sonrisas entre las sombras Seguir historia

javier-hernandez1532247445 Javier Hernandez

sonrisas entre las sombras es una historia dentro del extraño lugar en el que Amber se encuentra, acompáñala en este camino lleno de secretos, verdades,suspenso, terror y muerte. siempre los hicieron creer que vivían de forma normal, hasta que...


Suspenso/Misterio No para niños menores de 13.

#secrets #256 #sonrisas
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capitulo I : Amber

 (EL CAPITULO II YA SE ENCUENTRA COMPLETO)




Bueno, niños, les presento a su nueva compañera, su nombre es Amber y a sido trasladada a este salón que está un piso más abajo… Amber por favor pasa al frente y preséntate.

-hola, mi nombre como ya lo saben es Amber, tengo 8 años y me gusta mucho jugar con la pelota, reír y pasar un buen rato con mis amigos, pero más que nada lo que más me gusta es jugar.

...Oh, almenos eso les dije, si que es verdad que me gusta jugar con la pelota y reír como todo niño, pero también me encanta estudiar. En mi antiguo salón que está un piso más arriba siempre me copiaban mís tareas, pues tan solo a mis 8 años ya puedo realizar ecuaciones trigonometrícas y me aprendí al derecho y al revés la tabla de los elementos quimicos entre otras cosas.

(Suena timbre de salida)

-Bueno niños, todos síganme para llevarlos a sus dormitorios. Amber quédate cercas de mi, se te asignará un nuevo dormitorio

-esta bien maestra.

-me gusta mucho ese listón rojo que llevas en la cabeza y tus botas amarillas, Amber, con tan solo ver la manera en la que visites me doy cuenta que eres pura, claro, sin mencionar esos lindos ojos azules, tu cabello pelirrojo, tu piel clara y tus cachetes sonrojados, eres… una niña muy linda. (Entre risas) pero lo que si no me gusta es tu abrigo rojo, después te regalaré uno nuevo.

Amber puso atención a lo que su maestra le estaba diciendo, sin embargo cuando la maestra le dijo: “eres pura”. En ese momento Amber se puso a pensar y a preguntarse a sí misma a que se refería con “pura” ya que no era la primera vez que lo escuchaba y no fue por que ya se lo habían dicho antes, si no por que en su salón anterior el profesor decía lo mismo, pero a todos los niños.

-(entre nervios le pregunta) maestra… ¿A qué se refieren con pura?

-eres una niña aún Amber, no lograrás entenderlo, ahora entra a tu habitación, es justo esta

Era una habitación un poco chica con una cama, un baño y un ropero, sin embargo la madera vieja y el viejo color de las paredes y ese extraño edor daba un mal entorno en la habitación, al menos para un niño. Amber con miedo tuvo que aceptar la habitación, tenía miedo de que un monstruo viviera debajo de su cama o que un ente viviera en la habitación.

-gracias maestra.

-no hay de que Amber, nos vemos mañana en clases…

La maestra al salir de la habitación recuerda que debió decirle algo importante a Amber así que regresa.

-¡Amber!, Olvidé decirte que como ya sabes vivimos por pisos y los niños como tú no pueden bajar más, te digo esto por que la puerta que está aquí a lado de tu habitación da directamente con las áreas de trabajo, así que como ya sabes, se está estrictamente prohibido pasar por ahí, hagas lo que hagas no bajes y como ya sabes, tampoco puedes subir tres pisos mas arriba y abrir la puerta roja de ese piso. son áreas restringidas

-si maestra, entendido.

Amber empezó a preguntarse a si misma el por que no los dejaban subir ni bajar hasta cierto límite, Amber no era una niña como las demas, ella sentia que algo estaba pasando, algo les están escondiendo.

