Una Confusión. Seguir historia

locuraxxd Locurax xD

En ésta historia narra la tan esperada confesión de Onodera Ritsu, protagonista del Anime/Manga SEkaiichi Hatsukoi. Los sentimientos vienen expresados en acciones, por lo tanto el primer "Te amo" luego de mucho tiempo es soltado cuando sus cuerpos aún estaban unidos, con un toque de la pareja erótica. Tengan en cuenta que no tengo mucha experiencia en escribir, así que sus opiniones serán más que bienvenidas en modo de crítica constructiva. Desde ya muchas gracias por leer, espero disfruten.


Fanfiction Anime/Manga No para niños menores de 13.

#yaoi #chicoxchico #bl #boyxboy #SekaiichiHatsukoi #Onodera #Takano #ParejaNostalgica
Cuento corto
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Reconociendo el amor.

  Los jadeos rebotaban en la habitación, aquellas manos algo pequeñas comparadas con las de su compañero rodeaban la espalda de este como si no quisiera que se separara de su cuerpo. Ambos unidos y con respiraciones agitadas ante los movimientos que eran ejecutados, los rodeaba una capa de sudor reflejadas sobre sus frente mientras conectaban miradas una vez más juntando sus labios en un apasionado beso hasta llegar a aquel punto de placer finalizando el acto del amor; aunque entre dos hombres se vería mal, que más da, ellos podían estar juntos otra vez e iban a aprovecharlo como ellos sabían que sería mejor. El mayor deja salir un suspiro algo pesado a la vez que lo rodeaba con los brazos a su contrario, acerca los labios a su cuello para dejar un pequeño beso y de paso llegar a susurrar al oído del castaño encendiendo las mejillas del mismo—Te amo, Ritsu.—No podía creerlo, aunque un poco si, esas palabras todavía lo hacían estremecer y que sus ojos se pusiesen cristalinos ya que los recuerdos de hace aproximadamente 10 años volvían a inundar su mente. La voz de Takano resonaba en su cabeza una y otra vez, el muchacho de ojos verdes esconde el rostro en el cuello del azabache con la duda graficada en sus temblorosos labios, tenía que sacarlo, luego de un año ya no podía tener ese sentimiento guardado.

Masamune solo colocaba la mano sobre su cabeza, agachando la propia con un leve dolor punsante al no recibir respuesta de su amado, no se le ocurría que hacer ya. ¿Cómo demostrarle el amor a alguien tan terco y obtuso? Estuvo a punto de rendirse unas cuantas veces, pero tampoco lo iba a dejar escapar nuevamente. Hasta el día de la fecha le parece un poco gracioso el hecho de que todo lo que sucedió hace una década había sido una simple confusión, deprimido por años tratando de olvidarlo lo vuelve a encontrar en el trabajo. «Vaya giros de la vida.» Sus pensamientos desde hace un año eran más felices que hace un tiempo, aunque algo aturdido al principio se había decidido que lo volvería a hacer enamorar de su persona, del Masamune actual, dejando el pasado como buenos y malos recuerdos, dejando por fin el pasado en el pasado.

Con el pulso normal y la respiración regulada el mayor comenzaba a separarse de su acompañante con la intención de dejarlo descansar ya, en la oficina había hecho bastante durante el día y era momento de un pequeño receso del mundo, era momento de dormir. Algo impidió aquello, las manos más pequeñas de aquel cuarto aún se encontraban aferradas al cuerpo ajeno, los ojos oscuros lo miraban sorprendido preocupándose un poco pero no demostrándolo, solo correspondía nuevamente a su abrazo.—Hey, Onodera. ¿Sucede algo?—Otra vez, solo había silencio entre ambos. El menor solo se mantenía aferrado en aquel abrazo con el rostro oculto entre el cuello y hombro contrario, las piernas por igual se mantenían estáticas con las rodillas elevadas apoyando los pies sobre la cama. «¿Se sentirá mal? ¿Le dolerá algo?» Takano ya comenzaba a preocuparse un poco de más, esta actitud de su amado era completamente extraña luego de tanto tiempo; unos minutos esperó, y su espalda estaba doliendo un poco por la posición que llevaban a cabo, intentó insistir pero ésta vez tomando el mentón para conectar miradas con el castaño.—¿Estás… ¿Te duele algo?—Eso ya no era casi posible, con la experiencia que tenía el azabache y el cuerpo acostumbrado del oji verde no tendría que pasar, pero ya que todo era posible era mejor asegurarse.

