una mujer que yacía en el piso, lo supo porque la misma tenía puesto todavía un vestido ya en un estado desgastado. A su lado estaba una muñeca muy antigua. Esta era muy curiosa, ya que en primer lugar no poseía rostro y además llevaba agarrado en su mano derecha un rollo de papel muy viejo.


Ella calculó que esta cabaña llevaba mucho tiempo abandonada, ya que el estado de aquella mujer era prácticamente en huesos. Angélica dispuso de tomar el rollo de papel y abrirlo. Lo que observó era un dibujo de una mujer muy hermosa y a su vez sentía como la atrapaba bastante. Al final resolvió en llevarse la muñeca y el dibujo, además de cubrir con unas sábanas viejas que estaban en el lugar, los restos de la difunta mujer.


Angélica no tuvo problemas para regresar a su casa, sin embargo, esta vez ella había llegado un poco más tarde y su madre que se encontraba en la sala, le pregunta muy preocupada el por qué la tardanza. Ella simplemente le dijo que tomó un camino mucho más largo y además le mostró aquella muñeca y el dibujo de la hermosa mujer, pero nunca le mencionó sobre el cadáver. La madre le dio la aprobación de quedarse con ambas cosas y cuando la chica se dispuso de entrar a su habitación, dejó la muñeca sin rostro sentada sobre una silla que tenía cerca de su puerta y el dibujo lo pegó en la pared que estaba cerca de la misma.



Cuando ya era de noche, Angélica dispuso de apagar las luces de su habitación y acostarse en su cama para irse a dormir. Sin embargo esta noche era muy diferente al resto de las demás, ya que no podía conciliar el sueño. A los que pocas horas sintió como algo o alguien caminaba por la habitación, y además lo peor es que sentía como le tocaban los pies. Por estos eventos se sentó en su cama y se puso contemplar por la poca luz que proyectaba la ventana de su habitación, el dibujo de aquella mujer. No sabe si era su imaginación, de todas formas ella no creía mucho en fantasmas y esas cosas, pero pudo observar como el dibujo iba oscureciéndose poco a poco, y la muñeca tomaba un aspecto diferente lentamente, sin embargo, al final hizo caso omiso a ello y por fin pudo dormir.


Quien le diría a Angélica que la próxima noche, sería la última.


Al día siguiente cuando ya iba a oscurecer, Angélica se dispuso de culminar las asignaciones que tenía pendiente de su colegio que estaba realizando en el escritorio de su cuarto, justo al lado del dibujo de la mujer. Era ya de noche y apagó las luces con la ilusión de que esta vez no volviese a ocurrir esos desafortunados eventos que le impedían dormir. Pero esta noche fue mucho peor, ya que aproximadamente a las doce de la noche, volvió a experimentar los sucesos extraños. Cansada y muy llena de amargura, se sentó nuevamente en su cama para ver que ocurría, pero empezó a sentir mucho temor cuando contempló por la poca luz de su cuarto, que el dibujo de aquella mujer hermosa empezó a desfigurase y ponerse completamente negra, y por supuesto, la muñeca empezó a cambiar de forma, se hacía mucho más grandes sus extremidades. Esto ocurría mientras veía por mayor tiempo ambas cosas.