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mariarihers Maria Rihers

Una chica con un trágico pasado. Un padre en la cárcel. Un jefe insistente. Una medio hermana obsesiva. Un chico realmente increíble. Una muerte que lo cambiará todo. Se aceptan apuestas, ¿Quién será el que no sobreviva?


Romance Romance adulto joven Todo público.

#romance #drama #amor #amistad #odio #celos #jefe #tóxico #Empleada #Pareja-Perfecta #Dos-Parejas #Final-Inesperado #Chico-Bueno
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ABRIL:



Ni siquiera llevo una semana trabajando y ya he tenido que pedir que me sustituyan en el supermercado. ¿La excusa que me había inventado? Que mi abuela, la cual había fallecido cuando yo tenía cinco años, había muerto. Y todo era porque la verdadera razón no pensaba compartirla con el mundo, ni con nadie. La realidad era que tenía que ir a la cárcel a ver a mi padre, a mi maldito padre a quien le habían dado una paliza de muerte y estaba en verdadero peligro de recibir otra. Increíble ¿verdad? Si hace unos años me hubiesen dicho que iría a verle, habría acabado llorando, incluso haciéndome pis en los pantalones de tanto reírme.

No era demasiado agradable esa idea en mi mente, ir a verle era algo de lo más impensable para mí, pero la vida da muchas vueltas. Y allí estaba yo, sentada en mi coche, mentalizándome para salir de mi lugar seguro para encontrarme con un hombre que, con tan sólo mirarle, hacía que me entrasen ganas de vomitar. Pero eso no quitaba que fuese mi padre; lo único que me quedaba, él era todo lo que tenía, aunque él también era la razón de que eso fuese cierto.

Puse el seguro a mi auto haciendo que las luces parpadeasen brevemente y comencé a caminar sintiendo los nervios invadir a cada paso mi cuerpo. Primero mi respiración acelerada, la boca entreabierta en busca de aire, mis manos algo sudorosas y finalmente el rechistar de mis dientes fueron las señales de mi inseguridad frente a la idea de encontrarme con el engendro del demonio cara a cara. Jamás había estado tan nerviosa en mi vida y no era para menos.


(...)



Tras unos minutos esperando, sentada sin nada más que hacer que tratar de controlar mis nervios, la puerta por la que salían los presos se abrió haciéndome mirar en esa dirección, el lugar en el que estaba mi padre, o lo que podía ser de él después de que estuviese recubierto por un montón de moratones y cortes en el rostro.

Un guardia le quitó las esposas indicándole a dónde debía dirigirse y justo en ese momento, nuestras miradas se encontraron. Inmediatamente reconocí al hombre que me había criado, al hombre que me enseñó a montar en bicicleta, el que me enseñó leer, pero también a la persona que era ahora y al hombre que me había arrebatado lo más preciado que jamás había tenido y tendré en lo que me queda de vida.

Un escalofrío recorrió mi columna vertebral al pensar en aquello mientras luchaba por no devolver lo que había cenado la noche anterior. Oía sus pasos acercarse cada vez más al lugar donde me encontraba, mis nervios a flor de piel me hacían estar alerta a todo, pero había algo que me tranquilizaba, una pared acristalada que me separaba de él, me separaba de la persona que ahora era y no del hombre que había sido.
Una sonrisa fría y totalmente fingida se espació en sus labios haciendo, si era posible, aún más incómoda y difícil la situación.

Dado que no podíamos oírnos ni comunicarnos por el obstáculo que teníamos frente a nosotros, descolgamos un teléfono que teníamos ambos a cada lado del cristal.

Oí un largo e incomprensible suspiro de su parte.


—Hola Abril —me saludó de forma seca, incluso para él, mientras que mi mente se distraía fijándose en cada herida de su rostro analizando los daños. Lucía horrible y se debía de sentir mucho peor, lo que me hacía sentir ligeramente mala persona, pero no me desagradaba del todo puesto que era lo menos que se merecía tras destrozar a mi familia.

Hubo tantas veces que me sentí culpable por sus actos, me había arrebatado tanto tiempo y llanto, que llegó un momento en el que no podía echar más culpas a mi espalda y me di cuenta de quién era el verdadero responsable. Él me hizo la persona más insegura de este planeta, algo que tan sólo pude ir reparando años después de que él estuviese encerrado. Me lo arrebató todo, así que no, no me sentía tan mal al verle con unos moretones.


—Hola, Javier —dije en respuesta atreviéndome, después de mucho tiempo, a mirarle fijamente a los ojos. Era el primer cara a cara que teníamos en tres años, aunque si por mi fuese, no le hubiese ido a ver en lo que me quedaba de vida.

Una media sonrisa, de lo más siniestra, se dibujó en sus labios al escucharme, sin embargo, me mantuve implacable, prohibiéndome que cualquier mueca le delatase mi estado de ánimo, mucho menos el daño que me hacía verle.


—Hubo una época en la que me llamabas papá, pequeña —dijo, haciendo imposible que mis ojos disimulasen la sorpresa al escucharle.


—En esa época, tú eras mi padre y no la persona en la que te has convertido ahora —le gruñí de mala manera deseando que fuese directo al grano. No soportaba cuando la gente andaba con rodeos para pedirte algo, engatusándote y tratando de compensar un montón de tiempo y de errores que han cometido, en vez de pedirte lo que querían y que tú decidieras mandarlos al cuerno.


—Vamos, no seas maleducada, sólo me intereso por ti, mi niña. Cuéntame ¿Estás con alguien?, ¿Eres feliz? —volvió a insistir en recalcar que le importo cuando jamás, desde que está en la cárcel e incluso antes de acabar en ella, mostró interés en siquiera saber si estaba viva. Y cuando digo jamás es jamás, ni una llamada, un correo o una mísera carta.