Solo desviando la mirada para no verlo a los ojos sentía que el vaso iba a rebalsar como hace un tiempo, el mayor insistía con otra pregunta levantando solo un poco la voz, él solo tapaba su boca con una mano tratando de obligar a su cuerpo a no decirlo, no quería dejarlo salir provocando que sus ojos lagrimeen. Completamente harto Takano solo lo observa, se aproxima a su oreja y con otro susurro lo llama…—Ritsu…—Ya no podía. ¿De qué le iba a servir ya ocultarlo? Solo eran unas palabras, que las dijese no significaba que lo sintiera… ¿Verdad? Armado con algo de valor después de tanto tiempo, aceptando lo que sentía por aquella persona horrible desde el principio, que lo acosaba en el trabajo, algo molesto… Con sus pestañas largas y su delicado corazón, su sonrisa encantadora y sus ojos penetrantes pero dulces. Lo amaba, ya no podía decir lo contrario, ni siquiera pensarlo. ¡Dios! Traga casi en seco y con dificultad, con la mirada gacha y la del ajeno clavada en él, separaba los labios para pronunciar aquellas palabras que expresaban un sentimiento casi infinito.—Takano… Yo…—Un último suspiro que era soltado por parte de Onodera antes de levantar la mirada con sus mejillas coloradas, decidido fija la vista en sus ojos y directamente… Lo dijo.—¡Te amo, Masamune!

  El tiempo había pasado después de aquella noche, nuestro querido Onodera miraba con el entrecejo fruncido directa a su mano, la movía para verla de distintas perspectivas. «Es tan… Tal vez se vea bien, pero…» Entre pensamientos suspira, aún dudaba si usarlo o no en la oficina con total libertad, tenía que admitir que era algo embarazoso que de repente ambos usaran algo así. «Tal vez ni siquiera lo noten, aunque sigue siendo algo raro para mi… Takano insistió en usarlos…. De todas formas, solo tal vez… sean algo lindo los anillos. La puerta del baño se abre mostrando al azabache con solo una toalla alrededor de la cintura, observa a Ritsu desde la distancia y se termina acercando para abrazarlo por detrás dándole un beso en la mejilla sin cambiar demasiado la expresión.—¿Todavía sigues dudando? Aceptaste casarte conmigo, hazte responsables de tus propias palabras.—El menor desvía la mirada con sus mejillas de aquel típico color que se ponían siempre.

—Ya lo sé, no me lo recuerdes si no quieres que me retracte. Ahora suéltame, tengo que terminar de corregir unos manuscrito-… ¡Wah!—Fue interrumpido por un movimiento rápido del ajeno. Ahora Ritsu se encontraba acorralado en la mesa, poniéndose algo nervioso y con el pulso en ascenso sabiendo bien que era lo que iba a pasar al estar en esa circunstancia, trataba de quitárselo de encima mientras que Takano ignoraba sus movimientos y negaciones acercándose a su rostro con una sonrisa en el propio. Comenzando a ceder Onodera entrecierra los ojos al verlo tan próximo y ambos entrelazan labios en un beso de compás lento, observando cada detalle del rostro de su pareja se separan luego de un tiempo.—Idiota… Tenemos trabajo…

—Aún soy tu jefe y tu amante, como tu jefe te ordeno que tomes un descanso. Y como tu amante…—Una sonrisa se le forma nuevamente mientras con una mano en su cintura lo apega a su cuerpo.—Que estemos acaramelados…—Solo cerró los ojos el castaño sintiendo arder parte de su cara, todavía algo tenso termina asintiendo. Esas manos grandes volvían a recorrer su cuerpo de una forma profunda y suave a la vez, “Tócame también…” escuchó un susurro de parte del azabache, orden que cumplió. Así nuevamente sus cuerpos volvían a estar unidos en una noche especial, hacia exactamente un año que habían compartido la misma frase, hace solo unos minutos compartían una alianza, hace años se encontraban enamorados y hace solo unos minutos se habían comprometido. Las sábanas eran tironeadas entre respiraciones de aire calientes que eran compartidos, con las miradas conectadas y los labios a centímetros volvieron a declararse, volvieron a recordarse el uno al otro lo que sentían entre ambos.—Te amo, Ritsu…

—Te… Te amo… Senpai.—La nostalgia los inundó a los dos mirándose con cariño y una sonrisa, por fin estarían hasta el final juntos, ya no se separarían por algo tan trivial, no se separarían por solo una confusión. 

11 de Julio de 2018 a las 23:30 2 Reporte Insertar 2
Fin

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Mila ❀ Mila ❀
Ay, te juro que por un momento quería leer más. Amé tu narración y forma de escribir, es único y no es para nada vulgar. Te felicito por un gran trabajo <3
16 de Octubre de 2018 a las 13:18

  • Locurax xD Locurax xD
    Muchísimas gracias! Tu comentario me hizo la noche <3 18 de Octubre de 2018 a las 23:38
~