Amber dejo sus cosas a un lado de la cama y decide acostarse un rato, no fue un día pesada pero sí que estaba cansada, en lo único que pensaba es en comer un delicioso cono de nieve, esos que solo les dan una vez cada seis meses, ese delicioso sabor de vainilla con chispas de chocolate; de tan solo pensarlo se le hacía agua la boca. Pero… algo hacía que no pudiera pensar bien, tenía algo dentro de la cabeza que la estaba matando, y es que la maestra despertó la curiosidad de Amber al hablarle de esa puerta, su curiosidad era demasiado grande, y era de esperarse, es una niña, los niños siempre harán exactamente lo contrario a los que les digas y ni hablar de su curiosidad, siempre harán de todo por matar su curiosidad. Amber se levanta y salió de su habitación para poder observar es puerta, ella empezó a acercarse lentamente hacia la puerta que estába a lado de su habitación, la curiosidad cada vez era mas grande, surgía en ella ese sentimiento de adrenalina y exitacion, sabía que si habría esa puerta podía estar en graves problemas, ya que se está estrictamente bajar más. A tan solo 3 escasos metros una voz se escucha en el fondo “HEY”, Amber asustada voltea rápidamente y se da cuenta que era Diego, uno de sus mejores amigos el cual era 2 años mayor que ella, el contaba con 10 años sin embargo en tan solo 2 días cumpliría 11.

-hey, diego, ¿Qué haces aquí?

-solo salí a dar una vuelta, no podía dormir, ¿Y que hacías intentando abrir la puerta roja?

-(sorprendida)¿Conoces acerca de la puerta roja?

-pues claro tonta, a todos nos han hablado de ella y que nunca debemos abrirla por nada en el mundo.

- ¿y que más te han dicho?

- que ahí llevan a los niños malcriados que intentan abrirla y los descuartizan en mil pedazos para después poder comérselos

-(Amber muy asustada) no es verdad, estás jugando ¿Cierto?, Dime qué estás jugando, esto no es gracioso, duermo a lado.

-(entre risas) jajajaja claro que estoy jugando, nadie sabe nada acerca de esa puerta, solo nos han dicho lo mismo a todos, “no la habrán”.

-idiota, adiós, me iré a dormir.

-jajaja adiós Amber, nos vemos mañana para jugar un rato, yo también ya iré a mi cuarto antes de que nuestros padres se enojen

Diego al decir “padres” estaba dando referencia a sus profesores ya que ellos les han dicho que todos los niños que se encuentran ahí son sus hijos, sin embargo Amber era la única que le decía profesores y nunca los llamaba "padres".

-(susurrando y un poco molesta) ¿por que los llamamos papás?.

Amber se dirige a su cuarto, pero decide dejar la puerta entre abierta ya que lo que le había dicho Diego la había asustado y aún más por el dormitorio en el que se encontraba, se tomó un baño, se lavo los dientes y se puso la única pijama de una pieza con franjas azules y blancas que tenia, ya estaba lista para dormir, sin embargo había algo que no la dejaba dormir, en parte era la tonta historia de Diego, pero había algo más...

-es mejor que ya no le de importancia a eso, mañana sera otro día.

Amber desidio cerrar los ojos y descansar un rato, inevitablemente callo en un sueño profundo, callo tan rápido como si de una caída libre se tratase. Al día siguiente se levantó a las 8:00 AM como todos los días, sus profesores fueron por ella para llevarla a ella junto con otros niños al comedor donde recibirían su desayuno como es costumbre. La maestra de Amber llega a su dormitorio diciéndole que ya es tiempo de levantarse, que es un día nuevo y que la necesitan sana y fuerte. Amber con mucho sueño solo asienta con la cabeza y se dirige al comedor, el comedor no era muy grande, era suficiente para que encajaran todos los niños y como siempre antes de comer se le daba gracias a Estrato quien era el padre de todos, el creador de todo el lugar que conocen, el que descubrió la carne pura. A continuación una de las madres empezó a decir las gracias

-Estrato, gracias por todo lo que nos has brindado, gracias por enseñarnos la pureza de nuestros niños y gracias por darnos vida eterna.

Amber llegó y se sentó a lado de Diego el cual estaba muy feliz ya que en tan solo un día sería su cumpleaños y cumpliría 11 años, la emoción era tan grande por que el sabía que al cumplir los 11 años sus padres les daban un regalo de mucho valor, algo realmente excepcional, la alegría que sumergía a Diego era tan grande que logró contaminar a Amber con un poco de la misma.

-¡Amber!, en tan solo 1 día cumpliré 11 años, estoy tan emocionado, como ya sabes nos darán un regalo o nos dejarán escoger alguno, aún no se, ¡pero estoy realmente emocionado!