— ¿Esto es alguna broma pesada? Después de tanto tiempo te interesa saber si estoy saliendo con alguien y si soy feliz — traté de mantener la calma y no reírme, mientras que recorría el lugar con una rápida mirada en busca de cámaras o cualquier signo de que fuese un programa de cámara oculta —Es irónico dado que tú me quitaste la única felicidad que necesitaba —el tono de mi voz iba elevándose conforme pronunciaba cada palabra, ya que no podía evitar sentir las punzadas en mi pecho por recordar el infierno vivido. Odiaba que actuase así, con esa calma, serenidad y con una tranquilidad impropia de él cuándo estaba siendo un total hipócrita.


—Está bien, está bien, no quiero discutir, tan sólo quiero saber cómo está mi hija —cada vez esta conversación se tornaba más y más escalofriante. No me podía creer como usaba la palabra hija como si verdaderamente me sintiese así, como si la realidad no fuera totalmente distinta.


— ¿Vienes a preocuparte después de más de cinco años por cómo estoy? Vamos, se sinceró y acabemos con esto cuanto antes —No podía creer el valor que había aparecido de pronto en mi cuerpo; quizás fuese de la rabia o quizás del odio que podía llegar a sentir por él, pero me sentía como si pudiese con todo en este momento.


—Está bien, ya no puedes reprocharme que no me haya preocupado por ti, he cumplido como padre —trató de hacerme sentir la culpable por cortar su repentino interés por mí. No podía afectarme menos su palabrería barata —Como te habrás fijado, no tengo demasiados amigos aquí dentro, pero hay algo que puede hacerme ser el mejor amigo de todos. Necesito dinero —cada vez que abría la boca este hombre me dejaba más incrédula con su fe en que siquiera movería un dedo por él. Después de todo el infierno que he tenido que vivir ¿Realmente pensaba que iba a darle dinero?


— ¿Es una broma? —pregunté estando más que segura de que la respuesta era un sí.


—Creo que no te das cuenta de la seriedad de esto, Abril, si no les pago me matarán —su confesión había hecho que mi corazón diese un vuelco. Por una parte era lo que se merecía, joder que si se lo merecía, pero por otra, él era mi padre, el hombre al que quise una vez seguía estando es su interior. Mierda ¿Cómo podía siquiera planteármelo después de todo el infierno que me ha hecho vivir? Mi parte racional y madura le impedía a mi parte impulsiva decantarme por la opción correcta. Hasta que finalmente cedió.


—Lo siento, de verdad que lo hago, pero no puedo —hablé de pronto, sin poder detener aquellas palabras antes de que se escapasen de mi boca. Inconscientemente había tomado una decisión, iba a dejar que lo maten y no sentía remordimiento alguno.


Me levanté de mi asiento mirándole lo que creí que sería la última vez, observé sus ojos, que eran del mismo color que los míos, eso era lo único que teníamos en común. Noté el cambio en la mueca de su rostro, la incredibilidad al ver que me levantaba dispuesta a irme era evidente y un atisbo de furia se coló en el brillo de aquellos enormes ojos.


Finalmente, y sin demasiado esfuerzo, colgué el teléfono dispuesta a darme la vuelta e irme de ahí como si no fuese la culpable de lo que le ocurriese de aquí en adelante, como si no me hubiese tomado la venganza por mi cuenta y no fuese la responsable de lo que le fuese a pasar.



"—Tranquila Abril, tiene lo que se merece —traté de convencerme sin demasiado éxito pero acabando por no sentir ninguna pena por él. ''



— ¡Soy todo lo que te queda! —Me gritó Javier lo más fuerte que pudo haciendo que algo en mi pecho se rompiera cual jarrón cayendo al suelo. — ¡Sin mí estás sola y lo estarás siempre! —prosiguió vociferando, pero no iba a darme la vuelta y concederle la satisfacción de verme dolida, de demostrarle que tenía razón y que me había afectado por más mínimo que fuese.

Sin pensármelo dos veces, proseguí mi camino decidida a borrar sus palabras de mi mente, borrarlo a él y todo lo que habían creado sus actos. Había algo más que tenía claro: No pensaba volver a pisar este lugar en lo que me quedaba de vida.






4 de Julio de 2018 a las 19:59 4 Reporte Insertar 4
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Pati Gutierrez Pati Gutierrez
Está muy bien :) Me gustaría invitarlos a un nuevo proyecto, donde podrán consultar la escritura correcta de palabras en español, explicada de una forma sencilla y con ejemplos fáciles. Poco a poco iremos agregando nuevo contenido: www.describelo.com
24 de Julio de 2018 a las 15:34
Capitán  Pensante Capitán Pensante
Muy interesante inicio de historia y bien relatada. Me gusta que el formato de los capítulos sea de corta extensión, así animarás a que la gente te lea. Te animo a darte a conocer en la comunidad de romance presentándote ante el resto de usuarios ;). ¡Saludos!
12 de Julio de 2018 a las 05:13

  • Maria Rihers Maria Rihers
    Muchas gracias :) ¿Y como funciona eso de darme a conocer? Soy nueva JAJJAJAJAJJ 13 de Julio de 2018 a las 18:03
  • Capitán  Pensante Capitán Pensante
    En mi perfil encontrarás un mini manual que se llama "Consejos para ganar feedback", quizás te puedan servir. Te invito a que le eches un vistazo. 14 de Julio de 2018 a las 02:03
~

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