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Instrucciones para sobrellevar una interrupción embarazosa

No hay vuelta atrás. Que fue sin querer, que fue sin pensar, que venías embrollado en lo tuyo y no te diste cuenta… Las excusas en estas situaciones la embarran más, no disculparte con ninguna excusa también la embarra, irte haciendo de cuenta que no pasó nada tampoco está bien, quedarte pensando en una excusa bien sólida y creíble tardaría mucho tiempo, a menos que lo puedas hacer en menos de los dos segundos por reglamento, la mejor es aceptar que te equivocaste, una disculpa rápida y que sea lo que dios quiera. Pero esa disculpa tiene que ser con los ojos bajos, jamás, reitero, jamás mirando a los ojos, eso formaría un vinculo de intimidad que por la espontaneidad del asunto puede chocar negativamente en la persona, y si se diese el interés de alguna de las partes de un reencuentro o continuidad y desarrollo del vínculo, puede que este inicio no sea el más adecuado para un enlace fructífero, yo aconsejaría un lapso de tiempo considerable y una elaborada organización previa.

Además de rápido y sin contacto visual, después de retirarse de la escena de los hechos convendría no impacientarse con la persona afectada. Puede que su reacción abrupta y primitiva ante el choque de necesidades y hallándose ella en condición de víctima y nosotros como victimarios, sufra un estado post-traumático que la haya invalidado momentáneamente para actuar con la soltura y confianza especulada, incluso puede que esté pensando también en excusas, sin motivos de necesitar una, o en cómo afrontar la situación sin profundizar más en ella al momento del relevo. Puede que mentalmente esté repasando la escena una y otra vez comprobando que realmente ocurrió, horrorizándose pero resignándose también que a veces esas cosas pasan. Puede también que considerando que lo peor ya ha pasado, intente con éxito o no proseguir con la labor rasposamente interrumpida.


Nosotros teniendo una lógica urgencia, podemos considerar a grandes rasgos dos opciones: Irnos, o esperar. Pausando estas complejas, aterradoras, crueles e insospechadas ramas con la que nos sorprende el árbol de la vida alimentándose de los océanos de incertidumbre y meciéndose burlona con los vientos de lo desconocido, hay algunos otros puntos a repasar que por miedo a obviarlos y seguir embarrando nuestra situación las aclararé sin posibilidad de malinterpretación alguna:

· No se deberá bajo ninguna circunstancia consultar el tiempo estimado, no es probable que la persona lleve implementado en su sistema digestivo un avanzado temporizador bio-digital que nos facilite exactamente el tiempo que falta.

· No debemos, porque no sería correcto, preguntar cuál es la necesidad que se está desarrollando. Si nuestro interés por lo escatológico escapa a la mesura y el autocontrol, deberíamos hacérselo saber a profesionales correspondientes en comportamiento humano.

· Acatando lo anterior, no debemos dejar que la persona reclusa sepa que seguimos allí, pues se sentirá oída e incómoda a nuestra invisible presencia. Se proseguirá a caminar fuertemente en dirección opuesta a fin que escuche nuestros pasos alejándose, se hablará a viva voz de cualquier asunto, o se cantará o silbará una canción para demostrar nuestra lejanía al episodio ocurrido y la buena predisposición a olvidarlo rápidamente o pasarlo por alto.

Como habrán advertido, las opciones de irse o esperar se pueden simplificar en esperar lejos o en esperar cerca. Si se espera lejos, externaremos una actitud respetuosa que seguro se sabrá valorar. Pero se correrá el riesgo de que otra alma urgente se nos adelante. Adoptemos una postura atenta pero desinteresada, pero atenta. Encontrar el límite del quiero entrar pero no que se me adelanten, y estar pegado a la puerta oliendo la privacidad ya irrespetada.

Una postura incómoda sería el mejor gesto que la víctima pudiera recibir al salir. Ya que si adoptamos la situación con normalidad, se creerá que ya tiene fuerza de costumbre, que poseemos hábitos poco decentes, o que nos interese abiertamente algo que debería ser reservadamente. Manifestarse pudoroso.

El episodio será recordado por ambos sin lugar a dudas.

Conserve las recomendaciones y resuelva su aplicación inmediata o no según su criterio. 

19 de Agosto de 2018 a las 03:04 2 Reporte Insertar 1
Fin

Conoce al autor

Victorino Ferrére Intento escribir y mejorar.

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Patricia Montenegro Patricia Montenegro
Esta muy bueno,me gusto.
20 de Agosto de 2018 a las 13:38

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