- y si te dan a escoger, ¿que escogerías Diego?

- No lo sé, tal vez… una pista de carreras con 2 carros increíblemente veloces, o un dinosaurio... AAAH estoy MUY EMOCIONADO.

-cuando yo cumpla mis 11 años, si me dejan escoger… me encantaría ver el exterior, siempre estamos aquí encerrados y solo nos hablan de como es allá afuera, pero nunca salimos

-pero a fuera no hay nada amber, lo único que escuche por allí es que hay estrellas

-¿estrellas?, ¿Qué es eso?

- ni idea, pero suena genial.

A todos los niños los tenían encerrados por alguna razón que aún es desconocida, por algo sus padres no querían que salieran o conocieran el exterior, Amber, Diego y los demás niños no tenían idea de lo que eran las estrellas, el sol, un centro comercial, los columpios o la lluvia.

Amber comenzó a pensar en la estrellas, a preguntarse que eran, “estrellas” suena genial ¿No?, Su curiosidad la mataba, pues claro, Amber es una niña muy inteligente y curiosa, haría lo posible por saber más y conocer más. En ese momento Amber acaba su desayuno y sin decir nada se desaparece de Diego ya que le tenía una sorpresa, corrió a su dormitorio, se encerró y empezó a buscar por debajo de su cama un pequeño listón e hilo rojo que le había robado a su maestra, empezó a coser una pequeña pulsera roja que le daría a Diego el día de mañana por su cumpleaños, Diego a estado siempre con Amber, han pasado días increíbles llenos de risas y juegos, no había día alguno que no salieran a jugar con la pelota o a hacerles travesuras a los padres, por ejemplo un día Diego tomo una de las tachuelas color rojo que estaban en el escritorio de uno de sus padres y la puso debajo de su cómoda silla negra, al momento en el que el padre se sentó se enterró la tachuela en el glúteo, Amber y Diego no podían parar de reír ese día, la mejor noticia es que nunca supieron quien fue el culpable.

(Alguien comienza a tocar la puerta de Amber) -¡Amber!

Amber se dirigió a la puerta se paró de puntas para alcanzar la manija, le dio vuelta y abrió la puerta, al abrirla se dio cuenta que era Diego con 2 conos de nieve en la mano, Amber no lo podía creer, pues es imposible tener dos conos de nieve ya que hace 2 semanas les habían dado y solo les dan uno cada seis meses.

-entra, Diego, ¿Cómo es que los conseguiste?

-eso no importa Amber, ten, come.

Wow, enserio que Diego me sorprendía a veces, tan solo con ver esa sonrisa de niño travieso que tiene, su cabello largo y su lentes, era claro que no se trata de un niño cualquiera. Amber al saber que Diego le había regalado un cono de nieve no se resistió y decidió darle la pulsera roja que ya había acabado, le dijo a Diego que cerrara los ojos, le dijo que no hiciese trampa pues tenía la mano puesta en los ojos, sin embargo había hecho un hueco donde se encuentran los ojos, Amber desesperada procedió a sacar debajo de su cama su pequeña caja de los secretos y saco la pulsera.

-¡Toma!, Feliz cumpleaños Diego.

-wow, está genial Amber, ¿tu tienes una igual?, Dime que sí, ambos tendremos estas pulseras rojas e iremos a ver las estrellas algún día, deberás, te lo prometo Amber, saldremos de aquí y no volveremos.

-(sonrojada) claro que sí Diego, todos los días sueño en irme de este basurero y conocer el mundo entero, esos cuentos de “puros” los odio y el hecho de no poder subir ni bajar, no poder descubrir que hay más allá en el lugar que vivimos me mata.

-algún día Amber, algún dia, oye debo irme, dijeron que hoy no habría clases para nadie y que todos los adultos por que ya mañana seré uno que nos fuéramos temprano a nuestros dormitorios.

-cumpliras 11 no 20 Diego

-jejeje por eso, ya no seré un niño

-(riendo) como digas, Diego.

