Narciso© Seguir historia

kaanbal Mikami Yee

Él es Narciso. A veces creo que la gente se deja llevar mucho por las apariencias y los nombres. Él no es como su nombre indica. Diría que más bien, todo lo contrario. Y eso me preocupa.


LGBT+ No para niños menores de 13.

#258 #ángel #Narciso #mitología #245 #historia-corta #lgbt
4
4870 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Narciso

Ahí íbamos de nuevo.

Como siempre, todos los días, a todas las horas, alguien necesitaba un "favor" del famoso Narciso Goodman.

¿Por qué era eso? ¿Tenía montones de dinero? ¿Tiempo ilimitado? ¿O acaso cara del típico chico que hacía los mandados?

De manera lamentable, era la última opción. Y digo lamentable porque yo no lo veía así.

Los demás veían en él algo que yo no, y eso me enfurecía.

Cuando alguien gritó su nombre estruendosamente, yo me encontraba perdido en las que juraría eran cientos, tal vez miles, de pecas casi invisibles que gobernaban su rostro, partiendo de mejilla a mejilla.

Una horrible y robusta silueta obstruyó mi visión, haciendo que mi frente se arrugara y mi boca se torciera en una mueca de desagrado al darme cuenta de a quién pertenecía tal figura. Nada más y nada menos que al Terrible Johan.

No había reconocido su voz, y ni quería. Fue casi una "sorpresa" encontrarlo ahí, encarando a Narciso en vez de esperar que éste saliera de la escuela como solía ser siempre.

El Terrible Johan era alto, robusto, de cabello siempre alborotado por meterse en problemas con quien se cruzase en su camino, ya fuera a propósito o por un nefasto accidente. Se había ganado aquel apodo el primer día de clases de primero cuando se metió en una pelea con alguien de tercero y ganó con tan sólo la nariz rota sangrante. Recuerdo que también muchos le vitorearon, alabándolo. Yo no. Yo lo miré con desprecio. ¿Qué ganó al vencer a aquél chico, aparte de temor por parte de casi toda la escuela?

Patético. Muy patético.

Observé desde mi asiento situado hasta el final de la tercera columna, fingiendo guardar y acomodar todas mis cosas dentro de la mochila para de una buena vez irme a la casa.

Johan tenía una voz bastante fuerte. A pesar de que me había notado y bajado la voz para que yo no escuchara nada, lo hice. A veces tener cerebro no significa que sean inteligentes.

—Narciso, ¿podrías hacer un pequeño recado por mí? —preguntó Johan.

Narciso junto con sus pecas casi invisibles buscó una manera de librarse del Terrible Johan. Porque tanto Narciso como yo sabemos qué tipo de cosas es capaz de pedir él.

No son cosas buenas.

No son cosas agradables.

Una vez esas cosas llevaron a un chico al hospital, mucho antes que Narciso adquiriera el apodo de "chico-recado".

—¿Y bien, Narciso? —De nuevo, la voz grave resonó en el salón vacío que se encargó de producir un eco largo.

—Lo siento, Johan... Hoy estoy ocupado —susurró como respuesta mientras su vista iba bajando lentamente. Apretaba con fuerza el cordón su mochila, temeroso de los puños de Johan—. Tal vez mañana.

Los puños del Terrible Johan tronaron. Un sonido horrible para alguien que le teme tan solo por haber ganado contra alguien de tercero.

Narciso Goodman tembló temeroso y se puso de pie saltando de su lugar. Salió del salón a una velocidad descomunal. Y antes de que Johan se desquitara conmigo, le seguí.

Un pensamiento mientras mi cuerpo se cansaba de tanto correr surcó mi cabeza.

Narciso había dado un primer paso. Había dicho «no». Y yo, su amigo, aunque él aún no lo supiera, lo iba a ayudar a salir del castigo que Némesis dejo caer sobre él.

26 de Junio de 2018 a las 05:04 0 Reporte Insertar 1
Leer el siguiente capítulo Amigos

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 9 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Historias relacionadas