Bosquejos de escritura 1 Seguir historia

ariel_carraro Ariel Carraro

Libros que hablan de un mundo oculto,sabios que no saben nada, náufragos que no quieren volver al hogar, héroes acobardados por sus complejos, historias de gente común con problemas como todos. Pequeños bosquejos de historias.


Fantasía Épico Todo público.

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Ella

Martha sabe que hace lo correcto. Defender sus derechos y los de los demás no es perder el tiempo. Desde niña sabía que era diferente. Jugar con cochecitos y fútbol con sus hermanos y primos le fascinaba. Las muñecas Barbie y los juegos de té no eran para ella. Con los vestidos, zapatillas y el cabello largo paso igual. Ella era más él. Era un viernes. Salió temprano. Dio una vuelta por el parque y después entró a un almacén. Compraría algo para su compañera. Imagino como le quedaría esa chamarra de piel que tanto le gustaba.

Hoy sería un día especial. Hoy logró lo que tanto había esperado: el acta de divorcio estaba firmado. Su ex esposo por fin le otorgaba la libertad, la libertad, la libertad. Repitió tres veces la palabra libertad. Un sueño hecho realidad era lo que representaba. Mientras se probaba la chamarra, un pensamiento llegó repentinamente a su mente.

“Vivir juntas. Morir juntas. Compartir los momentos tristes y alegres de la vida. Ya no sería un bosquejo escrito en un papel” .

Martha y Adriana serían pareja. Adoptarían un niño o una niña, tal vez ambos. Comprarían una casa y dejarían el apartamento.

“Una casa grande con cochera y jardín. Un perro o un gato, pero no ambos”.

Comprarían un auto. Uno grande para no sufrir ninguna incomodidad. Visitarían a su familia. Ella por fin conocería a sus padres y hermanos.

Era un viernes. Hubiera dado todo por no salir temprano. Su jefe debió haberle dado más trabajo en vez de darle el día libre. Martha trabajaría hasta anochecer. Hubiera pedido un taxi. Con un chófer que conduzca lento y platicara toda su vida hasta el cansancio. Era un deseo que hubiera agradecido al mismo Dios por hacerlo realidad.

“Martha deja de soñar” , le decía su querida abuela.

Martha llegó temprano, realmente temprano, al departamento. Adriana estaba ahí, pero no estaba sola. Tenía compañía. Compañía masculina para rematar. Era un viernes. Ella salió temprano. Tiro la bolsa donde guardaba la chamarra de piel que compró. Describir los sentimientos en su corazón no sería apropiado. Martha se tiro al piso. Eso dio tiempo para que la compañía de Adriana saliera por la ventana. Adriana quiso hablar, explicar la situación. Su boca, sin embargo, permaneció cerrada.

15 de Julio de 2018 a las 15:49 0 Reporte Insertar 0
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