Mi meteoro favorito Seguir historia

captainleon CharmRing

Gru junto con sus tres hijas y los minions, competirán en una carrera para ganar los trofeos "huevos de ñandú", pero su competencia es fuerte con Meteoro, Penélope Glamour y otros míticos corredores.


Fanfiction Caricaturas Todo público.

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¡A Sud América!

Disclaimer: el presente es un fanfic sin ánimo de lucro y que no piensa vulnerar los derechos de quienes tengan la propiedad de las franquicias: "Alien", "Speed racer", "mi villano favorito" y "the wacky races"



MI METEORO FAVORITO

CAPÍTULO 01: ¡A Sud América!


La señora Yutani estaba al borde de un ataque de nervios, el señor Weyland había muerto y las acciones de la compañía iban en picada. Para colmo los militares querían robarle sus preciosos huevos de xenomorfo, y la ex piloto Ripley la estaba demandando por el ingreso de huevos de xenomorfo a la Tierra.

«Fue bueno que Bishop, el androide, tuviese un programa oculto y no recuerda que fue él quien metió de contrabando los huevos a la nave espacial», pensaba la mujer. «Puse los huevos en varias instalaciones de la compañía a lo largo de Sud América... ahora el problema es traerlos aquí, sin que se enteren los militares.»

De pronto la mujer sonrió para sí misma de forma malvada.

.

.

Meteoro, el joven piloto de carreras leía como iba a celebrarse un rally por toda Sud América.

«Esto será más salvaje que el rally Dakar», pensaba en voz alta Meteoro.

―Meteoro, dijiste que abandonarías las carreras y que te dedicarías sólo a la mecánica ―le decía su novia Trixie.

―Yo no dije que iba a participar ―se excusaba el joven―, sólo decía que la carrera se ve interesante.

Trixie sólo miró triste a su novio y se acercó poco a poco donde él. Al final lo abrazó buscando la protección de sus brazos.

―Prométeme, prométeme que no correrás nunca más.

―Yo... lo prometo.

.

.

Ya muy tarde en la noche, Meteoro se levantaba con cuidado de la cama para no despertar a su prometida. Se vistió en silencio, dejó una carta en la mesita de noche y le dio un beso a su novia.

«Lo siento Trixie, pero no puedo dejar de correr, lo llevo en la sangre.»

Meteoro salió de su casa y se dirigió al aeropuerto mientras la luna iluminaba su solitaria silueta.

«Sólo es una carrera. Ni que los corredores fueran súper villanos o algo por el estilo.»

.

.

―¡Niñas! ―exclamaba alegre Gru al otro lado del mundo―. ¡Preparen sus maletas, nos vamos a Sud América!

―¿Irnos dónde? ―preguntaba Margo, mientras se acomodaba los anteojos.

―¿Sud América, dónde queda eso? ―preguntaba Agnes, mientras aferraba su unicornio de peluche.

―Pues al sur de EEUU, mucho más al sur de México ―le contestaba Gru.

―¡Coool! ―decía Edith, que sostenía su katana en ese momento.

―Gru, no podemos irnos a Sud América, ya es las dos de la tarde y tenemos nuestra clase de ballet ―le informaba Margo.

―A Lucy no le va a gustar ―decía Edith.

―Mamá Lucy vendrá con nosotros, ¿verdad? ―quería saber Agnes.

―Pues verán niñas ―decía nervioso Gru―, el jefe de su mamá me encomendó una tarea muy importante en Sud América y yo quería que ustedes me acompañasen.

―¿Y qué dice Lucy al respecto? ―preguntaba Margo.

―Bueno ella aún no lo sabe...

―¡Qué! Pero Gru...

―Miren niñas, me enteré que acaban de fumigar la casa de mi mamá y ella va a venir a pasar una temporada aquí. Lucy no se va a quedar sola, ella le va a hacer compañía ya que el Doctor Nefario está de vacaciones en las Bahamas.

―¿Y cuándo vendrá tu mamá Gru? ―preguntó Edith.

―Pues... ya debe de estar por llegar.

A margo se le deslizaron los lentes hasta la punta de la nariz, mientras que Edith dejaba caer su katana en el suelo.

Fue todo un pandemónium ya que todos iban de un lado hacia el otro preparando sus maletas.

―¿No nos vamos a despedir de mamá Lucy y la abuela? ―decía Agnes, cuando de repente fue cargada por varios minions. Al final, el enorme coche de Gru salía disparado soltando montón de smog.

El "perro" de Gru, se quedó sollozando detrás de la ventana, pero al escuchar que alguien se acercaba a la puerta movió la cola contento y se dirigió a la fuente del ruido de pasos.

―¡Gru, ayuda a tu madre con el equipaje! ―gritaba la iracunda anciana al mismo tiempo que abría la puerta de un portazo.

Kyle, el "perro" dio un chillido de miedo y corriendo veloz fue a esconderse Dios sabe dónde.

La anciana estaba husmeando por todo el lugar mientras pasaba su dedo índice por todos los muebles de la casa y negaba con la cabeza.

―Gru, mis niñas, ya estoy en casa ―decía Lucy quien de repente se quedó como de piedra al ver a su "querida" suegrita.

―Toda la casa está llena de polvo ―gruñó la anciana a modo de saludo.

―Julie... ¿qué haces aquí?

―Vengo a quedarme una temporada en la casa de mi hijo. ¿Acaso Gru no te dijo nada? En fin, prepárame un café... ¿O ya se te olvido como se debe preparar uno? ¿Quieres que te vuelva a enseñar cómo se debe hacer?

A Lucy le volvió el tic en el ojo izquierdo, pero forzó una sonrisa.

―No soy tonta Julie, sé cómo te gusta (súper negro como tu corazón), siéntate cómoda que enseguida...

―¡Qué, no vas a ayudarme con las maletas!

―Ponte cómoda que enseguida me ocupo ―dijo Lucy mientras se incrementaba su tic en su ojo y salió disparada al laboratorio del Dr. Nefario.

―¡Chicos donde esta Gru y las niñas! ―gritó la agente y los minions le dieron a entender acerca del viaje de su amo.

―Gru... ¡voy a matarte!

CONTINUARÁ...

29 de Julio de 2018 a las 13:05 0 Reporte Insertar 0
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