Diego se dirigió a su dormitorio, a diferencia de Amber el compartía dormitorio con todos los niños que habían nacido el 23 de agosto del año 1923. Al entrar al dormitorio ve que todos sus hermanos están parados, pues al fondo había uno de sus padres esperándolos, era un hombre muy alto, tenía una cara de enojo y un cicatriz en el labio, en el labio inferior en la esquina izquierda para ser exactos, Diego sintió un miedo que lo empezó a invadir de la espina dorsal hasta sus pies, así que solo dijo:”hola, buenas tardes, lamento llegar tarde, estuve en el baños, me dolía el estómago”. Claro que era una excusa, pues venía de comer helado de con Amber, su padre solo le dijo que se callara y escuchará así que procedió a hablar.

-Bueno como ya saben mañana cumplirán 11 años, se les dará un recorrido más allá de la puerta roja, que conozcan un poco nuestro hogar, también se les entregaran unas pulseras con un número de serie, es importante que no las pierdan. Todos ajusten sus relojes, nos iremos a las 3:00 AM y por ultimo, ya nadie salga del dormitorio.

Wow, me llevarán a conocer la puerta roja, que emoción, no puedo esperar a ir y contárselo a Amber, pero no podré salir de aquí, deberé escribirle una carta avisándole, tendremos que cruzar  por su dormitorio, cuando lleguemos ahí se la dejaré por debajo de su puerta. Si, eso haré.

Mientras tanto Amber estaba coloreando en su habitación, tomando el color rojo fuerte, pues es su color favorito, lo que ella estaba dibujando era una percepción suya de cómo sería el exterior, como es que ella se lo imaginaba, a veces escuchaba agua fluyendo del exterior así que ella imaginaba que eso debían ser los ríos que le han enseñado en clase, sin embargo la mala descripción que le daban en clase la hacían dudar. 

La vela que tenía a lado se estaba consumiendo cada vez más, pues era una vela realmente grande. En el envase en el que yacía dentro ya estaba lleno de cera derretida, hirviendo. Amber se levantó de su asiento para buscar en su cajón un poco  de color rojo, para ver si aún tenía un poco más guardado, mientras caminaba hacia el cajón rechinaba  la vieja madera, al llegar al cajón no encontró nada, así que procedió a regresar a su escritorio, de regreso ya por llegar a su escritorio no se dio cuenta que un pedazo de madera estaba roto creando un pequeño bulto en el piso que provocó que tropezase, por instinto y reflejo estaba buscando algo en que agarrarse para no caer, pero fue inútil, su cabeza iba chocar justo con el recipiente que contenía la cera derretida, sin embargo logro poner las manos a tiempo, esas manos que callerón en el recipiente de cera hirviendo, Amber solo sintió como sus manos se quemaban, el dolor era inmenso, saco sus manos rápidamente, sin embargo la cera empezó a secarse en sus manos que habían tornado un color rojo,  entre sus uñas habían pequeños bultos de sangre, Amber solamente grito muy fuerte y empezó a lagrimar bastante, estaba asustada, no podía abrir la puerta de su cuarto, sus manos estaban totalmente quemadas, pero por suerte uno de sus maestros entro al cuarto, la cargo y la llevo a un pequeño cuarto que tenían como enfermería. Coloco las manos de Amber en un recipiente lleno de alcohol, al momento en que las manos de Amber hicieron contacto con el alcohol no pudo evitar gritar y llorar más por el dolor, el dolor era demasiado, sentía como Miles de agujas penetrando sus pequeñas y delicadas manos ala vez.

-(llorando) ¡SE ME CAERÁ LA MANO!.

-No Amber, todo está bien, ya solo te pondré estás vendas. No puedes ir por ahí y hacerte daño de esta forma, eres importante para nosotros Amber, no queremos que tengas ningún solo rasguño, tu valor podría perderse. ¿Entiendes?.

-(llorando y agitada) ¿Valor?.

-fue solo una metáfora.

Su profesor comenzó a ponerle unas vendas blancas en ambas manos de Amber. Después cuando Amber se calmó un poco más la llevo a su habitación a que descansará, antes de irse le advirtió y le dijo que no se quitase esas vendas, en dos semanas volvería a ver la herida.

-Por fin, ¡POR FIN VERE QUE HAY MAS ALLAS DE ESA PUERTA!.  

22 de Julio de 2018 a las 08:51 0 Reporte Insertar 0
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